El Rey en Marruecos… ¿y por qué no en Ceuta y Melilla?

Publicado: Lunes, 17 de Enero de 2005 15:13 por en ORIENTACIONES
Mohamed.jpgRedacción.- El gobierno alberga las máximas esperanzas en la visita de Juan Carlos I a Marruecos. Según ha declarado el ministro Moratinos, van a solucionarse casi treinta años de “desencuentros”. Demasiado para un Rey que carece de poder ejecutivo y en una situación sin precedentes en la que 142 súbditos marroquíes están presos en cárceles españolas por delitos de terrorismo y donde otros terroristas que han actuado en España se pasean libremente por las calles de Tetúan. El 11-M pesa como una losa sobre esta visita, pero hay algo más incomprensible: ¿por qué el Rey Juan Carlos I no ha visitado todavía Ceuta y Melilla?


La visita de Juan Carlos I

En el momento de escribir estas líneas, se sabe que Juan Carlos I ha sido recibido con grandes muestras de cordialidad. En el país en el que, estadísticamente, el 50% de la población se declara partidario de Bin Laden, el 40% odia a los “cristianos” y el 60% tiene intención de inmigrar (85% entre la juventud), la población marroquí ha arrojado pétalos de rosa al paso de los reyes, poética forma de decirle: “bienvenido, dentro de poco serás tú quien nos recibas así en su país”.

En un momento en el que la inmigración marroquí se ha disparado (contrariamente a lo que viene diciendo el gobierno desde el mes de septiembre a fin de crear un clima de opinión favorable para este viaje y para la aprobación de su reforma de la Ley de Extranjería), el año en el que la Guardia Civil ha incautado más toneladas de hachish y cuando han logrado pasar más toneladas de droga (incluida cocaína colombiana) que nunca, cuando el pueblo saharaui se encuentra más olvidado de su historia, cuando los marroquíes están mas cerrados en las negociaciones pesqueras… en ese momento, cuando se trata de demostrar una actitud de “hasta aquí hemos llegado y a partir de aquí, no vamos a consentir”, justo en ese momento, Juan Carlos va a ver a su homólogo marroquí para restablecer las inmejorables relaciones que siempre ha tenido.

Hay que recordar que la primera visita al exterior de ZP fue a Rabat. Allí condonó buena parte de la deuda marroquí, firmó varios acuerdos, irrelevantes todos ellos, incluido un convenio para la enseñanza del Islam en España. Veremos a ver qué saca Mohamed en esta ocasión. Mucho nos tememos que los pétalos de rosa van a ser cobrados a precio de oro.

Y Juan Carlos, cederá, por que Juan Carlos I, históricamente, siempre ha cedido ante Marruecos. ¿O es que hará falta recordar que el primer acto de su reinado consistió en ordenar el repliegue del ejército y consentir la firma del Acuerdo Tripartito de Madrid, con Franco agonizante?

Hay algo que en estos casi treinta años de reinado, Juan Carlos I, todavía no ha hecho: visitar Ceuta y Melilla. Diplomáticamente, todos los gobiernos, desde Suárez hasta ZP, han impedido este viaje (y parece que la Casa Real tampoco ha tenido excesivas ganas en realizar un desplazamiento de esa naturaleza) por que podía ser considerado como una afirmación de la hispanidad de estas dos ciudades.

Con Marruecos, la única política que constante en estos últimos 30 años, ha sido la de la “renuncia permanente”. Y ZP en esto, es un maestro. Desde hace nueve meses, días a día, cada vez a mayor velocidad, la política exterior española en la zona se desliza hacia posiciones progresivamente más cercanas a las sostenidas por Marruecos y alejadas del Sáhara Occidental y Argelia. ¿Hace falta recordar, por cierto, que el primer viaje de ZP una vez fue elegido flamante Secretario General del PSOE fue a… Rabat?

Dos artículos significativos: terror y miseria de Marruecos

La miseria de la que es capaz la corona marroquí ha sido evidenciada en las páginas de “El País”, donde ayer domingo, se publicó una larguísima entrevista con Mohamed VI. Es significativo que esta entrevista se haya publicado en un medio propiedad de un grupo económico con amplios intereses en Marruecos. Gracias a Polanco y a sus parabólicas, la población marroquí recibe diariamente un incentivo suplementario para inmigrar a España. La entrevista, está visiblemente retocada, maquillada, limada, pulida y es una muestra de la cirugía cosmética más servil a la que puede llegar el periodismo.

El “príncipe de los creyentes” de Marruecos se permite opinar sobre asuntos internos de España y alabar a ZP, denostando a Aznar. ¿Perejil? Queda claro a lo largo de la entrevista que es tierra marroquí. Queda claro que Marruecos hace un esfuerzo supremo, muy superior a sus fuerzas, en la cuestión de la inmigración y que ellos mismos, son “víctimas de la inmigración”. ¿Y en el hachish? Todo resuelto. La entrevista, tediosa e irreal, tenía solamente una finalidad: mostrar la “talla” de ZP en política internacional que era valorada, incluso, por Mohamed…

Ese mismo día La Vanguardia publicaba un artículo en el que se defendía… la integración de Marruecos en la Unión Europea. El argumento central era que así se reforzaría la “democracia marroquí”. Pero en Marruecos no hay democracia, hay un poder teocrático con unos ministros nombrados a dedo por la Casa Real (los ministros de confianza, así llamados), lo que hay en Marruecos es una situación progresivamente más inestable, en la que los rasgos característicos son: explosión demográfica, esclerosis de las reformas políticas, empobrecimiento del grueso de la población y… aumento de la marejada del Islam radical. Esta es la realidad marroquí. Aparte, naturalmente, que sigue siendo el “enemigo del Sur”.

Terrorista buscado en España, en libertad en Marruecos

Si “El País” publicaba ayer su servil entrevista con Mohamed para mayor gloria de los intereses de PRISA en Marruecos, “El Mundo”, por aquello de las ventas, practicaba “periodismo de investigación”. Ironías aparte, lo cierto es que el artículo de “El Mundo” era impactante y lograba desplazar el viaje de Juan Carlos hacia un problema mucho más interesante: todavía no sabemos gran cosa de lo que ocurrió el 11-M, ni quien fue el inspirador del atentado, ni quien dio la orden, ni cómo se desarrollaron los sucesos posteriores, hasta llegar a la eliminación de todos los testigos en Leganés. Ahora, gracias a “El Mundo” sabemos un poco más.
El artículo empezaba así: “Mohamed Haddad, un relevante militante islámico residente en España al que testigos presenciales aseguran haber reconocido colocando una de las bombas en uno de los trenes volados el 11-M en Madrid, vive actualmente en la ciudad de Tetuán, en el norte de Marruecos”. Tras el atentado, Haddad se trasladó a Marruecos, detenido durante unos días, inmediatamente fue puesto en libertad. Lo más curioso no es eso… sino que Haddad fue la persona que escapó del episodio de Leganés, cuando la policía rodeó el inmueble. Después de un confuso episodio que no ha sido aclarado por la Comisión Parlamentaria de Investigación, murieron 7 ú 8 presuntos terroristas, sin que esté muy claro si fueron ellos quienes se suicidaron o si la explosión que se produjo tuvo como única finalidad cerrar todas las pistas.
Haddad vive hoy en Tetuán, sin su pasaporte y con la prohibición formal de salir del país o de hablar con la prensa. Por cierto, en 1984, Haddad fue “un enérgico miembro del movimiento scout del Partido del Istiqlal”. Que era muy activo, pero que nunca portó barba ni profesó, por lo menos públicamente, ideas radicales. En medios periodísticos marroquíes se tiene la convicción de que Mohamed Haddad es un confidente de la DST marroquí en España.
Todo esto contribuye, más que a cerrar pistal… a abrir posibilidades interpretativas; cada vez están más confirmadas las interpretaciones que aparecieron en el libro “11-M: Los perros del infierno”. Los atentados del 11-M vinieron de Marruecos, eso nadie lo duda. Pero, hasta ahora, se carecía de pruebas suficientes como para intuir que hubieran sido preparados por altas instancias marroquíes. Ahora, sabiendo el paradero de Haddad, se está mucho más cerca de la demostración de esta teoría. Todos la intuíamos, pero a todos nos faltaban datos suficientes.

Los servicios secretos marroquíes se personaron el sábado 13 de marzo en España, trayendo “documentos” que demostraban la vinculación de los primeros detenidos con los medios integristas islámicos marroquíes. Y era raro, por que se trataba de inmigrantes legales y la seguridad marroquí hubiera estado obligada a presentar esos documentos antes de su legalización… no cuando ya se había cometido la salvajada del 11-M. A partir de ese momento, era evidente que los servicios secretos marroquíes (tenidos en Marruecos como los verdaderos autores de la masacre de Casablanca) tenían algo que ocultar y, de alguna manera, estaban vinculados al crimen. Hoy esa certidumbre moral ha aumentado hasta convertirse en convicción.

Pues bien, es a ese régimen cruel, antidemocrático, tiránico, en la que el reyezuelo tiene un poder omnívoro extendido a todos los ámbitos de la vida pública y estatal, donde la división de poderes es pura ficción, las elecciones una frivolidad y la acumulación de capital la única aspiración, es a ese régimen al que ha ido a saludar, como de igual a igual, Juan Carlos I y ante el que inclinó la cerviz ZP.

Habrá que permanecer vigilantes ante los resultados de este viaje: ¿qué ventajas va a obtener el reyezuelo marroquí?

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

PD.- Se recomienda la lectura de "El Enemigo del Sur" y "11-M: Los perros del Infierno" para redondear la lectura de este artículo.

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