Infokrisis.– Uno de los errores en la lucha contra la inmigración masiva es pensar que el único problema que trae la inmigración es el islamismo radical, o lo que es lo mismo: pensar que estamos obligados a combatir contra la inmigración masiva porque en sus maletas traen el islam a Europa. Se trata de una simplificación ingenua, sino ignorante, que ha aparecido en Europa a partir del milenio, especialmente tras los ataques del 11–S, cuando el islam pasó a ser sinónimo de “terrorismo internacional”. Pero vale la pena perder de vista un planteamiento más amplio del problema de la inmigración y del islam.

1. EEUU, ISRAEL, MUNDO ÁRABE

Es inevitable hablar del Estado de Israel. La ocupación del territorio palestino y el conflicto que dura ya casi 70 años ha ido empañando progresivamente la imagen de Israel especialmente en Europa. A diferencia de en los EEUU en donde el judaísmo tiene una influencia decisiva en medios de comunicación, industria del cine, comunicaciones y finanzas, en Europa el rol efectivo de los ciudadanos de origen israelita es mucho menor. Además, el judaísmo europeo está incluso dividido en relación a la percepción del problema de Palestina y carece de capacidad efectiva para que su presión sobre los gobiernos europeos sea decisiva y capaz de influir en la actitud de Europa en relación a este conflicto.

Israel ha utilizado históricamente la cuestión del “holocausto” para congraciarse con la opinión pública europea. Ha bastado cualquier repunte de la conflictividad en Palestina para que los “agentes de influencia” israelitas distribuidos por todo el mundo pasaran a la ofensiva contrabandeando el desprestigio del Estado de Israel en estas cuestiones acentuando la victimización apelando al sentimentalismo y la emotividad europea con recuerdos sobre lo que se ha dado en llamar “holocausto”.

Sin embargo, esto ha logrado mantener solamente una especie de cordón umbilical emotivo, pero muy tenue, entre Europa e Israel que nunca ha ido muy lejos, especialmente porque en materia de política internacional los gobiernos europeos han mantenido la cabeza fría e Israel ha sido considerado como una especie de portaviones norteamericano en Oriente Medio. En momentos en los que Europa ha mantenido deseos de autonomía en relación al “imperio”, se ha acentuado la tendencia a participar en “procesos de paz”, facilitar negociaciones y ayudar a Palestina a que tenga algo parecido a un Estado. Por el contrario, en momentos en los que los gobiernos europeos han sido más partidarios del alineamiento pro–norteamericano, más se han inhibido de participar en iniciativas políticas en Oriente Medio, dejando al binomio EEUU–Israel la resolución del conflicto.

Pero a principios del milenio se puso de manifiesto una nueva variable en la ecuación. Desde el 11–S y más especialmente desde los meses previos al ataque a Irak, la opinión pública norteamericana tiene tendencia a considerar a Europa como “continente en fase de islamización”. De un lado se difunde la idea de que “París es islámico”… que no está desprovista de sentido si tenemos en cuenta que el número de menores de 25 años de origen magrebí en París y banlieu ya es superior al número de franceses de etnia europea y mucho más si tenemos en cuenta que el número de mezquitas aumenta en Europa más que en lugar alguno del mundo. Para colmo Turquía y Marruecos, avalados por algunos Estados Europeos (entre ellos España) aspiran por ingresar en la Unión Europea.

Los EEUU, insistiendo en estos temas avalan la veracidad del concepto de “Eurabia”, síntesis de la cultura europea e islámica al que nos referiremos más adelante. Pero hace falta añadir que los EEUU han sido siempre los primeros interesados en avalar y fomentar todos estos fenómenos que suponen, en definitiva, un debilitamiento de Europa logrado mediante la alteración de su sustrato étnico y cultural. Desde la administración Clinton, los EEUU están realizando todas las gestiones diplomáticas, esfuerzos y presiones para lograr que Turquia entre en la UE. De la misma manera, Marruecos es hoy el gran aliado de EEUU en el Mediterráneo Occidental y su portaviones en África continental…

Hay documentación e informaciones suficientes para sostener que:

1) EEUU mantiene una estrecha alianza con Israel… pero también mantiene una relación preferencial con determinados regímenes islamistas: Marruecos, Turquía, Arabia Saudí, etc.

2) EEUU utiliza la amenaza del “terrorismo islámico” (¿pero qué diablos es Al–Qaeda y quién y desde dónde se controla?) como clave de su intervencionismo exterior y “casus belli” para desencadenar guerras de agresión.

3) EEUU avala la entrada en la UE de Turquía y Marruecos con el único objetivo de debilitar a Europa generando problemas y creando focos de inestabilidad.

4) EEUU e Israel han lanzado el concepto de “Eurabia” para desactivar el apoyo europeo de paz en Oriente Medio y alterar la decantación de la opinión pública europea en relación al conflicto.

2. “EURABIA” O “EUROISRAEL”

El concepto de “Eurabia” es inseparable de la persona que lo creó, Bat Ye’or, y de la periodista que más hizo por difundirlo, Oriana Fallaci. Bat Ye’or, seudónimo de la escritora judía Giselle Littman (que literalmente significa “hija del Nilo”), nacida en Egipto y declarada apátrida en 1957, nacionalizada británica luego y con residencia en Suiza, ideó originariamente el concepto de “Eurabia” y luego, en su último libro introdujo el tema de la “islamización de Europa”.

Formulado en forma de “teoría política”, “Eurabia” apenas es un mecanismo ideológico destinado, no tanto a ganar adeptos para la causa israelí, como a aumentar la brecha entre Europa y los regímenes árabes… que, en consecuencia, tiende a beneficiar al Estado de Israel.

La “ideología de Eurabia” es inconsistente y formulada apresuradamente y no pasa de ser una operación psicológica del Mosad sin otro interés que el propagandístico. La idea es que tras la crisis del petróleo de 1973, Europa se desenganchó de los EEUU para obtener petróleo de los países árabes y, a cambio, realizó “concesiones: apoyo a las políticas exteriores árabes y oposición a EEUU e Israel, aproximación de Turquia y Marruecos a la UE, olvido de las “raíces cristianas” de Europa y carácter democrático de algunos países árabes, sosteniendo que no existe una incompatibilidad de base entre democracia e islamismo.

Pues bien, ni una sola de estas bases sobre las que se edifica la inestable construcción de “Eurabia” son sostenibles:

- No es Europa quien ha pactado de espaldas a su aliado, EEUU, con los países árabes, sino EEUU quien ha hecho eso mismo justamente. Léanse las obras de Alexandre del Valle para conocer los apoyos documentales sólidos que demuestran que EEUU mantiene alianzas con buena parte del mundo árabe, incluso con los regímenes como el de Arabia Saudí más fundamentalistas y ello desde los años 30, siendo una constante de la política norteamericana desde entonces.

- La crisis iniciada con la guerra del Yon Kippur en 1973 sirvió, no para alinear a Europa con el Mundo Árabe, sino para romper y dividir al mundo árabe y lograr que algunos países que hasta  ese momento habían estado alineados con la URSS (Egipto, especialmente) pasaran a situarse bajo la órbita de EEUU.

- No es Europa quien se ha aproximado a Turquía y Marruecos, sino los EEUU los que desde hace más de diez años presionan a estos gobiernos para que entren en la UE y en ambos, en ambos, existen bases militares norteamericanas operativas.

- En cuanto al olvido de las “raíces cristianas” de Europa en el proyecto de Constitución Europea se produjo en un momento en que la socialdemocracia gobernaba en buena parte de Europa, exactamente en doce de los diecisiete Estados de la UE de la época. Hoy, cuando el socialismo gobierna en apenas cinco (y dentro de poco sólo en dos), ni una sola fuerza política europea de peso apoya la entrada de Turquía en la UE (salvo en España que, como efecto precisamente la presión norteamericana, tanto Aznar como ZP la siguen apoyando…). No es “Europa” quien oculta esas “raíces cristianas”, sino la socialdemocracia europea… que hoy está sin duda atravesando una crisis histórica previa a su descomposición continental.

- En cuanto a la compatibilidad entre Islam y democracia, tal es la doctrina norteamericana puesta en marcha en Afganistán e Irak convocando elecciones democráticas, no la actitud europea que se ha limitado –como máximo– en ir a remolque.

A nadie se le escapa la debilidad de la tesis de “Eurabia” que en ningún momento tuvo mucho eco en el Viejo Continente. Pero a partir de 2001 empezó a variar el enfoque que le dieron sus promotores: todo lo dicho hasta entonces pasó a segundo plano a la vista de que la cantidad de argumentos en contra inhabilitaba a la ideología de “Eurabia”. Pero pronto, los laboratorios de operaciones psicológicas del Mosad encontraron un enfoque más preciso y efectivo utilizando un híbrido que consistía en utilizar como “elemento riesgo”  a la inmigración masiva procedente de los países islámicos, combinándola con el islamismo radical. La inmigración islámica en Europa sería un riesgo para la seguridad del continente en la medida en que estaba radicalizada. Como en toda operación de operaciones psicológicas, partiendo de algunos elementos reales (que no estaban contenidos en la primera formulación de la ideología de “Eurabia”) se recombinaban de forma que adquirieran la forma de un riesgo insuperable y operaran un efecto coactivo sobre la mentalidad de las poblaciones europeas.

El objetivo de esta operación era: transformar el miedo del europeo medio al islamismo en una visión hostil hacia el binomio inmigración–etnia–religión–islamismo que generase en el objeto receptor del mensaje una situación mental predispuesta para apoyar y “comprender” al Estado de Israel y a su actuación en Oriente Medio por aquello de que “los enemigos de mis enemigos son mis amigos”, que a fin de cuentas era lo que se buscaba.

De ahí que sea importante seguir las fuentes de muchas noticias e informaciones que se publican sobre islamismo y radicalismo islámico porque las informaciones vehiculadas a través de las redes de Internet que atienden a la ideología de “Eurabia”, son “mercancía averiada” y no tienen como objetivo el despertar de Europa ante la amenaza islámica, sino lograr el atemorizamiento de Europa y su alineamiento con el Estado de Israel. Todo este tipo de literatura es preciso ponerla bajo caución, so pena de caer en las redes de lo que no es más que una simple “operación psicológica” del Mosad sobre Europa.

Frecuentemente hemos visto como difundían material burdamente falsificado haciendo especial énfasis –no en vano el jefe de operaciones psicológicas del Mosad tiene formación freudiana– en las perversiones sexuales del Islam. La habilidad de esta operación psicológica ha consistido en mezclar elementos auténticos, chocantes para la cultura europea (poligamia, harenes, cierto menosprecio por la condición femenina, ablación del clítoris que, a fin de cuentas, es una costumbre pre–islámica extendida en África negra), con episodios pura y simplemente inventados que hacen alusión a la pederastia (hace unos meses estos medios difundieron fotos de una “boda” entre palestinos y niñas de 6 a 8 años… que resultó ser algo muy diferente: un homenaje a los huérfanos palestinos). Lo que se pretende es generar la náusea hacia las “prácticas islámica”… Y hay que reconocer que para un público poco exigente desde el punto de vista cultural, habitualmente poco informado sobre el mundo islámico y sin conocimientos sobre esa religión, esa operación psicológica ha cosechado algunos éxitos especialmente entre grupos anti–inmigración europeos.

3. MALOS TERRENOS PARA COMBATIR A LA INMIGRACIÓN MASIVA

De ahí que alertemos sobre los riesgos de visitar las páginas rotuladas como “Eurabia”, reproducir su material y elaborar con él otros artículos. Se trata casi completamente como hemos dicho de “mercancía averiada” cuya única intención es cambiar la actitud de Europa ante el Estado de Israel y, sobre todo, enajenar las simpatías de la opinión pública hacia la causa palestina.

Y ya lo dijimos cuando Israel atacó a Gaza hace año y medio: la lucha de Israel contra los palestinos no es nuestra lucha, ni sus caminos pasan por Europa, ni para bien ni para mal. Ni hay motivos para tomar partido, ni porqué manifestarse por unos o por otros. 

En cuanto a los “análisis” sobre la religión islámica, formuladas desde las páginas web que se reclaman de “Eurabia”, todos, absolutamente todos, parten de los laboratorios de operaciones psicológicas del Mosad y ni uno sólo está avalado por departamentos universitarios especializados en historia de las religiones. Se trata siempre de material “interesado”. Y este es el gran problema: porque si existe el “terrorismo islámico” en la forma en la que ha sido presentado desde los EEUU ¿qué necesidad hay de desviar la atención hacia la religión y falsear burdamente lo que es la religión islámica como se hace constantemente desde las webs de “Eurabia”? Ninguna… Lo que se busca no es “conocer la verdad” sobre el Islam: sino predisponer a los europeos a favor de quienes combaten verdaderamente al Islam, esto es, el Estado de Israel…

Afirmar, por ejemplo, la pederastia de Mahoma, supone ignorar las tradiciones de las tribus árabes en las que nació Mahoma y a las que transformó en “pueblo”. La pederastia no existe en el Islam más que en cualquier otro horizonte cultural. Por otra parte, a otras latitudes, otras tradiciones y a otros siglos otras costumbres. Si tenemos en cuenta que los países islámicos mantienen un atraso secular de entre 3 y 4 siglos (o 10 en el caso afgano) se entenderá perfectamente que algunas costumbres árabes sean chocantes para un europeo laico del siglo XXI. A finales del siglo XVIII la guillotina era mucho más habitual en Francia de lo que hoy es la lapidación en cualquier estado islámico… Hoy en cambio, la guillotina revuelve las tripas de todo europeo y habrán de pasar unos siglos todavía para que ocurra lo mismo con la lapidación en el mundo árabe.

Por otra parte, quien recuerde que Mahoma “esposó” con una niña de 9 ó 12 años, se arriesga a que le repliquen –entre decenas de ejemplos– que Abraham hizo pasar a su esposa por “hermana” a fin de que copulara con egipcios y poder extraer ventajas, por no hablar de la edad de la Virgen María cuando esposó a San José… Sin olvidar que, tal como ha demostrado Mircea Eliade y tantos otros, los “textos sagrados” no son relatos históricos sino narraciones con fines moralizantes y esotéricos que frecuentemente incluyen conceptos de numerología y claves simbólicas, y así ocurre con el Islam y con cualquier otra religión tradicional.

Eso por lo que a la historia sagrada de cada religión. Y en cuanto a la actualidad de la pederastia, unos pueden recordar a un imán huido de España por ese motivo… y otros pueden recordar los casos de pederastia que han estallado en los últimos años en el ámbito de la cristiandad y entre sus ministro. La objetividad y el amor por la verdad es una de las características propias de Europa: la verdad en Europa lo es todo desde el “Amigo de Platón, pero más amigo de la verdad”.

No, el “frente religioso” no es, desde luego, el mejor para afrontar la polémica de la inmigración. Este “frente religioso” sirve sólo para idealizar a quienes combaten a los islamistas en Oriente Medio: a Israel, rodeado de pueblos salvajes que practican una religión salvaje tal como sugiere la “Operación Eurabia”. Y aquí no pretendemos entrar ni salir sobre la naturaleza de ese conflicto que conocen cuatro generaciones de palestinos e israelitas.

© Ernest Milà – infoKrisis – infoKrisis@yahoo.es – http://infokrisis.blogia.com – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen

Comentarios  Ir a formulario