Marruecos: algunas reflexiones

Publicado: Lunes, 28 de Noviembre de 2011 13:44 por Ernesto Milá en INTERNACIONAL
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En los últimos diez años la verdadera obsesión de Mohamed VI ha sido contener la marejada islámica. Lo ha logrado a costa de aplicar tres medidas:

- Rodear a los islamistas de una aureola de terror: los atentados de Casablanca de mayo de 2003 distan mucho de estar aclarados y aquellos atentados apuntaron directamente al corazón del islamismo marroquí. Responsabilizándolos y culpabilizándolos se les desprestigiaba electoralmente. Se apuntaba contra la asociación Caridad y Justicia del jeque Jassin y contra Justicia y Desarrollo.

- Favorecer la creación de partidos islamistas “dóciles” que atrajeran el voto islamista hacia la casa real y, por lo mismo, intentar infiltrar a la propia gente afecta a la Casa Real en el Partido de la Justicia y el Desarrollo.

- Reforzar el nexo de unión con los EEUU relajando la tradicional influencia de Francia en el Magreb. Esto ha llevado a que Marruecos se alineara junto al Pentágono en la “guerra antiterrorista” y ha conducido a la creación de esa ficción que es “Al Qaeda del Magreb Islámico”, verdadero servidor de los intereses marroquíes en la zona. Esta alianza ha conducido hasta el asentamiento del Mando del Pentágono para África a los pies del Atlas marroquí (el Africom).

Pero, a partir de Enero, Mohamed VI tuvo que afrontar las revueltas en el mundo árabe y para ello su mejor opción era “liberalizar” el régimen y convocar elecciones más o menos libres. En estas elecciones el “majzén” (la corte) se abstendría de intervenir en favor de unos o de otros y trataría de buscar la alianza con todos… Esas elecciones se celebraron el pasado domingo y han dado una victoria a los islamistas moderados del Partido de la justicia y el Desarrollo que desde 2003 era, con altibajos, la segunda fuerza política. El Partido Autenticidad y Modernidad es el gran derrotado de estas elecciones a pesar de ser el que expresaba mejor los intereses del islamismo moderado al servicio del “majzén”. El PAM (30 diputados) se convierte en el cuarto partido, por detrás de Justicia y Desarrollo (80 diputados), los nacionalistas del Istiqal (45 diputados) y la Unión Nacional de los Independientes (38 diputados).

Pero esta no ha sido la mayor victoria de los islamistas. Hay otros islamistas en Marruecos que pueden alardear de haber obtenido los mejores resultados: los islamistas radicales de la asociación Caridad y Justicia hicieron campaña por la abstención.

El ministro del Interior, Taieb Cherkaoui, ha señalado en una declaración que la participación en las elecciones legislativas que se han celebrado este viernes en Marruecos ha sido del 45%. Un 8% más que en los pasados comicios de 2007. Sin embargo, ésta es una cifra con doble fondo, ya que este porcentaje está calculado sobre los 13,6 millones de marroquíes que se inscribieron para poder votar. Finalmente, 6,12 millones de ciudadanos del reino alauí, de esos 13,6 inscritos, depositaron hoy su papeleta en las urnas de estas primeras elecciones legislativas que se producen tras la última reforma constitucional. Calculando honestamente las cifras y teniendo en cuenta que los marroquíes mayores de 18 años son 24 millones (contando los 3 millones que habitan en el extranjero), el índice de participación real ha sido del 25,5%. Una abstención del 74,5%, tal como informó la SER a través de su corresponsal en Rabat.

Buena parte de ese 75% ha sido reclutado por Caridad y Justicia. Así pues, el resultado de estas elecciones ha supuesto una doble victoria del islamismo moderado y del islamismo radical. Así pues, la Unión Europea tiene que reconocer la realidad que es la que ya redefinimos hace más de siete años (ver http://infokrisis.blogia.com/2005/123002--sur-oficial-y-sur-real-.-que-interlocutor-queremos-en-el-sur-.php), a saber, que en el norte de África y en el mundo islámico en general la única fuerza política y social realmente existente es el islam. Así pues de lo que se trata es de entenderse con el islam exigiendo a cambio nitidez en las fronteras: el islam termina al sur de Gibraltar, no hay lugar para el islam al norte del Mediterráneo. Dicho de otra manera: no hay lugar para el Islam en la sagrada tierra de Europa. El lugar del Islam es el sur y allí debe concentrarse, expandirse y dar coherencia a aquellas sociedades.

En realidad, todo lo que ha ocurrido en Marruecos, Túnez, Libia y Egipto en estos últimos meses es que gobiernos laicos –en realidad, dictaduras laicas- se han ido al garete abriéndose un interregno en el que los islamistas moderados han ido ganando posiciones. El resultado de las elecciones en Marruecos no ha hecho más que abundar en esta dirección. Hasta ahora ha sido una “revolución pacífica”, veremos a partir de ahora si Marruecos conserva su estabilidad (e incluso si el mundo árabe la recupera antes de la próxima guerra con Israel). Veremos a partir de ahora si la monarquía de Mohamed VI logra prolongarse en el tiempo a condición de relajar su dictadura y ceder a las posiciones de los islamistas.

El hecho de que el ascenso irresistible del islamismo marroquí se produzca en estos momentos coincide con el cambio de gobierno en España. ¿Qué política tiene Rajoy en relación a Marruecos? Nada en especial… ambigua, como todo el resto del programa del PP, mantener buenas relaciones con Marruecos y poco más. Pero ahora, también en esto toca la hora del realismo. Con buenas intenciones no bastan: Marruecos seguirá chantajeando a España con Cauta y Melilla y con abrir y cerrar la mano para permitir o no la llegada de inmigrantes en función de las ventajas que obtenga.

Marruecos, en definitiva, se está desestabilizando progresivamente. Esta desestabilización generará (junto a la demografía explosiva, junto a las sequías cíclicas y junto con la tensión social) un aumento de las riadas migratorias hacia España. Y eso es lo que no se puede permitir. Ni eso ni el contagio islamista. Y si Rajoy no se atreve a proponer estas dos prioridades en su política hacia Marruecos, demostrará ser tan mediocre como los presidentes que le han precedido: Zapatero, Aznar, González.

© Ernesto Milà – Infokrisis@yahoo.es – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen.

 

 

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