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Infokrisis.- Escribimos estas líneas a pocas horas de conocerse los resultados electorales. En los días sucesivos desarrollaremos estas ideas con más detenimiento. De todas formas creemos que las ideas esenciales están comprimidas en las líneas que siguen. A nadie se le escapa la importancia de las elecciones francesas dentro del contexto europeo, en la medida en que Francia ha sido hasta ahora uno de los dos "motores de Europa".

No ha sido el resultado esperado, pero ha sido un resultado digno. Se han dado circunstancias que no han permitido igualar los resultados de 2002 por varios motivos:

1. La participación ha sido bastante alta, un 85%, lo que ha beneficiado a las opciones mayoritarias pero ha perjudicado a todas las demás.

2. A diferencia de 2002, cuando se produjo una dispersión de votos y los trotskystas alcanzaron unos resultados inusuales, en esta ocasión se ha producido una concentración del voto en dos opciones centrales, siendo perjudicadas las minoritarias.

3. El hecho de que Sarkozy, el judío húngaro, haya insistido en "ley y orden" y en una política de mano dura ante la delincuencia y la inmigración ilegal, ha quitado un 7% de votos a Le Pen y le ha impedido el crecimiento.

4. Que en los últimos 10 años han recibido la nacionalidad francesa más de dos millones de inmigrantes y que otros dos, hijos de inmigrantes nacionalizados franceses, tienen derecho al voto: en realidad, buena parte de los votos de Segolène Royal proceden de estos sectores.

A estas circunstancias hay que añadir:

- Que el Front National ha descuidado crear redes de apoyo en la sociedad civil (fundaciones, asociaciones culturales, grupos cívicos de defensa, círculos culturales, etc.) que ayudaran a ampliar su radio de acción y a "fijar" el voto. Esto ha hecho que, en buena medida, el FN solamente existiera en el período electoral.

- Que los años no pasan en balde y Le Pen, que en su tiempo fue el diputado más joven de Francia, era ahora el candidato con más edad de Francia.

- Que algunos puntos del programa del Front National son considerados poco realistas por profesionales, técnicos y empresarios que, aun pensando que la inmigración y el conflicto étnico son los principales problemas de Francia, han preferido dar su voto a Sarkozy, cuyos puntos en materia económica son considerados más "realistas".

Hay que esperar en el próximo año:

1) La sustitución de Le Pen al frente del Front National, bien por su hija Marine o bien por Bruno Gollnitz. A partir de este momento, el FN ya no puede eludir el problema que ha ido eludiendo en los últimos 5 años: la sucesión de Le Pen.

2) Preparar los próximos cinco años en los que Sarkozy se verá desbordado por la incapacidad para integrar y normalizar la situación en los barrios marginales. La técnica de Sarkozy de alternar “mano dura” con concesiones se revelará un error. De un lado se abrirán expectativas para las “zonas urbanas sensibles” (guetos de la inmigración) en forma de subsidios y ayudas, que no podrán mantenerse durante mucho tiempo y que generarán rechazo en otros sectores del electorado.

3) La posibilidad apuntada por Faye de una nueva “revuelta étnica” sigue siendo todavía probable y todo apunta a que este período presidencial va a suponer una profundización de las crisis que Francia ha vivido hasta ahora.

3) Preparar las elecciones municipales y las europeas, a la vista de que el sistema a dos vueltas imposibilita dar diputados a los partidos minoritarios.

4) El FN debe rectificar su mensaje e insistir en dos puntos: 1) defensa de la identidad francesa dentro de una Europa fuerte y 2) renovación de la V República: ni derechas, ni izquierdas: política social y defensa de los valores tradicionales.

(c) Ernesto Milá - infokrisis - infokrisis@yahoo.es 

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