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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

INTERNACIONAL

AMERICA, AMERICA ¿QUIÉN ESTA DETRÁS DE BUSH?

AMERICA, AMERICA ¿QUIÉN ESTA DETRÁS DE BUSH? Redacción.- Se acercan las elecciones norteamericanas. Puede suceder cualquier cosa, de lo que no tenemos la menor duda es de que el período comprendido entre primeros de septiembre y finales de noviembre de 2004, va a ser una época densa en acontecimientos políticos en EEUU. Iniciamos una serie de artículos sobre los sectores que han apoyado al gobierno Bush. Estos son...

Cuando suceden acontecimientos como los atentados del 11-S, o cuando se organizan movilizaciones como las que desembocaron en la invasión de Irak y de Afganistán, todos estos episodios no son motivados por la ambición y la falta de escrúpulos de un solo personaje. Máxime cuando estamos hablando de George W. Bush, un botarate irrelevante, sin experiencia política, capitán fracaso en los negocios puestos generosamente en bandeja por papá y un individuo sin ideas. No, no es en Bush en donde hay que encontrar la explicación a los terribles acontecimientos que se han ido sucediendo en los últimos tres años, sino en la colusión de distintos tipos de intereses que han coincidido y mancomunado sus esfuerzos. Para estos intereses es poco importante quien esté en la Presidencia de los EEUU, lo que importa es que siempre, desde hace casi doscientos años, los funcionarios elegidos por el pueblo, han servido con fidelidad perruna los intereses de las dinastías económicas norteamericanas. Sólo que en los últimos años, han aparecido nuevos actores en escena.

Básicamente, el presidente Bush ha encarnado cinco tipos diferentes de intereses, en buena medida complementarios:

Los intereses del complejo militar-industrial

Los intereses de las petroleras

Los intereses del lobby judío norteamericano

Los intereses del integrismo cristiano norteamericano

Los intereses de los think tanks conservadores

Únanse todos estos intereses y se entenderán las distintas decisiones de la administración norteamericana, desde la proliferación de los vuelos de espionaje sobre China en la primavera de 2001, hasta la promesa de retirada de 75.000 soldados norteamericanos de Europa y Japón, realizada hoy 15 de agosto.

EL COMPLEJO MILITAR INDUSTRIAL

Cuando el crecimiento económico se estanca o su ralentización se vuelve insoportable, siempre una guerra tiende a favorecer las inversiones y a promover el desarrollo de determinados sectores de la industria. Desde los años 50, en los que el presidente Eisenhower, en su acto de entrega del poder a J.F.K., habló del poder del complejo militar-industrial, la sombra de este grupo de presión formado por la industria armamentística y un sector del Pentágono, se ha proyectado sobre las principales intervenciones norteamericanas en el exterior. Vietnam fue, desde luego, el episodio más brutal. Gracias a los 10 años que duró la intervención norteamericana empresas que hasta ese momento se encontraban al borde de la quiebra –la Augusta Bell, entre otras- consiguieron convertirse en acciones en alza, gracias a los casi 2000 helicópteros inutilizados por los vietcongs en las selvas indochinas. Si bien, J.F.K., manifestó ciertas reticencias ante el poder omnívoro del complejo militar-industrial, su sucesor, Lyndon B. Jhonson, entregó prácticamente el control de la administración a sus amigos tejanos, íntimamente implicados con este grupo. Se supo lo que ocurrió después.

Hoy, el complejo militar-industrial ha prolongado su poder a través de la investigación sobre nuevas tecnologías, aplicadas al campo armamentístico. Su área de influencia llega desde la NASA, a compañías de catering que sirven vituallas a las tropas norteamericanas destacadas en el exterior. La complejidad de los programas de investigación hace que los presupuestos que se destinan, procedentes del contribuyente norteamericano, sean un botín ciertamente preciado. Pero, para que la industria militar-industrial funcione es preciso, de tanto en tanto, reponer armamentos, reabastecer arsenales, esto es, organizar, de tanto en tanto, guerras conquista y agresión que, EEUU no ha detenido en absoluto desde los primeros momentos de su historia. Afganistán e Irak son las últimas muestras, pero la agresión contra México y contra España en el siglo XIX figuran como las primeras.

LAS PETROLERAS

A partir de 1973, con el embargo petrolero impuesto por el mundo árabe tras el desastre que supuso la guerra del Yomkipur, el petróleo se ha configurado como el primer elemento estratégico internacional. A partir del 11-S, esta tendencia se ha afirmado inequívocamente. Las invasiones de Afganistán e Irak, son ambas del mismo cariz: son guerras del petróleo.

El petróleo es un bien finito. En 25 ó 30 años, como máximo, no quedará una sola gota de petróleo en todo el planeta. En la actualidad, no solo es el primer combustible mundial, sino que es la sangre que mueve la industria. Las investigaciones para encontrar fuentes sustitutivas, o bien van retrasadas y son todavía problemáticas (energía de fusión), o bien no pueden abastecer toda la industria (energías eólica, fotovoltaica, etc.). Para colmo, el ascenso de nuevos actores internacionales (China, India, América Latina), hace que el consumo de petróleo aumente desmesuradamente. Los primeros beneficiarios de este aumento son las petroleras… no los países productores de petróleo, sino los operadores que colocan en el mercado de los hidrocarburos, esta riqueza.

Y estos operadores están presentes en la administración americana hasta extremos absolutamente asfixiantes. Es posible que todos los presidentes norteamericanos desde Theddy Roosevelt, no hayan consultado todas sus decisiones con las petroleras… pero es igualmente cierto que ninguno ha gobernado contra las petroleras. Y Bush, hijo y nieto de petroleros y petrolero a su vez, no podía ser menos.

Para las petroleras, los objetivos son dos: de un lado asegurar el suministro de petróleo a los EEUU, colocando los “marines” cerca de los principales yacimientos petrolíferos. De otro, asegurarse el mayor índice de beneficios. Por lo demás, también se trata de prolongar al máximo las reservas petrolíferas. ¿Cómo lograr todo esto? De un lado, provocando guerras que sirvan para encarecer artificialmente el precio del petróleo (lo que está ocurriendo hoy), así se logra que no todos puedan pagar la factura petrolera, solamente las naciones industrializadas; así se logra evitar que el consumo se dispare y que las reservas que, en teoría no durarán más de 20-25 años, puedan prolongarse algo más, limitando su consumo.

Por eso los EEUU se han embarcado en la loca aventura iraquí. El asedio a las tropas norteamericanas no es un factor inesperado; por el contrario: era perfectamente previsible, como lo era desde el principio, la imposibilidad de controlar la totalidad del territorio afgano para permitir el paso al petróleo del Caspio y como era previsible que la resistencia chiita y basista, paralizara la producción irakí. Sólo así podía forzarse un alza artificial en el precio del crudo, que limitará su extracción, prolongará las reservas y generará cuantiosos beneficios para los operadores.

EL LOBBY JUDIO DE WASHINGTON

Este lobby ha existido siempre. Existió durante la Segunda Guerra Mundial y no ha disminuido su peso y su influencia en las siguientes administraciones, antes bien, la ha aumentado. El lobby judío actual tiene una serie de características sorprendentes: mientras que la opinión del judaísmo norteamericano es netamente progresista, los judíos incrustados en la administración, se caracterizan por defender un pensamiento conservador rayano en la locura. Son conservadores, especialmente en lo que respecta a la política norteamericana respecto al Estado de Israel.

La diferencia con anteriores administraciones ha consistido en que, nunca como en la Administración Bush, los intereses, no del judaísmo norteamericano, sino del Estado de Israel, han estado tan presentes y de una forma tan directa.

La vida del Estado de Israel depende de la división del mundo árabe y de la prolongación de su situación de extrema fragmentación y debilidad. Saddam Hussein era un riesgo para la seguridad de israel mucho más que para la seguridad de EEUU. Entre otras cosas, por que apenas 1500 km separaban Bagdad de Tel-Aviv, mientras que Washington está a más de 25.000 km. Saddam era un riesgo para la seguridad de Israel. Si solamente hubiera sido el petróleo lo que codiciana la administración Bush, es seguro que hubieran podido “entenderse” con Saddam, como se han ido entendiendo con cualquier otro sátrapa en todo el mundo. Pero había algo más: Israel y su seguridad.

De ahí que, desde el momento en que los Boeing se estrellaron contra las Torres Gemelas, el lobby judío tronó contra la destrucción de Saddam y los medios de comunicación amamantados por este lobby, fueron unánimes en decretar la culpabilidad de Saddam y dar crédito a la falaz ecuación “Al Qaeda = Saddam”.

Por lo demás, fue Bush quien animó a Sharon a realizar la innoble provocación en la explanada de las Mezquitas en 2001 que marcó el inicio de la Segunda Intimada e hizo saltar por los aires los acuerdos de Camp David. Y ha sido en este tiempo que Bush a envalentonado a Sharon y le ha permitido realizar las más crueles atrocidades contra el pueblo Palestino. No en vano, el lobby judío de Washington gobierna con Bush… es la propia administración norteamericana.

EL INTEGRISMO CRISTIANO NORTEAMERICANO

Hasta aquí, los actores eran suficientemente conocidos: judíos, petroleros, halcones… Pero a partir de principios de los años 80 fue cobrando forma en el interior del pueblo americano una fórmula religiosa que, desde Europa, no es sino un seudo-espiritualismo, ingenuo, infantil y supersticioso. Inicialmente fueron los telepredicadores, de entre los cuales emanaron figuras como Bill Graham que ha gozado siempre de la confianza de los presidentes norteamericanos a partir de Carter. Pero tras Graham han llegado otros muchos y, sobre todo, lo que ha aparecido es un movimiento escatológico y milenarista: los “cristianos renacidos”.

Este grupo ha alcanzado un peso social determinante entre el electorado norteamericano. Opinan que Dios influye decisivamente en sus vidas, cada día y están dispuestos a pararse a hablar con “dios” y escuchar sus consejos. Se trata, por supuesto, de una situación de neurosis, en la que no encontramos nada ni de religioso, ni de espiritualidad, sino simplemente un reflejo de las mismas líneas que han dado vida al movimiento de la “new age”.

Pero hay en ellos algo mucho más preocupante. Su componente escatológica que tiene el libro del Apocalipsis de Pablo como un texto de referencia y de carácter “histórico”. En efecto, lo que se dice en el Apocalipsis, es lo que ocurrirá mañana. Allí, para este sector, están escritos los rasgos del futuro, hasta en el más mínimo detalle. ¿Qué nos dicen el Libro? Nos dice que nos aproximamos a la Segunda Venida de Cristo, nos dice que el Estado de Israel sufrirá una Gran Tribulación, que la prostituta de Babilonia atacará y nos dice que, finalmente, las fuerzas del Bien triunfarán sobre el mal y se creará una era mesiánica de paz y armonía celestial.

En esa óptica es evidente que sus mentores no permitirán que “cese la tribulación de Israel”, mediante una paz con los palestinos, es evidente que Irak, donde se sitúa el Edén bíblico, entre el Tigres y el Éufrates, llamado a ser el centro del nuevo paraíso mesiánico, donde habitaba el “Gran Tirano” (Saddam, identificado con la “Gran Prostituta”…), a donde fue llevado en cautividad el pueblo judío, y donde se desarrolló buena parte de los episodios narrados por el Génesis… la ocupación de un país como Irak tenía un sentido extraordinario para la corriente de los “cristianos renacidos”… de los que el propio George W. Bush forma parte.

LOS THINK-TANKS CONSERVADORES

Los “laboratorios de ideas” conservadores son extremadamente peligrosos porque dan forma a todo lo anterior. Gracias a ellos, las intuicios, oscuramente presentidas por “cristianos renacidos”, judíos ultraconservadores, halcones y petroleros, son formulados en forma de doctrinas racionales y asimilables por la “intelligentsia”.

Estos think-tanks han existido siempre y proliferan en los últimos años de forma vertiginosa. Es de su seno del que se han desprendido los Fukuyama, los Huntington, y demás glorias del pensamiento neoconservadores que ya tuvieron su primera primavera en el período Reagan.

Pero no olvidemos que estos grupos están interrelacionados con el lobby judío, con las petroleras, con los halcones y con los ultraconservadores militantes. ¿Y nada más…? Esto es lo sorprendente que, a partir de estos think-tanks, también se tienden puentes hacia el sector neo-liberal de la administración. En efecto, mientras los neoliberales tienen el control de determinados centros del poder mundial (el CFR, Centro de Relaciones Exteriores, la Comisión Trilateral y otros muchos grupos menores y especializados), los cerebros conservadores trabajan mancomunados con los ideólogos del nuevo liberalismo norteamericano del que han asumido, fundamentalmente, sus tesis geopolíticas. Aquí es donde es preciso leer necesariamente a Brzezinsky y su libro “El Tablero Mundial”, para percibir hasta qué punto estamos hablando de los mismos intereses.

No nos engañemos: también los liberales norteamericanos están ganados por el ideal de la expansión americana inscrito en los billetes de a dólar: “La nación elegida por Dios”. Por que la “intelligentsia” norteamericana se tiene por el “pueblo elegido” de la modernidad, como los judíos lo fueron de la antigüedad. Mientras que los documentos emanados por los ultraconservadores destilan agresividad, irracionalidad, misticismo apolíptico y visceralidad, los documentos emanados por el lobby neoliberal, dicen y proponen exactamente lo mismo, solo que a través de un planteamiento metálico, racional, lógico y, si se nos apura, inhumano.

* * *

Esos cinco elementos están presentes en distinta medida en la actual administración americana. Entre ellos existen, por supuesto, interrelaciones; no siempre pueden establecerse líneas nítidas y fronteras definidas, pero lo que es preciso entender es que en lo esencial existe consenso entre estas componentes y, gracias a ese consenso, se ha logrado una extraña unanimidad en las aventuras coloniales de Bush. No nos engañemos, con Kerry las cosas no variarían en lo sustancial, no solamente por que los presidentes pasan, pero los lobbys permanecen, sino por que Bush y Kerry comparten su militancia en “Skull and Bonnes”, la sociedad secreta a la que pertenecieron sus padres y en el caso de Bush, su propio abuelo, Prescot…

© Ernesto Milá – infoKrisis – infokrisis@yahoo.es

SOBRE LA SITUACION EN IRAK. NO HAY SALIDA

SOBRE LA SITUACION EN IRAK. NO HAY SALIDA Redacción.- España carece de política exterior. Mejor dicho: España en un año ha tenido dos políticas exteriores, contradictorias y antagónicas. Antes tampoco existía una política exterior digna de tal nombre, pero al menos las contradicciones entre “euroilusionados” y “americanoilusos” no eran tan flagrantes. La cuestión de Irak ha supuesto el punto de ruptura entre estas dos líneas. Y lo que es peor: en estos momentos, la situación en Irak carece de solución.

EL ESTALLIDO IRAKI

La vieja polémica sobre si en Irak hay “resistencia” o hay “terrorismo” está hoy superada. De hecho, toda “resistencia” es “terrorismo”. Cuando en 1944, unos resistentes comunistas italianos matan a 33 guardias forestales austríacos desarmados, estamos ante un acto de terrorismo… resistencialista. El asesinato que los comunistas y gaullistas sometieron a los “colaboracionistas” (funcionarios civiles del gobierno de Vichy) era, desde el punto de vista formal y moral, terrorismo… desde el punto de vista político, fueron considerados como “resistencia”.

En Irak se ha producido una invasión extranjera y esta invasión ha generado un movimiento de odio generalizado hacia el ocupante (al que nadie había llamado, ni al que nadie había pedido ayuda) que ha cristalizado en distintos movimientos de resistencia. Hasta ese momento el régimen baasista de Irak era –junto con Siria- el último régimen laico surgido como derivación del naserismo panarabista de los años 50 y 60. Era un Estado autoritario laico que tenía a su disposición las segundan reservas mundiales de petróleo y que se mostró agresivo hacia sus vecinos (guerra contra Irán en 1980 e invasión de Kuwait en 1989) y hostil al Estado de Israel. El régimen iraquí de Saddam Hussein es intraducible a términos occidentales y solo comprensible en una sociedad lacerada por la contradicción entre estructuras sociales arcaicas y ciertos aspectos parciales de la modernidad.

Como todo Estado en vías de desarrollo, Irak precisaba una concentración de poderes, un esfuerzo hacia la planificación y el desarrollo que solamente podía ser realizado mediante un régimen fuerte. De haber proseguido su andadura, se habría formado una burguesía media fuerte en Irak que en un período posterior a Saddam hubiera –quizás- cristalizado en un régimen similar al que tiene hoy Rusia: no es una democracia perfecta, pero si un régimen que tiende hacia allí.

Para que eso se pudiera producir –Saddam era consciente- era preciso: en primer lugar mitigar el ascenso del islamismo radical y en segundo lugar neutralizar el independentismo kurdo que habría desestabilizado toda la zona. La invasión norteamericana hizo estallar esta posibilidad y, libre del “Estado fuerte” de Saddam, el país se fracturó en los distintos actores de la escena actual.

LAS TACTICAS DE LA RESISTENCIA

Estamos hablando, en cualquier caso, de “resistencia”, dando por sentado que toda “resistencia” practica formas concretas de terrorismo. Vale la pena examinar brevemente las tácticas de la resistencia, especialmente en estas horas en las que dos colaboradoras italianas (conocidas en Italia como “las dos simonas”) de una ONG humanitaria han sido secuestradas y ha corrido el rumor de su ejecución.

Las distintas formaciones de la resistencia irakí están realizando cuatro tipos de tácticas completamente diferentes, que no difieren mucho, de lo que los manuales recomiendan como operaciones de resistencia y guerra de guerrillas:

Golpear a los colaboradores locales.- cada día, desde hace dos meses se produce algún atentado contra centros de reclutamiento de la nueva policía irakí. Al mismo tiempo se han producido atentados de eficacia mortífera contra altos cargos de la administración títere colocada por los norteamericanos. La intención de todas estas acciones es clara: impedir que las fuerzas de ocupación puedan crear un amortiguador a su presencia. Ese amortiguador, los colaboracionistas locales, van a ser laminados en los próximos días y, probablemente, dentro de cinco años, la mayoría estén muertos o hayan abandonado el país. Hoy no hay posición más insegura en el mundo que la de los iraquíes que colaboran con las fuerzas de ocupación americana.

Interdicción de zonas.- la táctica de la interdicción consiste en cometer atentados y emboscadas continuas en determinadas zonas a fin de impedir que el ocupante penetre en ellos y se vea en situación de completa inseguridad e indefensión. Tanto en el triángulo chiita, como en Falluja o en el barrio de Sader en Irak, los distintos grupos de la resistencia practican la interdicción con el fin de crear “zonas liberadas” en las que poder instalar sus “santuarios”, a la vista de que difícilmente van a poder instalarlos en los países vecinos a causa de la presión que EEUU ejerce sobre Siria e Irán.

Aislamiento de la posición norteamericana.- el secuestro y degüello de cooperantes de distintas naciones se ha convertido en una de las actividades más espectaculares de la resistencia. Se trata de golpear psicológicamente a la población civil de los países a los que pertenecen los secuestrados. La resistencia sabe, a partir de la retirada Filipina (tras el secuestro de un ciudadano de ese origen) y de la postura española (a causa de los atentados del 11-M) que el “enemigo principal” (los EEUU) pueden ser aislados de sus aliados. Saben también que, una vez aislados internacionalmente, es cuestión de tiempo que la opinión pública norteamericana reacciones al goteo de ciudadanos y soldados muertos. Vietnam está demasiado próximo para no ser recordado.

Tropas de ocupación.- Resulta curioso que sean las tropas de ocupación americanas y los mercenarios de compañías de seguridad privada de esa nacionalidad, el último objetivo de la resistencia. Está claro el motivo: se trata de los mejor preparados y los que toman más precauciones. Cualquier resistencia actúa siempre con un criterio de economía de fuerzas: los objetivos mejor protegidos son abandonados en función de los más vulnerables. De todas formas, las unidades con experiencia militar de la resistencia están en condiciones de realizar emboscadas contra elementos aislados y convoyes norteamericanos en condiciones de éxito.

LA FRAGMENTACION DE LA RESISTENCIA

Existen básicamente dos sectores en la resistencia irakí: lo que podríamos llamar grupos de “liberación nacional” y la “resistencia religiosa”.

Los primeros están formado por restos de las unidades de élite del ejército irakí que han obedecido la orden de replegarse ante la ofensiva terrestre norteamericana de mayo de 2003 y continuar la resistencia utilizando los arsenales escondidos y, de otro lado, por milicias armadas del partidos BAAS que se habían preparado para la eventualidad de una resistencia tras la invasión. El centro del país y algunos barrios de Bagdad son los enclaves de esta resistencia que se rige por los principios clásicos de la guerra de guerrillas. Estos grupos cuentan con un alto nivel de complicidades en el interior de la administración títere colocada por los norteamericanos. En julio de 2004, los norteamericanos debieron recurrir a los antiguos cuadros del BAAS para intentar contrarrestar con ellos la falta de apoyo político que contaban sus iniciales aliados locales y en un desesperado intento de buscar una base social para el nuevo régimen que pretendían instalar en Bagdad. Esto facilitó la entrada en la nueva administración títere de cientos de funcionarios de escasa fiabilidad para los norteamericanos y que, en buena medida, trabajaban para dos “señores”: los amos americanos que les pagaban y sus antiguos camaradas baasistas con quienes les unían lazos de amistad y lealtad. Esto ha hecho que los atentados selectivos contra los miembros de la administración títere ganaran en efectividad.

En cuanto a la resistencia religiosa, chiita en el barrio de Sader, en Nayaf y en el triángulo chiita, y la resistencia sunnita en el sur del país, su nivel de violencia y primitivismo es alto, sus bajas, especialmente las chiitas, son muy altas, pero su efectividad, en especial, en atentados indiscriminados y en secuestros de occidentales es terrorífica. Sin embargo, la incapacidad del fundamentalismo islámico para pensar en términos políticos, hace que esa terrible y siniestra efectividad no pueda capitalizarse en términos políticos.

Y ahí está el problema: si existiera un acuerdo político entre las distintas fracciones de la resistencia, el problema irakí sería solucionable a corto plazo: los ataques sistemáticos contra los colaboracionistas y las tropas de EEUU acarrearían la retirada final del ocupante, el desplome del régimen colaboracionista y la creación de un régimen surgido de la resistencia que solamente podría ser democrático… Pero este planteamiento que dicta la lógica, no tiene ninguna viabilidad dada la situación irakí.

IRAK: NO HAY SALIDA

Abandonemos toda esperanza. En Irak no hay salida política ni militar. Habrá que “felilcitar” a Bush por haber convertido al único país laico de la zona en un volcán cuya erupción durará como mínimo una década. La intervención americana ha descoyuntado todo un país. George W. Bush miente cuando dice que la situación de Irak es hoy “mejor” que la anterior a la invasión: antes no había terrorismo, ni moría gente; hoy las muertes son diarias (una media de veinte). El problema no es ese: el problema es que, dada la situación actual, irreversible, no hay salida.

¿Retirada americana? De producirse quedaría un país en guerra civil. La administración títere, ciertamente, sería liquidada en breve, a sangre y fuego, se generaría una inestabilidad total en la zona y en los países limítrofes y, finalmente, se produciría una inseguridad absoluta en el suministro de petróleo, con las nefastas consecuencias para la economía occidental. La retirada no es, desde luego, la solución ideal. Es necesaria, pero también deja un vacío que nada sería capaz de llenar.

¿Permanencia americana? Imposible a medio plazo. El conflicto proseguiría cada vez mas sangriento. La dinámica provocación-acción-represión-nueva acción ha generado una espiral de violencia creciente que la presencia americana no logrará detener jamás. Vietnam es lo que espera a los tozudos líderes neoconservadores y a los halcones de Washington. Solo que la situación es más compleja que en Vietnam. A la postre, allí solo existía una resistencia interior y un ejército norvietnamita infiltrado. En Irak la situación es mucho más compleja y la base social susceptible de apoyar la presencia americana es mucho menor que en Vietnam del Sur. Por lo demás, tal como se ha demostrado, la presencia americana ni siquiera es capaz de asegurar el suministro de petróleo.

¿Control del proceso por parte de NNUU? Los EEUU nunca aceptarían esta solución, que, por lo demás, tampoco es solución. Las tropas de NNUU no lograrían evitar la guerra civil y la sensación de que siguen existiendo ocupantes. Por otra parte ¿de dónde saldrían las tropas de NNUU? Se trata de un conflicto extremadamente impopular y las tropas de NNUU tan solo se comprometerían a mantener separadas a las fracciones y a facilitar la celebración de elecciones anticipadas. Tampoco está claro quien pagaría el gasto generado. La realidad es que las NNUU no disponen de capacidad militar propia, solamente están en condiciones de intervenir en conflictos de baja intensidad y con funciones de separación de contendientes.

Así pues no hay solución. EEUU ha generado un conflicto que no podía ganar –por la falta de apoyo popular a la ocupación- y que tampoco está en condiciones de resolver. Se EEUU se queda en Irak el desgaste de quien ocupe la presidencia en la próxima legislatura va a ser lacerante y si se retira, saltan por los aires, las aspiraciones hegemónicas y unilateralistas inherentes a la cultura americana desde los Padres Fundadores de la nación.

Por lo demás, en Irak no hay una sola fuerza nacional con capacidad para hacerse cargo del poder en Bagdad: los fanáticos de Al Sadr y su Ejército del Mahdi, las demás fracciones religioso-tribales chiitas, el consejo de los imanes, el ayatolah Sistani, los restos del Baas y del ejército, carecen cada uno de fuerza suficiente para imponerse a los demás.

Y, por otra parte, la mayor tragedia para Europa sería que, finalmente, de la guerra civil y de la retirada americana, quedara un gobierno chiita en Bagdad ganando para la sharia a un país de enormes recursos petrolíferos e hídricos. Irak no es Afganistán ni está tan lejos como para que su influencia no sea perceptible en Europa.

Irak es fronterizo con Turquía y Turquía mantiene un pulso por su entrada en la UE. Ciertamente, de seguir la guerra civil, antes o después, la resistencia kurda conseguirá adueñarse del norte del país y proclamar una independencia más o menos real. Está hará que las bolsas kurdas de Turquía reaccionen y se sumen al proyecto de creación de un Estado Nacional Kurdo. Análogos movimientos se producirían en algunas exrepúblicas soviéticas fronterizas que cuentan con porcentajes significativos de población kurda.

¿QUÉ ES LO IMPORTANTE PARA NOSOTROS, ESTO ES, PARA EUROPA?

En política no pueden examinarse las cosas sin tener un punto de referencia bien claro. La situación en Irak tiene un único culpable: el expansionismo norteamericano. Lo cual nos parece algo que solo Aznar sería capaz de discutir en estos momentos. Todas las excusas que llevaron a la invasión (las armas de destrucción masiva, las relaciones entre Sadam y Bin Laden) se han demostrado falsas. Luego la invasión fue un error incalificable. Y ahora hay una situación de hecho que puede calificarse de endiablada. El antiamericanismo ya no es una referencia por que, como hemos visto, la retirada americana, no contribuiría a resolver las cosas, sino a enquistar la guerra civil y, lo que es peor, una problemática ocupación del poder por los islamistas.

Hacen falta puntos de referencia. Y, en tanto que españoles y europeos, solamente puede haber uno: nuestra conveniencia. Así pues, la cuestión no es preguntarse cuál es la solución al conflicto irakí –suponiendo que exista- sino qué solución conviene más a nuestro horizonte geográfico. Por que es posible que propuestas “humanitarias”, además de ser inviables, generen situaciones indeseables: la peor de todas sería la subida al poder de un régimen fundamentalista que exportara terrorismo a Occidente… Así pues, pensemos primero en nuestros intereses.

Para Europa lo esencial es que no se produzca un corte energético que tendría consecuencias nefastas para nuestro país, con el aumento del precio del petróleo y una consiguiente subida posterior de los tipos de interés. Esto supondría un parón energético y un parón industrial. Así pues lo esencial, es garantizar el suministro de petróleo a Europa y apoyar a quien sea capaz de asegurarlo.

En segundo lugar, la exigencia está clara: los EEUU han generado esta guerra, no es responsabilidad de Europa, si bien algunos europeos (Blair y Aznar) han sido los ayudas de cámara de Bush en esta loca aventura. Nuestra segunda aspiración y punto de referencia es que no haya sangre europea vertida en Irak a causa de la irresponsabilidad americana. Ni envío de asesores, ni envío de tropas de pacificación, ni envío de cooperantes ni de ONGs mientras no se pacifique completamente la situación. Esta no es nuestra guerra, no es nuestra sangre ni la vida de nuestra gente la que debe peligrar en Irak.

En tercer punto de referencia es que Irak no se transforme en una placa giratoria del islamismo radical. Una victoria islamista en Irak enervará al islam mundial y fortalecerá a sus tendencias más extremistas partidarias de la guerra santa. Se predicará desde las mezquitas que solamente la “fuerza paga” y que “Occidente” (esa mixtura inexistente entre EEUU y la UE que para los islamistas es lo mismo) se doblegará mediante la fuerza. La victoria de cualquier forma de Islam en Irak contribuiría al ahogo de otros grupos religiosos (especialmente católicos y cristianos orientales) y de la opción laica. Este es un riesgo que en ningún momento puede interesarnos en tanto que europeos. Es fundamental que el islam radical no tenga un peso decisivo en los futuros acontecimientos.

Los dos últimos puntos de referencia son compartidos con la mayoría de observadores: en última instancia es necesario que cese la violencia en Irak y que se convoquen elecciones libres. La violencia solo puede terminar: con la retirada americana y un acuerdo nacional entre fracciones resistentes. Y eso será imposible si no quedan aislados los sectores del fundamentalismo islámico.

No existe solución, pero si existe un orden de prioridades: hemos intentado definirlo por orden de importancia. Resulta evidente que la retirada americana no va a realizarse a corto plazo, pero, finalmente, en cuatro años, el siguiente inquilino de la Casa Blanca será elegido seguramente gracias a su proyecto de “iraquizar Irak”, es decir, retirarse de la zona. También es posible que la actividad de la resistencia y una insurrección general como la que ocurrió en la Semana Santa de 2004, aceleren la retirada o limiten la actividad del ocupante a controlar los oleoductos e intentar asegurar el suministro petrolífero.

UNA PROPUESTA PARA RESOLVER EL CONFLICTO

En cualquier caso, las exigencias para resolver la cuestión irakí de manera que los intereses de Europa no resulten lesionados es:

1) Insistiendo en la retirada americana
2) Mediante una intervención pacificadora de la UE posterior a una declaración institucional de condena a la intervención norteamericana y
3) Apoyando a los sectores prooccidentales y laicos de Irak.

El primer punto nos parece incuestionable. EEUU ha creado artificialmente el problema, luego EEUU debe reconocer que la intervención ha sido injusta y retirarse como principal responsable de la destrucción de un país.

El segundo punto tiende, mediante una declaración institucional de condena a la intervención americana, a superar las reticencias y los resquemores iraquíes hacia la actitud europea. En efecto, la postura de Blair y Aznar es considerada como un compromiso “de Europa” en apoyo de EEUU: es preciso definir una política exterior común y decidida de la UE en la zona que no puede sino partir de la condena de la ocupación americana, a la que debería seguir un proyecto de intervención pacificadora. Si no hay declaración institucional, difícilmente una propuesta de pacificación va a ser tomada en serio por las fracciones de la resistencia iraquí. Y esta declaración debe ser tajante: hay un culpable, ese culpable es EEUU que ha mentido en cuanto a los motivos que le llevaron a la ocupación.

Finalmente, el laicismo europeo debe buscar interlocutores válidos en Irak. Por que, a fin de cuentas, la mejor opción para Europa es un gobierno laico en Irak. En este sentido, a partir de ahora, la UE debería contactar, tanto con las fuerzas de la resistencia baasista en Irak (alejadas, por lo demás, de degüellos mediáticos y de atentados sistemáticos) y con los funcionarios del BAAS que en la actualidad han pasado a la administración títere. Por que, si se trata de estructurar una situación que no lesione los intereses de Europa, Europa tiene que buscar aliados en Irak y, en principio ese aliado tiene que tener una condición previa: laicismo, proximidad a la mentalidad occidental, y voluntad de reconstruir un país en el que el peso del fanatismo religioso sea minimizado. Solo en esas circunstancias serán posibles unas elecciones libres y la reconstrucción de una situación de seguridad interior que redunda internacionalmente en la atenuación de un foco de tensión generado por la ocupación de 2003.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

EL MISTERIO DEL ÁNTRAX A TRES AÑOS VISTA

EL MISTERIO DEL ÁNTRAX A TRES AÑOS VISTA Redacción.- En octubre de 2001 se produjo en EEUU la alarma del ántrax, primera de una larga serie de 32 “alarmas” que se han ido sucediendo hasta ahora casi ininterrumpidamente. Aquella alarma se extendió a nivel mundial. Ernesto Milà –con el seudónimo de “León Klein”- analizó este episodio en su libro “11-S: La Gran Mentira”, actualmente agotado y cuya 2ª Edición aparecerá a finales de septiembre.


EL MISTERIO DEL ÁNTRAX

Desde principios de octubre se dispararon las alarmas: alguien estaba enviando sobres con esporas de ántrax en lo que se calificó como el primer episodio importante de terrorismo biológico. Desde el primer momento se relacionó el episodio del ántrax con los atentados del 11 de septiembre. A pesar de que la campaña provocó apenas 5 muertes, a los pocos días de haberse iniciado, la psicosis se había extendido por los EEUU Desde el poder, se hizo todo lo posible por relacionar la campaña bioterrorista con Bin Laden. ¿La prueba? La esposa del editor del diario Sun de Miami, en el que trabajaba la primera persona que falleció a causa del ántrax en EEUU, alquiló dos apartamentos en Delray Beach a los presuntos secuestradores que llevaron a cabo los atentados del 11 de septiembre. Los resúmenes de agencias indicaban que los investigadores no tienen dudas de que los apartamentos fueron lugar de reunión para los sospechosos y, desde allí, se planificaría la campaña del ántrax. Con una prueba tan débil se construyó el mito de la implicación de Bin Laden en la campaña del ántrax y se difundieron los rumores sobre la inminencia de un ataque con armas químicas y bacteriológicas. En esos momentos, los bombardeos americanos sobre Afganistán se habían sistematizado y empezaban a llegar noticias de masivos “daños colaterales” sobre la población civil. Los rumores sobre violación de los derechos humanos en aquellos momentos estaban tomando cuerpo: el 31 de octubre el FBI había practicado 1000 detenciones, cuyas identidades no habían sido difundidas y se sabía que se estaban practicando detenciones secretas (La Vanguardia, 31 de octubre 2001). La nueva ley antiterrorista aprobada tras los atentados del 11-S equivale a un estado de excepción permanente, permite a las autoridades detener durante siete días sin cargos y sin control judicial. Las fuentes oficiales que difundían esta noticia reconocían que la inmensa mayoría de los detenidos no tenía nada que ver ni directa ni indirectamente con los atentados del 11 de septiembre.

Otra de los argumentos (ya que no “pruebas”) más absurdos con las que se intentó relacionar el ántrax con Bin Laden, pasaba por España. Obsérvese. El 12 de octubre el FBI filtró la noticia según la cual, dado que España era el país europeo en el que se producían más casos de ántrax y Mohamed Atta, considerado como presunto “coordinador” de los atentados del 11 de septiembre, había pasado por España, ergo... la relación era evidente. Por increíble que parezca, un argumento de este jaez se publicó en La Vanguardia del 12 de octubre (página 11). Pero la campaña de despropósitos no cesó aquí.

El 15 de octubre las agencias difundieron una noticia cuyos titulares eran inquietantes: “Cruz Roja abandonó en Kabul un laboratorio que cultivaba ántrax”. Bastaba leer el titular para pensar que si en esos mismos momentos EEUU estaba siendo víctima de una epidemia de ántrax que seguía a los ataques del 11 de septiembre, siendo éstos atribuidos a los talibán, se estaba sugiriendo que en ese laboratorio afgano se cultivaba el ántrax criminal distribuido en EEUU Solo que había que leer la letra pequeña de la noticia para advertir que se trataba de un nuevo rumor malintencionado: el propio responsable de los programas de la Cruz Roja para Afganistán comentaba que “Se trata de un laboratorio modesto que costó 125.000 dólares y que manejaba matrices inofensivas del bacilo del carbunco”. Se añadía incluso que “la cepa utilizada es la bautizada como la 34F2 Sterne, que todos los expertos saben que no puede ser reactivada”.

El 12 de diciembre de 2001, la cuestión del ántrax repuntó por última vez en las primeras páginas de los diarios americanos. Ya habían pasado dos meses desde la aparición de los primeros sobres con ántrax. A mediados de diciembre, los bombarderos americanos machacaban las posiciones talibán en Tora Bora y la carne de cañón de la Alianza del Norte asaltaba las cuevas donde la mitología del 11 de septiembre ubicaba a Bin Laden. Pocos talibán se rinden, la mayoría de los que resultan capturados están heridos; uno de ellos es un joven musulmán norteamericano, John Walker, que se había adherido a las filas de Al Qaeda. Se sabe que no era un hombre importante en la organización, apenas un militante de base. Esto no impidió que funcionarios del Departamento de Estado pusieran en su boca declaraciones, a todas luces tan falsas como increíbles. La Vanguardia del 13 de diciembre tituló la noticia a tres columnas: “El talibán americano vaticina un ataque bioquímico en EEUU”. Y el diario catalán, tras dar la noticia de forma destacada, comentaba en el último párrafo, no sin cierta ingenuidad: “Su testimonio, sin embargo, no tiene mucho peso. No es probable que un soldado raso talibán, como era él, tuviera acceso a los planes terroristas de Al Qaeda”. El corresponsal de La Vanguardia olvidaba decir que la información sobre las supuestas declaraciones del talibán americano habían sido filtradas por el Pentágono.

Y ya que hablamos de intoxicación informativa, llama la atención comprobar las noticias que fueron emitidas desde EEUU en relación a las investigaciones y a la existencia de laboratorios capaces de fabricar ántrax, por que en la disparidad de informaciones vertidas por los distintos centros de poder de los EEUU, hay algunas claves extremadamente importantes. Mientras que para el Gobierno (tamdem Cheney-Rumsfeld), la autoría de la campaña de ántrax había que atribuirla a Irak, el FBI culpó del origen de las esporas a “un laboratorio militar norteamericano”. Y todas las pistas, en efecto, llevaban a esta segunda posibilidad. ¿Por qué esta disparidad de criterios? ¿Acaso ese FBI –o, mejor dicho, algunos funcionarios- que ocho años antes había hecho todo lo posible para que estallara la primera bomba en el WTC, ahora estaban aquejados de un irreprimible deseo de profesionalidad y eran sinceros a la hora de indicar la existencia de una conspiración interior? ese mismo FBI que, junto a la CIA, habían enviado pistas falsas a buena parte de los gobiernos occidentales sobre presuntos miembros de Al Qaeda y estaba implicado en la maniobra de presentar a falsos culpables ¿se convertía ahora en brillante defensor de la verdad? No exactamente. Lo que ocurrió es que entre el 11 de septiembre y el momento en el que se produce la psicosis del ántrax, han pasado muchas cosas en EEUU Se hace evidente que la CIA y los organismos militares se están implicando en una nueva aventura exterior de la que pueden derivarse consecuencias imprevisibles; el tradicional aislacionismo americano queda atrás; en las semanas siguientes al 11-S, EEUU ha empezado a bombardear Afganistán, está desplazando tropas y medios militares ingentes a la zona y se prevé la intervención en otras zonas de la región. Es probable que el FBI no se llame a engaño. Sabe que cuando la CIA, a despecho de cualquier lógica y razonamiento, intenta implicar a Irán, Iraq o Rusia, lo que está es preparando las bases para acciones militares en el futuro. Y el FBI teme que esto vaya demasiado lejos y que el peso del complejo militar-industrial sea excesivo en el futuro. Así que denuncia la conspiración veladamente… cumpliendo sus funciones, es decir, realizando una investigación en profundidad. El 20 de diciembre de 2001 el FBI expone sus pruebas ante los medios de comunicación. La Vanguardia titulaba en su página 9: “El FBI cree que el ántrax salió de un laboratorio militar estadounidense”. Una docena de funcionarios militares estaba bajo investigación.

El foco de difusión del ántrax era la base del ejército de Fort Detrick en Maryland, un centro que suministraba carbunco de la cepa “Ames” (a la que pertenecían las cartas enviadas a los senadores Tom Daschle y Patrick Leahy, a la NBC y a la redacción del Washington Post). Las primeras informaciones filtradas por el FBI sobre el laboratorio de Maryland se remontaban al 4 de diciembre. En ese momento, los muertos por ántrax ascendían a 5 y los posibles contaminados a 10.000… Después de esa declaración del FBI la epidemia desapareció como por ensalmo. La declaración del FBI equivalía a decir: “Sabemos quiénes habéis fabricado el ántrax y por qué lo habéis hecho. Así que no sigáis por ese camino o todo saldrá a la superficie”. Y efectivamente, la epidemia desapareció bruscamente y con ella se disipó la psicosis colectiva.

Las otras pruebas difundidas por el FBI en la rueda de prensa eran mera coreografía. Exhibieron los textos de las cartas que acompañaban a las esporas. En ellas podían leerse frases del género “Alá es grande” y “Muerte a Estados Unidos”, que cualquiera hubiera podido escribir. En realidad, gracias a estas frases, la postura del FBI había empezado a estar clara a partir del 26 de octubre cuando, a través del Washington Post, ésta agencia federal filtró la sospecha de que no existían terroristas extranjeros tras las cartas con ántrax. En efecto, las frases estaban redactadas en un correcto inglés-americano y, por lo demás, la caligrafía no denotaba rasgos propios de quien está habituado a escribir en caracteres árabes.

Hasta ese momento, el dogma establecido en la mitología del 11 de septiembre implicaba, obligatoriamente, pensar que Iraq o Al Qaeda, o ambos en comandita, estaban tras el bioterrorismo. El mismo día en que el FBI, a través del Post excluía la presencia de terroristas extranjeros, el Departamento de Estado recordaba que sólo EEUU, Rusia e Iraq estaban en condiciones de fabricar esporas tan sofisticadas. Lo cual era, manifiestamente falso. El 4 de diciembre el FBI respondía difundiendo el perfil de la persona que podía enviar el ántrax: científico, con acceso a la fuente de ántrax y con conocimientos y tecnología suficiente para refinarlo. Pero no era solo el FBI quien había decidido romper la baraja y evidenciar que todo era una conspiración interior. Los medios científicos no iban a la zaga. Es difícil callar a todo un pueblo. El diario La Razón del 25 de octubre sacaba a colación las declaraciones de Barbara Hatch Rosenberg, prestigiosa bióloga molecular de la Universidad de Nueva York que elaboró un informe sobre las esporas de ántrax, en el que se aseguraba que una persona que trabaja para el gobierno o que tiene contactos con funcionarios, había sido responsable de los ataques. La doctora Rosemberg añadía: “Toda la información disponible lleva a pensar en un laboratorio del gobierno como la fuente, bien del ántrax, bien de la fórmula para pulverizarlo”. La doctora era tajante en un punto: “Sólo existe un país capaz de desarrollar los medios para hacer armas biológicas”. Y ese país era EEUU Pocos días después, el FBI lanzó otro rumor a través del mismo diario: Serían activistas ultraderechistas norteamericanos los que estarían tras la campaña. En 1998 se produjo un extraño episodio de compra de esporas de ántrax por un militante ultra, luego… Esa pista se vertió en los medios pero no produjo el efecto deseado. Faltaba el móvil; por lo demás, era difícil concebir a ultras norteamericanos, católicos y evangélicos, escribir en el interior de los sobres “Mueran los EEUU” (ellos tan patriotas) o “Alá es grande” (ellos tan cristianos)… La carta de los ultras era una salida fácil: se evitaba la posibilidad de que el ántrax fuera la excusa para otra aventura exterior y, al mismo tiempo, se exoneraba a los funcionarios del gobierno de ser responsables del ataque biológico. La opinión pública norteamericana acogió la filtración con escepticismo y nadie volvió a insistir nunca más en ella.

Y es que la campaña del ántrax había tenido un efecto colateral en la opinión pública: en una encuesta publicada el 20 de octubre de 2001, el 53% de los norteamericanos pensaban que las autoridades federales y locales no habían hecho lo necesario para prepararse contra un ataque biológico. Y eso era negativo para la credibilidad del gobierno y para la posible reelección de Bush. La creación de la psicosis había ido demasiado lejos; la cuerda se estaba tensando demasiado. Si la campaña de ántrax se inició para encubrir la crueldad de los bombardeos, ahora se corría el riesgo de que el gobierno perdiera credibilidad y pareciera incapaz de asegurar la protección del pueblo americano.

Cada vez más, las sospechas planeaban sobre funcionarios del gobierno. De nada servían informaciones no contrastadas por otras fuentes que las del Pentágono (es decir, fuentes indignas del más mínimo crédito y especializadas en la intoxicación informativa) según las cuales, se habían encontrado en Afganistán 40 bases de armas químicas… una vez más, los genios de la intoxicación informativa no eran capaces de explicar cómo era posible que ningún talibán aventajado hubiera hecho uso, in extremis, de alguna de estas armas. El enemigo es “malo” por que posee armas de destrucción masiva, pero también es “tonto” por que los “buenos” las capturan antes de que sean capaces de utilizarlas. La información, publicada el 28 de noviembre, debe considerarse como otro intento de desviar la cuestión del ántrax hacia Afganistán. Vale la pena recordar que esas informaciones eran vertidas en los días más duros del bombardeo de Kandahar cuando ya se tenían datos suficientes de que se habían producido “daños colaterales” de consideración entre la población civil. Además, estaba reciente la muerte de una anciana de 94 años, Ottilie Lundgren, quinta víctima mortal del ántrax. A despecho de todos los informes de los especialistas, incluso en una fecha tardía, el 20 de noviembre de 2001, el Subsecretario de Estado afirmaba que EEUU se preparaba para acusar públicamente a Corea del Norte, Iraq, Irán, Libia y Siria de fabricar armas biológicas, entre ellas ántrax. Se aseguraba que Iraq “ha desarrollado, producido y almacenado precursores y armamentos paragüera biológica”. Decididamente, el gobierno parte de una presupuesto básico: que el pueblo de los Estados Unidos carece del más mínimo espíritu crítico y de nula capacidad de análisis. Por que la cuestión no es que el Iraq o en Marte se fabricaran armas bacteriológicas, sino que la epidemia de ántrax partía de laboratorios norteamericanos.

Resumamos el estado de la cuestión:

A partir del 10 de octubre, a un mes de los atentados, EEUU es víctima de una ola de pánico provocada por la recepción de sobres de correo que contenían esporas de ántrax. Mueren 5 personas.

Estos envíos generan una oleada de psicosis colectiva en los EEUU que relega a segundo plano la campaña de bombardeos de terror sobre Afganistán.

El Departamento de Estado presenta esta campaña como relacionada con los atentados del 11 de septiembre, es decir, con Bin Laden, Afganistán e Iraq. Ni una sola prueba avala esta teoría.

El FBI y medios científicos y académicos americanos recuerdan que este tipo de esporas solo pueden fabricarse en laboratorios del Gobierno de los EEUU

Tras esta denuncia, la campaña cesa.

Resulta difícil extraer otra conclusión más que considerar el episodio del ántrax como una nueva fase de la guerra psicológica emprendida por el mismo grupo de poder responsable de los atentados del 11-S.

© Ernesto Milà – infoKrisis – infokrisis@yahoo.es

ORO NEGRO, MISERIA NEGRA

ORO NEGRO, MISERIA NEGRA Redacción.- Guinea Ecuatorial , el único país subsahariano en donde todavía se habla castellano, salpica muy de tanto en tanto las páginas de los periódicos con noticias, casi siempre tristes. La detención del hijo de Margaret Tatcher y el juicio contra un grupo de mercenarios que intentaron un golpe de Estado en Malabo, ha traído a éste país olvidado y roto de nuevo a la actualidad. ¿Qué está pasando en Guinea?

En Julio de 2003, un golpe de Estado derrocó al gobierno de Santo Tomé y Puerto Príncipe. La noticia de este golpe realizado en un minúsculo Estado apenas mereció unas pocas líneas en páginas interiores. Y, sin embargo, había ocurrido en un lugar estratégico: frente a las costas de Guinea Ecuatorial y Gabón. El archipiélago había sido colonia portuguesa hasta 1975 y tras la colonización la producción de la única riqueza nacional, el cacao, bajó de 12.000 toneladas a 4.500 en el año 2000.

PETROLEO PARA SALVAR DICTACURAS

La situación entre Santo Tomé y Guinea Ecuatorial sería extremadamente deprimente (independencias inviables, países destrozados por treinta años de catastrófica gestión de las autoridades, economías rotas, miseria generalizada, tiranía política), sino fuera por que a principios del milenio se encontró petróleo en la zona marítima común. A partir de ese momento, Santo Tomé entró en un período de inestabilidad

Guinea Ecuatorial, desde su independencia en 1968, ha vivido un infierno, destrozada inicialmente por el gobierno de Macías Nguema, insigne caníbal, sustituido –y asesinado, como no podía por menos que ocurrir- por su sobrino, Teodoro Ogian Nguema. Guema protagonizó un golpe de Estado contra su bienamado tío y luego lo fusiló acusado de “crímenes contra la humanidad”… tan iguales como los que él mismo ha realizado en los siguientes veintitrés años. Por cierto, a ese golpe le llamó “el golpe de la libertad”. El 3 de agosto pasado, Obiang celebró su cuarto de siglo en el poder.

Desde la subida al poder de Obiang, UCD se fraguó esperanzas de que allí era posible un enderezamiento democrático. Se enviaron cientos de cooperantes y miles de millones de pesetas. Dinero tirado: o se invertía mal o se lo distribuían algunos cooperantes desaprensivos o, en su mayoría, se lo quedaba directamente Obiang. Guinea se convirtió en el paradigma del “desarrollo africano”: contra más caudales se invierten y más ayudas se entregan, más aumenta la miseria de la población.

Este escándalo llegó a tal extremo que en 1966, Francia y España disminuyeron su ayuda. El FMI y el Banco Mundial retiraron créditos condicionándolos a una evolución democrática del régimen. El petróleo vino a salvar a Obiang. De no haber aparecido petróleo, HOY Obiang Estaría compartiría plaza con su tío en el basurero de la historia.

TEODORO OBIANG, ALIAS “FORTUNITA DE EBANO”

Si Obiang fuera torero en España le correspondería, como mínimo, el apodo de “Fortunita de Ebano” pues no en vano se sabe que solamente en una banca de EEUU (se sabe que la clase dirigiente guineana siempre ha preferido Suiza para esconder en dinero que no le cabía en las bodegas de palacio), la Banca Riggs, están depositados a nombre de varios parientes de Obiang la friolera de 700 millones de dólares.

Pues bien, esos 700 millones supone la mitad del Producto Interior Bruto del país y la tercera parte de su deuda exterior. Esto sin olvidar que Guinea no ha vuelto a recibir créditos internacionales por que tanto el Banco Mundial como el FMI han demostrado que el dinero entregado –y jamás reembolsado- ha ido a parar directamente a los bolsillos de la familia Obiang. El dictador y un 5% de la población (de etnia fang) controla directamente el 80% de la riqueza del país

¿Pero por qué esa cantidad está depositada en EEUU? Por que procede de los sobornos entregados al dictador por las compañías petroleras norteamericanas que en apenas cinco años se han adueñado del país. Obiang ha sido el principal y casi único beneficiario de estos sobornos.

DE PAIS MAS RICO DE AFRICA A VERGÜENZA AFRICANA

España tiene la conciencia muy tranquila por su obra dejada en Africa… a pesar de que un año después de la descolonización de Guinea ya no quedara nada de todo aquello. En el momento de la independencia, Guinea Ecuatorial era con Sudáfrica el país con mayor nivel de vida en todo el continente negro. Se explotaba y exportaba madera y cacao. Los niveles de asistencia sanitaria y alfabetización eran líderes en Africa. Un año después, Obiang había expulsado a los españoles que quedaban y asesinado a algunos de ellos. Las aserrerías habían sido invadidas por la maleza y la mayoría de explotaciones agrícolas estaban abandonadas. La TV guineana dejó de funcionar a los pocos meses de independencia y no precisamente por que faltara asistencia técnica y apoyo.

Y la situación no mejoró con la llegada del “primísimo”. Todo lo contrario: de año en año, Guinea se hundía en la fosa de la miseria y pasaba a figurar en el pelotón de cola de la miseria africana.

Fue entonces, cuando la situación era absolutamente desesperada cuando apareció el petróleo. En apenas cinco años el PIB se duplicó, pero este datos no refleja la realidad: los ingresos del país se han duplicado… pero no se han distribuido. El 60% de la población sobrevive con menos de un dólar al día. No existe nada parecido a sanidad y educación.

Para colmo, la aparición de petróleo ha operado una especie de locura colectiva en la familia Obiang y un desinterés por todo lo que no es oro negro. Amplias zonas continentales productoras de café y cacao han sido abandonadas, ¿por qué preocuparse por el cultivo si el petróleo lo va a solucionar todo? Las exportaciones de productos agrícolas, en una de las zonas más ricas de Africa, no deja de disminuir de año en año. Los aserraderos van cerrando uno tras otro.

Hoy más que nunca Guinea, incluso en el terreno alimentario es altamente tributaria de la ayuda exterior y de las importaciones procedentes de los países vecinos.

PETROLERAS SOBRE EL ESTADO

Cualquiera de las petroleras norteamericanas que están explotando el oro negro guineano tiene un presupuesto superior al de aquel desgraciado país. Hoy, Guinea está gobernada por las petroleras que mantienen una bestia sedienta de sangre y de dólares en el poder, solo por que es receptivo a sus sugerencias y exigencias.

Guinea Ecuatorial es un caso único en el mundo: no se sabe la riqueza petrolera que se explota diariamente. Se trata de un secreto de Estado. No existen impuestos a la exportación de petróleo… el Estado Guineano ha renunciado a cobrar un canon –normal, por otra parte- a la exportación de su principal y hoy única, riqueza nacional. Los sobornos han sustituido a los impuestos. Pero esto es todavía más grave si tenemos en cuenta que los países vecinos, gracias a los ingresos procedentes del petróleo, ven enjugado el 50% de su gasto público. En Guinea no.

Algunos datos facilitados por el propio gobierno Obiang no pueden asumirse sin reservas mentales: el rotativo "La Gaceta" , medio progubernamental, anunció que la producción del petróleo había alcanzado la cifra de 200.000 barriles diarios. Nve Ngu, portavoz del gobierno, afirmó que el nivel de producción "situará a Guinea Ecuatorial como uno de los imperios petroleros y financieros con mejor futuro y perspectiva de la zona centroafricana, lo que se traducirá en el incremento del desarrollo del país y de la calidad de vida de sus habitantes e infraestructuras".

"La Gaceta" aludió al importante incremento de las actividades llevadas a cabo por empresas como Mobil, además de la explotación llevada a cabo por la multinacional Triton en la desembocadura del río Mbini. En marzo de 2000, la compañía americana Vanco Energy Company, firmó un contrato para repartir la producción en el área maritima de Corisco con el gobierno de Obiang. El área marítima de Corisco está fuera de la costa de Río Muni. Vanco es la única compoañía que opera en la zona.

Tritos Energy, otra petrolera norteamericana con sede en Dallas (Texas), comenzó en 2003 la explotación de un nuevo yacimiento situado a unos 24 kilómetros de las costas de Guinea Ecuatorial, a unos cinco kilómetros de su último descubrimiento de la zona de Okume. Las reservas se calculan cuentan con unas reservas de hasta 330 millones de barriles. Triton cuenta con el 85 por ciento de los derechos de explotación de los bloques F y G de Guinea Ecuatorial, la empresa Energy Africa de Suráfrica tiene el resto. EFECOM

Gracias a los datos facilitados por la Banca Riggs, tras una auditoría, se sabe que Obiang creó múltiples cuentas y sociedades para el blanqueo de dinero. ¿Para qué compartir dinero con el Estado? A las petroleras les basta untar al dictador. Y así se produce la contradicción de que, un país extremadamente rico, sigue viendo al 80% de la población hundido mucho más allá del umbral de la pobreza.

Las petroleras, lejos de traer riqueza, han aumentado el poder de la dictadura. Felicidades.

CONSPIRACIONES DESDE EL EXTERIOR

Cuando aparece petróleo en un país, aparecen inmediatamente los conflictos. El 29 de octubre de 1996 Guinea Ecuatorial y sus colaboradores, Mobil y United Meridian Corporation (UMC), de Houston, celebraron la producción del primer barril de petróleo extraído del yacimiento petrolífero de Zafiro. Sólamente habían transcurrido 18 meses desde su descubrimiento. Al año siguiente, en 1997, la producción de Mobil se mantenía en torno a los 80.000 barriles al día, extraídos del único yacimiento existente.

Por extraño que parezca, la franja que va desde Guinea Ecuatorial hasta Angola, pasando por Gabón, Camerún y Nigeria, se ha convertido en una zona estratégica para los EEUU que proveen a éste país del 10% de sus importaciones petroleras.

En este contexto se produce e el intento de golpe de Estado protagonizado por un grupo de mercenarios el 7 de marzo de 2004.

Dos grupos de mercenarios resultaron detenidos en los aeropuertos de Harare y Malabo. Habían sido contratados por “Executive Outcomes”, conocida empresa de reclutamiento de mercenarios. Las informaciones habían llegado –según se dijo- de los servicios de inteligencia sudafricanos. El grupo debía recoger armas en Zimbawe y los 69 mercenarios aterrizarían en Malabo y derrocarían a Obiang. Luego fueron detenidos 18 mercenarios más que debían prestar apoyo en Malabo. Los detenidos están siendo procesados en este momento por denencia ilícita de armas, inmigración ilegal e intento de derogar al “gobierno legítimo”.

Desdee Malabo se ha acusado a Severo Moto de inspirar esta acción. Sorprendentemente Obiang acusó al “trío de las Azores” de apoyar la intentona. La mayoría de mercenarios habían sido contratados en Gran Bretaña por Mark Tatcher y eran exmiembros del SAS. Según Obiang, habría sido el partido conservador británico quien financiaría la operación. Desde EEUU se habría conseguido el avión y España apoyaría la acción desde el exterior destacando la fragata “Canarias” a las aguas guineanas, encargada de las labores de inteligencia.

Siempre según Obiang, Severo Moto, había llegado a Bamako, capital de Malí, el 7 de marzo, a poca distancia de Guinea, preparado para hacerse cargo del poder. Tras el descubrimiento y fracaso de la intentona, Moto regresó a España y negó cualquier relación con el episodio. Pero, uno de los mercenarios, Nick Dutoit, confesó a los pocos días de la detención que el cerebro del golpe fue Moto. Pero la cosa es mucho más complicada…

MOTO EN LAS ALCANTARILLAS DEL PETROLEO

Severo Moto no es un político democrático interesado solamente en el retorno de su país a unas pautas civilizadas de vida. Es también amigo de Ely Khalil. Khalil, de origen y pasaporte libanés, es el principal traficante de petróleo que opera en Africa. Sus tentáculos se extienden por Nigeria, Angola, Congo, Senegal y el Chad. No trabaja con las cuotas oficiales de petróleo producidas en cada país. No le interesan. Khalil se ha especializado en los excedentes de petróleo no controlados.

Una cosa es la cantidad que los países productores de petróleo declaran y otra la realidad de lo que verdaderamente producen. Frecuentemente los países productores más pobres o en los que existe un mayor nivel de corrupción, tienen “fugas” petrolíferas que elevan cantidades imposibles de calcular su producción de petróleo. Khalil es el encargado de controlar ese mercado e introducir esos excedentes ilegales en el mercado petrolero mundial.

Severo Moto ha reconocido que Khalil ayuda económicamente al mantenimiento del fantasmal “gobierno ecuatoriano en el exilio”, presidido por él.

Fue Khalil quien, en 2003, presentó a Moto a un antiguo miembro de las SAS británicas, Simon Mann, devenido mercenario y enriquecido con operaciones de tráfico de diamantes y armas con Sierra Leona. Mann era el jefe de los mercenarios que aterrizaron en Harare y allí mismo fue detenido. Su compañero Nick Dutoit, no tuvo empacho en desvelar los detalles de la operación: Khalil aportó cinco millones de dólares para la organización del golpe de Estado.
Todo esto tiene visos de verosimilitud: seguramente Khalil no recibía los excedentes petroleros producidos por Guinea y Obiang, seguramente, los entregaba a otros operadores ilegales internacionales. Pero Khalil no albergaba la menor duda de que su amigo íntimo (y títere) Severo Moto, se acordaría de él cuando se sentara en el palacio presidencial de Malabo. Puede intuirse la catadura moral de Moto, a partir de estos datos. Africa falla por sus clases dirigentes: del poder o de la oposición. Africa muere a causa de la incompetencia y de lo desaprensivo de sus clases dirigentes. Mientras Africa siga teniendo las mismas clases dirigentes, Africa seguirá languideciendo y muriendo, con o sin 0’7%...

LA VERSION DE MOTO: UNA CUESTION DE FAMILIA

Llama la atención que en la web del “gobierno en el exilio de Guinea Ecuatorial” el asunto del golpe de Estado se pase de soslayo. Sin embargo, Moto ha dado alguna explicación. Finalmente todo sería una cuestión de familia.

Toda la operación habría sido urdida por el hermano de Obiang, Armengol, ambicioso y que aspira a sucederlo. El actual presidente padece un cárcer de próstata con metástasis que le llevó a designar a su hijo –“Teodorín”, por más señas- como sucesor. Era el inicio de una monarquía africana. Boakasa no fue el único en tener la visión regia. Pero “Teodorín” no es del agrado ni del ejército ni de su tío Armengol que, por cierto, sería el presidente honorario de la compañía aérea que fleto el avión que trasladó a los mercenarios...

Algunos analistas valoraron una tercera posibilidad: se trataría de un autogolpe. Obiang habría urdido un golpe para desarticularlo y así aumentar la represión contra su pueblo. Sería un aviso para ulteriores intentos de desestabilizadores y, de paso, intentaría desprestigiar a Severo Moto. Esta última interpretación se basa en la suavidad y el guante blanco con el que Obiang trató a los detenidos. De hecho, ni siquiera ha pedido la pena de muerte para Mann, Dutuit y sus compañeros…

CONCLUSION: LOS AFRICANOS QUIENES DEBEN LEVANTAR AFRICA

El petróleo se ha configurado como el padre de todas las desgracias en Guinea Ecuatorial. La madre de todas sus tragedias es la incapacidad de su clase política dirigente para asumir los valores democráticos. Macías destruyó el país. Obiang prosiguió la destrucción y los vendió a las petroleras. Lo más probable es que Moto intentara venderlo también a los carroñeros del petróleo.

Resulta difícil entender las declaraciones de Obiang sobre el “trío de las Azores”, si bien es cierto que, subconscientemente, debió asociar lo perjudicial para él de los datos facilitados por la Banca Briggs en EEUU, el hecho de que el “Teodorín” de Margaret Tatcher, estuviera implicado en la operación y que la tradición implica que España sea acusada inmediatamente de cualquier problema y peripecia que suceda en Guinea. Y lo resumió todo con su alusión al “trío de las Azores”.

El episodio muestra que el período iniciado en los años 60 con la irrupción de mercenarios en distintos países africanos, está acabando. Las empresas especializadas en este tipo de operaciones son vigiladas estrechamente por policías, servicios de seguridad y países potencialmente objetivo. Es posible que buena parte de sus integrantes sean confidentes de determinados servicios de inteligencia de todo el mundo. La época de los mercenarios a lo Jean Schrame, a lo Bob Denard, a lo Mike Hoare, ha terminado.

Por lo demás, Africa está “estabilizada” en la miseria. No pueden esperarse ni grandes cambios políticos, ni grandes mejoras en su calidad de vida. Lo más normal es que 400 millones de africanos miren hacia Europa como tierra de promisión. Un sueño imposible de realizar. Una ficción. Mientras, guerras civiles, hambrunas, epidemias, corrupción y desgobierno, seguirán siendo las características dominantes del drama africano. Africa muere…

España puede tener la conciencia bien tranquila: el proceso de independencia de Guinea Ecuatorial fue modélico. Se dejó al país en condiciones de que pudiera sobrevivir y permanecer en donde ya estaba: en el pelotón de cabeza del bienestar africano. Dos años después ya había caído a los últimos puertos. Los miles de millones de pesetas invertidos por España entre 1979 y 1996 en Guinea Ecuatorial, tiene solo parangón con cantidades análogas invertidas en Francia. Nada que hacer: lo que subsiste de ese dinero está bajo las alfombras de los Obiang y sus “teodorines”. Todo ese dinero se ha dilapidado.

Europa ya no puede hacer más de lo que ha hecho. En tanto que europeos tenemos la conciencia bien tranquilos.

Le queda a los africanos renovar sus clases políticas dirigentes y operar algo que desde sus ansiadas independencias de los años 60, nosotros europeos, no podemos resolver.

© Ernesto Milà – infoKrisis – infokrisis@yahoo.es