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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

385 QUEJÍOS (100) – Padre Ángel

385 QUEJÍOS (100) – EL PADRE ÁNGEL

Reconozco que la primera vez que oí hablar del “padre Ángel” fue sentado en el retrete cuando esperaba que la ley de la gravedad hiciera lo suyo y andaba leyendo maquinalmente un ejemplar de la revista Pronto (en mi opinión, la mejor que se está haciendo en España en estos momentos y desde hace mucho tiempo). Me sorprendió un reportaje de dos páginas sobre un cura que había montado en una parroquia madrileña un tinglado digno de encomio: alardeaba de que el agua bendita se daba mediante un dispensador o que los yonkis tenían allí un refugio (decía que la iglesia estaba abierta las 24 horas y que los yonkis se chutaban con el agua bendita), sus opiniones sobre la Iglesia y la religión se reducían a que la institución debería cuidarse de los pobres y avalaban sus palabras, unas fotos en las que se hacía acompañar del famoseo madrileño de altos vuelos. Pues bien, me quejo de que el “padre Ángel” es la muestra de lo que se ha convertido la religión crepuscular de nuestro ámbito geográfico: el catolicismo.

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365 QUEJIOS (9) Estafa en red

365 QUEJÍOS (99) – LA ESTAFA HUMANITARIA 2.0.

El otro día fue mi 66 cumpleaños. Recibí desde un día antes hasta dos días después, tal oleada de felicitaciones que me dejaron anonadado. Casi 1.000 (800 en las primeras oleadas el día antes y a lo largo de todo el día y 140 en dos días posteriores). El año anterior habían llegado a 500 por lo que recuerdo. Así que puede hincharme como un pavo real, porque este año casi me quieren el doble que el pasado. Gracias, de verdad, a todos los que os acordasteis y utilizasteis las redes sociales (especialmente facebook) para felicitarme. Nada más lejos de una queja que este agradecimiento. Ahora bien, ayer me ocurrió algo imprevisto: Facebook, unos días antes, me envió una circular anunciando la proximidad de mi aniversario y me proponía crear, junto con otros amigos, un “proyecto humanitario para recaudar fondos”… Hombre, no me jodan con esto de “lo humanitario” (cuando pago un recibo, la Caixa me pregunta si quiero ingresar 10 euros en no sé qué campaña, cuando llaman al teléfono fijo hacia un 25% de posibilidades de que sea una ONG, si me detiene una veinteañera en la calle, seguro al 100% que intentarán venderme Intermon Oxfam o cualquier Solidaridad Apocalíptica). He denunciado en muchas ocasiones este tipo de campañas y me quejo, una vez más, de ellas y de su misma existencia.  Me quejo de este tipo de prácticas.

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365 QUEJÍOS (98) – Manteros

365 QUEJÍOS (98) – MANTEROS Y MANTAS

Hay zonas de Barcelona en las que, literalmente, no se puede caminar porque los manteros invaden los espacios. Todos, hay que decirlo, son africanos subsaharianos, eufemismo que se suele utilizar para atenuar la carga aparentemente negativa que tiene la palabra “negro”. Antes de utilizaba el eufemismo, “gentes de color”, que se abandonó porque colores hay muchos y al preguntarse cuál era el color de los manteros, la pescadilla que se muerde la cola respondía con la palabra políticamente incorrecta: “negro”. El otro color, el “amarillo”, sinónimo de “chino”, ha pasado a simbolizar la mala calidad de los productos manufacturados. Y en lo que se refiere al “color negro”, se ha convertido en sinónimo de una actividad de escaso valor añadido y dudosa rentabilidad, la ejercida por los manteros. ¿De qué me quejo? De la existencia misma de los manteros que nos remiten a los zocos o a períodos de subdesarrollo y miseria. Pero me quejo todavía más de que ayuntamientos, poderes autonómicos, gobiernos centrales, autoridades europeas, callen y permitan que Europa se haya convertido en tierra de manteros. Me quejo de los manteros y de los “mantas” municipales que ni tienen redaños ni seso para afrontar la cuestión.

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365 QUEJÍOS (97) – Gastronomía

365 QUEJÍOS (97) – TENGO LOS GÜEVOS POCHÉ DE PROGRAMAS GASTRONÓMICOS

Se dice que la mejor expresión del amor es que alguien te prepare una buena comida. Que se lo digan al fundador de la cadena McPerro o al rey del pollo podrido. Eso sería antes, cuando a nadie le extrañaba que un cocido comme il faut tardara ocho horas en hacerse. Hoy, la cocina, como cualquier otra actividad, se ha convertido en espectáculo. De eso, claro está que me quejo porque hace ya tiempo que servidor empieza a estar harto de esa inflación de programas gastronómicos que oscilan entre el cutrerío paleto de lo peor de los EEUU (Crónicas carnívoras) hasta el concurso seguido por la legión de pederastas de este país, el Masterchef junior, pasando por dos docenas de series gastronómicas de mejor o peor gusto, perdidas en los diferentes streammings por cable. Me quejo de que estimular la glotonería parece el sino de nuestro actual momento de civilización.

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365 QUEJÍOS (96) – LENGUAS

365 QUEJÍOS (96) – LENGUAS MINORITARIAS

Lo identitario está muy bien. Es lo que José Antonio Primo de Rivera llamaba “lo espontáneo” en uno de sus más memorables artículos: lo que sale de la tierra natal. Luego vino Konrad Lorenz y le quitó la poesía llamándolo “instinto territorial”. Algo propio de los mamíferos superiores. Lo que estos no tienen y lo que José Antonio opuso a esta “espontaneidad”, era “lo difícil”, es decir, un patriotismo que no derivara de nuestros rasgos biológicos, sino que los sustituyera por una “misión y un destino nacionales”. Obviamente, éste segundo patriotismo, no está al alcance de todos. Se nota, por ejemplo, en la dificultad que tienen los nacionalistas catalanes en dar una proyección de futuro a su nacionalismo “espontáneo”. En ellos todo empieza y termina con la independencia. Me quejo de que, a veces, cuando se habla de “lo identitario”, se aluda solamente a lo “microidentitario”. Y es que es para quejarse.

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365 QUEJÍOS (94) – Micron

365 QUEJÍOS (94) – Casado es Micron

Se sabe que Emmanuel Macron es un enano político al que los medios encumbraron en pocas semanas haciendo de él, la única oposición posible a Marina Le Pen en las pasadas elecciones presidenciales francesas. Desde entonces, Macron no ha hado pie con bola y la situación del país se ha ido degradando por momentos: durante casi dos semanas se han producido incidentes étnicos en Nantes (una ciudad que no tiene una tasa particularmente alta de inmigración) y la victoria africana bajo bandera francesa en el Mundial de Fútbol generó una inusitada explosión de salvajismo étnico. Pero para quejarse de esto están los franceses. De lo que me quejo es de que en España, la derecha, se ha dotado también de su particular Macron. Dado que esto es España, aquí la fotocopia es de tamaño reducido, hasta el punto de que lo podemos calificar como Micrón. Se llama Pablo Casado y es la gran esperanza de la derecha española. Me quejo, pues, de que la derecha española es, de entre todas las derechas europeas, y a despecho de su tradición histórica, simplemente tonta de baba.

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365 QUEJÍOS (94) – SECTAS

365 QUEJÍOS (94) – SECTAS Y “NUEVAS RELIGIONES”

Dos veces a la semana recibo un boletín informativo sobre sectas elaborado por un grupo católico antisectas. Ahora se habla mucho menos de sectas que hace treinta años y, sin embargo, sigue habiendo sectas, quizás más que nunca. La diferencia es que antes las sectas tenían una dimensión internacional y hoy aparecen gurús debajo de las piedras. Gurús irrelevantes, gurús de pacotilla, gurús sin dos dedos de frente, gurús de pocas luces, pero gurús al fin y al cabo. De lo que me quejo no es de la existencia de estos gurús –siempre ha habido espabilados que han intentado lucrarse con la estupidez ajena- sino el que hayan pasado a ser casi una “necesidad social”. Me quejo de que, nunca como hasta ahora, las sectas destructivas han tenido un lugar en la sociedad.

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365 QUEJÍOS (93) – CHINCHES

365 QUEJÍOS (93) – CHINCHES EN SABADELL

Hace cuatro días, La Vanguardia publicó la noticia  de que un barrio de Sabadell, Espronceda, construido en los 60 por la Obra Sindical del Hogar y el Instituto Nacional de la Vivienda, se había visto asaltado, por primera vez en su historia, por una plaga de chinches. El Ayuntamiento tardó en reaccionar y de la Generalitat no se puede esperar nada porque el 97% de sus esfuerzos están encaminados a enmascarar el fracaso del “procés” y el otro 3%... bueno, ustedes ya saben. ¿Qué alguien quería verse libre de los chinches? Que contratara servicios de desinfección (entre 600 y 1.000 euros), se deshiciera de todos sus muebles y rezara una oración al dios más próximo, porque lo más habitual es que la plaga se reproduzca. Me quejo de que eso ocurra en Cataluña en el siglo XXI. Pero, sobre todo, me quejo de la pasividad de las autoridades (de TODAS las autoridades porque, “autoridades” es, precisamente lo que sobran en este país y Autoridad lo que falta). Y, ya puestos, me quejo de por qué ha ocurrido este “problemilla”. Verán…

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