Infokrisis.- La celebración del Día de la Nación Española llega justo en el momento en que la crisis alcanza un momento dramático: con las bolsas mundiales al borde del desplome, con una operación mundial de salvación de las entidades de crédito que implicará a corto plazo aumento de los impuestos y de la inflación. Ante esta situación, estar quietos supone asumir un fatalismo que afectará negativamente en nuestro futuro y condicionará el de nuestros hijos.

A esto se unen los problemas que la economía mundial arrastra desde hace años: deslocalización de empresas a China, aumento de las importaciones procedentes de Asia, crisis del petróleo, aumento de las superficies dedicadas a biocarburantes y, por consiguiente, alza en el precio de los alimentos, y oleadas migratorias que abandonan sus países de origen y llegan a Europa...

El PP y el PSOE han generado un modelo económico basado en tres columnas: construcción, turismo-servicios y especulación. Este modelo ha fracasado: ambos partidos son responsables de que en España la crisis sea todavía más grave que en el resto del mundo.

Durante 10 años, en España ha ido aumentando el PIB y disminuyendo la capacidad adquisitiva de los trabajadores ¡y eso se ha considerado un éxito! ¿para quién? Para la banca, para los especuladores, para la patronal de la construcción… ¡para los mismos que el plan del gobierno Zapatero acude en su ayuda con 30.000 millones de euros! En esto consiste la “política social” de Zapatero: salvar a la banca, a constructores y especuladores con dinero público.

La mentira es todavía más sangrante en la medida en que Zapatero y Solbes han contado que esos 30.000 millones eran “para abrir la espita del crédito” ¡Una y mil veces mentira! Esos 30.000 millones son para que los bancos puedan afrontar los 30.000 millones de deudas que han contraído al poner en circulación bonos y al haber solicitado créditos a otros bancos y que vencen a fin de año. El gobierno Zapatero que logró engañar a 12.000.000 de españoles negando la crisis económica y atrayendo su voto, el gobierno de la mentira, el gobierno de ineptos e incapaces como la Pajín, la “Bibiana” Aído y demás mujeres de cuota, está en el poder porque logró enmascarar sus repetidos fracasos en la anterior legislatura con una mentira mil veces repetida.

La crisis de la mundialización

Esta es la crisis de la mundialización y del “orden viejo”. El final de esta crisis requiere medidas que ni el PSOE ni el PP están en condiciones de aplicar porque ellos han sido en España las dos columnas sobre las que se ha sostenido el “orden viejo”: el orden de la globalización, de la sumisión al gran capital, de la inestabilidad laboral, del capital sin fronteras, de la inmigración masiva y de la deslocalización.

Afrontar la lucha contra esta crisis supone afrontar la lucha contra la mundialización y preparar un mundo post-globalizado.

Por eso:

- Es preciso defender de nuestra industria, nuestros trabajadores, nuestro sistema de producción, de la ofensiva asiática. Y para ello es preciso reimplantar aranceles y prohibir importaciones masivas.

- Es preciso que Europa se desenganche de la economía globalizada y genere un espacio económico homogéneo, propio, autónomo, con una economía integrada y protegida de las migraciones de capital y la deslocalizaciones.

- Es preciso crear industria, dar marcha atrás a las deslocalizaciones y detener la locura de la inmigración masiva que, hoy, cuando la crisis empieza a evidenciar su profundidad, sigue llegando y supera los 6.000.000 de inmigrantes en España.

Tales son las primeras medidas que tienen como objetivo romper la globalización.

En este momento no existe otro instrumento jurídico consolidado, con recursos y con un arsenal legislativo suficiente para impedir que la globalización nos arruine que el Estado Nacional. La defensa de su integridad y de su unidad es una necesidad.

Por eso es preciso cerrar de una vez y para siempre la polémica de las “autonomías” afirmando inequívocamente y sin sombra de dudas la primacía del Estado Nacional del que las Autonomías son sólo partes subordinadas para evitar cortar que a la ofensiva “por arriba” contra el Estado Nacional (a través del mundialismo) prosiga la ofensiva “por abajo” (a través de las autonomías).

Reconocemos la existencia de tres niveles de identidad: la identidad que deriva de haber nacido en tal o cual región del Estado, la identidad Nacional y la identidad europea que nos hace a todos hijos de la misma cultura. Pero, hoy estos tres niveles de identidad son arrojados unos contra otros por políticos desaprensivos que intentan hacer de los sentimientos identitarios un escudo para defender mejor sus intereses y prebendas. El Estado de las Autonomías es ingobernable y ha fracasado y todo lo que no sea aceptar esta realidad, es engañarse.

España no es hoy un país “descentralizado” sino atomizado, formado por pequeñas taifas que acen imposible estructurar políticas estatales. Esta situación es inviable en condiciones normales e insoportable en tiempos de crisis como los que tenemos ante la vista.

Es preciso recordar que en esta tierra, los españoles son los primero. Ni los banqueros, ni los especuladores, ni el ladrillo, ni los inmigrantes, ni los políticos haraganes, ineptos y/o corruptos están por delante de los trabajadores españoles ni de nuestros derechos.

Frente al “patriotismo” del que hacen gala los defensores de los banqueros y de los especuladores, los defensores de la inmigración masiva y del ladrillo, hoy solamente hay un patriotismo admisible: una concepción social del patriotismo.

Y de ahí que en éste 12 de octubre debamos recordar: no hay más patriotismo que el que defiende los derechos de los trabajadores españoles.

Si queréis hacer algo por vosotros mismos y por vuestros seres queridos, por vuestras familias y vuestros hijos, salid expresar vuestra oposición al gobierno mentiroso e inepto y contra la clase política preocupada sólo por sus negocios e intereses.

Si queréis que aumenten las dudas sobre vuestro futuro permaneced callaros, seguid votando con fidelidad bovina al PP y al PSOE, los promotores de la globalización y los causantes de que la crisis económica en España sea todavía mayor que en cualquier otro país de Europa.

Es la hora de la movilización nacional contra la crisis, en defensa de los derechos de los trabajadores y de la unidad del Estado: o de lo contrario nos irán robando uno tras otro, todos los derechos sociales conquistados, y terminarán considerando como “derechos” el haber roto al Estado en 17 parcelas con 17 fronteras interiores para mayor lucro de la clase política.

¡Adelante con la defensa de nuestros derechos sociales! ¡En defensa de nuestra identidad!

(c) Ernesto Milà - infokrisis - infokrisis@yahoo.es - http://infokrisis.blogia.com

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