“Ultras”: Dando alas al guerracivilismo de ZPlus

Publicado: Sábado, 16 de Abril de 2005 22:50 por en ORIENTACIONES
carrillo.jpgRedacción.- Que Santiago Carillo es el “asesino de Paracuellos” es algo que nosotros ni vamos a negar, ni vamos a “revisar”. Su triste papel en la guerra civil está ahí, demasiado claro como para que Carrillo no agradezca a la sociedad española haber hecho tabla rasa con sus crímenes ayer. Carrillo es el primer interesado en que ZPlus no insista en el guerracivilismo porque el primer salpicado es él. Pero ZPlus es el primer interesado en que España tenga la vista puesta atrás para olvidar la desgraciada incompetencia del gobierno que preside. Y a ZPlus le salen ayudas inesperadas.

España el día que retiraron la estatua ecuestre de Franco

Hace unas semanas comentamos la irremediable tristeza que suponía ver a un lado a rancias figuras del peor oportunismo “cultural” de la transición (los Víctor Manuel, las Anas Belén y demás) a un lado y a otro una docena de pobres gentes brazo en alto cantando en la fría noche madrileña el Cara al Sol, mientras los servicios municipales retiraban la estatua ecuestre de Franco.

En aquellos momentos, estaba de lo más viva la polémica del 3% y las conversaciones bajo mesa entre ZPlus y el PNV. Ocurría también el lamentable episodio de las declaraciones del presidente del Consejo de Estado pidiendo que constara en la reforma constitucional el País Vasco como “Comunidad Nacional” y, se vivía el inicio del fracaso de al regularización masiva de inmigrantes. Era la cresta de la crispación. ZPlus supo crear un señuelo para que los cabestros respondieran con cerrilidad bovina al estímulo. Y allí que se fueron unos cuantos “ultras” a cantar los himnos rancios de otro tiempo ya lejano. Poco antes, Peces Barba había hablado de los “buenos” (ellos) y los “malos”, (los ultras). Solo que los ultras no existían… a menos que se considere que el “peligro ultra” eran aquella docena de pobres diablos mostrando una lealtad más visceral que política y más emotiva y sentimental que realista y meditada. ZPlus se salió con la suya y, a partir de entonces, reapareció la polémica sobre la guerra civil.

ZPlus o el “guerracivilismo” de cobertura

Veamos: ZPlus y sus secuaces son los “guerracivilistas” y revanchistas. La República perdió la guerra y el franquismo la ganó. Ahora parece que algunos quieren demostrar que no fue eso lo que ocurrió. Como si a algún imbécil se le ocurriera sostenes que Aníbal y Cartago vencieron en las guerras púnicas y Roma fue derrotada. La historia es historia, no es un chicle que se estira y de deforma a voluntad. ZPlus hubiera quedado evidenciado en su maniobra miserable (cubrir sus vergüenzas recurriendo al recuerdo permanente de la guerra civil), si no hubiera sido por aquella docena de ultras.

Ayer volvió a ocurrir lo mismo. Carrillo, en otro tiempo asesino de Paracuellos y hoy, pobre anciano al borde de la extinción física, cuyo legado para la historia será: fue el verdugo de Paracuellos y la monarquía deberá agradecerle haber dado el paso decisivo de rechazar la bandera tricolor republicana y aceptar la borbónica. También deberá agradecerle, el haber levantado la fuerza clandestina más coherente durante el franquismo… y, con la misma habilidad, haberla desmantelado pieza a pieza, hasta convertirla en un receptáculo de maricones, feminitudas, ocupas, ecolocos y Madrazos de la vida, vacío de obreros, huérfano de ideología y divorciado de la realidad.

Carrillo es, como los que cantaron el Cara al Sol y como los que ayer le boicotearon en la Librería Crisol, un arcaísmo. Modelos históricos superados por el tiempo. Rebasados por la historia. Desechados por la actualidad.

Apresurada biografía de una catástrofe: Santiago Carrillo Solares

El veterano de Paracuellos, el que envió a una generación de jóvenes comunistas a morir en el maquís, el capitán araña que planificó la surrealista invasión del Valle de Arán y dispersó en las cunetas de los campos pirenaicos a otra generación jóvenes comunistas, con experiencia en la resistencia francesa y en los combates de la guerra civil, el Carrillo que vivió de Stalin primero y de los anti-estalinistas después, el que fue alimentado por Ceaucescu hasta 1982, el que, antes había enviado a morir a Julián Grimau, cuando estaba ya marcado por los servicios policiales franquistas, el Carrillo que, a través de las ediciones clandestinas de “Mundo Obrero”, llamaba una y otra vez a la “huelga general” el cada primero de mayo… sin que la huelga general se realizara e, invariablemente, mentía afirmando que aquellas movilizaciones eran un éxito y otro éxito y otra más, aun cuando él y los capitales araña permanecieran en lujosos hoteles en París o en Moscú, Carrillo, buen organizador de un partido clandestino y buen desmentelador de ese mismo partido, tras regresar de su entrevista con los “cerebros del mundo capitalista” del CFR en Nueva York, Carrillo el oportunista, el que llamaba a “Juan Carlos I el pepele”, para luego darle coba, loa, glosa y alabanza a ese mismo Juan Carlos I. El Carrillo que traicionaba los deseos de cambio de amplias masas populares, firmando los pactos de la Moncloa con Suárez. Ese Carrillo, es un personaje “histórico” acabado, un anciano del que hoy solamente se acuerdan los canosos, tripudos y barrigones exmilitantes del PCE, aquellos a los que traicionó como dirigente del PCE y los familiares de los fusilados en Paracuellos. Y, por supuesto, PRISA. Y, claro, ZPlus, el apéndice de PRISA en La Moncloa.

¿Quién teme a Santiago Carrillo? Hay historia muerta (Franco) e historia agonizante (Carrillo). Y luego existe historia que no se ha enterado todavía que ha muerto (los pobres cantores del Cara al Sol en la fría noche madrileña de Marzo o los que hoy han boicoteado su acto en la Librería Crisol.

Carrillo es un anciano: miradle y decidme que os inspira. Políticamente es un fracaso. Su república fue vencida. Humanamente es una catástrofe: ni siquiera lo pudo soportar su padre, veterano dirigente republicano al que, por supuesto, también traicionó. Su guerrilla resultó dispersada en los años 40. Sus huelgas generales no fueron más que fuegos de paja y de la propaganda estalinista aireada desde Radio Praga. Su gran valedor, Stalin, Ceaucescu. Su “ruptura democrática”, jamás logró alcanzar base social suficiente para derrocar al franquismo. Así que hubo que aceptar en 1977 todo lo que había aborrecido, insultado y rechazado en los cuarenta años anteriores. Su construcción, el PCE de 1976, él mismo accedió a dinamitarlo. Acabó en 1987 en el PSOE… del que 65 años antes se había separado. La historia de Carrillo demuestra solo lo peligroso que es llegar a la ancianidad sin tener los medios de vida resueltos. Finalmente, optó por el pesebre del PSOE. ¿No es un tipo grotesco?

Carrillo pertenece a ese tipo de gente que, cuando mueren –y le queda poco, desde luego, por pura biología- sus exegetas se limitan a una cuartilla de elogios, publicada aprisa y corriendo y que pocos leen. Y el día en que se levanta la veda, sus vergüenzas afloran en toda su brutalidad. Y es que, Carrillo es un impresentable. Un anciano impresentable y cuyas culpas serían suficientes como para hundir las espaldas de quien, como él, no estuviera completamente insensibilizado y habituado a la traición. Pocos llorarán a Carrillo. Muchos menos se preocuparán por él. Pero, eso sí, siempre tendrá a una falange de ultras dispuesta a recordarle lo que ocurrió en Paracuellos del Jarama de Julio a Diciembre de 1936: una purga stalinista que prefiguraba el drama de las fosas de Katyn o las masacres que se sucedieron entre 1934 y 1954, el “ventenio” de la muerte y del GULAG en la URSS, donde Carrillo residió como VIP.

Todo eso es historia bochornosa, pero historia, al fin y al cabo. Pasado.

Lo que ocurría en España la semana en que Carrillo fue boicoteado en Crisol

Esta semana han ocurrido varios episodios notables en la política española: una ministra de la cuota del 50% ha ofendido la dignidad de los españoles ofreciéndonos pisos de 30 metros cuadrados y luego ha rematado la faena, afirmando con una seriedad pasmosa, que “no estamos preparados culturalmente para aceptar” su idea. Si la ministra, en tanto que mujer, mereciera ser tratada con caballerosidad, estaríamos dispuestos a callarnos, pero, como seguramente, nos achacaría una actitud machista, estamos obligados a llamarla con el adjetivo que mrece: “Idiota”.

Esta semana, el ministro Caldera ha rectificado sobre la marcha los requisitos para la regularización masiva de inmigrantes. Ha creado la surrealista figura del “empadronamiento por omisión”. Los inmigrantes han contestado con “papeles para todos”. Y el ministro ha respondido que la regularización iba siendo un éxito, cuando durante el plazo de regularización han llegado más inmigrantes de los que se han regularizado. Este tipo, en tanto que individuo y caradura, no merece la más mínima caballerosidad. Es un imbécil y punto.

Esta semana, ZPlus ha hecho balance de su primer año de gobierno y ha dicho con una seriedad pasmosa que ha sido un éxito, cuando toda España, sabe que es precisamente todo lo contrario: el talante ha devenido crispación, el diálogo se ha convertido en imposiciones, la “nueva política” un viejo fraude, la segunda descentralización, una centrifugación y las “medidas sociales”, el enaltecimiento del mariconeo, las operaciones gratuitas para travestidos y las restricciones a los servicios sociales para españolese. Internacionalmente España se da la mano con Chávez (discutible) y Castro (abominable). Mendiga a Bush y produce hartazgo en Berlín y París. Esto sin hablar del 3%, porque la corrupción parece inseparable del PSOE en la época que sea, desde Negrín que es historia, hasta Maragall que es caricatura. Se pacta con ERC y se corteja al PNV y se abre una reforma constitucional de la que un año después todavía no sabemos a donde nos va a llevar. Esta semana, ZPlus ha evidenciado su capacidad para la mentira en el mejor de los casos, o para el autoengaño en el peor. Decididamente, este tipo o es un tonto redomado o un falsario fuera de serie. Y, de verdad, que pensamos que la primera opción es la justa.

Esta semana, la ha evidenciado que existían 500.000 parados no registrados en las oficinas del INEM. La bolsa, lejos de subir, ha iniciado una pendiente preocupante. Se ha sabido que el capital extranjero huye de España como de la peste. Que el recorte en fondos estructurales acarreará otros 500.000 parados y que, Solbes no se ha suicidado todavía porque es padre de familia. La anterior cúpula de interior, gozando de una amnistía encubierta. Los “tapados” de ETA, preparándose para entrar en las instituciones y “Pachi” López aconsejado por el hálito etílico de Maragall, dispuesto a pactar con el PNV. Y con unas elecciones históricas para hoy domingo 17 de abril…

Fijaos si esta semana han ocurrido cosas importantes en España. Podemos decir sin retórica ni ampulosidad, que vivimos momentos decisivos y que con ZPlus, cada día es un paso más hacia el abismo.

Los ultras en las manos del titiritero

Pues bien, en esta semana decisiva, un grupo de “ultras”, ha tenido como mejor actividad, acordarse del anciano decrépito y perseguido por los fantasmas de su pasado, con un paso en el panteón de los discípulos de Stalin. No sé si esta gente pertenece a alguna organización “política”. Dicen que son falangistas. Hace unos años, tuvo gracia por que Amando de Miguel, el reconocido sociólogo y tertuliano, en un programa-debate de Radio Intercontinental, dirigido por Rafael García Serrano, se refirió, en directo, a la “falange” como algo del pasado más remoto. Para Amando de Miguel, como para cualquier persona con una mínima sensibilidad política, parece absolutamente increíble que hoy puedan existir arcaísmos como Falange.

ZPlus juega con estos dos arcaísmos, los “ultras” y Carrillo, para hacer olvidar su miserable gestión del gobierno. La gran diferencia es que Carrillo es perfectamente consciente de que es “historia” y los “ultras” están convencidos de que son “rabiosa actualidad”. Pero el que hoy los medios hablen de ellos, no quiere decir que son rabioso presente… sino que son títeres en manos del titiritero, ZPlus, o mejor del que programa a ZPlus para esos juegos de manos. Porque ya se sabe que, en el fondo, el actual PSOE no es más que un apéndice de PRISA y ZPlus un funcionario que come de la mano del pesebre de Polanco.

¿Por cierto, será por casualidad que la Librería Crisol está vinculada al grupo PRISA? De todas formas, una librería es una librería y, como lugar cultural, merece un respeto; el mejor sistema para convencer a una población de las maldades de Carrillo o de ZPlus, no es desde luego, ir rompiendo cristales de librerías. En tanto que bibliófilo, periodista, escritor y editor, no puedo por menos que lamentar el que una librería haya pagado los platos rotos del “guerracivilismo” de unos o de otros.

Cuando se vende mejor a través del escándalo

Los hay que no saben que hacer para aumentar ventas. Hace unos años, Planeta, invitó a varios personajes franquistas a la presentación de un libro de José Luís de Villalonga sobre Franco, aristócrata decrépito, pagador insolvente y cínico redomado (eso si, amigo de Carrillo). Era evidente que la invitación tenía como fin el que se provocaran incidentes en la sala, incidentes que efectivamente existieron. Gracias a esos incidentes, la intrascendente presentación pudo verse en todas las cadenas de TV. Fue el mejor marketing promocional que ha tenido cualquier libro de la más que mediocre producción de Villalonga.

Hoy los ultras no son –no pueden ser porque la historia los ha superado, rebasado y dejado tan atrás que da tortícolis mirar- actualidad, son, simplemente, un elemento involuntario e inconsciente del marketing promocional de avispados editores. Y en segundo lugar, la ayuda inestimable que requiere ZPlus para que se hable de cualquier cosa, menos de su ominosa gestión.

Si es que estos ultras son diestros en el noble y viejo arte de meter la pata. Como aquellos que se fueron a Bilbao para dar la razón a Ibarreche, cuando decía que “vienen españoles a invadirnos”. Solo el vino mejora con los años. A otros, lo que les aumenta es el despiste. Para confirmarlo, desembarcaron en Bilbao. Y algunos ya van siendo mayorcitos.

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

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