Infokrisis.- Este segundo capítulo de la II Parte, tiene como objetivo aclarar uno de los conceptos primordiales de la tradición hermética: la dualidad. Entender lo que implican estos conceptos, implica entender también la visión tradicional de la vida. Por otra parte, lo activo y lo pasivo están presentes en cualquier catedral en la bóveda (se dice que la bóveda nunca descansa) y en los contrafuertes que anulan el paso de la bóveda.

 

El misterio de la Catedral de Barcelona
Segunda Parte
Capítulo II
LO ACTIVO Y LO PASIVO

Son varios los textos que enigmáticamente subrayan que este caos es neutro, "activo" y "pasivo" , dicen de él que "es macho y hembra a la vez". "El Cosmopolita" tras definir el caos como "mezcla y  confusión", dice de él que "constituía la materia del Universo antes de obtener forma" y explica que se trata de "un compuesto agitado de agua y fuego vivificante" añadiendo que es la "materia que contiene a todas las formas en potencia". [Foto 44.- LA IIª Y IXª CLAVE DE BASILIO VALENTINO]

La "Novena Clave" de Basilio Valentino  muestra, en su parte inferior, a un hombre y una mujer, cuyos cuerpos están en posición horizontal y las piernas en línea vertical, componiendo una cruz, en cada uno de los extremos de la cual encontramos los símbolos de los cuatro elementos y en la parte superior, tres serpientes.

Ya hemos señalado que en el único Caos están contenidos los cuatro elementos de la naturaleza, las tres partes del ser humano y los dos principios, activo y pasivo. La sucesión numérica 1 + 2 + 3 + 4 = 10, define la totalidad del ciclo de lo manifestado. Nos limitaremos ahora a examinar la dualidad. Principio activo, expansivo, masculino, dominante y principio pasivo, compresivo, femenino, dominado, están inmersos en este caos, contrarrestándose uno a otro; de ahí el carácter neutro del conjunto. Esta dualidad está expresada en muchos puntos de la Catedral de Barcelona. Los campanarios son quizás la más evidente. El campanario de San Ivo, orientado hacia Nor-Este y el del "Seny de las Horas", hacia el Sud-Oeste, están decorados por Trifolios y Cuatrifolios, elementos masculinos y femeninos respectivamente. [Foto 45.- TRIFOLIOS, SIMBOLO MASCULINO, EN EL CAMPANARIO DE SAN IVO Y CUATRIFOLIOS, SÍMBOLO FEMENINO EN EL CAMPANARIO DEL SENY DE LAS HORAS]

En la "Novena clave" del ya mencionado libro de Basilio Valentino, los personajes no están coronados y sus cuerpos se encuentran en oposición, desnudos y sin otros atributos que los que corresponden al "fuego" y al "agua", a lo masculino y a lo femenino. La obra de la creación  el arte de la separatoria  todavía no ha comenzado. Habrá que remitirse a la "Sexta Clave" del mismo texto para comprobar como el elemento masculino y el femenino, separados y presentados ahora como el "rey" y la "reina", cooperan en la realización de la obra. Son múltiples los textos que repiten el simbolismo de la pareja real. El caos está ya ordenado y la primera fase de la obra, consumada. [Foto 46.- PUERTA SITUADA AL FINAL DE LA NAVE ORIENTAL DEL CLAUSTRO QUE DA ACCESO A LA SALA CAPITULAR, PRESIDIDA POR EL SIMBOLO QUE REMITE AL YIN-YANG]

En nuestras Catedrales el principio activo y dinámico está representado por las bóvedas cuyas fuerzas actúan siempre, aun a pesar de su aparente estabilidad. Un antiguo dicho musulmán recuerda que una bóveda nunca descansa. El principio pasivo, por el contrario, está constituido por los contrafuertes y arbotantes que nivelan y neutralizan las cargas. Uno no puede existir sin el otro, ambos son completamente interdependientes e inseparables. Y sobre ellos no puede hablarse en términos absolutos. La bóveda es "relativamente" activa y los contrafuertes son solo "relativamente" pasivos. El "yin-yang", símbolo suficientemente conocido llegado de Oriente, expresa de manera muy acertada este orden de ideas. Pues bien, al término de la nave oriental del claustro puede verse sobre las archivoltas de la puerta que constituye la entrada lateral de la Sala Capitular, hoy raramente abierta, un círculo dividido en cuatro partes y dentro de cada una de ellas, otro pequeño círculo, en una estilización simbólica muy próxima al yin-yang que sorprende por su belleza. Así mismo, en las claves de bóveda del claustro paralelas a la calle de la Piedad, se ven idénticos motivos que indican dualidad y movimiento y que parecen más directamente tomados de la tradición celta. [Foto 47.- CONTRAFUERTES DE LA BOVEDA MAYOR DE LA CATEDRAL DE BARCELONA]

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