Conclusiones 11-M: sin conclusiones sobre el 11-M

Publicado: Miércoles, 08 de Junio de 2005 10:14 por en TERRORISMO
00000000000000000000.jpgRedacción.- Tal como preveíamos en nuestro libro “11-M, los perros del infierno”, la comisión parlamentaria de investigación no ha servido absolutamente para nada. “Parajodicamente”, ha sido el representante de ERC el que, sin quererlo, ha puesto el dedo en la llaga, reconociendo que, finalmente, el atentado tuvo una intención electoral. Aparte de esto, no sabemos nada nuevo sobre el 11-M. La comisión no ha servido absolutamente para nada. El misterio del 11-M, perdura.


Posiciones equivocadas y verdad de ERC

El PP tuvo la absurda ocurrencia de mantenella y no enmendalla: el atentado del 11-M fue organizado por ETA y ejecutado por un grupo de narcotraficantes de baja estofa.

El PSOE tuvo la no menos absurda ocurrencia de achacarlo todo a la “impresión y negligencia del PP”, cuando lo máximo que se le pudo achacar al PP entre el 11 y el 14-M fue incapacidad para gestionar la crisis.

ERC, a través de su representante en la comisión, Joan Puig –uno de los más mediocres diputados que hayan pasado por el parlamento español-, dijo textualmente que el PP deseaba el atentado “para obtener la mayoría absoluta”… así que, a la postre, el problema era que el atentado tenía una rentabilidad electoral. Solo que el beneficiario –pequeño detalle que se le ha escapado al lumbreras de ERC- fue el PSOE, no el PP.

Pues bien, en su error y en su mayúscula ignorancia, Puig es el único que ha dado involuntariamente en el clavo: fue un atentado electoralista para condicionar el voto del electorado. Y el único beneficiario fue, Zapatonto, no Aznar.

No sabemos nada nuevo sobre el 11-M

Un año de “trabajos” de la comisión, no ha aportado ni un solo dato nuevo en torno al atentado. Nos hemos tenido que ir enterando de nuevos detalles, gracias a la prensa, no gracias a la clase política, que, una vez más, ha ido a remolque de los acontecimientos y, muy frecuentemente, retrasada en relación a ellos.

La comisión ni siquiera ha sido capaz de establecer una tesis incontrovertible sobre la paternidad de los atentados. Lo que se ha dicho en la comisión, ha evidenciado la incapacidad de la comisión y las limitaciones mentales de sus integrantes para el ejercicio de la lógica aristotélica y del sentido común.

Para el PSOE, gracias a ellos, se supo que una banda de narcotraficantes islamistas, políticamente analfabetos, eran los que estaban tras los atentados. Para el PP, esa misma banda había sido teledirigida por ETA. Los datos en apoyo de ambas tesis eran tan mínimos que faltaban premisas para permitir llegar a esa conclusión. Pero no importó: esa es la posición de los dos grupos.

En nuestra obra “11-M, los perros del infierno” ya explicamos cuál era la tesis en torno a la cual existía un mayor número de premisas que permitían llegar a la conclusión. La repetimos:

1. El PP fue víctima de una trampa.
2. Esa trampa consistió en cometer un atentado siguiendo el patrón que había ensayado ETA pocos meses antes, para inducir al gobierno, al menos durante los primeros días, a proclamar que había sido ETA.
3. Se sembraron pruebas excesivamente burdas e improbables que, diez horas después, darían credibilidad a la tesis sobre la autoría islamista.
4. Estas pistas llevaron a un grupo de delincuentes comunes, relacionados con el narcotráfico, frecuentemente confidentes policiales y con una caricatura de islamista.
5. Los “ejecutores materiales” murieron en Leganés, después de haber sembrado más huellas de las razonables.
6. La maquinaria del PSOE se puso en marcha para crear un clima de histeria con el “queremos la verdad”.
7. Este clima de histeria fue favorecido por un grupo de periodistas ligados a PRISA y por un grupo de policías ligada a la “antigua cúpula de interior”, esto es, a la “cúpula GAL”.
8. El atentado provocó un cambio político nacional (subida del PSOE) que generó un cambio internacional (retirada de las tropas españolas, acarreando otros abandonos y precedió a la insurrección general chií de Semana Santa, desde entonces la situación en Irak está fuera de control).
9. Este efecto era absolutamente imposible que fuera advertido y buscado por una banda de narcotraficantes de pocos vuelos, la mayoría de los cuales murió en Leganés.
10. Marruecos intentó demostrar, falsamente, que los atentados de Casablanca y los de Madrid, pertenecían a la misma matriz.
11. Los atentados, en conclusión, tienen el sello indeleble de una operación creada por servicios secretos desconocidos que, una vez más, utilizaron como ejecutores materiales a delincuentes islamistas.

Hace un año que “11-M, los perros del infierno está en la calle y ha vendido 4000 ejemplares. Y a lo largo de ese año, ningún dato nuevo ha desmentido este razonamiento. Como máximo, han ido apareciendo nuevos datos que incorporaban elementos inquietantes a la trama, especialmente en lo referido a la implicación de personajes vinculados a los servicios secretos marroquíes. Pero, el fondo de la trama sigue siendo el mismo y no ha variado en absoluto.

Está claro que el PP no quiso reconocer el punto 1: “Nos han llevado a una trampa”. Fueron ellos los que cayeron en la “trampa ETA” (no “trampa de ETA”, como han querido demostrar), y, a partir de ahí, ha derivado su aislamiento en la comisión y la incomprensión total de su versión sobre el atentado.

Por su parte el PSOE, lo único que ha intentado demostrar ha sido que el PP, entre el 11 y el 14-M mintió. Tampoco ha logrado convencer a la opinión pública. Restablecida la calma postelectoral, se ha evidenciado que, de no ser por el atentado, Zapatonto jamás habría vencido en las elecciones del 11-M que, con seguridad hubiera perdido. El absoluto marasmo en el que ha sumido a España en los últimos 15 meses, confirman su falta de talla como estadista. Al PP, repetimos, lo único que puede achacársele, en principio, es falta de habilidad en la gestión de la crisis. ¿Nada más?

Responsabilidades indirectas

Existen responsabilidades indirectas en la gestión del PP, previamente al 11-M. En primer lugar, es rigurosamente cierto, que la seguridad del Estado, consideró al terrorismo islámico como “adversario”… manejando documentación llegada de EEUU, del FBI, el Departamento de Estado, el Pentágono y el Departamento de Justicia. Todo ese material, llevó a pistas falsas. En este momento se está viendo el juicio contra la “célula española” de Al Qaeda, a la que el mismímo Garzón, acusó, nada más y nada menos, que de 2890 asesinatos en las Torres Gemelas… Es muy posible que esta monstruosa acusación caiga en las próximas semanas y Abú Dadah y sus compañeros pasen el verano en su casa. De momento, algunos han sido puestos ya en libertad. Y si otros no lo han sido, se ha debido, en gran medida, a la (¿voluntariamente? torpe) actuación de sus defensas. Pero, tanto en ese caso, como en otros que se han ido revelando posteriormente, hay que reconocer, que las pruebas aportadas son mínimas y los indicios no permiten demostrar la implicación de estas células en nada serio.

Esas pistas llegadas de EEUU hicieron que se olvidaran “pistas españolas”. Por que aquí en España, era evidente que, desde 1997, se estaban organizando, en los circuitos de la inmigración marroquí, células que ODIABAN A ESPAÑA. Este odio era el producto de un resentimiento histórico (expulsión del islam de la Península), resentimiento social (escasas perspectivas de promoción económica de la inmigración marroquí), resentimientos religiosos (esos inmigrantes inadaptados se repliegan en el islam para mantener su identidad) y resentimientos nacionales (el proyecto del “Gran Marruecos” sigue vigente en el “enemigo del Sur”).

Pues bien, los servicios de seguridad del Estado, españoles, no quisieron investigar estas redes que, tan pronto se convertían en redes de inmigración ilegal, redes mafiosas de tráfico de drogas y redes de delincuencia común. Y seamos claros: fuera de lo que llegaba de EEUU, no hubo una investigación autónoma sobre los núcleos de inmigrantes marroquíes, que, poco a poco, se iban acercando a las posiciones islamistas radicales de otros países. Fuera de los datos –incompletos, falsos y mendaces, en buena medida- llegados de EEUU, la seguridad del Estado, no valoró que desde 1997 se estaba creando una base social favorable al desarrollo del RESENTIMIENTO marroquí contra España.

Y este factor, jugó como desencadenante del 11-M, mucho más que la absurda posición de Aznar en la cuestión de las “armas de destrucción masiva” iraquíes y su apoyo a la cumbre de las Azores. Hubiera existido o no esa foto de las Azores, se habría producido el extraño atentado del 11-M.

¿Y ahora qué?

El fracaso absoluto de la comisión, que viene unos días después de que el parlamento catalán haya despachado la cuestión del hundimiento del Carmelo sin una sola alusión a la mordida del 3%, indica la MALA CALIDAD DE LA DEMOCRACIA ESPAÑOLA. Un sistema representativo con listas cerradas y bloqueadas, una ley d´Hont, un incumplimiento sistemático de las promesas electorales, se unen a una incapacidad absoluta por parte de los parlamentarios para estructurar una comisión que sirva para algo.

El PSOE ha preferido capear el temporal, reconduciendo las asociaciones de víctimas del 11-M a su esfera, dándoles el estatuto de “víctimas del terrorismo de primera”. Y, para ello, le costó poco reciclar a una pobre mujer, despistada, golpeada por la pérdida traumática de un hijo, como “pasionaria” de las “víctimas de primera”… El problema es que, Pilar Manjon no ha entendido bien su papel que es, antes madre de una víctima y, víctima por tanto, que la de portavoz del PSOE entre las víctimas. Porque el PSOE no es víctima, sino beneficiario del atentado del 11-M.

Si es ahora, cuando la comisión ha decidido publicar sus conclusiones, es a causa del demoledor efecto de la manifestación del 4 de junio de la AVT. La manifestación excedía con mucho la capacidad de movilización del PP. Era todo un país movilizado diciendo NO A LA NEGOCIACION CON ETA, NO A LA POLITICA DE MANO TENDIDA A ETA, NO A NEGOCIAR CON LOS MUERTOS, NO A LA POLITICA ANTITERRORISTA DE ZAPATONTO.

Es normal, que sea ahora, tres días después de aquella movilización, cuando el PSOE intenta reavivar el tema del 11-M (“las víctimas de primera”) para ocultar el amplio rechazo de la población a su postura en materia antiterrorista.

Pero la cosa no varía. Hoy seguimos sin saber nada nuevo sobre los atentados del 11-M, mientras lo sabemos todo sobre ETA. Está claro que, allí donde la “España oficial” no llega, la “España real” deberá avanzar. En nuestra obra “11-M: los perros del infierno”, tras augurar el fracaso de la comisión, proponíamos que se creara una comisión independiente, surgida de la sociedad civil, que actuara sin ningún tipo de prejuicios ni apriorismos, ni intentando demostrar la culpabilidad de ETA, ni la responsabilidad del PP… que intentara aclarar los puntos negros de la investigación que se van acumulando uno tras otro y que esta comisión, al haberse negado a decenas de comparecencia, una comisión cívica de la verdad… eso es lo que estamos buscando.

El juicio contra los presuntos culpables del 11-M se iniciará, probablemente, a fin de año. Para esa fecha ya se habrá disipado la presumible absolución de la célula de Al Qaeda en España. Pero ¿qué ocurrirá si el tribunal juzga que no existen indicios suficientes contra Jamal Zougam y sus compañeros, esa banda de pequeños delincuentes a la que el sembrado de pistas llevó 48 horas después del atentado? ¿Podrá resistir la sociedad española el haber vivido equivocada durante 18 meses? ¿bastará con que toda la responsabilidad recaiga sobre los muertos de Leganés? ¿será creíble una versión oficial de este tipo, aunque esté avalada por una sentencia judicial (que, por lo demás, será recurrida, inevitablemente)?

Sobre este tema del 11-M, va a hablarse mucho más de lo que el PSOE aspiraba enterrando la comisión de investigación. Por el momento, todo induce a pensar que en la “quiniela” del 11-M, jugaba un equipo islámico… pero no era el único, era el equipo más susceptible de ser manipulado ¿desde Marruecos? ¿desde España? Lo dijimos en “11-M, los perros del infierno” y lo repitió ayer Martín Pujalte (representante del PP en la comisión): “Nadie pasa de ser pequeño delincuente a macroterrorista en 24 horas”.

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

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