Estudios sobre antisemitismo

Publicado: Miércoles, 05 de Noviembre de 2014 09:47 por Ernesto Milá en Libros E. Milá
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Info|krisis.- ESCRITOS SOBRE EL ANTISEMITISMO, subtitulado REALIDAD Y FICCION SOBRE LA "CUESTIÓN JUDÍA", es un volumen de 418 páginas que recoge nueve ensayos publicados por la REVISTA DE HISTORIA DEL FASCISMO sobre este tema. Estos nueve ensayos están precedidos por una introducción que resume el contenido, vamos a reproducirlo para realizar luego una pequeña entrevista sobre esta temática al autor qu nos explica la intencionalidad, la orientación y los contenidos de la obra, seguida por la reproducción del sumario de la obra. 

Introducción

Reunimos en este volumen siete textos que han ido apareciendo en la Revista de Historia del Fascismo entre 2011 y 2013 y que solamente han sido objeto de leves modificaciones que han afectado a la forma más que al fondo.

El título deja traslucir el contenido de la obra: en efecto, todos estos artículos tienen como eje central, episodios del antisemitismo. Esta es una obra que no aspira a dar una interpretación sobre el fenómeno antisemita, sino simplemente a aclarar una serie de episodios históricos vinculados a esa corriente.

El autor no es antisemita (como se deducirá por la lectura de los distintos capítulos) sino que simplemente aspira a interpretar, encontrar, razonar y aclarar episodios en los que ha estado implicado el pueblo judío. Así pues, lo que el lector tiene entre las manos es un libro de historia, un volumen que le ayudará a comprender (y en ocasiones a rectificar) sus opiniones sobre la materia tratada.

No creemos en la existencia de una “conspiración judía”, pero sí en que a lo largo de la historia ha existido un “problema judío” basado seguramente en su aspiración bíblica a considerarse como “pueblo elegido”, a su peculiar habilidad en el manejo del interés, y también a la noción de pecado aparecida en el mundo cristiano que frecuentemente impulsa a los sujetos a sublimar ese complejo de culpabilidad en alguien al que se le considera “más culpable”, el judío. De todas formas, en estos artículos no se pretende encontrar una explicación a un fenómeno tan complejo y poliédrico como el antisemitismo, sino aclarar algunos episodios históricos concretos.

En el primer capítulo realizaremos una excusión por una serie de falsos mesías que aparecieron en Europa del Este y cuyos discípulos asumieron actitudes deletéreas, caóticas y milenaristas cuya impronta llegó hasta la Revolución Francesa. Ayudará a comprender algunos problemas del mesianismo hebreo y el porqué de su carácter disolvente y subversivo.

Le tocará luego a Los Protocolos de los Sabios de Sion, el documento falso que se situó en el centro de las hipótesis conspiranoicas y antisemitas del siglo XX, el ser analizado en profundidad. El capítulo nos permitirá entrar en la falsificación, en su contexto, en cómo se hizo, en quienes la urdieron y por qué. Y vale la pena realizar esta excusión, porque todavía hoy existen antisemitas que dan como cierto el contenido de esa obra de pura mixtificación.

En el tercer y en el cuarto capítulo examinaremos respectivamente el antisemitismo francés de finales del siglo XIX y principios del XX y el antisemitismo español del siglo XX. Nos sorprenderá, seguramente, el saber que en Francia, en esa época el antisemitismo era una tendencia muy extendida en la sociedad, incluso en el movimiento obrero. Por su parte, en España, lo esencial del antisemitismo gira en torno a la idea de “filosefarditismo”. Personajes como Franco (e incluso su discípulo de facto Blas Piñar) fueron filosefarditas. Sorprenderá conocer los argumentos de esta corriente que, en buena medida, era también (y paradójicamente) antisemitas (o, más bien, anti-askenazíes).

El quinto capítulo está dedicado a estudiar la doctrina de Julius Evola sobre la raza y sobre el antisemitismo. Lo que hace Evola es destruir algunos mitos del antisemitismo histórico del siglo XIX y tratar de establecer las bases de una interpretación de la historia que, necesariamente, tenía que integrar el antisemitismo. También aquí vale la pena recordar que Evola no es un autor antisemita, sino alguien que conoce perfectamente las razones del antisemitismo convencional y aspiró a realizar una crítica al mismo, construyendo un intento de interpretación que insertar en su cosmovisión tradicionalista.

En una segunda parte de esta obra (capítulos quinto, sexto y séptimo) estudiaremos algunos de los episodios que se produjeron durante el Tercer Reich y que fueron protagonizados por judíos. Examinaremos el curioso episodio del intento de deportación de los judíos europeos a la isla de Madagascar, intentado por el gobierno del Reich pero que tenía precedentes en otros gobiernos europeos. Veremos que esta iniciativa se abandonó solamente en 1942, cuando la isla fue ocupada por los ingleses y quedó claro que técnicamente era imposible y que las negociaciones que el gobierno alemán había abordado con las autoridades francesas de Vichy no consiguieron progresar.

A continuación, estudiaremos detenidamente el episodio conocido como “la noche de los cristales rotos” desencadenada a raíz del asesinato en París del diplomático alemán Vom Rath por un joven judío polaco. Tanto en este capítulo como en el anterior, percibiremos que en Polonia existió un antisemitismo mucho más feroz que en cualquier otro lugar de Europa, hasta el punto de que muchos judíos polacos prefirieron cruzar la frontera y residir en el Tercer Reich. El episodio nos pondrá también en contacto con el aparato de propaganda que, desde los EEUU y desde Moscú, había declarado la guerra a Alemania.

Finalmente tendremos todos los datos necesarios para adentrarnos en otro episodio histórico extremadamente silenciado en la postguerra: las negociaciones entre las SS y las autoridades sionistas para la evacuación de judíos de Alemania. El episodio es interesante porque abarca hasta los últimos días de agosto de 1939 y demuestra que las SS facilitaron la llegada al Reich de funcionarios sionistas para que pudieran moverse libremente y acometieran la migración del grueso del judaísmo alemán a Palestina... una negociación en la que todas las partes ganaban: los judíos conseguían reforzar la presencia judía en la zona y las SS conseguían desembarazarse de manera pacífica de la presencia judía en Alemania.

Hemos decidido, finalmente, colocar un Anexo a estos artículos dedicado a las novelas y a las películas anti-nazis que aparecieron a partir de 1962 en Israel primero y en todo el mundo diez años después: las “novelas stalag” y el subgénero cinematográfico llamado “de Nazi-explotation”. Ambos temas estaban tratados en el mismo artículo y si lo hemos traído aquí a colación es precisamente porque la existencia de las “novelas stalag” demuestra la existencia de unos increíbles relatos pornográficos de naturaleza odiosamente antisemita, escritas por judíos y difundidos... en el propio Estado de Israel durante los meses del “proceso Eichmann”.

Al terminar la lectura de esta obra, el lector podrá juzgar con mejor conocimiento el fenómeno del antisemitismo y nos alegrará haber contribuido a aumentar sus conocimientos y su capacidad crítica sobre la materia.

Entrevista con el autor:

¿Tienes usted algo contra los judíos?

No tengo prejuicios de este tipo. Dejando aparte que el libro se titula Escritos sobre el Antisemitismo y el término “antisemita” excede con mucho a los judíos, no albergo prejuicios contra unos u otros.

Así pues ¿este no es un libro antisemita?

No, es un libro sobre la “cuestión judía” y sobre el antisemitismo. No contra los judíos. Se intenta poner los puntos sobre las íes sobre muchos temas. El antisemitismo moderno, a fuerza de repetir viejos tópicos e historias que no respondían a la realidad, ha terminado por no comprender ni siquiera sus propios límites, ni entender determinados fenómenos históricos.

¿Cuénteme alguna de esas historias?

La más habitual es la consideración de que el judaísmo creó al comunismo, simplemente por el hecho de que Carlos Marx fuera judío de raza. Algunos autores incluso para adornar esta tesis añaden que Marx era hijo de una vieja familia de rabinos, cuando lo que caracterizaba a Marx era precisamente que pertenecía a una familia que había abandonado la sinagoga, sus padres eran laicos y él fue educado como laico.

Sin embargo, la primera generación bolchevique tenía un número anómalo de judíos…

Sí, todos los textos antisemitas incluyen una relación de 1918 de comisarios del pueblo que eran judíos; eran la mayoría, efectivamente, pero hay que tener en cuenta dos elementos: de un lado que la mayoría de judíos rusos eran pobres y asumían el programa del Partido Comunista como un medio de liberación de su condición social. El hecho de que los bolcheviques no fueran antisemitas les daba razonables expectativas para colaborar en la revolución de octubre. La prensa zarista atribuía las derrotas que se habían experimentado en la guerra a los judíos, estimulando pogromos. Era normal que reaccionaran alineándose con los bolcheviques. Se olvida también que los judíos acomodados que colaboraron con el zarismo fueron reprimidos y asesinados ya bajo Lenin. Luego, el mismo Stalin purgó el partido de judíos. En 1918, en Rusia un 1,8% de la población era de origen judío, pero el 52% de los comisarios del pueblo eran judíos; los antisemitas hacen una lectura unilateral de este dato: si el zarismo no hubiera mantenido posiciones antisemitas y los judíos rusos hubieran pertenecido a la clase media, sin duda no se hubiera dado este porcentaje.

Así pues, su tesis sobre la relación entre judíos y bolcheviques ¿cuál es?

Muy simple: el judío fiel a la sinagoga, el judío religioso está ausente por completo de los partidos bolcheviques. Más aún: el materialismo marxista es contrario a cualquier forma de religiosidad, incluido el judaísmo. Los judíos que militaron en el bolchevismo, como en la extrema-izquierda de los años 60, eran judíos que habían abandonado la sinagoga, completamente laicizados, ateos, sin tradición. Esa falta de tradición les impulsaba a ser hostiles a cualquier tradición. Y destructivos. Las circunstancias sociales de la Rusia zarista explican por sí mismas la abundancia de judíos en las filas bolcheviques, como explican la abundancia de judíos laicizados entre los cómico más ácidos (incluidos Krusty el payaso, los hermanos Marx, Mel Brooks, Woody Allen, Larry David y tantos otros), o de judíos entre la intelectualidad anarquista, la falta de tradición propia lleva a una tendencia a atacar a cualquier tradición.

Pero el judaísmo ha dejado su huella en el simbolismo masónico ¿me va a decir que no existe ninguna relación entre judaísmo y masonería?

Es cierto que las leyendas fundacionales de la masonería tienen resonancias judías, pero hay que hacer un matiz. Los primeros masones eran miembros de las corporaciones inglesas compuestas por católicos. En los primeros años, la masonería inglesa prohibía a los judíos y a los anglicanos ser aceptados como miembros. En cuanto a los símbolos judíos hay que decir que no fueron introducidos por los judíos… sino que estaban extraídos de leyendas bíblicas. Cuando a finales del siglo XVIII y durante el siglo XIX algunas obediencias masónicas sufrieron influencias ocultistas, algunos ritos incorporaron temas que derivaban del judaísmo cabalístico, pero también estaban presentes símbolos pitagóricos, católicos (especialmente en el Rito Escocés), egipcios, rosacrucianos, graélicos, etc.

Si no hay conspiración judeo-masónica-bolchevique ¿qué es lo que hay?

No, es imposible demostrar la existencia de una conspiración judeo-masónica-bolchevique porque cada uno de los términos no tiene nada que ver con los otros dos. El judaísmo es algo multiforme con distintos “modelos” (el judío sefardita, el judío askenazíes, el judío sionista, el judío no sionista, el judío religioso, el judío laico, el judío proletario, el burgués, la aristocracia económica, etc.), la masonería no es más que el motor ideológico y la punta de lanza de las revoluciones burguesas y el bolchevique equivale a lo mismo para las revoluciones proletarias del siglo XX. Sólo mediante una casuística abusiva y en ocasiones errónea, se ha conseguido unificar los tres elementos en una sola “conspiración”. Tres elementos que, insisto, tienen muy poco que ver: hay judíos en la masonería como hay españoles y desde el IV Congreso de la Internacional Comunista estuvo prohibida para los miembros del partido comunista la militancia en la masonería.

Según usted ¿existe una “conspiración judía”?

No, rotundamente no. Lo que existe es una acumulación de capital en manos de determinados judíos (una ínfima minoría dentro de su grupo étnico) que tienden a actuar en forma de trust. El por qué y el cómo se forma esta acumulación es algo sabido: al estar la usura prohibida tanto para los católicos como para los musulmanes, la actividad económica, especialmente ya en tiempos de la destrucción del templarismo (1314), quedó en manos judías. Esto generó el que determinadas capas del judaísmo desarrollaran una psicología y una habilidad especial en materia económica. Personalmente estoy contra las grandes acumulaciones de capital y los trusts económicos, pero reconozco que, aun existiendo entre ellos gran acumulación de apellidos judíos, y teniendo presente que también existen entre ellos “gentiles”, lo esencial no es su origen étnico, sino que es intolerable que la economía y el destino de la humanidad sea controlado por un número tan exiguo de dinastías económicas sean de la raza que sean.

¿Cuál es el papel del sionismo?

El sionismo aparece en un monumento de eclosión de los nacionalismos. Italia y Alemania se han unificado y existe en la época un fuerte impulso nacionalista que incluso hace que en España aparezca esta ideología en Cataluña y en el País Vasco. El “principio de las nacionalidades” sostiene que un grupo humano que posee una lengua propia constituye una “nación” y, por eso mismo, tiene derecho a disponer de un Estado independiente. El sionismo no es más que la expresión del nacionalismo judío, promovido como cualquier otro nacionalismo, por sectores adinerados del judaísmo mundial que buscan tener un Estado propio. ¿Dónde? En Palestina. El sionismo aspiraba a que los judíos abandonaran la Diáspora y se concentraran de nuevo en el lugar del que habían salido. Ni aspiraba al dominio mundial, ni quería realizar una “gran conspiración”, ni detrás existían “Sabios de Sion”, ni nada parecido.

Lograron sus objetivos con suma facilidad…

La historia de la independencia del Estado de Israel demuestra que aquello no fue fácil. Se vio beneficiado, sin duda, por el desenlace de la Segunda Guerra Mundial, pero, incluso después existieron resistencias por parte del Reino Unido y de ahí que se produjera una oleada de terrorismo contra la presencia británica en la zona. Es quizás más importante recordar que el problema era que la Diáspora se había producido 2000 años antes y que en ese tiempo otros pueblos poblaban la zona de Palestina. Israel podía reivindicar “derechos históricos”, pero los habitantes de Palestina tenían también derechos propios para habitar en aquellas zonas. El sionismo, hasta los años 30, aceptaba otros emplazamientos para el Estado de Israel, no necesariamente Palestina. Pero cualquier otro emplazamiento generaba problemas. Incluso el Tercer Reich no vio mal que los judíos se fueran de Alemania y se concentraran en Palestina e hizo todo lo posible hasta 1939 para que así ocurriera. Fue solo tras el desencadenamiento de la guerra cuando el Reich tomó partido por el Gran Muftí de Jerusalén y los movimientos de liberación árabes precisamente para apoyar las luchas anticolonialistas contra los británicos.

La cuestión es que ahora el conflicto entre Israel y Palestina sigue vivo y activo…

Sí, y dura ya 80 años. A lo largo de ese tiempo las brechas, los resentimientos y los resquemores entre ambas partes no han cesado de aumentar. Han concurrido otros muchos elementos que sería largo enumerar: los EEUU, por ejemplo, consideran a Israel como el aliado preferencial en la zona. A ello contribuyen los fundamentalistas religiosos norteamericanos afirmando que los EEUU son “el pueblo elegido de la modernidad”, mientras que los judíos son “el pueblo elegido de la antigüedad”, sugiriendo que esto justifica una alianza entre ambos… A esto se une el peso del dinero judío en la economía de los EEUU, el concepto de “seguridad nacional” desplegado por el Pentágono y otros elementos de carácter geopolítico. En mi opinión: el error de judíos y palestinos consiste en no sentarse a negociar de una vez por todas y a dividir aquel territorio en enclaves estables, y hacerlo sin influencias exteriores ajenas a ellos. Ahora bien, si ellos mismos son incapaces de negociar su futuro, lo que ocurra allí les compete solamente a ellos y tomar partido por unos o por otros tiene poco sentido a la vista de que ya es imposible establecer quién disparó primero y cómo se originó el conflicto en los años 30…

Dedicas un amplio capítulo a los Protocolos de los Sabios de Sion ¿falsos o auténticos?

Hoy se sabe con bastante exactitud que los Protocolos son un documento completamente falso construido por la OKRANA en París a principios de siglo y difundidos en Rusia por un fanático religioso. Es un documento falso construido a efectos de estimular el antisemitismo en Rusia para conseguir desplazar a determinados ministros en la corte zarista. Nada más. No hay ni un solo testimonio histórico que confirme la realidad de esos documentos.

… y sin embargo Los Protocolos se cumplen…

En realidad no. Solamente se cumplen de manera muy general y con matices. Los Protocolos son un ejercicio intelectual de prospectiva que ni siquiera sorprende por su agudeza: no hay referencias apenas al futuro de la ciencia, a la globalización, a la ingeniería financiera, a los paraísos fiscales, a la posibilidad de caída del bolchevismo, ni al mundialismo. Su lectura en ocasiones demuestra la simplicidad de los redactores y sus intenciones de atribuir cualquier desajuste a los judíos. El mundo en su actual configuración se parece tanto al descrito en los Protocolos como un huevo a una castaña.

Así pues rechaza el bloque las tesis antisemitas…

El antisemitismo lleva a un callejón sin salida: según el antisemitismo, los comunistas que controlaban una parte del mundo son judíos, los capitalistas controlan la otra parte y también son judíos… sus enfrentamientos, contradicciones y luchas son una farsa, un combate de boxeo con tongo. Tal es la teoría antisemita que lleva a un callejón sin salida: los judíos mandan pero son lo suficientemente malvados como para ocultar incluso que mandan… Si las teorías antisemitas se cumplieran hace tiempo que los “Sabios de Sion” deberían haber nombrado al “Rey de Israel”, rey del mundo. Francamente, dudo incluso que todas estas teorías valgan la pena tratar de rebatirlas por excesivamente simples, mal definidas e incapaces de explicar e integrar los principales aspectos de la modernidad.

Entonces ¿para qué ha escrito estos ensayos sobre antisemitismo?

Me interesa la historia y la historia de los movimientos aparecidos en los años 20-30, en especial de los fascismos. Como se sabe, en estos movimientos el antisemitismo era una componente más destacada en algunos (nacional-socialismo alemán, Guardia de Hierro rumana) y menos en otros (fascismo italiano). En algunos de estos movimientos el antisemitismo estaba presente como remanente del antisemitismo religioso de otra época (en España). Me ha interesado, por ejemplo, el filosefarditismo español que aparece en los años 20 y que tiene como partidarios, entre otros, a Francisco Franco o a Blas Piñar siendo una especie de antisemitismo religioso reconducido que tuvo una importancia extraordinaria y que, en la actualidad, parece olvidado, pero del cual hay abundantes rastros documentales. Me ha interesado particularmente la formación del antisemitismo moderno y sus despuntes en Alemania y Francia, en donde llegó a ser un movimiento popular presente en los parlamentos de principios de siglo. Me ha interesado realizar alguna excursión en los falsos mesías que aparecieron en los siglos XVII y XVIII en el Este Europeo y que condicionaron la vida y la psicología de las comunidades judías predisponiéndolas hacia opciones de tipo revolucionario. Me interesa la psicología del pueblo judío, sin duda, la más compleja que pueda existir, cómo se ha formado y sus rasgos.

La obra tiene un apéndice sobre las “novelas stalag” y el cine porno antinazi

Si, a eso me refería. Parece increíble que en los años 60 aparecieran en el Estado de Israel unas novelas baratas de las que se vendieron cientos de miles de ejemplares ambientadas en campos de concentración: los prisioneros judíos eran torturados por exuberantes mujeres de las SS. Tuvieron un éxito increíble durante el Proceso Eichmann. A partir de ahí nació lo que se ha llamado cine de “nazi-explotation”. El tema me parece lo suficientemente curioso como para dedicarle unas páginas. A veces, la historia tiene que ver también con anécdotas como esta que evidencian formas psicológicas desviadas de erotómanos. Son aspectos reales, tangibles, fácilmente comprobables, irrefutables, sobre el judaísmo que dicen muy mucho sobre su psicología particularmente complicada y que están completamente ausentes en la literatura antisemita.

¿Cuál es el origen de esta psicología especial?

Sin duda, la religiosidad hebrea. Resulta imposible considerarse “pueblo elegido” y realizar una vida normal entre gentiles. Aquel pueblo que cree tener una relación particular con Dios, pero cuya historia tiene mucho de tragedia, y aun así sigue pensando en la llegada del Mesías, una y otra vez decepcionada, probablemente hubiera sido solamente un pueblo irrelevante de Oriente Medio, situado entre otros muchos con un patrimonio literario particular, que le proporcionaría cierto sentido de identidad, pero nada más. Fue en el momento en el que se produjo la diáspora cuando los rabinos convirtieron la religión en el único polo de agregación de un pueblo dividido en pequeñas comunidades esparcidas por todo el mundo. Era muy difícil convivir con “gentiles”, insistiendo una y otra vez en que el único Dios les había elegido a ellos como “su pueblo”. Máxime cuando al producirse el triunfo del cristianismo, al judaísmo le acompañó la maldición de “pueblo deicida”… El hecho de que los judíos se especializaran en la usura prohibida para cristianos y musulmanes hizo lo demás. Por ello, el judaísmo religioso fue odiado por todos aquellos pueblos que tenían otras concepciones teológicas y por eso mismo los judíos laicizados y que habían vuelto la espalda a la sinagoga se convirtieron en excepcionalmente críticos para cualquier tradición, empezando por la suya propia. Hace falta leer a Freud para ver como uno de estos judíos, él mismo, interpreta un cerebro torturado. Nadie mejor que un judío podría crear el psicoanálisis, porque nadie mejor que un judío portaba un alma interiormente sometida a presiones psicológicas, conflictos y contradicciones entre lo que le habían dicho que era (un elegido) y lo que era en realidad (un cúmulo de complejos) en medio de un ambiente general de hostilidad, acusaciones de deicidio, odio por su predisposición hacia las finanzas (lo que entrañaba la pobreza de muchos y constituía una fuente de resentimiento).

¿Has tenido relaciones personales con judíos?

Sí, claro. Recuerdo que el primer judío que conocí era el secretario de prensa de la presidencia del gobierno boliviano en 1980. Tenía gracia porque él sabía cuál era nuestra familia política y evitaba polémicas. Pero no podíamos evitar bromear con él: siempre que aparecía un tema económico, por algún motivo, él tenía algo que decir; el hecho de que se ausentara a la hora de pagar no es privativo de judíos, pero lo utilizábamos como fuente de bromas con él. En Montreal he conocido muchos judíos y he frecuentado establecimientos judíos por pura curiosidad. Recuerdo que las peores galletas que he comido en Canadá las compré en un supermercado judío, estaban fabricadas en Israel y etiquetadas como kosher y, francamente, eran vomitivas. Me llamó mucho la atención que los judíos vendieran a judíos comida de muy mala calidad. Y eso me recordó que Bernard Madoff, estafador de etnia judía, no dudó en robar a asociaciones caritativas judías y a miembros de su propia comunidad, casi de manera preferente. Cuando las Legiones de Tito, asediaban Jerusalén, en el interior de las murallas, las distintas fracciones judías andaban a la greña unas con otras. Inevitable recordar el ambiente pintado por los Monty Pithon en la Vida de Brian… Recuerdo que cuando vivía exiliado en París, aprovechando el atentado de rue Copernic contra la sinagoga judía, un marido judío atentó contra su mujer presentándolo como una “acción antisemita”. He conocido en Canadá abuelos judíos presos en los campos de concentración de los años cuarenta avergonzados de haber sobrevivido. Para conocer la mentalidad judía norteamericana recomendaría ver la serie televisiva de Larry David (el creador de Seinfield) titulada Courb your enthusiasm de la HBO. Esta serie (que puede encontrarse subtitulada en castellano en Emule o en cualquier programa peer to peer) de humor tiene la particularidad de que está interpretada casi exclusivamente por judíos, la mayoría de situaciones y temas tienen que ver con el judaísmo norteamericano, y muestran situaciones absurdas, creencias ridículas, atavismos, tópicos y realidades, etc. Para terminar, he comentado con algún judío todo el tema de la “conspiración”, un estudiante centroamericano, después de exponer las razones utilizadas por los antisemitas me decía: “No sé qué pensar pero te aseguro que yo no tengo ni un dólar e la tal conspiración…”. Es cierto que los miembros de sectas jasiditas (cada vez más extendidas) procuran minimizar su convivencia con gentiles y mantienen incluso desconfianza hacia todo lo que no pertenece a su grupo religioso (incluidas otras facciones judías). Es ciertamente complicado convivir con ellos, incluso tener relaciones normales: no puedes evitar –a mí me ha pasado- que te miren con cierta sensación de… repulsión, tal es la palabra. Su concepto de pureza y su rigorismo es tal que el mero hecho de no nacer en su comunidad ya crea barreras infranqueables con miembros de estas sectas. Más que de antisemitismo deberíamos hablar aquí de anti-goims…

¿Y los conversos…?

También he conocido. Y si he de ser sincero, me han parecido todavía más extraños. Se trata de seres que son perfectamente conscientes de su origen, que tienen muy presente que los católicos les han considerado hasta hace poco “pueblo deicida”, así pues, tienen un complejo de culpabilidad latente que el bautismo no ha logrado disipar en absoluto. Por eso, históricamente, el converso tiende siempre a ser un fanático religioso para eliminar toda sospecha de hipocresía. He conocido, por cierto, a algún judío bautizado que se negaba a admitir su judaísmo. Al igual que existe un cierto tipo de gay que no ha salido del armario y que oculta sus preferencias sexuales enmascarándolas mediante frases machistas y gesticulaciones sexistas, existe también un judío que se niega a revelar su origen y su condición. En ambos casos, el sujeto que actúa así sufre otra forma de rotura interior entre lo que se es realmente y cómo uno se quiere presentar públicamente. A la psicología (y más que a la psicología, a la psiquiatría)  le correspondería analizar estos casos.

¿Es posible elaborar un retrato robot del antisemita?

Hasta cierto punto. Cuando alguien se opone con excesivo énfasis a un grupo, sea del tipo que sea (antifascismo, anticomunismo, antisemitismo, etc) y va más allá de lo razonable para convertirse en una obsesión reduccionista, hay que ver en ello la existencia de un complejo de culpabilidad latente que se sublima mediante la búsqueda de alguien más culpable. Por ejemplo, siguiendo una aplicación estricta de la moral católica es frecuente pecar, sino de obra, si al menos de palabra o de pensamiento. Determinadas construcciones mentales de católicos intentan olvidar ese complejo de culpabilidad, identificando en los judíos al “culpable absoluto”, en tanto que “pueblo deicida”. Es en ese punto en el que aparece el fanatismo. Pero un antifascista responde al mismo esquema. Es imposible que los viejos republicanos hayan olvidado las masacres que se cometieron desde las primeras quemas de conventos, poco después de la proclamación de la República, o Paracuellos, las chekas o las sacas en las prisiones… es mucho más fácil sublimar estos recuerdos queriendo ver en el “fascismo” al mal absoluto, la maldad extrema, metafísica, la encarnación misma del diablo… Así se tranquilizan las conciencias. Es un proceso muy estudiado por la psicología.

¿Para qué va a servir este libro?

Lo digo en la introducción: en primer lugar para informarse (es bueno tener distintas fuentes de información, ampliar horizontes y conocer los porqués y los cómo), en segundo lugar para entretener (reencontrar el placer de leer, de aprender datos poco o nada conocidos, planteamiento inéditos expuestos al margen de lo políticamente correcto y del pensamiento único) y, finalmente, formarse (para poder opinar sobre este tema con criterio). No hay más intención.

 

Ficha técnica:

Páginas: 418

Formato: 15 x 23 cm

Portada: cuatricomía, plastificada, con solapas

Impreso en: papel ahuesado de 80 gm.

PVP: 22,00 euros + 4,00 euros de gastos de envío

Pedidos superiores a 5 ejemplares: 50% descuento.

Contacto: eminves@gmail.com

 

Sumario de la obra:

 

Introducción

 

Capítulo I
Sobre el origen del antisemitismo
Sabettai Zevi y Jakob Frank                 7

La azarosa historia de Sabbetai Zevi...........................   7

Las pervivencias neosabbetianas.............................. 16

La apoteosis sabbetiana: Jacob Frank ....................... 19

Algunas conclusiones................................................ 24

 

Capítulo II
Un siglo de los “Protocolos de los Sabios de Sion”

Un clásico del antisemitismo.............................................. 29

Introducción: disipando equívocos............................ 29

Las fuentes de los Protocolos.................................... 34

Personajes (I) Maurice Joly....................................... 41

Personajes (II) Matvei V. Golovinsky ........................ 44

Personajes (III). Serge Nilus. .................................... 50

Notas a pie de página............................................... 68

 

Capítulo III
Cuando Francia era antisemita. 1880–1906
........................ 85

Antisemitismo y boulangismo................................... 85

Maurice Barrès, un “socialista nacional” antisemita…. 89

El Caso Dreyfus. Eclosión antisemita.......................... 91

Drumont y La Libre Parole......................................... 106

Las ligas antisemitas.................................................. 113

Los carniceros de La Villete y los agitadores de Argel.. 118

 

Capítulo IV
Antisemitismo españolen el siglo XX
................................. 127

Breve recorrido histórico por el
antisemitismo español.............................................. 129

De 1898 a la Dictadura: el filosefardismo.................... 139

Antisemitismo y Segunda República ......................... 145

Una mención específica al padre Tusquets................ 151

Franco: ¿antisemita o filosemita?.............................. 158

Antisemitismo durante el franquismo....................... 164

Otros despuntes antisemitas durante el franquismo. 174

Y llegó la transición................................................... 186

¿Antisemitismo en democracia?............................... 188

Conclusión............................................................... 193

 

Capítulo V
Julius Evola y el antisemitismo

Disipando equívocos, penetrando
entre claroscuros .............................................................. 199

La doctrina de la raza y el estudio del “alma hebrea”.. 200

Los Protocolos de los Sabios de Sión:
“conjura sin plan”..................................................... 214

 

Capítulo VI
Israel: capital Tananarive

El Plan Rademarcher y sus precedentes.............................. 225

Una vieja idea alemana............................................. 227

El antisemitismo polaco y la “solución Madagascar”... 230

La “opción Madagascar” en Rumania......................... 237

Madagascar en el antisemitismo inglés...................... 238

Cruzando el Canal en dirección al Reich..................... 240

Conclusiones: un plan no tan descabellado................ 249

Notas a pie de página:.............................................. 251

 

Capítulo VII
La noche de los cristales rotos

¿Qué ocurrió en realidad? ................................................. 261

¿Por qué se produjo la “Noche del Cristal”? .............. 264

La víctima: Ernst Eduard Vom Rath............................ 264

El asesino: Herschel Grynszpan................................. 266

Las circunstancias de la época................................... 269

El asesinato de Vom Rath.......................................... 272

¿Hubo conspiración en el crimen?............................. 274

Los incidentes y sus dimensiones reales.................... 281

La extensión real del progrom................................... 287

La noticia en la prensa española:
operaciones psicológicas........................................... 291

Margaret Thomsom, la pieza olvidada
en el caso Grynszpan................................................ 297

El asunto de la “defensa homosexual”...................... 302

¿Qué fue de Grynszpan?.......................................... 309

 

Capítulo VIII
Cuando las SS negociaban con el sionismo
…...................... 313

El esquema de los organismo de seguridad en el
III Reich.................................................................... 314

Distintas percepciones de la “cuestión judía”
 en el NSDAP............................................................ 316

Las oscilaciones de la política del III Reich
en relación a los judíos.............................................. 320

El “Plan Mildenstein”................................................ 324

Cuando el SD descubre a Haganá.............................. 330

Complicaciones imprevistas y tensiones insuperables.... 334

El último intento de estimular la emigración sionista.. 337

Algunas conclusiones................................................ 339

 

Anexo
Un subgénero cinematográfico

De los “stalags” judíos a lapornografía antinazi.................. 343

Tres directores “de prestigio” abriendo paso
al porno antinazi....................................................... 345

Nazi-exploitation, situación y rasgos de un subgénero     350

Los arquetipos del subgénero (I). Ilsa, la loba de las SS    357

Los arquetipos del género (II).
Salón Kitty de Tinto Bras........................................... 363

Los subproductos del Salón Kitty............................... 368

Los subproductos de Ilse, la loba de las SS................. 372

Cuando el doctor loco es oficial de las SS… y mujer.... 377

Muerto el cine de Naziexploitation, viene el cine
de Jewsploitation..................................................... 384

El origen de la literatura judía sobre el “holocausto”.. 385

Los relatos stalag o la pornografía judía de los 60....... 388

Hacia una interpretación psicológica.......................... 400

 

 

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