Infokrisis.- Con una participación baja, sino bajísima, la más baja que en cualquier otra anterior convocatoria electoral en Catalunya, en el momento de escribir esta crónica (a las 21:17), no cabe la menor duda de que Mas será el próximo presidente de la Generalitat. CiU ha ganado... pero está lejos de la mayoría absoluta, así que su victoriaes relativa. El PSC ha sido derrotado sin paliativos, así como ERC. El único resultado verdaderamente nuevo es la irrupción de Ciutadans. Ahora veremos los resgos fundamentales de estas elecciones.

El PSC ha sido el gran derrotado de estas elecciones. Parece difícil que un partido que ha perdido 250.000 votos, como ha perdido el PSC, pueda jugar un papel prioritario en el futuro en la política catalana. Como máximo, un papel secundario hasta que se olvide la catastrófica impresión que ha producido el período de Maragall. Pero hay algo todavía más grave: Montilla, el gran derrotado, es un ex-ministro del gobierno ZP, fue ZP quien impuso a Montilla como candidato, eliminando de un plumazo a Maragall y fue, finalmente, ZP quien ha tutelado la campaña electoral catalana, interviniendo personalmente en varios mítines electorales. Así pues, podemos afirmar que la derrota de hoy ha sido tando de Montilla como de ZP. Y, casí diríamos, muy en especial de ZP.

Los resultados a la hora de cerrarse las urnas

CiU no ha logrado desfondar a su rival más directo, el PSC. Los socialistas, despojados del lastre etílico-obtuso de Maragall, lejos de mejorar, caen, aunque no lo suficientemente a tenor de sus resultados. ICV experimenta una leve subida, ERC no pierde tanto como se había previsto y lo mismo ocurre con el PP, si bien, es posible que obtenga resultados superiores a los esperados, a causa del “voto oculto”, la tendencia de sus electores a negar que votan esta opción.

El dato más sorprendente es la irrupción –previsible por lo demás- de Ciutadans en el parlamento.

No parece que haya ganado ningún partido claramente. CiU no ha logrado mayoría, y permanece muy alejada de la mayoría. El PSC ha sufrido un varapalo, menor que el esperado, pero notable y que no ayudará a ZP. ERC ha perdido cuatro escaños que gana ICV... pero, dada la marginalidad de esta formación política, son escaños perdidos, pues parece altamente improbable que se reconstituya una “mayoría de izquierdas” como en las anterior legislatura. Por su parte, el PP no cae como otros habían augurado y deseado, pero tampoco arranca, sigue en un papel marginal y con la sensación de que una política antinacionalista más decidida, podría haber evitado que Ciutadans obtuvieran tres diputados.

Así pues, nadie en realidad puede sentirse “vencedor”, máxime cuando la abstención ha superado el 50%. ¡Qué inmensa vergüenza para quienes hablaban del “clamor popular” con que la ciudadanía catalana pedía un “nou Estatut”

Una gran abstención: un gran desinterés por el Nou Estatut

La participación electoral ha desmentido el presunto clamor popular por el Nuevo Estatuto. Lejos de haber logrado movilizar a las masas, los partidos políticos catalanes –salvo el PP- favorables al Estatut, no han llegado al 50% de participación electoral, confirmando el desinterés del otro 50% de la ciudadanía y su alejamiento de la clase política catalana. Seis puntos menos que en 2003... Los ciudadanos se han sentido decepcionados por tres años de parálisis de la generalitat y ensimismamiento monotemático estatutario.

Esta merma en la participación electoral, se podía prever desde que en el referéndum sobre el “nou estatut”, la participación no llegó al 50% después de una intensa campaña oficial. Entonces se dijo que en este tipo de referéndum, la participación siempre era baja. Pues bien, en esta ocasión ese alejamiento ciudadano no puede ocultarse. La participación ha sido baja y cuando baja la participación se debe a motivos objetivos no al capricho del electorado.

Las dos únicas fórmulas posibles de gobierno

A la vista de los resultados, CiU está separada entre 15 y 20 escaños de la mayoría absoluta, así que tendrá que pactar. Se han llegado a barajar hasta cinco escenarios diferentes. De menos probable a más probable:

1) es muy difícil, sino imposible, que vuelta a repetirse el “tripartito” y esto por varias razones: no solamente ha sido derrotado electoralmente su fuerza mayoritaria, el PSC, sino que ese pacto ya supuso un desgaste para el gobierno ZP que no puede permitirse de nuevo en este momento de la legislatura.

2) el pacto CiU + ERC, no parece viable. CiU siempre ha procurado mantener buenas relaciones con quien gobierne en Madrid, sea quien sea. CiU sabe que ERC está considerado como una bande impresentables en Madrid y que su presencia en el gobierno no facilitaría la relación entre “Catalunya” y “Madrid”.

3) el pacto CiU + PP, no sería asumible por las mismas circunstancias que el anterior. CiU no podría negociar con Madrid formando gobierno con el PP, si bien es cierto que el PP puede comprometerse a que sus diputados voten a favor de Mas, aun sin participar en el gobierno catalán ni tener nada que ver en la elaboración del programa de gobierno.

4) el pacto CiU + PSC, con Mas de presidente y Montilla de cap de gobern. Este pacto ya fue firmado, rubricado y comprometido en el mes de febrero cuando ZP llamó a Mas para pedirle el voto favorable al Estatut en el Parlament de Catalunya. A esto siguió la defenestración de ERC y la disolución del parlamento catalán.

Esta es la posibilidad que tiene mayores garantías de ponerse en práctica. Supondría un gobierno con amplia mayoría parlamentaria que compensaría la escasa adhesión de la población tanto al Estatut como a la convocatoria electoral, mucho más importante en este momento en el que la primera tarea del gobierno va a ser la aplicación del Estatuto... con todos los problemas que va a dar.

La irrupción de una candidatura independiente: Ciutadans

En el momento de escribir estas líneas parece probable que la candidatura de Ciutadans-Partido de la Ciudadanía haya podido irrumpir en el Parlamento catalán. Esto evidencia el descontento de amplias franjas de la ciudadanía, especialmente, jóvenes procedentes del cinturón industrial de Barcelona por la marcha de la política catalana.

Este dato, unido a la tasa de voto nulo y al voto en blanco, aún desconocidos y a la abstención, junto a la abstención indicarán el estado de cabreo de la ciudadanía catalana en relación a los partidos políticos.

Ciutadans es una candidatura joven cuyo punto esencial es el “antinacionalismo”. De hecho, Ciutadans es un partido independiente antinacionalista cuyo resultado es todavía más meritorio habida cuenta del boicot absoluto con que los medios de comunicación catalanes lo han tratado, el ninguneo continuo por parte de TV3 es significativo del miedo (y del odio) del nacionalismo hacia esta candidatura que desmiente la “unanimidad” de la opinión pública catalana en relación al “nacionalismo”. Ya no es solo el PP –estigmatizado como “estatalista”- el que se opone a los latrocinios nacionalistas-socialistas-independentistas. Ahora también están los Ciutadans.

Hacemos votos para que en las próximas elecciones municipales, los candidatos de Ciutadans y de la Plataforma per Catalunya irrumpan en los ayuntamientos con sus mensajes, respectivamente, antinacionalistas y antiinmigracionistas.

(c) Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

 

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