Mañana toda España será Villaverde

Publicado: Viernes, 06 de Mayo de 2005 18:42 por en INSEGURIDAD
3778822271.jpgRedacción.- Lo advertimos hace justamente dos años en Krisis.info: los adolescentes colombianos, ecuatorianos, peruanos y dominicanos, se estaban organizando en peligrosas bandas de suburbio. Desde entonces se han producido varios asesinatos que no han merecido ni una línea eN los informes de SOS racismo o de la Asociación contra la Intolerancia inevitablemente responsabilizan a toda la población de "xenofobia" y "racismo". Ahora existe la sensación de que el problema ya está fuera de control. El crimen de Villaverde así lo indica.

Los guetos ya están aquí, las bandas también…

Se cree que las distintas bandas latinas agrupan en torno a 2000 adolescentes para los que matar es un juego iniciático y robar un hábito de vida. Y están en nuestro país. Todos los hemos visto. Hay zonas de Barcelona y de Madrid que ya nos están vedadas a los que hemos nacido en esta tierra. Se trata de barrios degradados en donde la policía y el ayuntamiento no tienen intención de perder ni un minuto restableciendo el orden y la seguridad. “Total, nos dicen, estos barrios están condenados a transformarse en guetos…”. Es posible que, en estos momentos, el número de guetos, en donde los inmigrantes superen ya el 50% de la población, supere el centenar. Y aquí no pasa nada…

Quizás el problema de Caldera –como ayer el de Aceves o Aznar- era que vivían muy alejados de esos guetos y, para ellos, un inmigrante era solamente el fiel y servil mayordomo, el jardinero o la chacha. Es imposible que la clase política entienda cuál es el problema que se está viviendo en estos momentos en nuestros barrios de trabajadores: están, literalmente, siendo tomados por asalto, por grupos de inmigrantes ilegales que están desalojando a nuestra gente. Son las bandas latinas las que “autorizan” o “prohiben” a nuestros muchachos el beber agua de esta o de aquella fuente. Y si alguno hace un gesto que no les gusta –como ha ocurrido en Villaverde-, simplemente, lo matan.

Ayer un joven asesinado en Villaverde, hoy 800.000 irregulares regularizados

El crimen de Villaverde se ha producido pocos días antes del cierre del período de regularización masiva. Uno de las iniciativas más absurdas en la historia de España. Ese período, según las cifras oficiales, se cierra con “casi 800.000 regularizaciones”… El gobierno débil e incapaz, da por hecho que todos los que han presentado papeles, sin excepción, serán regularizados: desde el que presentó como “prueba” de que estaba en España antes del 8 de agosto del 2004, el certificado de expulsión, hasta el que se empadronó “por omisión” presentando cualquier documento falsificado aprisa y corriendo, desde el que pagó a una sl 3000 euros (en la cotización actual) por lograr un contrato de trabajo inverosímil, hasta el que aseguraba estar contratado dos horas a la semana… Nunca en la Europa democrática y civilizada se ha visto una “regularización” tan desaprensiva, bananera y caótica.

El resultado ha sido que, finalmente, los españoles nos hemos enterado de que el 8% de la población es inmigrante y que las cifras que nos daban hace solo tres meses eran falsas: no eran dos millones los inmigrantes, sino cuatro. Y, en realidad, las cifras reales están muy por encima de esa cantidad: a principios de año, decíamos que en diciembre se habría rebasado la cifra de cinco millones. En realidad, la avalancha generada por el “efecto llamada”, ha hecho que estemos ya por encima de esa cifra. Se lo debemos a tres etnocidas desaprensivos: Caldera-Rumi y, por supuesto, el jefe de la banda, ZPlus. Un día serán juzgados por lo que han hecho a este país en apenas un año.

Hoy en Murcia ya han tenido lugar inspecciones de trabajo en empresas para multar a empresarios que tengan contratados a ilegales… es mera cosmética. El gobierno ZPlus intenta dar una increíble muestra de fuerza y control. En realidad, muy pocos de los 800.000 regularizados, tienen, realmente un puesto de trabajo real. Se calcula que más de la mitad son contratos fraudulentos, la mitad del resto corresponde a servicio doméstico y el resto a pequeña empresa, fundamentalmente hostelería y campo. Caldera truena contra la patronal a la que responsabiliza del fracaso de la operación

Contra las bandas solo la tolerancia cero da resultado

¿Y ahora, que? Caldera ha dicho con la boca pequeña que los inmigrantes que no estén regularizados deberán volver a su país. Ahora hace falta que conteste como va a organizar la repatriación, cuando lo que hay en el estrecho y en la frontera pirenaica, es una verdadera avalancha, nunca vista de inmigrantes movilizados por la debilidad y estupidez del trío de los etnocidas. Hace dos años, se calculaba que en 2010, existirían cinco millones de inmigrantes en España… ZPlus y sus secuaces han logrado acelerar los ritmos hasta extremos que han logrado alarmar a toda Europa y movilizar a las mafias de países remotos.

Lo que la incapacidad gubernamental está haciendo al regularizar más inmigrantes de los que admite el mercado de trabajo español, es crear un problema étnico-social que estallará antes de acabar la década. Las primeras llamaradas de este problema vienen registrándose desde 2000. El último episodio ha ocurrido en Villaverde. Ya no se trata de delincuentes, ni de que la tasa de delincuencia de la inmigración sea 6 veces mayor que la de la población autóctona. Se trata de que las bandas matan por puro placer de matar. Y están matando a nuestra gente. Son nuestros muchachos, son los trabajadores, son los escalones más humildes de la sociedad, los que están acosados por estas hordas de bestias sedientas de sangre. Y mientras en el parlamento no haya voces que desde la tribuna de los oradores digan en voz bien alta NO QUEREMOS ASESINOS ENTRE NOSOTROS, los partidos políticos mayoritarios seguirán babeando y mirando a otra parte. Sus líderes no ven a la inmigración como problema, sino como la posibilidad de tener un jardinero a buen precio…

Alguien dirá que el fenómeno de las bandas juveniles es incontrolable: no lo es. Cualquier sospechoso de pertenecer a una de estas bandas, sus padres, sus familiares, deben ser repatriados al país de origen. Que sepan que en este país no se juega con la vida de sus ciudadanos. No se trata de facilitarles el expolio de nuestro país, de estimular su rapacidad y la sensación de que robar en España y asesinar, sale barato, porque siempre, a última hora, sabe un Estaban Ibarra de la vida, tronando por que los vecinos han roto el vidrio de un locutorio y olvidando la sangre de nuestros compatriotas asesinados. Antes las bandas el Estado solo puede hablar el único lenguaje que son capaces de entender: el de la defensa del Estado y de la ciudadanía a cualquier precio, mostrando la voluntad de extirpar a estas bestias sedientas de sangre, sin compasión.

La justicia es como el timón: hacia donde se le da, gira.

Alguien preguntará ¿dentro de los límites del Estado de Derecho? Por supuesto, dentro de los límites del Estado de Derecho. Pero no seamos ingenuos: la justicia es como el timón… hacia donde se le da, gira. La frase es de Lao-Tzé y fue dicha hace 2600 años, pero vale la pena recordarla. Porque el Estado de Derecho tiene que habilitar una legislación de urgencia para que España no sea el paraíso y la tierra de promisión de las mafias y de las bandas juveniles de los cinco continentes. Hoy más que nunca, es preciso hacer leyes a la medida de los problemas. Y el gran problema de los barrios periféricos consiste en desactivas el fenómeno de la delincuencia. Cualquier signo de debilidad o de falta de decisión, espoleará más y más delincuencia, traerá más y más delincuencia. El Estado de Derecho debe reaccionar enérgicamente. Debía haberlo hecho hace dos años cuando se empezó a detectar “latin-kings” y demás basura de importación. Pero en aquel momento, Aznar seguía afirmando que en España todo iba bien. Aquellas aguas, unidos a la debilidad hecha gobierno por ZPlus, han traído estos lodos. Vergüenza a los que ayer y hoy han sido responsables del incubamiento y explosión de esta situación.

Hace falta una ley antibandas que contemple la repatriación inmediata por la mera pertenencia a una banda y contemple fuertes penas de cárcel para sus inspiradores. Hace falta una ley a la vista de que el código penal no parece suficientemente realista. Y hacen falta, sobre todo, legisladores decididos a restablecer el orden en las calles y la seguridad entre los ciudadanos amenazados. ¿Los derechos humanos? OK, hay que defenderlos por encima de todo. Y, no olvidar, sobre todo, que el primer derecho humano es la seguridad. Difícilmente podríamos considerar “humanos” a las bestias criminales que asesinaron a nuestro compatriota en Villaverde. Los derechos de las víctimas son siempre anteriores y superiores a las de los asesinos. Quien asesina no tiene otro derecho más que el de tener un juicio justo, un mazmorra y un billete de vuelta a su país el día que extinga su condena. Todo lo que sea ver la situación de una manera diferente, es dar alas a la delincuencia y a las bandas.

Villaverde hoy, El Ejido ayer, mañana España

Desde que se empezó a hablar de la regularización en el mes de agosto de 2004, han entrado más inmigrantes de los que se han regularizado. Ese portento solo podía lograrlo el tría de los etnocidas: Caldera-Rumi-ZPlus. Era imposible hacerlo tan mal, el trío de los etnocidas lo ha logrado.

Villaverde es hoy, el anticipo de lo que mañana será toda España. Hoy en Roquetas el 35% de población es inmigrante. En el Raval de Barcelona, llegamos al 60%. Los guetos ya están aquí, las zonas sin ley y sin que el Estado pueda existir ya han aparecido. Hay un centenar de zonas como estas. O hacemos algo (y ese algo, sin duda, debe hacerse sin esperar nada de los partidos mayoritarios, es más, debe hacerse CONTRA los partidos mayoritarios) o vamos a tener que ir pensando en emigrar a otras latitudes. Por cierto, dentro de poco en Ecuador, habrá más ciudadanos en el extranjero que en el propio país. A lo mejor Ecuador va siendo un buen sitio para hacer las américas…

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

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