Fin de semana: por una respuesta global a ZPlus

Publicado: Viernes, 03 de Junio de 2005 09:29 por en ORIENTACIONES
0000000000StrEbonyset.jpgRedacción.- Un fin de semana movido, sin duda: el sábado una manifestación ineludible (la de la AVT), el domingo una manifestación de protesta (AES: Zapatero Embustero). El trasfondo de estas dos manifestaciones es la oposición a la deriva gubernamental: la de la AVT contra el diálogo con los asesinos, la de AES expresando la protesta de los sectores católicos de la sociedad. Estaremos presentes en ambas, pero vale la pena dedicarles algunos comentarios.

Hoy más que nunca: movilizar a la sociedad civil

No solo en España, sino en toda Europa, es evidente que existe cada vez más una brecha entre las instituciones y la población: los referendums holandés y francés, han evidenciado que mientras las clases políticas de esos países, se manifestaban a favor de la Constitución Europea, la población decía, ampliamente, NO. La “Europa Oficial”va por un lado y la “Europa Real” por otro. Ya que la clase política ha dejado de representar la opinión mayoritaria, es preciso, cada vez más, movilizar la sociedad civil para “domesticar” a la clase política.

En este sentido, la manifestación de la AVT es una de esas ocasiones en donde, va a ser posible manifestarse masivamente en la calle en contra de la política gubernamental, aprobada en el parlamento por todos los grupos políticos, salvo el PP. En efecto, la clase política a dicho SI a la negociación propuesta por ZPlus con ETA. La sociedad civil, el sábado va a decir, masivamente, NO.

Así mismo, el domingo, el partido católico AES, ha expresado los motivos de su oposición a ZPlus: desde mayo de 2004, el PSOE se ha convertido en una máquina de ofender constantemente las creencias de la mayoría del pueblo español. A falta de ideología, con un programa de difícil cumplimiento, el PSOE ha optado por recurrir al imaginario colectivo de la izquierda decimonónica española, la doctrina de la desamortización de Mendizábal y del anticatolicismo militante, para enmascarar su falta de proyecto e iniciativa.

El amplio entramado asociativo del catolicismo español debe entender esto: que precisa movilizarse contra la política gubernamental, si quiere evitar convertirse en el pin-pan-pum de un gobierno débil, cobarde, sin iniciativa y sin proyecto. Asociaciones de Padres de Familia, núcleos católicos de parroquias, Asociaciones de Alumnos y ExAlumnos de Colegios católicos, círculos obreros católicos, ONGs surgidas del ámbito eclesiástico, la propia jerarquía católica, los medios de comunicación católicos, deben entender dos cosas fundamentales: que el PSOE apunta directamente contra ellos y que no pueden confiar en los buenos oficios del PP para salvaguardar sus creencias.

No hay que olvidar que ha sido precisamente en los años de gobierno del PP en donde se ha evidenciado la gran crisis ética y moral de la sociedad española que ya larvaba durante la negra noche del felipismo. En efecto, la actual telebasura no es sino un desarrollo de lo que ya existió durante el aznarismo, la absoluta falta de cobertura a las familias no es sino la prolongación del gobierno del PP, el confiar el crecimiento demográfico a la inmigración y la falta de estímulos a la natalidad nacional, se viene arrastrando desde los años del PP, la absoluta ausencia de una política de ayuda a las familias numerosas, a la formación de nuevas familias, el silencio vergonzante en relación al aborto, todo ello… absolutamente todo ello, procede de los tiempos del PP y el PSOE lo único que ha hecho ha sido ampliar sus efectos sobre la sociedad. El PP por omisión y el PSOE por iniciativa propia, el hecho es que han seguido una política que ofende el sentido común de todos los españoles y las creencias del pueblo católico.

ZPlus es el único que ha politizado la lucha antiterrorista

Otro tanto puede decirse, como afirma la AVT, de la lucha antiterrorista. La “negociación” con el criminal vencido, exhausto y en pleno KO técnico, le ha dado, nuevamente, alas. Durante los últimos 20 años del franquismo y en los 30 años de democracia, quien tiene ojos y ve y tiene cerebro y entiende, sabe perfectamente que la única política antiterrorista que rinde beneficios es lo que los amigos de los etarras llaman represión y lo que la sociedad sana llama justicia. Justicia es, hoy más que nunca, perseguir al criminal, hacerle pagar su delito e impedir que cometa más. Darle alas, negociar, practicar la política de la mano tendida, darle esperanzas, supone debilidad, cobardía y reavivar a la banda. Y, de paso, matar por segunda vez a las víctimas.

El PSOE se ha escudado en que la manifestación de la AVT está “teledirigida” por el PP. Harina de otro costal es que el PP en este terreno mantenga una postura neta y clara: no hay negociación posible entre el Estado y los asesinos. Pero resulta evidente que la protesta contra la negociación, excede, con mucho, el ámbito del PP, no afecta solo a los militantes, dirigentes y electores de este partido, sino A TODA LA SOCIEDAD, por que ha sido toda la sociedad española –no sólo el PP- LA QUE HA PUESTO A LAS VÍCTIMAS.

El PSOE y los portavoces que ha ido creando estos últimos meses, el Peces Barba (alto comisionado para una baja ayuda) y Pilar Manjón (fugaz fenómeno mediático reabsorbido inmediatamente por “Ruvalcaba Productions), se han preocupado por denunciar la “politización de la manifestación”. Pues bien, no. ES EL PSOE –Y MUCHO MÁS QUE EL PSOE, ZPlus, pues no en vano, también el PSOE ha tenido su contribución en víctimas del terrorismo que están siendo no menos traicionadas que el resto- EL QUE HA POLITIZADO LA LUCHA ANTITERRORISTA.

Y no es raro que así haya ocurrido: no en vano, el PSOE es el único partido en Europa que está en el poder, gracias a la un macroatentado, escasamente aclarado, sobre el que cada día que pasa planean mayores dudas. El PSOE es el único partido que gobierna apoyado por un partido, como ERC, cuyo secretario general, fue a entrevistarse con la cúpula de ETA (y, por tanto, hubiera podido acelerar la destrucción de la organización favoreciendo la detención del máximo responsable de los criminales, José Ternera… y no lo hizo). ¿Cómo iba el PSOE a mostrar algún entusiasmo por la manifestación de la AVT?

Ha sido el PSOE y, más particularmente, ZPlus, el que ha establecido una diferenciación sangrante, ofensiva, irracional y atentatoria contra el sentido común, entre “víctimas de Primera División”, los 192 muertos que le permitieron el acceso al poder, y “víctimas de Segunda”, todas las demás, cuya presencia, por sí misma, supone el gran obstáculo ético y moral, para negociar con ETA.

Pero ¿por qué tiene tanto interés ZPlus en tender la mano a ETA? Cuando un político quiere tener las maneras de un “gran estadista” y pasar como tal a la historia, pero no alcanza ni el nivel de un político local mediocre, es capaz de hacer cualquier cosa para reivindicar su imagen ante la historia. El que logre desactivar ETA, algo que no se ha logrado en 50 años (a pesar de que en los últimos 10 años, cada vez se ha estado más cerca y de persistir en la misma política, ETA no superaría los 2 ó 3 años de vida más), tiene un lugar en la historia. ZPlus –a falta de otro mérito- aspira a ser ese “elegido”. Y para ello, pusilánime y cobarde como es, no concibe otro camino más que la negociación que, por lo demás, le exige el “Club de Perpignan”.

Las ambiciones de un mediocre ofenden en lo más íntimo al millar y pico de víctimas del terror. Pero es una vana ambición. Quince meses de “talante” no han servido para destacar a ZPlus de su adversario más directo. Hoy, la propia encuesta del CIS (cocina gubernamental) indica que existe un empate técnico entre gobierno y oposición, más significativo todavía, en la medida en que ZPlus no ha debido aguantar ningún problema grave en este tiempo, ni más crisis que las desatadas por las declaraciones de sus ministros, las “chicas Vogue” y los “chicos Zero”.

El segundo factor que ha impulsado a ZPlus a la actual política es, nuevamente, ese imaginario colectivo de la izquierda española que hoy, sin razón suficiente para seguir existiendo como tal, y que ha encontrado en lo políticamente correcto, un sucedáneo de ideología de sustitución al socialismo y a la socialdemocracia y en un intento de diferenciación de la derecha, la única razón de su existencia. Esto explica, tanto el “guerracivilismo” de ZPlus (la última vez en la que las dos españas dirimieron a tiros sus diferencias y por tanto, estaba claro que existía una “derecha” y una “izquierda”) como esa pertinaz obstinación en desmantelar el Pacto Antiterrorista que, en el fondo, suponía el consenso de la “derecha” y de la “izquierda” en este terreno: ZPlus ha preferido demostrar que existía una forma de combatir al terrorismo “de derechas “ (mediante el “big styck”, el palo) y una forma de combatir al terrorismo “de izquierdas” (mediante el diálogo y la mano tendida).

Dos manifestaciones, dos presencias en la calle

Muy frecuentemente, la estupidez de uno, es trágica para una Nación y para un sector social (las víctimas del terrorismo). De ahí que sea preciso movilizar a la sociedad civil para contener este alud de inconsecuencias y desmanes de ZPlus y de su entorno.

Ahora bien, el hecho de estar presentes incondicionalmente en la calle en estas dos manifestaciones, no implica que renunciemos a nuestro derecho a expresar algunas lagunas que observamos en las convocatorias.

En primer lugar, la AVT debe de asumir una reivindicación central que puede resumirse en dos palabras: CADENA PERPETUA. Ya hemos comprobado lo que la debilidad y la tolerancia con los intolerantes genera: la seguridad de que sale barato matar. Un sistema penal basado en la reinserción puede ser adecuado ante determinados delitos y en circunstancias muy concretas, pero no en materia antiterrorista. Cuando se mata a alguien se le quita todo lo que tiene: el que lo quita todo, debe pagar con todo. Tienen suerte los terroristas de que las sociedades occidentales hayan alcanzado un nivel de civilización que les haga abominar de la pena de muerte, pero hoy, aquí y ahora, la cadena perpetua es una aspiración irrenunciable y el restablecimiento de una justicia ejemplarizante se muestra como aspiración, no sólo de las víctima, sino de toda la sociedad española.

En cuanto a la manifestación de AES, también vale la pena expresar una duda. AES no puede limitarse a ser una especie de Pepito Grillo del PP. Si aspira a eso debe tener presente que el PP logra todavía hoy acaparar la inmensa mayoría del voto católico y que, a través de Intereconomía, tiene cautivo al sector católico y a la derecha-derecha, a través de la revista ALBA, de El Semanario Digital y de la revista EPOCA. Estos sectores, son católicos… pero mucho más que católicos, siguen las consignas del PP. Y, en estos momentos, no hay absolutamente ningún dato que permita pensar que estos sectores están descontentos con el PP y que van a manifestar esta protesta cambiando de voto. Antes bien, todo induce a pensar que, en el momento en que se convoquen las próximas elecciones –que, casi de manera inevitable, serán anticipadas- esos sectores católicos, apelarán al “voto útil” para desalojar a ZPlus del poder.

En estas circunstancias, si bien es una obligación ética y moral, manifestarse en Madrid junto a AES el próximo 5 de junio, no es menos cierto, que una manifestación no crea, por sí misma, una alternativa y que para que exista una alternativa, AES debe abrirse a problemas nuevos presentes en la sociedad española y que exceden el ámbito del pueblo católico.

En este sentido, la contención de la inmigración masiva que desfigura nuestra identidad nacional y se convierte en un foco de problemas transversales que afectan a todos los niveles de la sociedad (desde la formación de guetos a la inseguridad ciudadana, desde el desmantelamiento de la enseñanza pública hasta cargar de forma insoportable los servicios sociales, pasando por la aparición de una delincuencia juvenil y por el terrorismo islámico, por el hundimiento del mercado laboral, etc.) y la lucha contra la mundialización y sus efectos (con todo lo que ello implica: contratos laborales dignos de tal nombre, medidas arancelarias para proteger sectores enteros de nuestra industria y nuestro mercado de trabajo, medidas para activar una economía social, limitar los beneficios de las grandes empresas, impedir el desarrollo de la economía especulativa en beneficio de la productiva, etc.), se muestran como elementos que un partido que aspira a convertirse en una alternativa política, precisa incorporar. Y esto por dos motivos puramente técnicos: en primer lugar para desvincular su imagen y sus objetivos de los del PP y, en segundo lugar, para configurar un polo de atracción política. De lo contrario, si solamente aspira a seducir y atraer al mundo católico… el PP siempre será el eslabón más fuerte y recibirá el apoyo de la jerarquía y del electorado católico, con sólo alardear la doctrina del “voto útil”. En otras palabras, y para hablar claro y sin rodeas: apelando sólo al voto católico, se llama a un electorado que ha sido capitalizado durante tres décadas por el centro-derecha, que se encuentra muy a gusto con el centro-derecha, hoy, justo en el momento en que el centro-derecha goza de salud envidiable. AES debe entender que si ese electorado no acude a sus llamamientos –y la manifestación del domingo va a ser un primer indicativo- se arriesga a realizar llamamientos a unas franjas sociales que no están dispuestos a atenderle, mientras que cierra las puertas a otros sectores y a la incorporación en su programa de temáticas, como mínimo tan actuales y graves como las que está tocando (inmigración y temática social). AES corre el riesgo de quedarse sin una base social receptiva a la que dirigir su mensaje: no es lo mismo, repetimos, estar contra el aborto, contra los matrimonios gays, que votar a un partido diferente del PP. Y el centro-derecha siempre ha demostrado, a partir de Fraga, saber contener perfectamente, la fuga de votos a su derecha. Hoy, esa misma situación vivida desde las profundidades de la transición, sigue inalterable.

ZPlus tendrá este fin de semana un nuevo test. Su “contraprogramación” servirá para engañar solo a aquellos que quieran ser engañados. Aunque PRISA y los medios de comunicación públicos, ignoren las manifestaciones del fin de semana, el ciudadano va a vivir cada día con la amenaza de un gobierno que tiende la mano a los terroristas y, día a día, aborda medidas torpes e iniciativas absurdas en todos los terrenos.

Hoy a José Luís Rodríguez Zapatero, le llamamos, una vez más, ZPlus, para recordar que ayer se aprobó la ominosa ley que permite a PRISA controlar más del 50% de las ondas y emitir en dos canales analógicos en abierto. Si no hubiera sido por eso, a José Luís Rodríguez Zapatero, le hubiera cuadrado mejor el alias de Zapatonto, inseparable de sus iniciativas cotidianas.

Todos en las calles de Madrid este fin de semana.

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

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