Infokrisis.- Los cuatro últimos partes del documento del Foro de Reflexión los hemos incluido en este post. Aluden a los objetivos políticos, a los métodos organizativos, a las líneas de trabajo y a la imagen. Afortunadamente, hoy estos leementos que asombran por su simplicidad -e incuso por su rusticidad- ya están asumidos por la mayor parte de los sectores más dinámicos del "ambiente". Resulta sin embargo increíble que todavía pequeños grupos y webs sigan pensando con la mentalidad y los esquemas de los años 30. Quizás se entienda mejor ahora porque he insistido en muchas ocasiones en la necesidad de soltar lastre para volar....

 

8. CUESTIONES DE OBJETIVOS

Cuando se emprende un camino es preciso saber a donde se pretende llegar (objetivos), qué dirección tomar (estrategia) y con qué medio viajar (tácticas). En la lucha política ocurre otro tanto: lo importante siempre es saber qué objetivo se pretende alcanzar, ser capaz de definirlo con precisión y establecer un plazo para alcanzarlo.

8.1.    Ya hemos aludido a la necesaria gradación de objetivos hasta el objetivo político final (la conquista del Estado como medio para la realización del Proyecto Nacional). Dado que ese objetivo es excesivamente lejano, es preciso establecer un objetivo próximo capaz de llevar al partido desde la situación inicial hasta la conquista de ese objetivo político.

8.2.    El objetivo previo desarrollado en el capítulo 10 es la construcción del partido. Sin partido no existe posibilidad de alcanzar ningún otro objetivo, ni fuerza social, ni peso político. La construcción del partido es un objetivo sine qua non.

8.3.    El objetivo político consiste en lo que podemos definir como "inserción parlamentaria".

8.3.1.    La inserción parlamentaria consiste en alcanzar el número de diputados suficiente como para formar un grupo parlamentario en el Congreso de los Diputados.

8.3.2.    En la actualidad, basta con cinco diputados para constituir un grupo. Ahora bien, es presumible que en el momento en que diputados de grupos nacional-populares irrumpieran en el parlamento, los partidos mayoritarios cambiarían las reglas del juego. Se trata, en ese momento, de disponer de la suficiente capacidad de movilización y de los contactos mediáticos suficientes como para utilizar esa eventual medida para lograr una mayor fuerza social del partido.

8.3.3.    El objetivo de "inserción parlamentaria" implica la elección de unas cuantas circunscripciones electorales con mayores posibilidades de trabajo y concentrar en ellas esfuerzos. Esas circunscripciones son: Madrid, Alicante, Valencia, Barcelona. Cada una de estas circunscripciones tiene su situación particular. Se trata de grandes provincias, con situaciones internas muy diversas y en el interior de las cuales existen zonas más favorables que otras para el avance de un partido nacional-popular. Incluso dentro de cada ciudad existen zonas en donde no vale la pena realizar agitación política y otras en donde hay que concentrar esfuerzos.

8.3.4.    ¿Es realista este objetivo? ¿Es posible alcanzarlo? En las actuales circunstancias no. Pero hay que prever una degradación del ambiente político. Esta degradación -como hemos definido en la sección 3- se caracterizará por una crisis económica que coincidirá con la afluencia masiva de inmigrantes procedentes del magreb a causa del endurecimiento de la situación política en esa zona. Esto permitirá disponer de un caballo de batalla con fuerza. Si llegamos a esa situación (2006) tras haber realizado campañas previas denunciando el problema, tenemos posibilidades de introducir una cuña en el sistema de partidos.

8.3.5.    ¿En qué se traduce esta política de inserción parlamentaria? ¿Qué puede hacer un grupo parlamentario nacional-popular dentro de las instituciones? Veamos:

-    La política de inserción parlamentaria implica introducir en el Parlamento una "fuerza correctora" destinada a atenuar la influencia deletérea de los partidos nacionalistas en la política nacional.
-    La política de inserción parlamentaria supone introducir en el Parlamento una pequeña fuerza con entidad suficiente como para actuar decisivamente en momentos de polarización política.
-    La política de inserción parlamentaria supone introducir en el parlamento a unos diputados libres partidarios de introducir correcciones en el sistema democrática y de representación.
-    La política de inserción parlamentaria supone la introducción de la primera fuerza política realmente nueva en 25 años de parlamentarismo.
-    La política de inserción parlamentaria no puede traducirse en un pacto estable de apoyo a tal o cual partido mayoritario: sino en una opción libre en la cual un grupo de diputados apoyan unas u otras resoluciones políticas, no en función de pactos previos, sino de su justeza y del encaje con el propio programa político que se defiende.
-    La política de inserción parlamentaria supone introducir en los altos muros del Congreso un estilo de trabajo nuevo, pragmático, limpio y honesto, construido a base de independencia y fidelidad a los principios, capaz de ser un ejemplo, no solo para otros grupos parlamentarios, sino para el electorado.
-    Finalmente, la política de inserción parlamentaria implica participar activa y realmente, como actores, no como testigos, en la vida política del país.

8.3.6.    ¿Por qué este interés en entrar en el parlamento? ¿Acaso no existen otros objetivos políticos? El interés por entrar en el parlamento se basa en los siguientes puntos:

-    En que en un sistema democrático donde se realizan propuestas legislativas y donde se bloquean es en el parlamento. Hay que estar presente ahí donde se decide la vida política del país.
-    La voz de un diputado en el parlamento, suena más fuerte que la de cien mil manifestantes en la calle.
-    Sin embargo, el partido debe de avanzar conjugando la movilización popular con la actividad parlamentaria.
-    Por otra parte, el verdadero objetivo político es ganar fuerza social, pero la medida de esta fuerza social es la representación parlamentaria y el uso que se haga de ella.
-    La medida del peso político en democracia es el número de diputados.

9. CUATRO MODELOS ORGANIZATIVOS

Desde el punto de vista técnico solamente existen cuatro modelos organizativos entre los cuales hay que elegir. Cada uno de ellos tiene sus ventajas y sus inconvenientes y cada uno está adaptado a una situación diferente. En esta parte vamos a intentar describir esos cuatro modelos organizativos, eligiendo unilateralmente uno de ellos:

9.1.    Partido Unitario.

9.1.1.    Definición: es el partido monolítico, con una sola dirección centralizada en la que existe una sola línea política indiscutible.

9.1.2.    Idoneidad: los partidos monolíticos son adaptables sobre todo a situaciones de clandestinidad o a determinados momentos históricos de crisis extrema en donde no hay tiempo para discusiones ante un riesgo inminente.

9.1.3.    Principio: el "führer-prinzip" según el cual el líder autoimpuesto por su propia voluntad, es refrendado por las bases. Todo el escalón de mando depende de una sola personalidad excepcional.

9.1.4.    Problemas: Es un modelo organizativo que no se adapta a momentos históricos presentes, ni tampoco existen los líderes carismáticos necesarios.

9.2.    Federación Frentista

9.2.1.    Definición: Se trata de una agrupación de organizaciones políticas diferentes, en las que cada cual conserva su personalidad y símbolos, aun aceptando colaborar con otras en determinados momentos y circunstancias.

9.2.2.    Idoneidad: una estructura de este tipo solamente es viable cuando sus distintas partes se encuentran en una fase de expansión y precisan unir esfuerzos para multiplicar su eficacia y optimizar sus avances.

9.2.3.    Principio: La suma de las partes es superior al valor de cada una de ellas tomada aisladamente. No hay federación sin federador: una de las partes asume la iniciativa y se configura como el motor del proyecto.

9.2.4.    Problemas: Estamos en un momento en el que en España no existen partes lo suficientemente fuertes como para poder integrarse en un Frente. Lo único que pueden sumarse son fuerzas políticas demasiado débiles y cuyo celo por mantener la independencia no está justificada.

9.3.    Partido Unitario con tendencias organizadas:

9.3.1.    Definición: partido con estructuras únicas de mando pero con distintas sensibilidades en la base.

9.3.2.    Idoneidad: es la estructura más adecuada cuando se trata de unir sectores inicialmente alejados, pero sin masa crítica para adquirir relevancia política. Las partes comprometidas reconocen sus limitaciones y el hecho positivo de sumar fuerzas similares, limando aristas.

9.3.3.    Principio: mando único en la cúpula y coexistencia de distintas sensibilidades en las bases. Elección de escalones de mando en función numérica según capacidades y posibilidades de crear en las bases grupos de afinidad. Reconocimiento de las resoluciones adoptadas en congresos y de las decisiones adoptadas por los organismos elegidos en los congresos.

9.3.4.    Problemas: las tendencias en la base no deben ser consideradas como una posibilidad de supervivencia de las partes originarias. Las tendencias no son imprescindibles, pero sí necesarias en momentos de fusión entre gentes procedentes de distintos ambientes.

9.4.    Movimiento popular

9.4.1.    Definición: conjunto de organizaciones sin vinculaciones orgánicas que reconocen unos mismos objetivos y marchan hacia ellos asumiendo la misma estrategia pero tácticas diversificadas según sus características y orientaciones.

9.4.2.    Idoneidad: una estructura de este tipo solamente es válida cuando existe un alto nivel de diversificación orgánica. Asociaciones culturales, asistenciales, profesionales, políticas, etc. que se reconocen miembros de la misma familia y partícipes del mismo proyecto. Además, estas estructuras deben manifestar cierta iniciativa en cada campo de actividad.

9.4.3.    Principio: unidad estratégica y diversificación orgánica y táctica.

9.4.4.    Problemas: el problema fundamental es creer que se tiene un movimiento por disponer de una sopa de siglas, cuando de lo que se trata es de que cada una de estas siglas funcione y tenga capacidad de movilización o capacidad para introducir debates en la sociedad.

9.5.    Variaciones en el concepto organizativo: la lucha política es algo dinámico y, por tanto, el modelo organizativo puede variar en función de las variaciones de la lucha política.

9.5.1.    El modelo organizativo que corresponde a la actual realidad orgánica de las partes que pueden constituir una nueva formación política, a las posibilidades reales y a la situación de cada una de las partes, es el partido unitario con tendencias.

9.5.2.    No existe una situación de gravedad o clandestinidad, ni una situación de liderazgo indiscutible, ni una sensibilidad única que permita un partido unitario.

9.5.3.    Tampoco existe una situación de pujanza de las distintas partes que aconseje seguir manteniendo unas siglas u otras en el seno de una federación frentista.

9.5.4.    Ahora bien, un Partido Unitario con tendencias, debe desarrollar su actividad creando distintas estructuras organizativas [ver capítulo 10] que, al desarrollar su actividad, supondrán un crecimiento de la influencia del conjunto en distintos frentes de la sociedad.

9.5.5.    En su desarrollo lógico un partido único con tendencias, al desarrollar frentes de trabajo, desemboca en una fase de ofensiva estratégica, necesariamente, en una concepción de Movimiento.

9.5.6.    Así pues, en conclusión: lo que defendemos es una primera fase como partido unitario con tendencias que desemboque en una segunda fase de crecimiento y ofensiva estratégica, en un Movimiento político.

9.5.7.    En otro sentido, si existe un cambio brusco en la situación política, una posibilidad de conflicto insurreccional o de revueltas que desborden a las fuerzas de seguridad del Estado, es evidente que el modelo organizativo debe varias hacia la estructura de Partido unitario dotado de un fuerte servicio de orden capaz de asegurar la protección de las actividades del partido y asegurar la continuidad en la actividad política.

10. UNA LINEA DE TRABAJO

Función: Abordar los problemas inmediatos y reales del trabajo político, proponer una metodología de trabajo para arrancar.

10.1.    Con qué fuerzas políticas puede contarse:

10.1.1.    Vale la pena preguntarse qué fuerzas políticas concretas pueden participar en un proyecto de este tipo y qué características deben tener.

10.1.2.    Hay que recurrir a fuerzas políticas conscientes de cuál es su situación actual, que hayan abandonado las actitudes mesiánicas, irracionales y sectarias.

10.1.3.    Hay que recurrir a fuerzas políticas conscientes de que el crecimiento por goteo no basta, sino que es preciso avanzar con más rapidez.

10.1.4.    Hay que recurrir a fuerzas políticas conscientes de que los modelos históricos del pasado ya no funcionan y que es preciso tomar en consideración cuestiones precisas de imagen.

10.1.5.    Hay que recurrir a fuerzas políticas conscientes de que la simplicidad en los planteamientos es preferible a planteamientos abstractos.

10.1.6.    Hay que recurrir a fuerzas políticas conscientes de que aquellos planteamientos que han demostrado su éxito en Europa pueden tenerlo también en España.

10.1.7.    Hay que recurrir a fuerzas políticas conscientes de la situación real y de realizar una análisis integrado y global del que derive su opción.

10.1.8.    Hay que recurrir a fuerzas políticas con criterios políticos dignos de tal nombre, con las ideas claras o en proceso de clarificación.

10.1.9.    Hay que recurrir a fuerzas que hayan superado la conflictividad interior y que tengan una garantía de solidez en torno a sus cuadros naturales.

10.1.10.    Hay que recurrir a personalidades aisladas, no integradas en ningún partido, con prestigio social y profesional y capacidad política reconocida.

10.2.    La condición previa para hablar: si no se tienen muy claras las motivaciones y las intenciones no vale la pena sentarse para hablar. Así pues, es preciso plantearse:

10.2.1.    La capacidad real de las fuerzas políticas en presencia. Es preciso constatar qué es lo que tiene cada cual a las espaldas: número de militantes, recursos económicos, locales abiertos, actividades recientes realizadas, delegaciones reales, etc. Y es preciso que sobre este punto se sea particularmente sincero, o de lo contrario jamás se podrá establecer la importancia y las posibilidades reales del conjunto o de cada una de las partes, ni tampoco establecer luego un plan realista de trabajo.

10.2.2.    Estar seguro de lo que cada parte busca: por que cuando unos pretenden prolongar sus siglas por toda la eternidad y otros pretenden crear organizaciones nuevas, no hay diálogo posible. Cuando unos pretenden prolongar un modelo histórico y otros se definen como partidarios de la autonomía histórica, no hay actividad posible.

10.2.3.    Establecer las reglas del juego, aceptarlas y respetarlas.

-    La primera de todas estas reglas es evitar los comités paritarios: cada formación debe estar representada según su capacidad, posibilidades y medios.
-    La segunda es realizar un planteamiento por fases:

o    declaración de intenciones
o    debate sobre análisis político, sociología
o    debate sobre aspectos doctrinales
o    debate sobre programa e imagen

Estos debates deben ser secuenciales, escalonadas y eliminatorios: tras agotarse cada uno, si no existe acuerdo, la parte en desacuerdo queda excluida para el siguiente.

-    La tercera regla es no dejar cabos sueltos cuando se sabe que van a aparecer discrepancias. Es preciso evitar la política de paños calientes; por el contrario, hay que coger el toro por los cuernos sin miedo y sin ambages.

10.3.    Los tiempos del debate. Los debates no pueden ser eternos, especialmente en los tiempos de Internet. Los debates deben hacerse en buena medida aportando documentos, estudiándolos, analizando las posiciones, más que en reuniones personales. Pero está claro que los debates deben tener unas formas codificadas y una conclusión. Por tanto:

-    Entendemos que un debate como el propuesto no debe de prolongarse más allá de cuatro meses.
-    Entendemos que en este debate deben participar militantes y dirigentes cualificados y autorizados por sus organizaciones y
-    Sólo en una segunda fase, no el debate, sino las conclusiones deben llevarse a las bases y a foros abiertos.

10.4.    ¿Qué ocurre una vez terminado el debate? Está claro que hay que actuar en consecuencia de las conclusiones alcanzadas. Si estas conclusiones implican crear un partido unitario con tendencias en la base, es evidente que, a partir del fin del debate se trata de aplicar las conclusiones. Así pues, tras la culminación del debate se trata de:

10.4.1.    Se trata de llevar las conclusiones a las bases de cada organización para evitar problemas posteriores de encaje y convivencia. Este proceso de llevar las conclusiones a las bases no debe prolongarse más allá de un par de meses. Depende de los estatutos de cada organización puede ser preciso convocar congreso nacional o asamblea de militantes.

10.4.2.    En una segunda fase se trata de realizar los encajes locales, provinciales y regionales entre las distintas organizaciones. La mejor forma es mediante las cenas-debate en las que los militantes de las distintas organizaciones se encuentran y reproducen a su nivel orgánico los acuerdos alcanzados a nivel nacional. La función de estas cena-debate es preparar:

-    Preparar el lanzamiento de la nueva formación a nivel local o provincial.
-    Preparar la celebración del congreso nacional de lanzamiento de la nueva organización.
-    Establecer un plan de actividades en cada zona.

Todas estas actividades no deben llevar más de dos meses y suponen la movilización por toda la geografía nacional de los cuadros políticos que han participado en el debate.

10.4.3.    La tercera fase es la preparación del lanzamiento a nivel nacional mediante una web que difunda los documentos aprobados en el curso de los debates. En esta misma fase hay que incluir el acopio de bases de datos de posibles simpatizantes, de medios de comunicación; se trata también de abrir foros especializados en Internet. Esta fase debe realizarse paralelamente a las cena-debate de la fase anterior.

10.4.4.    La cuarta fase es el lanzamiento público: campaña de lanzamiento que concluye en mitin. El desarrollo de una campaña de este tipo no se debe demorar más de dos semanas. El mitin de lanzamiento debe estar acompañado también de rueda de prensa, artículos en revistas políticas y diarios, webs, etc.

10.4.5.    La fase siguiente es la "campaña de recuperación". En la quinta fase, el esquema de la campaña de lanzamiento debe reproducirse en cada una de las delegaciones. Se trata de realizar este lanzamiento en el menor tiempo posible, para valorar la capacidad para que cada delegación realice actividades por sí misma y paralelamente a otras en el mismo tiempo. Esta fase debería agotarse en un mes.

10.5.    Alcanzar masa crítica. El objetivo de esta campaña de lanzamiento debe ser agrupar a 2000 afiliados, 30.000 €uros de ingresos mensuales y obtener un eco mediático real. Se juzga que sin esa masa crítica es imposible realizar una actividad notable a nivel nacional.

10.6.    Las cinco fases que hemos descrito forman parte de lo que podemos llamar "etapa de construcción del partido". Es de carácter esencialmente interior, de debate primero, estructuración interna después, encaje entre las partes y, finalmente, lanzamiento público. A partir de ahora de lo que se trata es de realizar trabajo político.

10.6.1.    El trabajo político a partir de entonces debe de centrarse en que cada delegación selecciones un tema de batalla y un barrio sobre el que realizar una campaña política clásica, apoyada por las nuevas tecnologías. Cada campaña debe tener sus objetivos propios, su estrategia, sus tácticas y sus medios. Definirlos, excede los límites del presente trabajo.

10.6.2.    La temática de estas campaña debe ser realizada sobre los temas considerados "estrella", que han quedado definidos en el debate previo y en el programa aprobado en el congreso. El objetivo de estas campañas es valorar la capacidad de incidencia de cada delegación en su ámbito local, provincial o regional, para luego poder seleccionar donde conviene invertir más medios y esfuerzos.

10.7.    Problemas de liderazgo: Cualquier partido debe de tener un liderazgo claro, es decir, un personaje físico que represente al partido, sea su rostro público y asuma la dirección del partido. El líder emerge de la lucha política, manifiesta su voluntad de poder y su capacidad y preparación en la actividad política cotidiana. El líder se impone al resto de dirigentes del partido y recibe el refrendo democrático de la totalidad del partido reunido en congreso. Ahora bien:

-    La situación ideal sería la existencia de un líder indiscutible.
-    Esta situación es hoy inexistente.
-    Pero la inexistencia del líder indiscutible no exime de la realización del trabajo político cotidiano.
-    Por que el líder surgirá de esa actividad precisamente.
-    Mientras no se manifieste el liderazgo será preciso recurrir a formas menores de mando: dirigentes elegidos democráticamente por la totalidad del partido.
-    El sustituto más aproximado del liderazgo es la existencia de una organización sólida y con planteamientos claros.
-    Incluso cuando apareciera un líder carismático y providencial, este debería de estar apoyado por una organización como la estamos definiendo en esta sección.

10.8.    El modelo organizativo propuesto. Solamente podemos apuntar algunas de las características básicas de la organización, pero creemos que se trata de unas estructuras mínimas que deben estar necesariamente presentes:

10.8.1.    Principios organizativos: son fundamentalmente cuatro:

-    Existencia de democracia interna.
-    Existencia de corrientes reguladas.
-    Los organismos inferiores se subordinan a los superiores y todos al comité central.
-    La totalidad de la organización se subordina a las decisiones tomadas en congreso.

10.8.2.    Sobre las estructuras: deben existir tres tipos de estructuras adaptadas a los diferentes frentes de trabajo: estructura horizontal, estructura vertical y estructura paralela.

-    La estructura horizontal está compuesta por las secciones del partido sobre el plano geográfico: estamos hablando de SECCIONES locales, provinciales y regionales.
-    La estructura vertical está compuesta por las estructuras especializadas sobre el plano corporativo: se trata de AGRUPACIONES juveniles, estudiantiles, obreras, profesionales.
-    La estructura paralela está compuesta por círculos, asociaciones, colectivos dedicados a actividades muy diversas (culturales, asistenciales, deportivas, vecinales) dirigidas por militantes del partido y colaboradores, pero que, oficialmente son independientes.

El conjunto de todas estas estructuras forman el MOVIMIENTO.

10.8.3.    Las estructuras de mando del partido son:

-    Congreso Nacional: formado por compromisarios representantes de la totalidad del partido en función del número, con voz y voto. Es la dirección estratégica del partido. Reunido cada dos años.
-    Mesa Nacional: (el Comité Central de los partidos de izquierda), elegido en congreso. Es la dirección táctica del partido. Reunido trimestralmente.
-    Dirección Ejecutiva: (el Comité Ejecutivo de los partidos de izquierda), elegido por votación entre los miembros de la Dirección Nacional. Se reúne una vez al mes. Formado por 10 miembros, cada uno responsable de un área de trabajo y numerados según su responsabilidad:
o    Responsable de organización y encuadramiento: nuevos afiliados, mantenimientos de ficheros y listados de militancia.
o    Responsable de información: información sobre la organización, el estado de ánimo de la militancia, sobre los riesgos provocados por adversarios políticos.
o    Responsable de comunicaciones y relaciones públicas: enlace con los medios de comunicación.
o    Responsable de actividades: programación y ejecución de actividades políticas de la organización.
o    Responsable de agitación y propaganda: diseño de campañas, boletines, revistas, webs, cartelería e imagen.
o    Responsable de estructuras horizontales: enlace con las Secciones locales y provinciales, impulso a su creación y a su control.
o    Responsable del comité electoral: responsable de las actividades electorales del partido.
o    Responsable de seguridad y servicio de orden: encuadramiento y formación del servicio de orden y de la seguridad interior del partido.
o    Responsable de relaciones internacionales: relaciones con grupos hermanos del extranjero.
o    Responsable de economía y finanzas: administración, recaudación y campañas de captación de fondos.
-    Secretaría permanente: formada por tres personas elegidas por la Dirección Ejecutiva. Se reúnen semanalmente y están en contacto diario, su función es resolver los problemas diarios que puedan plantearse y asumir la dirección de la organización en el día a día. Está formada por
o    Secretario General: (que es el mismo que el de la Dirección Ejecutiva), es la cara pública de la organización y ejerce funciones de liderazgo. Coordina las reuniones de la Dirección Ejecutiva.
o    Secretario de Técnico: su función es redactar los comunicados de prensa e impulsar los documentos que precisa la organización en el día a día.
o    Secretario Político: su función es realizar el análisis político cotidiano y recomendar las decisiones a adoptar y la posición a tomar.

10.9.    Una propuesta internacional.

10.9.1.    El partido pertenece a la misma familia de partidos nacional-populares que realizan actividad política en las distintas naciones europeas.

10.9.2.    El partido reconoce que estos partidos tienen los mismos objetivos y las mismas orientaciones y, por tanto, se considera hermanos.

10.9.3.    El partido reconoce en estos partidos, los aliados naturales en el parlamento europeo.

10.9.4.    El partido está persuadido de que es preciso trabajar a nivel europeo.

10.9.5.    El partido está convencido de la necesidad de crear una dirección nacional-popular europea centralizada y con capacidad para hacer converger a las distintas organizaciones que existen en la actualidad.

10.9.6.    El punto de partida de esta propuesta es la Europa de las Naciones que puede convivir dentro del marco de la Unión Europea.

11.    CUESTIONES DE IMAGEN

Las cuestiones de imagen son fundamentales a la hora de realizar trabajo político de masas. La imagen es el reflejo que el partido da de sí mismo ante la sociedad. La imagen no es la personalidad del partido: ésta es la de sus militantes y de sus cuadros; cuando estos cuadros deciden proyectar su imagen sobre las masas deben necesariamente adoptar una imagen determinada que pueda ser aceptada por ellas.


    La imagen que se pretende dar puede resumirse en los siguientes puntos:

-    partido democrático de nuevo estilo
-    ajeno a las mentiras y componendas de los mayoritarios (ajeno a la política de los politicastros).
-    con rasgos moderados en las formas
-    pero radical en sus propuestas políticas
-    interclasista
-    formado por gentes con madurez intelectual
-    con una componente juvenil
-    pero con cuadros de todas las edades
-    con intención política regeneracionista
-    trasversal, ni de derecha, ni de izquierda
-    dirigido a las clases populares
-    el voto más seguro en algunos temas-estrella (inmigración, inseguridad ciudadana, contratos basura, precariedad laboral, lucha contra la corrupción, etc.)

    Esta imagen puede mantenerse mediante la observación de algunas normas:

    Ubicación política: es importante que los cuadros, la dirección y la militancia tengan presente que el partido nace con una vocación de trasversalismo. No se acepta una ubicación de derechas, ni de izquierdas; es posible que en algún momento se esté a la derecha en algunos temas y en otros a la izquierda, no importa, lo importante es realizar una crítica a los conceptos de derechas e izquierdas, como trasnochados, superados, que no responden a la realidad del siglo XXI, que se han transformado en tópicos clientelares. El partido reivindica una gran libertad a la hora de definir sus posiciones y no ve la necesidad de caer en clasificaciones obsoletas y simplificadas. Es un razonamiento que pueden seguir muchos ciudadanos. El trasversalismo significa actualización constante de las propias posiciones, establecer criterios de alianzas y actuaciones en cada momento, sin tributos al pasado, o a pactos políticos rígidos y condicionantes. Significa libertad de opción en cada instante, pensar en el aquí y el ahora.

    Ritos y celebraciones: el rito político, en tanto que liturgia laica, está sometido a los vaivenes de oportunidad y gustos de una época. Hoy los ritos políticos tienden a aligerarse. Hay una serie de fechas que deben celebrarse: el día de la Hispanidad, establecer el día del partido, el día de la Toma de Granada, el día de Santiago, etc. La idea es que las celebraciones estén relacionadas con los contenidos doctrinales del partido y los refuercen. En cuanto a los ritos, es fundamental en los actos públicos del partido recordar a los que dieron la vida por la Patria a lo largo de la Historia, a los propios camaradas fallecidos. Se considera que los actos deben cerrarse con la audición del himno nacional y con el himno del partido; que la posición para escuchar estos himnos es en pie. Que no es necesario ningún tipo de saludo ritual y que la práctica misma establecerá algún complemento en el ritual laico del partido.

    Sobre la Historia: es importante establecer una concepción de la historia en apoyo de la doctrina del partido. La historia implica la forma en la que el partido ve el pasado y los elementos que destaca de ese pasado: la antigüedad de España que ya era Hispaniae en la antigüedad, el tema de la Reconquista, el momento del Imperio, el enfrentamiento con EEUU en 1898, el triple aspecto europeo, mediterráneo e iberoamericano de la historia de España, figuras entre los más importantes.

    La imagen que se pretende y la que se tiene: es evidente que una cosa es la imagen que el partido quiere dar de sí misma, otra la imagen que la población tiene del partido y la imagen que los medios quieren dar del partido. Frecuentemente aparecerán contradicciones entre estos tres aspectos. De lo que se trata es de que la imagen que el partido quiere dar de sí mismo esté en concordancia con la práctica del partido y de sus militantes. En este sentido las órdenes a la militancia son claras: evitar cualquier tipo de enfrentamiento violento, ante riesgos de choque procurar que sea la policía quien resuelva el conflicto avisando paralelamente a los medios explicando exhaustivamente la naturaleza del problema. No se trata ni de victimizarse ni de adoptar actitudes agresivas y "viriles". Se trata, simplemente, evitar los conflictos generados por otros y huir de episodios violentos como de la peste. Ahora bien, también se trata de que el partido dé una sensación de energía y valor, de que no da marcha atrás ante amenazas, ofensas o agresiones. En el caso de ser objeto de agresiones se trata, más que de rechazar la agresión, de capturar a agresores y entregarlos a la policía. Es fundamental demostrar a los adversarios que agredir al partido sale -judicialmente- caro.

    La cuestión de los símbolos: no hay otro símbolo del partido que el logotipo propio que se diseñe. En este sentido es importante destacar que se recomienda la bandera española sin ningún otro escudo, que los símbolos de los modelos históricos quedan excluidos, que los símbolos rúnicos o las cruces célticas no tienen lugar. Es evidente que el logotipo del partido debe ser elegido entre diseños actuales, fácilmente reproducibles e incorporables en el subconsciente y que debe de estar presente en todas las actividades del partido.

    La cuestión del mensaje: La imagen que dé el partido en relación al mensaje debe ser rotundo en cuanto a la propuesta y flexible en cuanto a la argumentación. El tono que deben mostrar los militantes y cuadros es dialogante, pero enérgico. Es fundamental en una primera fase evidenciar un particular interés en los temas-estrella y establecer un mensaje completamente diferenciado de otras fuerzas políticas. Hay temas sobre los que otros partidos tienen posiciones bien argumentadas (el Plan Hidrológico, por ejemplo) en las que nosotros no queremos entrar: inicialmente el partido debe concentrarse en los temas-estrella demostrando que sólo nosotros podemos aportar soluciones. El mensaje es "Votar al partido es el voto más seguro para resolver los temas-estrella" (inmigración, inseguridad, contratos basura, límites de los beneficios del capital, etc.)

    La cuestión de los himnos: en este terreno no hay mucho de que hablar. Está claro que solamente pueden existir dos himnos oficiales, el Nacional (en versión aligerada para cerrar los actos) y el himno propio del partido creado ad hoc, pegadizo y con facilidad para ser coreado con palmas, letra que se adapte a los contenidos doctrinales del partido. Cualquier otro himno debe de excluirse y particularmente los que hasta ahora han sido habituales en las concentraciones de extrema-derecha o las propias de los "modelos históricos".

    La cuestión del franquismo: es importante que el partido no se defina como franquista, como tampoco podría definirse como "canovista", "witiziano" o "primorriverista"; en efecto, todas estas formas políticas, como el "franquismo" pertenecen ya a la historia de España. Se trata de llegar a realizar una valoración objetiva de lo que supuso el período franquista en España: un período fundamentalmente desarrollista que contribuyó a paliar el retraso secular del país desde finales del siglo XVIII. Un paso adelante tan espectacular como aquel, con aumentos del PIB del 8% sostenido durante años, sólo puede hacerse concentrando esfuerzos en la economía y restringiendo algunos derechos y libertades democráticos. Cuando las fuerzas productivas alcanzaron un nivel suficiente, el propio franquismo evolucionó hacia formas democráticas. Pero todo esto es historia y nada más que historia. Se trata de que la izquierda sea capaz de comprenderlo y actuar en consecuencia. Creemos que un planteamiento así desplaza el problema a zonas más "aceptables" y evitar pronunciarse sobre "Franco si" o "Franco no", tan absurdos como plantearse "Viriato si" o "Viriato no"...

    La cuestión religiosa: el partido debe defender una ética y una moral que, en líneas generales, es identificable con la católica, pero no puede asumir la defensa de una forma de culto y de religión, la católica, en la medida en que hoy el impacto del catolicismo está muy disminuido en España. Por lo demás, el comportamiento electoral de las franjas católicas se confunde en buena medida con el voto al PP y a los nacionalistas. De todas formas es importante dar al partido cierto tinte católico. Es aconsejable que los católicos del partido se organicen e intenten realizar trabajo de captación en los medios católicos y que creen asociaciones paralelas que difundan el mensaje del partido en los medios católicos.

    La cuestión de las tribus urbanas: el partido debe de estar alejado de las tribus urbanas. Pero con un matiz: no se trata de condenar a determinada tribu por su forma de vestir o de cortarse el pelo, sino por su forma de actuar violenta e irracionalmente. Los skins tienen tanto derecho como cualquier otra tribu a vestir como quieran, pero lo pierden en cuanto apelan a la violencia sistemáticamente. Es importante, de todas formas, mantener alejados a las tribus skins del partido. Se trata de mantener puentes tendidos discretos hacia ellos para irlos reconduciendo, convenciéndoles de que cambien de hábitos y actitudes. Así mismo hay que minimizar la importancia de los skins y compararlas con las bandas de inmigrantes que están apareciendo.

    Ante la izquierda: mostrar que los dirigentes de izquierda son intelectuales o miembros de las clases favorecidas que han utilizado la demagogia de izquierdas para reforzar su poder que no conocen ni viven los problemas de las clases trabajadoras. Han ignorado los problemas reales en función de lo políticamente correcto. Hay que mostrar que el culto a lo políticamente correcto no detiene nuestra crítica y que ésta se aleja de los clichés propios de la extrema-derecha o de la derecha liberal.

    Ante la derecha demostrar una mayor sensibilidad social: es preciso diferenciarse de la derecha mediante el recurso a los temas sociales. La derecha nunca aceptaría la limitación de los beneficios del capital o de las consecuencias extremas del capitalismo. Por otra parte, la cuestión de la inseguridad ciudadana, propia de la derecha, debe transformarse en un tema de hostigamiento continuo contra esa misma derecha. Por que tanto el tema de la inmigración masiva como el de la inseguridad ciudadana se han gestado y eclosionado bajo el gobierno del PP, no cabe achacar responsabilidades a la mala gestión anterior del PSOE.

    Ante los nacionalistas: el partido debe de adoptar una postura diferenciada de la habitual en la extrema-derecha sobre el tema de la unidad nacional; es preciso desplazar el eje de la discusión de la que plantean los nacionalistas sobre la "plurinacionalidad del Estado Español" (cuestión resuelta en la constitución) para trasladarla a la cuestión de la "pluriidentidad de las nacionalidades": es decir, llevar la discusión al terreno nacionalista defendiendo que en Catalunya y el País Vasco existen distintas identidades y que el nacionalismo es excluyente de una de ellas. Por lo demás, la doctrina sobre el arraigo y la identidad tiende a superar perfectamente el planteamiento nacionalista. Por lo demás, la defensa de la Unidad Nacional es compartida por otros partidos y no es un elemento diferenciador para nosotros. En el País Vasco, mientras persistan las actuales circunstancias la situación aconseja trabajar en clandestinidad y, mientras no se resuelva el debate sobre el Plan Ibarreche procurar no sostener una postura particularmente diferente a la del PP/PSOE en aquella zona con objeto de reforzar la postura estatalista.

    Ante la extrema-derecha: es preciso diferenciarse de los restos de la extrema-derecha clásica. Es bueno que siempre exista algún movimiento de extrema-derecha que realice actividad y que pueda ser señalado como "el ultra". Es evidente que los medios de comunicación van a seguir acusando a cualquier partido que pida límites a la inmigración masiva, de ser una formación "ultra". Pero lo importante no es lo que diga la prensa, sino la imagen que el partido da de sí mismo. Ejemplo: en L’Hospitalet los vecinos jamás acusaron a DN de "ultra", a pesar de que los medios de comunicación martillearon con esa idea. En un momento dado, los propios vecinos aceptaban la acusación de "ultras".

15 de septiembre de 1999

© Ernest Milà - http://infokrisis.blogia.com - infokrisis@yahoo.es - Prohibida la reproducción de este texto sin citar origen.

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