El Jueves secuestrado… la monarquía cuestionada

Publicado: Sábado, 21 de Julio de 2007 17:34 por Ernesto Milá en CULTURA
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Infokrisis.- A primera vista, da la sensación de que el secuestro de la revista “El Jueves”, ordenada por la fiscalía general del Estado, no quedará en una simple anécdota. Dado que la fiscalía general del Estado es el perro de presa del gobierno, cabe pensar que el secuestro de la publicación se ha hecho con la aquiescencia de éste, si no bajo su impulso. La cuestión es analizar el hecho en sí y prever las consecuencias.

1. ¿Qué es El Jueves?

Un residuo arqueológico de la transición que un tiempo hizo gracia y, a fuerza de repetirse a sí mismo, se ha convertido en una patética muestra del sentido del humor vigente hace treinta años. Y esto por varios motivos:

1) Algunas de las caricaturas (todo lo elaborado por “el profesor Cojonciano”) es el tipo de humor propio de la transición (30 años de antigüedad, vaya), con sus chatis de tetamen reventón y los varones tripudos y barrigones a la búsqueda de ricahembra.

2) Otras caricaturas tienen el aroma inequívoco del anarkismo de los 70, que ya no había soportado las transformaciones de los 80. Ahí tenemos el “PGB”, Partido de la Gente de Bar, donde lo libertario, la exaltación del colgao y del marginal, del alcoholismo y el alternativismo, forman un todo que, ya en su momento, tenía más desgracia que gracia y que hoy es el arquetipo del fracasado marginal inintegrable en cualquier noción de normalidad.

3) Caricaturas “antifascistas”, como “Martínez el Facha”, no han variado ni un ápice en los últimos 30 años. En aquella época, Blas Piñar y sus muchachos podían parecer las encarnaciones de aquellos personajes, pero hoy, cuando la ultra no es más que el trípode Ynestrillas-Canduela-Andrino en su triángulo más impresentable y López-Dieguez y el triángulo divino en su costado más presentable, “Martínez el Facha” es otra muestra antropológica y lítica de lo que fue la transición.

4) En cuanto a las caricaturas en las que se presenta al Dios del triángulo y las barbas, que insistentemente viene repitiéndose en los últimos 30 años, cabe decir que ayer podía hacer gracia a librepensadores, ateos y resabiados de la enseñanza religiosa, pero hoy es una muestra de cobardía, dado que las referencias al dios cristiano, contrastan con la absoluta ausencia de referencias al fenómeno religioso más ridículo de la modernidad: el radicalismo islamista. Cuando ya no hay Guerrilleros de Cristo Rey que amenacen con un capón, es fácil ironizar sobre el Dios católico, especialmente si plasmar simplemente la imagen de Alá puede hacerte acreedor del degüello ritual.

5) Otras caricaturas –“Mamen”, por ejemplo- que han cumplido los 25 años, muestran estilos de vida y problemas de otro tiempo. “Mamen” no ha envejecido físicamente en un cuarto de siglo y su estilo de vida sigue igual que entonces; lamentablemente para su dibujante, ese estilo de vida remite a otro tiempo y evidencia la situación personal de la autora y su incapacidad para engarzar una vida estable junto a una persona de otro sexo.

6) “El Jueves” ha practicado algo de crítica política, siempre desde posiciones “progresistas”, o más bien “tópicamente progresistas”. Hayan ironizado sobre las derechas o sobre las izquierdas, jamás han tomado partido, ni han propuesto absolutamente nada en positivo.

Esto es “El Jueves”, la “mejor revista de humor”… a falta de cualquier otra. Un residuo de la transición que ha sobrevivido, no tanto por méritos propios, sino por que los progres veinteañeros de los años 70, cincuentones o sexagenarios hoy, quieren recordar sus tiempos de mozuelos cuando, de tanto en tanto, corrían delante de los “grises” en lo que ha constituido, sin duda, la mayor aventura de su vida, esa que cuentan con fruición a los pocos que quieren oír sus peñazos.

Esa es la revista que ha sido secuestrada por orden del insigne Conde Pumpido. Más hubiera valido haberle habilitado una reserva natural para especies periodísticas en vías de extinción.

2. ¿Por qué ha sido secuestrado El Jueves?

Después de 30 años de caricaturizar todo lo caricaturizable, El Jueves ha decidido poner en portada un dibujo de alguien que parece ser el príncipe de Asturias y la señora presentadora, y ligarla con el caramelo electoralista zapateriano de los 2.500,00 euros por nuevo nacimiento. El fiscal general ha entendido que se insultaba a miembros de la familia real…

En realidad se insultaba al buen gusto. La cutrez, ordinariez y bajeza de la caricatura es lo verdaderamente insultante. ¿La referencia a la familia real? Se han hecho referencias, como mínimo, igualmente insultantes a otros personajes públicos. Claro, la familia real es “Familia Real”… pero, en su infinito democratismo, a los borbones siempre les ha gustado hacer guiños de populismo, así que si han salido caricaturizados copulando tal como se ha presentado a Aznar y señora Botella, a Felipe González y a su gris esposa-diputada, o a Zapatero y su cantarina mujer, o a cualquier otro hijo de vecino, los vecinos de La Zarzuela tienen el mismo derecho a aparecer en portada.

3. El fondo de la cuestión: pura pornografía

La libertad de expresión encaja poco con este secuestro. La libertad de expresión se aplica a otras cosas más serias, no a una caricatura tan obscena como malamente elaborada. Resulta sorprendente que El Jueves haya podido, durante años, difundir en portada caricaturas más o menos pornográficas, sin que ninguno de los fiscales generales del Estado se haya preocupado de que esas portadas se exhibían en kioscos y librerías, al alcance de cualquiera y que uno de los decretos aprobados en plena transición aludía a la prohibición de exhibir pornografía en portadas. Porque, a fin de cuentas, se trata de pura pornografía.

El hecho de que las imágenes representadas en esta última portada representen a los príncipes de Asturias es indiferente a la vista de la igualdad de todos los españoles ante la ley. En otras palabras: no están representando a nadie en especial, salvo al heredero de la corona… si es que alguna vez hereda la corona, que, en lo personal, nos resulta completamente indiferente. La inutilidad de la institución monárquica resulta tan evidente que ni siquiera vale la pena dedicarle dos líneas.

La pornografía ya está suficientemente presente en la sociedad como para exhibirla en los kioscos. No es que nos escandalicemos. Tenemos a gala ser liberales en materia sexual y disfrutar con el sexo, el erotismo y todo aquello que proporciona gustirrinín. Ahora bien, todo tiene límites, y en los últimos tiempos parece que se haya producido un desmadre generalizado. Recordamos, por ejemplo:

1) Una olvidable manifestación antitaurina en Barcelona en la que los participantes tenían a bien practicar nudismo en pleno centro de la ciudad, o aquella otra manifestación en la que se protestaba contra los abrigos de pieles de animales y los alegres muchachos y muchachas que participaban en la acción iban
tan desnudos como esos mismos animales que decían defender. O aquella otra, celebrada la semana pasada, en la que los nudistas, no contentos con las playas francas a ellos dedicadas, querían lucir felpudo y demás en cualquier otra playa. En todos estos casos, los manifestantes no encontraron mejor método de expresar sus reivindicaciones que ir completamente desnudos.

2) El día del orgullo gay del presente año en la que, mientras la TV entrevistaba al ricitos de cámara de ZP, PZ, esto es Pedro Zerolo, por detrás de la cámara aparecía un tipo en pelota picada, con los colgajos al viento.

3) En los sanfermines de 2005 se puso de moda la manifestación de los antitaurinos en pelotas que en EEUU tiene ya casi tanto tirón como las obras de Hemingway sobre las fiestas pamplonicas.

Pues bien, en todos estos casos se perciben rastros de delito de “escándalo público”, si es que todavía está presente en el código penal. Una higiene social implica necesariamente la noción del pudor, no como quintaesencia de una moral pequeño burguesa y pacata, sino exigencia para una sexualidad plena.

La banalización del desnudo, a la postre, resta intensidad al misterio del Eros. Si hombre y mujer ya saben lo que van a encontrar –porque el nudismo no deja lugar al secreto-, la tensión erótica de la pareja disminuye, salvo en los casos en los que el exhibicionismo y el voyerismo suponen los estimulantes para la relación erótica. Estas dos variedades son “parafilias” y, en realidad, el nudismo contribuye a estimular, de manera enfermiza, tanto estas como otras “parafilias”: cualquier cosa para recuperar una tensión erótica que antes se alcanzaba simplemente con la muestra del cuerpo del desnudo. La banalización del desnudo obliga a encontrar otras vías de excitación, y es allí donde aparecen las “parafilias”. No es por casualidad que la pornografía infantil, el snuff, el freakismo, el bestialismo o las fronteras extremas del sadomasoquismo más desmadrado ocupen lugares cada vez más amplios en la sociedad.

Este es el verdadero fondo de la cuestión: El Jueves, desde hace treinta años, en una parte sustancial de su producción propaga pura pornografía. Y esto es lo que ha propagado en la portada del número secuestrado, independientemente de a quien representara. ¿Los príncipes de Asturias? Como si fuera la vecina del quinto; la pornografía es pornografía y lo cutre es cutre, independientemente de a quien intente representar.

4. Por qué el secuestro, por qué ahora

Repetimos: el fiscal general del Estado come de la mano del gobierno, luego la idea del secuestro debe de haber partido del gobierno. Que la decisión ha sido equivocada y que tendrá graves consecuencias es indudable, pero ¿equivocada para quién? ¿Consecuencias para quién?

Como se sabe, las ideas políticas de ZP no van más lejos que las del difunto de su abuelito, el republicano. ZP es republicano. ZP quiere una república como cristalización de una segunda transición. Para ello hay que estimular el debate en negativo sobre la institución monárquica, demostrar que se trata de una institución inútil e incluso peligrosa que puede llegar a atentar contra las libertades públicas. ¿La muestra? Que una caricatura idiota puede llevar al secuestro de una publicación…

En el momento de escribir estas líneas, ignoramos la tirada de El Jueves y lo insignificante de esta cuestión no nos anima a que busquemos las cifras. No deben ser, en cualquier caso, excesivamente altas. El Jueves es una publicación crepuscular que va perdiendo lectores a medida que los cincuentones progres, que la leían en los 70 y 80, están palmando a causa del colesterol, con el hígado hecho foigrás o por infarto. Nunca El Jueves podía esperar ver su nombre reproducido en todo el mundo a causa de una desafortunada decisión de la fiscalía. Conde Pumpido le ha regalado a El Jueves la campaña de publicidad a escala mundial más barata de la historia.

Como se sabe, el verano es una época parca en noticias. Así pues, cualquier polémica que se genere en ese período indica a las claras las tendencias de la población. Desde hace varios años venimos diciendo: la izquierda se ha quedado sin temas de agitación; el día en que se vea definitivamente arrinconada –y ahora está bastante arrinconada- terminará sacando el tema de la “república”, en la esperanza de que le rinda buenos resultados electorales. La maniobra no es más que la primera andanada que deberá terminar cuestionando finalmente el carácter de España como monarquía.

Ante este problema, tenemos muy claro que la monarquía actual es un cero que no representa nada (ni mucho menos a la monarquía tradicional en la historia de España), ni sirve para nada (el hecho de que un ploter firme –o “sancione”- las leyes ya es significativo de su utilidad). Pero, no es menos cierto que las hojas no deben dejar de ver el bosque y que la sustitución de la monarquía por la república no figura entre las prioridades de este país. La monarquía es hoy tan poco que no vale la pena ni siquiera hablar sobre ella más allá de en la prensa del colorín y en los programas del corazón.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es


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