Elecciones gallegas y lo que está en juego

Publicado: Miércoles, 15 de Junio de 2005 17:23 por en ORIENTACIONES
000001.gifRedacción.- Por primera vez, en las elecciones gallegas se juegan algo más que la gobernabilidad de Galicia. Lo que está en juego es la superviviencia de Zapatonto y de su gobierno e, incluso, la misma continuidad de España. Hay dos opciones: el centro-derecha y la izquierda. Viendo lo que implica el voto a cada una de ellas, veremos lo que supone cada opción. Y luego tocará extraer conclusiones... que, probablemente no serán del gusto de todos. Pero la lógica es implacable.

El voto a Fraga: el voto a la opción terminal

Lo más sorprendente es que el PP haya tenido que presentar a un anciano de 82 años como candidato y que el PSOE no sea capaz de obtener la mayoría sobre un candidato, aparentemente, desgastado por el ejercicio ininterrumpido del pode en las últimas cuatro legislaturas, y no menos desgastado por la edad. Las encuestas, pronostican una victoria del PP y la duda estriba en si alcanzarán o no la mayoría absoluta. Así pues, el “dinosauro”, el superviviente del “Prestige”, será, por última vez, el candidato más votado.

Es evidente que todo lo que podía hacer Manuel Fraga al frente del gobierno autónomo de Galicia, ya lo ha hecho. En caso de que repita, la nueva legislatura, si es que logra terminarla (la acabaría a los 86 años), no va a aportar gran cosa. Los años de gloria de Fraga al frente de Galicia han sido los años en los que Aznar se sentaba en La Moncloa. Ha bastado un año de socialismo para que Zapatonto “castigara” a Galicia, reduciendo al mínimo las inversiones estatales en aquella región. Así pues, la nueva legislatura no va a aportar gran cosa a Galicia en caso de que Fraga se hiciera con la presidencia de la Xunta.

Durante los últimos cuatro años, Fraga ha logrado –con su mezcla de carisma y brutalidad aparente- cortar en seco las especulaciones sobre su sucesión. Le ha costado la pérdida de algunas “recortaduras” del PP y el tener que estar al frente de la Xunta otros cuatro antes, a la vista del caos sucesorio que se dejaba presentir. Pero esto no va a cambiar en los próximos años. El problema sucesorio sigue en pié y los de “la boina” (la estructura local del PP en Galicia), siguen al acecho, desconfiando unos de otros.

¿Qué supone, en definitiva, votar a Fraga? Nada. Significa prolongar la actual situación unos cuantos años más y aplazar la resolución de los conflictos internos del PP gallego. El problema no es lo que significa votar a Fraga, sino lo que significa no votarle…

Lo que supone votar al Zapatonto local

El candidato socialista a la Xunta es, en el fondo, un cero a la izquierda. La campaña electoral se ha realizado con la imagen pública de Zapatonto, porque, a fin de cuentas, es él quien se está jugando su futuro político. Votar PSOE, hoy en Galicia, supone:

1. Crear un nuevo foco de tensión autonómico.- No hay que olvidar que en 1986, el PNV colocó a su candidato en la lendakaritza gracias a que el PSOE renunció a la victoria electoral que había obtenido y enarboló la tesis de que solamente podía gobernarse el País Vasco con el PNV. Ardanza recibió el cargo, no del electorado, sino del PSOE. A partir de entonces, especialmente, tras los acuerdos PNV-HB, y tras la presentación del Plan Ibarreche, la situación en el País Vasco, puede calificarse como “constitucionalmente grave”. Gracias, insistimos, a la cobardía inicial y a la ambigüedad actual, del PSOE. En Catalunya, la responsabilidad de Maragall y de la “banda de los tres”, es todavía mayor. El “tripartito” del 3%, del lingotazo de ginebra de buena mañana, los del Club de Perpignan, y su “nou Estatut” con “Catalunya Nació”, han creado un problema allí donde no existía; nadie en Catalunya discutía la vigencia y efectividad del Estatuto, solo el “tripartito” que aspiraba a gestionar algo mumcho más que la mordida del 3%... Hoy, el Estado se está deshilachando entre Catalunya y el País Vasco. Si gana el PSOE, su coalición con el BNG, contribuirá a convertir Galicia en un nuevo frente abierto de tensión autonómica.

2.- Reforzar a Zapatonto.- Los mediocres resultados económicos, la sensación de que las cosas no van mejor que hace un año, la evidencia diaria de incompetencia de todas las carteras ministeriales, de las “chicas Vogue” y los “chicos Zero”, la absoluta y evidente mediocridad del propio presidente, el desastre autonómico que ha generado, el marasmo en la lucha antiterrorista, la política de la “renuncia preventiva”, el aislamiento internacional de España, el no a la Constitución Europea por parte de los “grandes”, y una retahíla interminable de iniciativas erróneas (la regularización masiva) y equívocas (el “matrimonio” gay), ha llevado como conclusión a un “empate técnico” entre el PP y el PSOE en las valoraciones del CIS (siempre favorables al gobierno de turno). Pero aún hay más. La sociedad civil se ha movilizado, decidida e inequívocamente, contra Zapatonto y su gobierno de Zapatoncillos: en tres semanas, tres grandes manifestaciones han evidenciado que hoy, aquí y ahora, la derecha es la dueña de la calle. En estas condiciones, el margen de maniobra de Zapatonto se ha reducido al límite: hoy ya no es como hace un año que todo se solucionaba apelando al “talante”, al “diálogo de civilizaciones” y a cualquier otra chorrada. Ahora hace falta algo más: un éxito electoral, por ejemplo, que minimice el resultado de la movilización popular de la derecha. De ahí que Zapatonto haya colocado toda la carne en el asador en Galicia: si el PSOE logra comer de la mano del BNG y estructurar un gobierno de sustitución a Fraga, habrá tenido un balón de oxígeno que le ayudará a prolongar unos meses más su agonía: hasta el debate sobre el Estado de las Autonomías de Septiembre. Si Zapatonto no logra arrancar Galicia a la derecha, su verano será tormentoso: llegará al debate de septiembre absolutamente debilitado: el 11-S, ERC aprovechará para subir un poco más el listado de sus reivindicaciones y amenazar con romper la coalición en Catalunya y el apoyo a Zapatonto.

No es que el futuro personal o político del más mediocre de todos los presidentes que ha tenido España, incluso desde el siglo XIX, nos interese lo más mínimo: la cuestión es si las costuras de España van a soportar un presidente temporalmente reforzado por un eventual triunfo electoral en Galicia: ES QUE, EL AVANCE SOCIALISTA EN GALICIA, CREARÍA OTRO FRENTE DE TENSIÓN AUTONÓMICA QUE SE UNIRÍA AL CATALAN Y AL VASCO, HACIENDO, VERDADERAMENTE, INSOPORTABLE LA SITUACIÓN, NO DE ZP, SINO DEL ESTADO ESPAÑOL.

Pero ¿hay alternativa en Galicia?

Presentar una candidatura por mero testimonialismo, no basta ya. Esto supone, solamente, resignarse a ser un cero a la izquierda. La triste realidad es que hay dos opciones: una, que es la derecha de siempre, desgastada, dirigida por un mastodonte de otros tiempos, con un futuro incierto y una guerra sucesoria larvada, esto es, “Guatemala”, y de otro, la “opción catalana” es decir la “alternativa de la no-alternativa”, o lo que es lo mismo “la alternativa de Guatapeor”. Desde que ERC condiciona el poder en Catalunya y en España (y de hecho, es uno de los verdaderos centros de poder, junto a PRISA), sabemos el riesgo que implica que un partido de corte soberanista e independentista como el BNG se inserte en el poder.

Seamos claros. En Galicia, hoy por hoy, no hay alternativa. No seamos ingenuos y hagamos por siempre jamás resistencialismo numantino: una candidatura, presentada en una o en cuatro provincias, no va a resolver nada. Es más que vidente que esa candidatura no va a obtener resultados tangibles: ni uno, ni medio diputado. Si existiera esa posibilidad, está claro que habría que jugarla a fondo… pero, ni se ha jugado ayer, ni se juega hoy en realidad. NO HAY POSIBILIDADES DE OBTENER REPRESENTACION POLÍTICA, ahora bien, lo que si existe es de que 1000 votos a las opciones aparentemente “alternativas”, jueguen a favor del “EJE DEL CAOS” (BNG-PSOE). Y eso, a la visto de lo que implica el triunfo de cada parte es, desde luego INFITIVAMENTE MAS PELIGROSO QUE EL VOTO AL “EJE DE LA SENECTUD” (PP).

Existen momentos políticos en los que, sin duda, se trata de agudizar las contradicciones del “sistema”; en esos momentos, a opciones para que evidencien un avance real: pasar del 0’05, al 1%... parece poco, pero es, desde luego, un avance real: ese avance en estos momentos no puede producirse en ninguna de las candidaturas “alternativas” en Galicia. ABSOLUTAMENTE EN NINGUNA. La diferencia es que, alguna es lo suficientemente madura para entenderlo, mientras que las otras son, o bien completamente obtusa una, o esperanzada en que obtendrá un resultado “decente” la otra…

En los días que quedan hasta llegar a las elecciones, la madurez debería exteriorizarse y debería negociarse la retirada de candidaturas en beneficio del voto al PP… ¿alguien puede sorprenderse de que se intente cerrar el camino al “eje del caos”? ¿alguien puede sorprenderse de que se apueste por el “eje de la senectud” en este momento de desgaste de Zapatonto.

No lo olvidemos: Zapatonto es el enemigo principal y lo es por su innata manía de crear problemas allí donde no existen, agudizar los existentes y levantar señuelos para distraer en tiro. Si Zapatonto no se impone en Galicia, su futuro político se acorta, probablemente hasta después del debate sobre el Estado de las Autonomías de Septiembre. De ser así, tendríamos nuevas elecciones en diciembre… Y 18 meses de Zapatonto son la muestra más evidente de lo que puede dar de sí.

Insistimos: este país, esta constitución, este Estado, a la visto de lo visto, no podrá soportar dos años y medio más de gobierno del más mediocre de los presidentes de la democracia. Creemos, finalmente, que lo que está en juego en excesivo y el riesgo demasiado algo, como para poder presentar alegremente candidaturas que no obtendrán ningún diputado –como todos sabemos- pero cuyos cientos de votos pueden suponer uno, dos o tres diputados que den la victoria al “eje del caos” (BNG-PSOE). Y esto sería, no sólo un grave error político… sino, sobre todo, un grave error patriótico. No podemos ser nosotros quienes contribuyamos a crear un nuevo frente de tensión autonómica que refuerce la centrifugación del país: Y LO ÚNICO SEGURO EN ESTAS ELECCIONES ES QUE LA VICTORIA DEL “EJE DEL CAOS” SUPONDRÍA TRASLADAR A GALICIA EL MISMO DESMADRE AUTONÓMICO DE CATALUNYA.

En cuanto a votar al “eje de senectudes”, AL PP, SUPONE SOLAMENTE GANAR TIEMPO, PROCURAR QUE LOS PRÓXIMOS AÑOS, EN LOS QUE EL PP GALLEGO, NO VA A PODER HACER GRAN COSA, SIRVAN PARA UN TRABAJO REAL Y SISTEMÁTICO DE CREACIÓN DE UNA ALTERNATIVA NACIONAL EN GALICIA.

A ver si, de una vez por todas, MIRAMOS DE “HACER POLITICA”, EN LUGAR DE HACER “TESTIMONIALISMO”. Lo que está en disputa es algo más que el 0’05 o el 0’03% de los votos… lo que está en juego es la traslación del “modelo catalán” a Galicia. Y eso no. Con un “tripartito” en galaxia ya tenemos suficiente.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

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