Infokrisis.- Creo recordar que este fue el primer artículo en el que escribí estas líneas pensando en el futuro y en la totalidad del "ambiente". Era evidente, desde el principio, que la configuración de las que entonces se llamaban "fuerzas nacionales" (simplicando, la extrema derecha clásica), no se podría realizar una lucha política como la que exigía la situación... ni tampoco estaban adaptadas para lo que en general deseaban (la hipótesis golpista). El escrito, por supuesto, no tuvo absolutamente ninguna repercusión entre las "fuerzas nacionales" que, fatalmente, caminaron esta el fatal descarrilamiento que se produjo tres años después.


 

EL FNJ Y LAS FUERZA NACIONALES. UNA PROPUESTA DE FUTURO.
(Patria y Libertad, 5, marzo de 1978)



I. LA UNIDAD DE ACCIÓN TAREA BÁSICA PARA LA VANGUARDIA PATRIÓTICA

Desde nuestro nacimiento el Frente Nacional de la Juventud ha manifestado su intención de realizar un planteamiento político unitario con otras fuerzas políticas de carácter nacionalista, patriótico, anticapitalistas y anticomunistas que se declarasen a favor de una tercera vía económica, política y cultural. Es más, incluso públicamente hemos declarado que estábamos dispuestos a disolver nuestra organización a fin de pasar a una etapa unitaria, siempre y cuando ésta ofreciera las mas mínimas garantías de fiabilidad.

No cabe la menor duda de que este planteamiento no ha podido ser tratado en toda su amplitud al ser muchos otros  y no menos importantes  los problemas que nos han ocupado en estos primeros meses de funcionamiento del FNJ. Sin embargo, ahora ya no se puede retrasar mucho más.

Es preciso concienciar a los militantes de otras fracciones nacionalistas de que la época del trabajo político meramente testimonial, inmeditado y falto de objetivos políticos, estrategia y tácticas, ya ha pasado. Actualmente lo que cuentan son las realidades políticas, no los capítulos de buenas intenciones. Y el más mínimo análisis político nos indica: estamos en una coyuntura histórica para España, quizás una de las más graves del presente siglo, frente a ellos los grupúsculos testimoniales, a pesar de todas sus energías y buenas intenciones, carecen de importancia, están fuera de lugar... Disponer de doscientos o trescientos activistas en Barcelona importa poco si no están encuadrados dentro de un amplio movimiento de reconstrucción nacional extendido a toda la Nación.

Conste que no estamos aquí hablando de "unidad falangista", una unidad que cada día se nos antoja más dificil, sino imposible, estamos hablando de la unidad de todos los patriotas en un frente común de rechazo a la actual situación de crisis generalizada. Falange es una de las fuerzas y componentes del movimiento nacionalista y patriótico, pero no la única, buscar la unidad de Falange, siendo positiva, constituye un parcialismo limitador y de dudoso porvenir.

II. LAS BASES DE LA UNIDAD DE ACCIÓN NACIONALISTA. HACIA. UN "PROGRAMA COMÚN"

No nos cansaremos de repetir que todo intento unitarista que carezca de una motivación clara está destinado al fracaso. Recordamos aquí el doloroso caso de la "Alianza Nacional del 18 de Julio" durante las pasadas elecciones generales: fuerzanuevistas y falangistas de tendencia raimundista labraron un pacto común que llegó tarde y mal. Tarde porque se consolidó días antes de las elecciones sin dar tiempo a crear sólidos comités de enlace, y mal porque no se publicó ninguna declaración común de principios, ni siquiera un programa mínimo de coincidencias. El resultado no pudo ser otro más que el desastre electoral más absoluto y total. No vamos a entrar en el análisis de las causas que hicieron que tal acuerdo llegara tarde y mal, simplemente nos limitamos a constatar que se produjo y que dificilmente puede ser duradero y efectivo un pacto que carece de declaración de principios comunes.

De ahí que cuando hablemos de "unidad de las fuerzas nacionales" nos veamos obligados a señalar los objetivos políticos inmediatos de dicho proyecto, objetivos que no pueden ser otros mas que aquellos que fueron refrendados por más de medio millón de españoles en la plaza de Oriente el pasado 20 de Noviembre de 1977 y que anteriormente, durante la campaña electoral, fueron esbozados en Barcelona por la Alianza Nacional propuestos por lo que hoy compone la dirección del FNJ a saber:

1. La necesidad de dimisión del gobierno de Adolfo Suárez, principal impulsor del proceso de "democratización" que ha sumido a la nación en un caos global sin salida posible dentro del marco del sistema.

2. La creación de un gobierno de salvación y unidad nacional compuesto por personas de reputado patriotismo y por expertos que logren aportar soluciones válidas y realistas a los problemas de la co-munidad nacional fuera del marco restrictivo y limitador de los partidos políticos.

3. La disolución de las instituciones liberales y democráticas surgidas después del 20 de noviembre de 1975, instituciones cuya invalidez ha quedado suficientemente demostrada.

Estos tres puntos constituyen una inmediata y auténtica alternativa nacional susceptible de agrupar en tomo suyo a las fuerzas patrióticas y nacionalistas.

III. FRENTE NACIONAL O FRENTE PARA LA REVOLUCIÓN NACIONAL

Hasta el día de las elecciones generales Fuerza Nueva, sin duda la organización nacional con más amplia implantación, especialmente en Madrid había enarbolado la bandera del Frente Nacional, que no¬sotros recordemos dicho lema estaba presente desde 1970 en las actividades del Partido. Durante el segundo congreso tal tesis se abandonó definitivamente (por lo menos no se ha vuelto a repetir ni en mítines ni en el semanario) con toda seguridad debido al mal resultado de la "Alianza Nacional" y a las fricciones que se produjeron con los falangistas de Fernández Cuesta.

La venida de Giorgio Almirante a Madrid suponemos que habrá producido en el coloquio entre ambos líderes del MSI y de FN un interesante intercambio de puntos de vista: el MSI mantiene como uno de los puntos fundamentales de su estrategia política la alianza con otras agrupaciones políticas de signo paralelo o convergente: con fuerzas monárquicas por una parte y con fuerzas nacional revolucionarias por otra, de tal forma que la "Destra Nazionale" está compuesta por un formidable movimiento de vanguardia, revolucionario y activista dirigido por nuestro entrañable camarada Pino Rauti, un cuerpo moderado destinado a captar el voto de la mayoría silenciosas en la lucha electoral y pequeños grupúsculos conservadores y monárquicos de carácter meramente testimonial. Está es la realidad del MSI y lo que, sin duda habrá expuesto el líder de este partido al Presidente de "Fuerza Nueva"...

¿Es factible un proyecto de este tipo en España? No solamente es posible, sino además necesario en razón de que la situación política en España no cesará de radicalizarse y el ascenso de la izquierda seguirá irresistible como hasta ahora amparándose en la incalificable gestión de la UCI) y en reaccionarismo oportunista y camaleónico de AP. Ahora bien como se podrá tender a una formación política de características similares al MSI. Creemos que dos son las únicas vías:

1. La integración inmediata de los elementos vanguardistas del campo nacional en "Fuerza Nueva", o por el contrario,

2. La formación de una gran fuerza de carácter radical y vanguardista de signo patriótico similar a las formaciones extraparlamentarias europeas, que en un futuro, confluirá necesariamente con otras fuerzas mas moderadas.

Nosotros, los militantes del FNJ nos decantamos por esta última solución. La entrada hoy de elementos vanguardistas podría crear tensiones en el interior de "Fuerza Nueva" partido que se proclama "nacional católico", tensiones que en ningún momento pueden ser deseables. La segunda solución se nos presenta más realista y posibilista y con ella se evita todo tipo de polémica estéril y la aparición de fricciones entre las distintas componentes.

En conclusión, nosotros proponemos a las demás organizaciones patrióticas y nacionalistas, vanguardistas, anticapitalistas y anticomunistas, partidarios de una tercera vía, la iniciación de un proceso de coincidencia política, operativa e ideológica que debe culminar en la constitución a corto plazo de un frente para la revolución nacional, cuya finalidad lógica a medio plazo no puede ser otra mas que constituirse en ala avanzada y punta de lanza de un amplio Frente Nacional, de un Frente que hoy está ausente desgraciadamente de la política española y que puede no demorarse por mucho tiempo.

Frente al doble imperialismo USA URSS, sólo es válida una política de revolución y liberación nacional...

© Ernest Milà – infoKrisis – infoKrisis@yahoo.es – http://infokrisis.blogia.com – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen

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