zp.gifRedacción.- ZP llegó al poder gracias al 11-M y no lo quiere perder a causa de otros atentados. Además, ha aprendido mucho en estos últimos tiempos: se ha dado cuenta de que existe un “terrorismo islámico”. Sería suficiente como para quitarle de la cabeza el trabajo de COU que presentó ante NNUU sobre el “diálogo de civilizaciones”. Ahora nos ha obsequiado con una “alerta antiterrorista” inspirada en el modelo norteamericano. A dónde vamos a parar.

El sentido de las alertas

Una alerta antiterrorista tiene una capacidad disuasiva contra un enemigo que se sabe amenazante. Las alertas son efectivas contra más discretas son. Publicadas en primera página de los diarios pierden toda eficacia. En efecto, el terrorista espera a que el mismo diario anuncie el final de la alerta para colocar la bomba. Elemental…

ZP tiene la mala costumbre de anunciar en prensa lo poco que hace. Desde finales de agosto se viene hablando de la regularización masiva de inmigrantes (en principio eran 400.000, luego 500, más tarde 700 y ahora se cree que pueden ser un millón quienes se acojan… han tenido seis meses para prepararla y, en ese tiempo, han llegado o se han empadronado más de 300.000 inmigrantes más por aquello del “efecto llamada”). ZP, cree que esto puede ser bueno y por eso anuncia que para navidades “alerta antiterrorista”. Es decir, que nadie nos fastidiará el turrón… pero sí es probable que nos agrien aún más la cuesta de enero.

Para ser eficaces, las alertas deben ser discretas. Colocar un puesto de control a la salida de una autopista puede tranquilizar a los conductores que lo vean, pero, desde luego, no va a impedir ningún atentado. O, al menos, lo que va a impedir es que, una vez cometido el atentado, los terroristas huyan por una carretera más discreta. O, simplemente, que se queden en un piso franco todo el tiempo que haga falta.

Por que, a fin de cuentas, las alertas, más que eficacia antiterrorista, lo que sugieren es:

- La sensación de que el gobierno está “alerta” (y no lo está).
- La sensación de que existe un peligro inminente (y no existe).
- La sensación de que la población debe apoyar a su gobierno ante el peligro (y no debe).

En cuanto a los terroristas, especialmente si son suicidas –o simplemente estúpidos, cosa en la que el terrorismo islámico está perfectamente dotado- una alerta no va a impedir el atentado.

ZP y la política Bush

Aznar ha pasado a la historia como el agente de Bush en España y posiblemente, en cierta medida, lo era. Ahora bien, ZP intenta pasar como el “señor del talante, la tolerancia y el patriotismo sereno”, cuando en realidad su gobierno es todo lo contrario: no hay diálogo, sino imposiciones, no hay tolerancia, sino debilidad, no hay patriotismo sereno, sino lo propio de cualquier gobierno socialista: “coge el dinero y corre”.

Pero la mayor mentira de todas es que ZP y Bono no han hecho otra cosa que copiar perrunamente las peores orientaciones de George W. Bush en materia de seguridad y defensa.

Por ejemplo, en la Directiva de Defensa Nacional consagrada por el ministro Bono se mencionaba como “enemigo principal”, al “terrorismo”, exactamente como la administración Bush. Con lo cual, las FFAA tienen ahora un enemigo difuso, abstruso y confuso, que sin duda podría y debería ser combatido solamente por el Cuerpo General de Policía, la Guardia Civil, con la ayuda del CNI. Pero ahora resulta que la División Acorazada, la marina y las fuerzas aéreas. Resulta difícil intuir como los aviones adquiridos con el costoso programa FACA, o el portaeronaves “Príncipe de Asturias” podrían detener a un moro tan pringado como asesino que pusiera otra bomba en cualquier apeadero de provincias… Bono y ZP tienen, al parecer la respuesta y seguramente se la habrá comunicado ZP en su visita de hoy al Ministerio de la Defensa.

Seamos claros: la DDN del gobierno ZP, al elegir a un “falso enemigo”, ha dejado a España sin defensa. Por que el “terrorismo” es un falso enemigo para las fuerzas armadas. Es un enemigo para la sociedad, para las fuerzas policiales y para la inteligencia, pero no para las unidades militares. Lo que ZP no ha entendido es que en EEUU la llamada “lucha antiterrorista” es, fundamentalmente agresiva, no es tanto, una defensa interior, como la excusa para realizar agresiones exteriores. El hecho de que desde fuentes gubernamentales norteamericanas se insistiera en el hecho de que Saddam Hussein estaba detrás de Al Qaeda y, por tanto, tras el 11-S, es suficientemente significativo de lo que representa la “lucha antiterrorista” para la administración Bush.

Pero hay algo más. ZP al igual que Bush, marcan un falso enemigo para generar una “distracción”. Tener a la opinión pública distraída y en tensión es importante para un gobierno que no está a la altura de la situación. No olvidemos que ZP es perfectamente consciente de que está donde está gracias a 192 muertos, y que, a medida que pasan los días, el capital emanado por el “talante” y la “retirada de tropas”, se diluyen; incluso en los círculos gays, ya parece lejana la equiparación con las parejas heterosexuales, a la vista del día a día. La popularidad hay que ganarla día a día y a ZP se le paró el reloj el 18 de abril cuando decretó la huida de Irak.

ZP con sus “alarmas antiterroristas” está haciendo lo que George W. Bush ha hecho en 38 ocasiones en estos tres últimos años: imbuir en la conciencia de la opinión pública que existe una amenaza inminente de una repercusión incalculable y ante la que se han tomado las medidas necesarias para conjurarla. Cuando llueve, la gente se coloca bajo el paraguas. El terrorismo es la lluvia, el Estado es el paraguas protector.

ZP va por ese camino. No gobierna y, mejor que no lo haga, por que cualquier iniciativa se traduce en nuevos problemas, pero está obligado a crear la sensación de gobierno. De ahí las alarmas. Ahora bien, vale la pena preguntarse: si, ciertamente ZP, imita a Bush en estos dos temas, pero ¿existen razones objetivas para amargarnos las navidades con una alarma?

Riesgos reales y riesgos virtuales

Desde hace un mes, se han producido distintas redadas que han enviado con dos docenas de marroquíes a la cárcel. A todos ellos se les ha atribuido complicidad en los atentados del 11-M, en los del 11-S o preparación de nuevos atentados. Las informaciones que el ministerio del interior ha facilitado sobres estas detenciones son ambiguas, confusas y escasas. De hecho, ahora si que no se tiene absolutamente ninguna idea de lo que está pasando; da la sensación de que estamos ante un polvorín formado por residentes marroquíes en España vinculados a “grupos islamistas”, polvorín que puede estallar en cualquier momento. Al menos eso es lo que se deduce de las detenciones y de las informaciones que se han vertido sobre ellas.

Es inútil realizar cábalas sobre lo que hay de verdad, de malentendido, de mera ficción o de equívoco inducido por confidentes bien amamantados: solamente la vista oral de los juicios que se deriven de las detenciones practicadas nos dirá lo que hay de cierto y de falso en la amenaza terrorista. Y más vale que se vayan acelerando porque “Abú Dadah”, por ejemplo, lleva ya tres años en cárcel a la espera de juicio y tendría gracia que, finalmente, tuviera que ser puesto en libertad al caducar el plazo de encarcelamiento la espera de juicio. Ahora es la Audiencia Nacional la que tiene que ponerse las pilas y resolver sobre la docena de casos de terrorismo islamista generados a partir de septiembre de 2001. Incluido, por supuesto, el 11-M.

Parece vidente que tenemos un riesgo de terrorismo: el 11-M así lo demuestra. Lo que no está tan claro es la profundidad que ha alcanzado la penetración terrorista en las comunidades inmigrantes en Europa, la base social con la que cuentan, si se trata de células y organizaciones estables, o si, por el contrario, son grupos informales, sin disciplina, cohesión vincular ni planes estratégicos trazados previamente, etc. Es posible que si… o es posible que no. Solamente los tribunales pueden aliviar la angustia generada por la incertidumbre de unas detenciones que, hasta ahora, y desde hace tres años y medio, no establecen claramente y de forma irrebatible, responsabilidades y condenas.

Claridad y efectivas antes que alarmas antiterroristas

Ahora bien, si esto es así… resulta evidente que tenemos un problema y ese problema se llama inmigración marroquí. Si hay una inmigración que controlar esta es la marroquí que ha aportado la casi totalidad de efectivos a las células terroristas, reales o supuestas, que han operado en España y que han protagonizado el 11-M. En ese caso, nuestras fuerzas navales tienen un cometido claro: vigilar el paso del Estrecho por que por allí es por donde se cuelan inmigrantes: y un número de estos inmigrantes está dispuesto a llegar a España para cometer actos de terrorismo.

Existe un peligro que hay que precisar al máximo. No basta con decir “hay terrorismo internacional”. Ese terrorismo viene de algún sitio y algún país proporciona a los terroristas su base operativa, su cantera y su retaguardia. ZP no lo hace. Ahí, el fiero león de las “alertas antiterroristas”, se convierte en el manso corderito, el de la “renuncia preventiva” y el del cansancio por estrés. Es más, Marruecos, nos dice ZP, es el “amigo del Sur”, el vecino con el que estamos obligados a mantener una cordial relación… de nada importa que nos invada con su droga, con sus riadas humanas y con su competencia desleal en materia agrícola o con su boicot en materia pesquera, con su agresividad reivindicativa y con su hostilidad a las prospecciones petrolíferas de Repsol en Canarias… y, últimamente, del Sur también llegan terroristas. Pero la marina no ha sido enviada a controlar (y contener) el tráfico de pateras y hachís, entre otras cosas, por que, como, contra todo pronóstico, Consuelo Rumi, portavoz del PSOE en materia de inmigración, afirma que éste tráfico ha descendido un 30% desde que están en el poder… cuando lo que indica la lógica, las informaciones y los datos policiales, es que ha ocurrido justo lo contrario, 30%, si, pero de aumento. La política de la “renuncia preventiva” de ZP “el cansao”impide

1) Tener una política realista de defensa nacional que no puede sino concluir señalando que el única adversario que tiene España en estos momentos procede del Sur.
2) Al renunciar a contener la inmigración masiva que llega del Estrecho y minimizar al máximo, mediante una política drástica de repatriaciones, el impacto de la inmigración procedente de países islamistas, lo que está haciendo es negar la conclusión de las propias investigaciones policiales: si hay un riesgo de “terrorismo internacional”, éste viene de los países islamistas, luego hay que controlar necesariamente –y no solo en navidad- a los contingentes de esos países.

No pueden olvidarse las enseñanzas de la lucha contra ETA: controlando a Jarrai el año X, se podía identificar al 100% los nuevos etarras que se integrarían en la banda a partir del año X + 1. Solamente una política de DUREZA, CONTENCIÓN y REVERSION de la inmigración islamista, mediante

1) Control sobre el Estrecho: ni una patera con náufragos ahogados, ni una patera desembarcada en territorio nacional, todas devueltas a su origen.
2) Aplicación estricta de la Ley de Inmigración sobre aquellos contingentes procedentes de países islamistas.
3) Repatriación inmediata de todos aquellos inmigrantes procedentes de países islamistas que se encuentren en situación de paro, hayan cometido algún delito o no puedan justificar con extrema claridad sus ingresos actuales y su forma de vida.
4) Control sobre la predicación en las mezquitas y minimización del impacto del islamismo sobre las comunidades procedentes del Zagreb, lo que implica: no a las subvenciones para construir mezquitas, declaración jurada de no predicar ni una sola letra contraria al ordenamiento constitucional de la Unión Europea y de aceptación de la sociedad laica.

Estas medidas, lógicas y normales si lo que queremos es vernos libres de la amenaza islamista, deben completarse, por supuesto, con una acción policial efectiva sobre los núcleos islamistas, y de inteligencia sobre sus actividades.

Cualquier otra cosa es inútil, empezando por la “alarma antiterrorista estilo Bush”

Conclusión

La cuestión es: ¿puede gobernarse así durante mucho tiempo? Medidas absurdas y estúpidas como ésta de la “alarma antiterrorista” o de la Directiva de Defensa Nacional que nos sitúa sin enemigo y ante un adversario brumoso y difuso ¿pueden prolongarse durante mucho tiempo? La solución de problemas cuyo impacto social era mínimo (“matrimonios” de homosexuales, aceleración del divorcio, contencioso con la Iglesia, retirada de Irak, propuesta naïf de “diálogo entre las civilizaciones”, tímida oposición a la telebasura, etc, etc, etc), la paralización costosísima de planes ya abordados por anteriores gobiernos (reforma de la enseñanza, y, especialmente, plan hidrológico) y la creación en cadena de problemas de alto calado político (reforma constitucional, reforma del Senado, reforma del Estatuto de Autonomía Catalán, secesionismo vasco, etc.), todo esto, ¿va a permitir a ZP sobrevivir mucho tiempo con unos aceptables índices de “popularidad”?

Pues es posible. Y es posible por la paralización en la que se encuentra el PP, su estancamiento en la política aznarista, principal agujero negro que le va a impedir recuperar votos de centro. Es posible, especialmente, por la miserable actuación de grandes medios de comunicación (PRISA a la cabeza). Pero queda una responsabilidad por recordar: el pueblo.

El pueblo español no está a la altura. Digámoslo así de claro. Cada palabra de ZP evidencia la caída de nivel de nuestra clase política, si, pero es que esa clase política ha sido elegida por votación popular. Nuestro pueblo es el que ha llevado a ZP a la Moncloa (además de las bombas del 11-M y los SMS del día 13-M, así como las mentiras de la SER y de “El País”. Pero la responsabilidad del pueblo español no puede ser eludida. Y lo que es peor: al voto inmeditado, siguió el silencio. Unos callan por estupor: ZP ha demostrado, no solamente ser tan malo como imaginábamos, sino mucho peor de lo que auguraban las previsiones más pesimistas. ZP y Bono, por cierto. Otros no han entendido que su tarea a partir de ahora, no es justificar lo que hicieron en la injustificable Cumbre de las Azores o entre las 8’00 del 11-M y las 24:00 del 13-M, sino hacer trabajo de oposición. Y, finalmente, los hay que se han quedado inmóviles por el espectáculo mediático de un gobierno que, del presidente abajo, está formado por ilustres mediocres, notorios incapaces o inútiles integrales, miembros o no de la cuota del 50%. Por supuesto, muchos han optado también por no seguir los telediarios y practicar la política de la avestruz: ignorar la realidad.

Pero la realidad es tenaz y se impone. La realidad se va a ver en el despliegue policial de navidades, a raíz de la alarma antiterrorista. ZP y sus ministros surgidos de la estricta aplicación del “Principio de Meter” (sobre los distintos niveles de incompetencia) y la realidad nos dice que estamos sin gobierno, o lo que es peor, sufrimos un gobierno que no gobierna pero que quiere dar la sensación de gobernar.

Y si es cierto que hay un riesgo de terrorismo islámico –que no se puede ignorar- también es cierto que el despliegue del “Plan Especial Antiterrorista” no le va a impedir golpear… justo cuando acabe la alerta. La solución está en otra parte… justo en donde ZP no quiere mirar preso de su trabajo de COU sobre el “diálogo de civilizaciones”.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

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