Infokrisis.- El 14 de julio  2005, la agencia de comunicación de NNUU emitía la siguiente noticia: “El Secretario General de la ONU, Kofi Annan, anunció hoy la “Alianza de Civilizaciones”, una iniciativa cuyo objetivo es promover el compromiso de la comunidad internacional de cerrar la brecha que divide a las sociedades islámicas y a las occidentales. El proyecto es una respuesta a la necesidad de involucrar a las sociedades –tanto a nivel institucional como civil- en el esfuerzo de tender puentes que permitan superar los prejuicios, las percepciones erróneas y la polarización que podrían amenazar la paz mundial. La Alianza tiene el propósito de evitar los problemas surgidos de concepciones hostiles que fomenten la violencia. Asimismo, intentará impulsar la cooperación para salvar estas divisiones. Los eventos de los últimos años han dejado clara la falta de entendimiento mutuo entre el mundo islámico y el occidental, y este clima ha sido explotado y exacerbado por los extremistas de todas las sociedades. La Alianza de Civilizaciones surge como una coalición contra dichas fuerzas y tiene por bandera el respeto mutuo por las creencias religiosas y las tradiciones en un mundo de interdependencia creciente en todos los terrenos, desde la salud hasta la seguridad”. Sólo en el penúltimo párrafo se mencionaba al eximio presidente del gobierno español: “La iniciativa –ideada originalmente por el presiente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero- es auspiciada por los gobierno de España y Turquía, que se han comprometido a aportar las contribuciones iniciales para establecer un fondo que financie los trabajos la Alianza”.

Lo que hasta ese momento había sido una iniciativa personal de Zapatero, a partir del 14 de julio de 2005, fue asumida por NNUU. Todo un éxito, pero era natural que así ocurriera. El proyecto se había ideado sobre la base de la ideología de NNUU basada en expandir el entendimiento y la concordia internacionales. ¿Qué menos podía hacer NNUU que “reconocer” y “asumir” un proyecto que derivaba de sus propios contenidos?

1. Arranque de la Alianza de Civilizaciones

Algo menos de un año antes, el 21 de septiembre de 2004, Zapatero había acudido ante la Asamblea General de NNUU. Su discurso iba a encontrar mucho más eco eco en el edificio neoyorquino que en su país en donde la Alianza de Civilizaciones ha sido objeto de frecuentes ironías y no ha despertado absolutamente ningún entusiasmo. El de aquella ocasión no fue un gran discurso, sin embargo dejó huella.

Empezó recordando los atentados del 11-S que no era una forma de congraciarse con el público americano aun cuando no fuera precisamente el mejor aval para proponer el diálogo de civilizaciones. Realizó luego paralelismos con los atentados del 11-M de los que, a decir verdad, lo más notable es que las versiones oficiales son cada vez más contestadas. Siguió con una frase hueca (“Resistiremos al terrorismo. Nuestra historia es nuestro aval. Seguiremos nuestro combate contra el terrorismo. Pero lo haremos siempre desde la legalidad nacional e internacional. Lo haremos desde el respeto a los Derechos Humanos y a las Naciones Unidas, y sólo así”). Se puso a continuación dramático (“El terrorismo es la locura y la muerte, y lamentablemente siempre habrá fanáticos dispuestos a asesinar para imponer su locura por la fuerza. Dispuestos a extender la semilla del mal”), pero señaló que había esperanza (“la simiente del mal se malogra cuando cae en la roca de la justicia, del bienestar, de la libertad, de la esperanza”). Para él, el terrorismo “puede arraigar cuando cae en la tierra de la injusticia, de la pobreza, de la humillación, de la desesperación”… Así pues, la culpa de que haya gente con instintos asesinos era de la pobreza… Sin embargo, los asesinos oficiales –ya que ZP acepta y promueve las versiones oficiales- no eran pobres: Mohamed Atta era un técnico urbanista, Jamal Zougan un pequeño empresario y quienes se sentaron con él en el banquillo eran pequeños delincuentes y traficantes de droga que no precisamente vivían en la pobreza sino instalados en el trapicheo que da más confortabilidad económicas que el trabajo humilde. Pobres son los cabreros afganos, pobres los sin techo de EEUU y los parados de nuestro país… que no tienen nada que ver con el terrorismo.

De hecho, para Zapatero, la pobreza lo explica todo: explica el por qué se saltaba la valla de Ceuta y Melilla –lo decía Caldera con mirada de conmiseración: “Es un producto de la pobreza”-, lamentablemente para esta tesis, bastó con que la Unión Europea diera 40 millones de euros a Mohamed VI para que la “pobreza” dejara de hacer sentir sus efectos en la valla de Ceuta… No es la pobreza sino la dejadez marroquí la que hacía posible el salto de las vallas. Y lo mismo ocurre con el terrorismo: no hay absolutamente ninguna relación entre el terrorismo y la pobreza, como debería saberlo Zapatero, a tenor de que ningún militante de ETA es un sin techo, ni suele ser un desheredado de la fortuna. Entonces ¿a qué esa cantinela permanente sobre la pobreza? Es la eterna jeremiada de NNUU: la infelicidad deriva de la pobreza y todos los males de este mundo tienen que ver con el subdesarrollo. El fracaso africano tras la independencia es causa de la pobreza. ¿Y los tsunamis y cualquier otra catástrofe natural? ¿también son producto de la pobreza? ¿Qué decir de que en países ricos como Arabia Saudi haya movimientos terroristas islámicos sin contacto alguno con las bolsas de pobreza, inexistentes por lo demás? ¿Hay guerras por la pobreza o es la guerra la que genera pobreza para unos y cuantiosos beneficios para otros? Pero la pobreza constituye una verdadera obsesión para NNUU y es el recurso explicativo a todos los males del mundo.

Desde su fundación, Naciones Unidas publica anualmente el Índice de Desarrollo Humano, como una forma de ordenar comparativamente los países por su pobreza, la instrucción, la educación, la esperanza de vida, y otros factores como el gasto militar. Además, entre los Objetivos de Desarrollo del Milenio aparece la preocupación por la pobreza en el Objetivo 1: “Erradicar la pobreza extrema y el hambre”, mediante dos estrategias: “Reducir a la mitad el porcentaje de personas cuyos ingresos sean inferiores a 1 dólar por día y reducir a la mitad el porcentaje de personas que padecen hambre”. El Objetivo 8 tiene que ver con esta temática: “Fomentar una asociación mundial para el desarrollo” capaz de “lograr una buena gestión de los asuntos públicos y la reducción de la pobreza, en cada país y en el plano internacional”.

Así mismo, en 1965 NNUU puso en marcha el Programa para el Desarrollo con intención de erradicar la pobreza. En la misma dirección trabajan la UNESCO, la OMS y la FAO, agencias asociadas a NNUU. Y, realmente, ésta es, sin duda, una de las misiones más encomiables de estos organismos internacionales… pero de ahí a reducir todos los problemas a la pobreza va un trecho que Zapatero no dudó en cubrir utilizando el improbable puente del terrorismo. Por que si existe el terrorismo, no es por la pobreza, sino por que hay instigadores con habilidad para manipular a pobres diablos devenidos en terroristas, gente con ausencia total de escrúpulos para decretar la muerte de miles de personas. Sobre la naturaleza de estos desaprensivos y sobre la validez o no de las “versiones oficiales”, no es éste el lugar para pronunciarse, pero sí para recordar que pobreza y terrorismo tienen tanto que ver como un huevo y una patata. Era evidente que, Zapatero, en su discurso intentaba reconducir un tema “de moda” (el “terrorismo internacional”) a una perspectiva bien conocida por NNUU y que explica todas las crisis (el tema de la “pobreza”).

Pasó luego Zapatero a recordar la guerra de Iraq. Eran los tiempos en los que estaba demasiado cerca su victoria electoral gracias a las bombas del 11-M (“La abrumadora mayoría del pueblo español se manifestó en contra de una guerra. No nos convencieron las razones que esgrimían quienes la promovieron”). Y proclamó que “la guerra era mucho más fácil de ganar que la paz. La paz es la tarea. Una tarea que exige más valentía, más determinación y más heroísmo que la guerra”. Zapatero, en esto, seguía ateniéndose al discurso de NNUU proclamado desde la Carta de San Francisco. El mantenimiento de la paz allí donde hay alguna crisis siempre ha sido la gran preocupación de todos los secretarios generales de NNUU, aun cuando en este terreno su papel haya sido muy marginal: intervención en pocos conflictos enviando tropas de interposición cuando ya había pasado lo peor de la crisis e incapacidad para mediar en los grandes conflictos internacionales, a causa del derecho de veto de los “cinco grandes”, Francia, Inglaterra, Rusia, China y EEUU. Zapatero quiso dejar claro que el nuevo gobierno español estaba comprometido con la paz: “Quiero reafirmar el compromiso español con las operaciones de mantenimiento de la paz, como elemento fundamental del multilateralismo eficaz que queremos fomentar. Compromiso político que se ha reflejado ya en aportaciones concretas de contingentes militares para Afganistán y Haití, bajo sendos mandatos explícitos del Consejo de Seguridad”. Zapatero añadió que “La seguridad y la paz solo se extenderán con la fuerza de las Naciones Unidas, la fuerza de la legalidad internacional, la fuerza de los derechos humanos, la fuerza de la democracia, de los hombres sometidos a las leyes, de la igualdad, de la igualdad de las mujeres y los hombres, de la igualdad en las oportunidades se nazca donde se nazca. La fuerza frente a quienes manipulan o quieren imponer cualquier religión o creencia. La fuerza de la educación y la cultura. La cultura es siempre paz”…

Cuando el discurso ya estaba a la mitad y parecía ser una de esas intervenciones protocolarias en las que el “artista invitado” parecía sólo “trabajar” con denuedo para merecer los aplausos que recibiría al final, de repente cogió por sorpresa a todos proponiendo: “Por eso, como representante de un país creado y enriquecido por culturas diversas, quiero proponer ante esta asamblea una Alianza de Civilizaciones entre el mundo occidental y el mundo árabe y musulmán. Cayó un muro. Debemos evitar ahora que el odio y la incomprensión levanten otro. España somete al Secretario General, cuya labor al frente de la Organización apoya con firmeza, la posibilidad de constituir un Grupo de Alto Nivel para llevar a cabo esta iniciativa”.

El subjetivismo voluntarista de todo este análisis no es gratuito, tiene por objetivo entrar en la lógica de NNUU: todos los males están generados por la pobreza; el terrorismo es un producto de condiciones de vida miserables; sólo la cultura puede desbancar el fanatismo: y solo el diálogo de las culturas, junto con los “objetivos del Milenio” y la mediación de NNUU puede contribuir a la paz mundial que, a fin de cuentas es lo que interesa. A decir verdad, la palabra subjetivismo no es la más adecuada cabría más bien hablar de análisis erróneo de la realidad y de un buenismo que no es tanto el de Zapatero como el de NNUU. Pero, sin duda, era el lugar más adecuado para que ese discurso fuera pronunciado pues, no en vano, destilaba el mismo aroma que NNUU emanaba desde su fundación.

Sólo unas horas antes de su intervención en NNUU, Zapatero había concedido una entrevista al Times un conocido semanario norteamericano. “Soy feminista” había dicho… y así lo registró el Times; luego había explicado, sin pestañear, ¡que las desigualdades sexuales eran causa del terrorismo y que para erradicarlo bastaba con promover la igualdad sexual! Afortunadamente para él, había abandonado territorio norteamericano cuando se publicaron todas estas declaraciones que contribuyeron a que Zapatero adquiriera una pésima imagen internacional, no solamente ante la presidencia de los EEUU, sino ante los círculos intelectuales y de poder.

2. Contenidos: ¿buenismo celtibérico? ¿o universalismo newager?

Era difícil que la Alianza de Civilizaciones fuera considerada con cierto interés en los EEUU a la vista de las malhadadas declaraciones publicadas por Times. Simplezas tales como «No soy sólo antimachista, soy feminista» solamente podían encontrar eco en la comunidad newager. Y en cuanto a «La igualdad sexual es mucho más efectiva contra el terrorismo que la fuerza militar» ¿a quién podía satisfacer? No desde luego al Pentágono. Mezclar la velocidad con el tocino, las témporas con las lentejas y la gimnasia con la magnesia, empezaban a ser lo más habitual en el gobierno ZP y en su presidente desde sus primeros pasos. Las enormidades transcritas por Times sonaban mal en España, pero en EEUU eran casi un insulto a la inteligencia… En un país que había vivido durante los tres últimos años la tensión de 32 alarmas antiterroristas –falsas todas ellas, por supuesto, pero a la postre estresantes- difícilmente podían comprenderse estas opiniones de Zapatero sobre el vínculo entre el terrorismo y la igualdad sexual. El terrorismo es algo muy serio y que no puede banalizarse. Zapatero lo había convertido en una caricatura ignorante.

Ocho horas antes de que ZP se hubiera dirigido a la Asamblea General de NNUU, por esa misma tribuya había pasado George W. Bush, reiterando el eje central de la política norteamericana: la “lucha antiterrorista”. Chirac, por su parte había dado ya la réplica, proponiendo una unificación de esfuerzos en la “lucha contra la pobreza”. Ni Bush ni Chirac son unos idealistas, detrás de cada afirmación y del proyecto de Lula, avalado por Francia, lo que se escondían y se justificaban eran intereses muy diversos: unilateralismo norteamericano o multilateralismo europeo; pero en el lenguaje diplomático las proyectos se enuncian de manera más sofisticada. Las excusas son “lucha antiterrorista” y “lucha contra la pobreza”. Lo más seguro es que a Bush le importara un pimiento el terrorismo internacional, como a Chirac no le importa mucho más la pobreza en el mundo, apenas eran excusas para aplicar política. Y entonces llegó Zapatero… Su intervención no pudo ser más inoportuna. Había elegido el peor momento: esa misma tarde, un segundo rehén norteamericano había sido degollado en Iraq. Resulta difícil pedir el diálogo entre el mundo occidental y el árabe.

Zapatero se había presentado en su discurso como líder de "un país antiguo y diverso, con diversas lenguas, con distintas tradiciones, con distintas culturas". Era evidente que lo hacía para justificar el que España estuviera legitimada para liderar la Alianza de Civilizaciones, pero tras esa frase se manifestaba una formidable ignorancia histórica: ¿cuáles son esas distintas tradiciones? No desde luego las islámicas, ni las judías que jamás tuvieron excesivo peso. Porque si se trata de las tradiciones islámicas está claro que la identidad española se forja entre el 711 (invasión islámica) y la expulsión de los moriscos de las Alpujarras. Lo decimos y lo repetimos: hasta para alguien con mediocres notas escolares, es fácil recordar que la identidad española se forjó en la lucha contra el Islam. La España “paraíso idílico de las tres culturas” es una ensoñación que jamás existió y que no soporta el más mínimo análisis histórico.

Todos los razonamientos que exteriorizó Zapatero durante su visita a EEUU, tanto en la Asamblea General de NNUU como en las columnas del Times solamente podían satisfacer a un tipo de público: el newager, el universalista identificado con los Objetivos del Milenio, los miembros de los grupos que promueven una religión mundial y poco más. Y, además, no eran ideas suyas, sino ideas que eran completamente iguales a las del humanismo universalista difundido desde el edificio de NNUU de Nueva York. Dicho de otra manera: si la idea de la Alianza de Civilizaciones pudo ser aceptada e incorporada como programa de NNUU fue solamente porque la iniciativa había extraído de ella su inspiración. Todo lo que Zapatero dijo ante NNUU era justamente lo que NNUU había difundido como doctrina propia desde 1945. La única aportación propia era la más torpe y mendaz, y se reducía a esa absurda vinculación entre la pobreza y el terrorismo.

3. La iniciativa se lanza desde Turquía

En este sentido la Alianza de Civilizaciones no es más que una fibra más del tejido cuidadosamente trenzado por los funcionarios de plantilla de NNUU a lo largo de las seis últimas décadas. Era una red más cuya fuerza dependería de los elementos a los que fuera capaz de incorporar. España estaba a un lado, Turquía al otro. De hecho, incluso el mismo nombre de la red era engañoso: no se trataba de promover una “alianza de civilizaciones”, sino tan sólo de tender la mano al Islam. El por qué lo hacía un presidente de gobierno español era claro: a fin de cuentas España, según el humanismo universalista era el “país de las tres culturas” y, por tanto, la más apropiada para que tender la mano al Islam fuera creíble. Además, el ejemplo –ficticio pero presentado como cierto y veraz- de una Hispania medieval en la que judíos, moros y cristianos vivieran en paz era un estímulo para resolver, al mismo tiempo, el conflicto palestino. Y la presencia de Turquía se imponía por razones de muy diferente magnitud y origen: Turquía estaba intentando aproximarse a la Unión Europea y cualquier cosa que lograra aproximarlo un poco más contaba con la adhesión entusiástica de Ergodan. Por otra parte, Turquía aspiraba a liderar a los países árabes moderados gracias al peso específico que le concede el estar “trabajando” el llamado “espacio turcófono” que abarca todos los territorios que en algún momento de la historia fueron dominados por los otomanos, en especial las antiguas repúblicas del sur de la URSS. Así pues, Turquía aspiraba a erigirse en mediador entre Europa y el Mundo Árabe y, por tanto, la Alianza de Civilizaciones podía ser un vehículo para una estrategia así.

En noviembre de 2006, Zapatero se desplazó a Ankara para escenificar el lanzamiento internacional de la Alianza de Civilizaciones. Alli estuvo exultante. Por fin había encontrado en Erdogan a un mandatario de cierta importancia que le descolgara el teléfono y que no le tirase de las orejas lante de los medios. Allí explicó en qué consistía el “diálogo de civilizaciones”, amparándose en un nebuloso documento elaborado por un “comité de sabios” hecho público entonces. Y sorprendió porque nunca tanto sabio fue capaz de enumerar tanta banalidad.

Decir, por ejemplo, que el “diálogo entre las civilizaciones” se estimularía resolviendo el problema entre judíos y palestinos, era, como mínimo una obviedad. Más definitivo hubiera sido afirmar que este problema desaparecería cuando desaparecieran el fundamentalismo islámico y el fundamentalismo judío. O cuando se ofreciera a ambas partes garantías –imposibles de ofrecer, por lo demás- de que tendrían agua suficiente para alimentar los cultivos del Neguev y asegurar el desarrollo y la supervivencia de la población palestina. Lo primero era considerado como una forma de provocar a las partes y lo segundo es inviable…

En cuanto al otro punto incluido en el documento que afirma que “la educación contribuirá a resolver los problemas de las civilizaciones”, es una afirmación cuanto menos discutible: una educación coránica estricta, lo único que hace es estimular el deseo de guerra santa. No olvidemos que “taliban” es, literalmente, “estudiante”, ¿de qué?, de fe islámica. Así pues, no se trata solamente de educar, sino de educar en determinada dirección. De eso los “sabios” no decían nada.

El problema del informe del “comité de sabios” es que nadie podía estar en contra. En ese terreno sin salida, Zapatero se mueve bien: “buscamos la paz”, ¿y quién no busca paz? Es innegable que la paz es mejor percibida que la guerra y el conflicto. El problema no es “querer la paz” sino identificar la naturaleza de los conflictos: económico, geopolítico, psicológico, étnico-racial, etc. El documento de los “sabios” incorporaba la increíble tendencia de Zapatero a llevar a situaciones indiscutibles (es mejor que las civilizaciones se entiendan que no a que se destruyan entre sí…), pero es incapaz de explicar las situaciones reales y cómo pasar de la realidad lamentable a la utopía irrealizable. En ese sentido, ZP es el primer producto de la educación finalista promovida por NNUU y sus agencias: vive con singular intensidad su utopía de futuro… sin ser capaz de establecer en ningún terreno las causas verdaderas de los conflictos y mucho menos de idear soluciones inmediatas, razonables y adecuadas a las causas que originan las crisis. Zapatero en Turquía dijo que la Alianza de Civilizaciones era “invertir por la paz”. Eludió recordar que hay inversiones buenas e inversiones malas. Y la “alianza de civilizaciones” no pareció una buena inversión a tenor del papel ocupado por España y Turquía en sus respectivos ámbitos culturales. La España de Zapatero es marginal en Europa en relación a las corrientes conservadoras que gobiernan en todo el continente. La Turquía de Erdogan es marginal en el mundo islámico y, en absoluto representativa del sentir y del querer de los países de la llamada “dorsal islámica” que extiende desde las costas de Marruecos a las islas Filipinas. ¿Pueden “dialogar” las civilizaciones cuando ni uno ni otro interlocutores son representativos de sus propias áreas? Así pues, “estamos inviertiendo” en la nada.

En el curso de la rueda de prensa que siguió al encuentro con Erdogan, un periodista le preguntó a ZP qué opinaba sobre la integración de la mujer en el Islam. Evidentemente el periodista ironizaba, dada la situación de discriminación y desigualdad flagrante que ocupa la mujer en todo el ámbito islámico. Era el momento de demostrar que la existencia de la Alianza de Civilizaciones podía servir para remediar problemas reales. Sin embargo, Zapatero se salió por la tangente, por la más odiosa tangente que el periodista que formuló la pregunta, podía imaginar: “Europa no puede dar lecciones”. Pues bien, si. Europa, en este y en muchos otros terrenos, puede dar lecciones. El problema es que ZP ha sido ganado por la mentalidad humanista universalista que se niega a ver que Europa es un oasis de libertad y de integración de la mujer. La ideología dominante de NNUU es una forma de humanismo tercermundista que, por eso mismo, tiende siempre a culpabilizar a Europa de los males que afligen al mundo a causa de la colonización: Europa es culpable y debe pagar. Si se compara el rol de la mujer en Europa con el que ocupa en las sociedades islámicas, no digamos en las africanas, ni en las andinas, se verá que Europa sí puede dar lecciones.  De hecho, buena parte de la violencia doméstica que se da en Europa y que, particularmente en España, ha hecho que las cifras de agresiones contra la mujer hayan aumentado en los 12 últimos años, no es porque los europeos se muestren más agresivos, sino porque con la inmigración han llegado contingentes procedentes de países que desprecian, discriminan y minusvaloran a la mujer. Afirmar esto que puede sostenerse con datos científicos desdice el humanismo universalista, por tanto, es mejor eludir la realidad y refugiarse en que “Europa no puede dar lecciones”.

4. Federico Mayor Zaragoza, el “sabio”…

Fuera del inefable Pepiño Blanco, no es entusiasmo, ni siquiera en las filas del propio PSOE, lo que ha generado precisamente la Alianza de Civilizaciones. De hecho solamente una persona, una y nada más, con prestigio social y académico, ha asumido los valores de la iniciativa y se ha constituido como propagandista de la misma: Federico Mayor Zaragoza. Vale la pena dedicarle unas líneas.

A sus 74 años es un hombre que ha vivido intensamente. La cúspide de su carrera la alcanzó en 1987 cuando fue nombrado Director General de la UNESCO, cargo que ocupó durante 12 años. Su padre ya era un reputado científico[1], y él ha sido Catedrático de Bioquímica, fue Vicepresidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas en 1971. Ocupó la subsecretaría de Educación y Ciencia con Franco vivo (1974-75), fue ministro de Educación con UCD, luego pasó al CDS y de ahí al Parlamento Europeo. Desde 1978 había sido Director Adjunto de UNESCO, cargo que ocupó hasta 1981. Desde el 2000 preside Fundación para una Cultura de Paz y en 2005 fue designado Co-Presidente del Grupo de Alto Nivel para la Alianza de Civilizaciones. Es miembro del Comité de Honor de la Coordinación Internacional para el Decenio de la no-violencia y de la Paz. Pertenece al Club de Roma. Toda esta biografía sucinta lo define como un humanista universalista con el perfil ideológico propio de la escuela funcionarial de alto rango de NNUU. Todas sus declaraciones recuerdan extraordinariamente a Robert Muller[2] a quien conoce bien. Se ha dicho que Federico Mayor fue en su juventud miembro del Opus Dei (y que eso le permitió escalar en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas –entonces coto privado de la Obra- y más tarde le llevó a la subsecretaría de educación, ministerio favorito de los discípulos de monseñor Escribá). Si lo fue, de aquello queda poco y la influencia que destila en sus escritos procede de otro ambiente. También se ha dicho que es masón y que fue iniciado en una logia parisina, información a la que no concedemos demasiado crédito. Pero sí es cierto que hay algo extraño en relación a Federico Mayor.

Es fácil encontrar artículos suyos en Internet, pero lo sorprendente es que muchos de artículos están publicados por webs de naturaleza ocultista. Es el caso de la organización shareinternacional (http://www.share-es.org/index.htm?mn=0). Conocí hará 12 años a los representantes en Barcelona de esta organización y, como todas las tendencias ocultistas, no dejaron de sorprenderme. Les explicaré cuál es su razón de ser y luego el lector valorará si la proliferación de artículos de Federico Mayor en esas páginas es o no de recibo. Se dirá que algunos de estos artículos son distribuidos gratuitamente y que es imposible impedir su publicación en tal o cual medio. Esto puede ser cierto, pero es mucho más difícil explicar por qué Federico Mayor concedió una entrevista a la revista Share internacional (que está íntegramente incluida en Internet y que comentaremos más adelante).

El cabeza visible de Share Internacional es Benjamín Creme, considerado como “pintor ocultista”. Cuando Benjamín Creme, anunciador de Maitreya, pronunció una conferencia en el Barcelona Hotel, estaban presentes en la sala quinientas personas, mucho más de lo que puede movilizar cualquier conferenciante erudito en un santuario de tanta raigambre y prosapia como el Ateneo. El mismo éxito acompañó a Creme en toda la Piel de Toro donde prodigó conferencias y mítines. Resulta difícil intuir que es lo que hay detrás del affaire "Maitreya-Creme". Todo gira en torno a dos personalidades fuera de serie: Benjamín Creme y Omar Ben Uh’Alshtar, el heraldo y el guía de la Nueva Era, el San Juan Bautista y el Cristo, respectivamente. Al margen de si Omar Ben es o no es Maitreya, el tándem me ha parecido uno de los aspectos más apasionantes de la Nueva Era. En caso de ser una mistificación parece imposible que se pueda mentir tanto, durante tanto tiempo y de forma tan convincente; y, en todo caso, habría que reconocer a los mentores del "affaire" un aplomo extremo. Y a todo esto ¿qué es Maitreya? Es el “Buda futuro”, el buda que vendrá, el equivalente al Imán perdido de la tradición islámica o a la Segunda Venida de Cristo de la escatología cristiana.

El grupo Share Internacional cree que Maitreya ya está entre nosotros. Es Omar Ben Uh’Alshtar. Y sólo falta que sea reconocido como tal porque será el jefe de una iglesia universal, religión mundial de la nueva era. ¿A qué se dedican sus partidarios? Esto es lo único que se sabe a ciencia cierta. Los círculos de simpatizantes de Maitreya, puestos en marcha por su heraldo, Benjamín Creme, se dedican a las llamadas "Meditaciones de Transmisión" -reuniones de meditación promovidas por los seguidores de Creme-, muchos de ellos han pasado por las filas de la Sociedad Teosófica y de las organizaciones vinculadas a Lucis Trust; son, como en grupos parecidos, gente encantadora cuya conversación es siempre gratificante. Benjamín Creme es el paradigma de este tipo de personas: sus conferencias son amenas, sabe como llegar a su auditorio y, convenza o no, cuando acabada la alocución, uno tiene la sensación de que Creme es un amigo de toda la vida con el que daría gusto salir a tomar unas copas. Lo que ocurre es que muchas de las profecías anunciadas por él desde 1993 no se han cumplido en los años siguientes y esto deja siempre un sabor amargo.

Nacido en 1922, Creme desde muy joven se decantó por la pintura y el arte, de los que hizo una profesión. Las portadas de "Share Internacional" suelen reproducir los cuadros de Creme, todos ellos de temática ocultista y que pueden ser considerados como verdaderos "yantras", esto es, gráficos que facilitan la concentración y la meditación. Se interesó también por el ocultismo teórico y a la temprana edad de 14 años abordó la lectura de los libros de Alexandra David-Neel, escritora y viajera francesa que residió en el Tíbet desde 1924 hasta 1938. Afirmó haber tenido acceso a las ceremonias y los cultos tántricos que describió ampliamente en sus libros: "Magia de Amor y Magia Negra", "Iniciaciones e iniciados del Tíbet", "Las enseñanzas secretas de los budistas tibetanos", etc. David-Neel describió la técnica del "tumo" para crear calor interior y también la más problemática del "tulpa", técnica utilizada para materializar proyecciones de la mente, similar a la que utilizan algunos partidarios de la Nueva Era para sus experiencias de "pensamiento creativo" y los “grupos de meditación” que hemos visto al hablar de Alice Ann Bailey.

Creme siguió las prácticas recomendadas en este tipo de literatura; y así pasó la guerra mundial que supuso un paréntesis en la vida ocultista de Creme. Acabada ésta, se interesaría por la obra de Wilhem Reich, utilizó el acumulador orgónico para fortalecer sus corrientes internas de energía. Por esas fechas empezó a realizar sistemáticamente ejercicios de meditación y concentración. Por sus manos pasó toda la literatura ocultista del momento: leyó las obras completas de la Blavatsky, siguió luego con las de Alice A. Bailey, y continuó con los consejos de Gurdjieff, Ouspensky, Ramana Maharsi, Bennet y demás.

Es a partir de ese momento cuando se inicia un período confuso en su vida que Creme, deliberadamente, mantiene entre brumas. Son quince años de misterio de los que apenas se sabe nada y que se abrieron con la incorporación de Creme a un grupo de investigación ufológica. Esto supuso un nuevo punto de inflexión en su vida. Todo el bagaje previo acumulado por Creme, sus prácticas ocultistas, su conocimiento de Reich, se precipitaron y reorientaron en la búsqueda de los "superiores desconocidos" o "Hermanos del Espacio". Creme habría aprendido en el seno de este grupo ufológico a “contactar con estas inteligencias extraterrestres y a canalizar la energía procedente de ese núcleo de poder y sabiduría orientándola hacia la sanación”; al menos eso dice Share Internacional.

Creme, hacia finales de los años 50, se convirtió receptor de los mensajes de una inteligencia del mundo exterior que decía ser "Maitreya", el Buda de la era futura, el cual lo alistó como su heraldo anunciador, como el Juan Bautista de la Nueva Era.

Durante más de diez años y siempre con una intensidad creciente, Creme estuvo en contacto telepático con su maestro, en ocasiones durante veinte horas seguidas. Puede decirse que Maitreya habitó dentro de él. A partir de 1974 Creme impulsó la creación de grupos de meditadores al tiempo que su comunicación con Maitreya se hacía más frecuente. Los contenidos de esta relación fueron trascritos en cuatro libros ("La reaparición de Cristo y los Maestros de Sabiduría", "La Misión de Maytreya", "Transmisión, una meditación para la Nueva Era" y "Los Mensajes de Maitreya"), en cada número de la revista "Share Internacional", Creme introduce algún nuevo mensaje, entrevistas o artículos siempre inspirados por Maitreya. Pero esta es solo una parte de su portentosa actividad por la que, como gustan de decir habitualmente sus partidarios, "no recibe ninguna remuneración económica"; Creme se dedica en el momento presente y desde hace casi veinte años, a dar ciclos de conferencias. Prácticamente ha viajado por todo el mundo dando una media de dos conferencias a la semana en los lugares más alejados del globo: Australia, España, Estados Unidos Japón, etc. En España ha multiplicado sus conferencias y es bien conocido en los círculos ocultistas, varios miles de personas han podido oír sus exposiciones. Es frecuente que quienes acuden a oírle, especialmente si ya han pasado antes por organizaciones teosóficas o derivadas, crean percibir en Creme un aura majestuosa e intensa. Al menos eso nos han dicho.

Con esta portentosa actividad no es raro que en estos veinte años la revista "Share Internacional", portavoz del grupo, sea difundida en más de setenta países en una expansión que pueda calificarse verdaderamente de espectacular y que, unido al costo de los ciclos de conferencias de Creme, supone un dispendio económico de varios millones de dólares al año. No se tiene constancia de donde sale todo este impresionante flujo económico; que cada cual piense lo que quiera, pero esta es una parte del misterio que envuelve este tema.

5. El Caso Krisnhamurti redivivo

A todo esto, y a pesar de la similitud temática entre la Sociedad Teosófica y Lucis Trust, el contencioso que mantienen estos grupos con "Share Internacional" no puede ser más violento. Menudean los ataques y descalificaciones, las acusaciones de plagio a la obra de Creme que no sería sino un "plagio descarado de las obras de Bailey" en opinión de Esther Rodríguez, representante de Lucis Trust. Los partidarios de A.A.B. no escatiman ironías respecto a Creme y a "su Maitreya" que no dudan en considerar como "un falso profeta". Ahora bien, Creme no ha hecho más de llegar a las últimas conclusiones lógicas a las que conduce el pensamiento de A.A.B., la cual, a su vez, no había hecho otra cosa que llegar al límite lógico derivado de los escritos de H.P.B.

La Blavatsky había establecido unos leyes de evolución de la humanidad que, según ella, progresaba a través de una cadena de distintas razas matrices que van sucediendo su hegemonía a lo largo de la historia. El cambio de una raza a otra raza implica la adquisición de nuevas facultades y sentidos y así hasta llegar a la "séptima raza" que se caracterizará por un completo desarrollo espiritual y por la adquisición de un séptimo sentido, la clarividencia. Cada tránsito de una a otra raza viene caracterizado por la aparición de un "guía de la humanidad". La Sociedad Teosófica vio en Jiddu Khrisnamurti, a ese mesías esperado y deseado. Como hemos dicho, la muerte de su hermano fue el detonante para que disolviera la "Orden de la Estrella" y rompiera con Annie Besant y la teosofía.

Alice Ann Bailey prosiguió la tarea interrumpida por este incidente. Mientras su maestra, la Blavatsky, había iniciado su carrera como ocultista a partir de su militancia en la masonería misrainita irregular y el carbonarismo, una militancia que, como la de Annie Besant, era fundamentalmente política, para pasar ambas luego al terreno del ocultismo, con A.A.B. el recorrido fue a la inversa: del ocultismo pasó a la política. A.A.B. se dio cuenta de que era imposible eludir la cuestión política, había que aprovechar la nueva coyuntura política generada tras la derrota del fascismo y con la aparición de la guerra fría, para realizar una simbiosis entre ocultismo y política. Ya hemos aludido a que, para la Bailey, a un "gobierno mundial" protagonizado por las NNUU, correspondería una "nueva religión mundial" en la que el teosofismo y sus epígonos tenían mucho que decir. A partir de ahí se crean "grupos de meditación" que faciliten la "exteriorización de la jerarquía planetaria" según la jerga de A.A.B. Pero Maitreya no viene. El “guía futuro” no se manifiesta. Las esperanzas de 1945 en el papel de las NNUU no terminan de concretarse, las guerras localizadas aparecieron un poco por todas partes, la idea de que la fundación de las NNUU abría la "era de la Luz" parece hoy quimérica. A.A.B. había escrito que desde junio de 1945, Maitreya anunció su voluntad de estar entre nosotros en breve plazo... pero Maitreya, como el Mesías judío, no llegaba.

Es entonces cuando se va larvando, fuera de la disciplina de A.A.B. y de sus grupos la “operación Maitreya": será la presencia material y directa de Maitreya la que, mediante su influencia directa entre las poblaciones -a través de su aparición frecuente en distintos lugares, a razón de una vez por semana en los últimos dieciseis años en puntos muy alejados del globo- y la realización de “milagros” -el más habitual la “magnetización del agua” de los lugares en donde ha aparecido, un agua a la que se atribuyen poderes curativos- impondrá sus criterios: paz para los pueblos, iluminación para los hombres y armonía para la Tierra. El "Día de la Declaración", anunciado durante 1994, precederá al reconocimiento universal de Maitreya como “Rey del Mundo”.

Cuando todo estaba previsto para el lanzamiento mundial de Maitreya, algo falló. Creme atribuyó dicho retraso a la negativa de la CNN de Ted Turner, a retransmitir en directo una entrevista con Omar Ben. Creme ha descrito en el curso de sus conferencias el proceso que seguirá Maitreya para manifestarse: "De los grupos existentes en todos los ámbitos de trabajo se formará un núcleo entrenado directamente por el Maestro mismo. Gradualmente las agencias gubernamentales le pedirán ayuda y consejo (...) Los próximos años verán el crecimiento de su poder y efectividad en el mundo. Posiciones administrativas y gubernamentales serán ofrecidas a ciertos miembros del grupo interior, el cual podrá entonces realizar directamente los cambios requeridos. Así se podrá fundamentar directamente el nuevo orden mundial"; así pues estar en el círculo de Maitreya conferirá dignidad y poder. "Una conferencia de prensa internacional en la cual el Instructor del Mundo presentará Sus credenciales conducirá al Día de la Declaración, cuando Maitreya aparecerá en las cadenas de televisión y radio del mundo conectadas vía satélite. En ese día El "adumbrará" mentalmente a toda la humanidad simultáneamente. Todos oirán Sus palabras internamente en su propio idioma: esta comunicación telepática llegará a todos, no sólo a aquellos que estén mirando la televisión o escuchando la radio, y cientos de miles de curaciones milagrosas tendrán lugar en todo el mundo, sin dejar duda de que El y solo El, es el Cristo, el Instructor del Mundo para toda la humanidad", sigue diciendo Creme. "Adumbrar", por cierto, quiere decir "colocar bajo su sombra".

La revelación de que Maitreya está entre nosotros se dio a conocer el 14 de mayo de 1982 en el curso de una conferencia de prensa en Los Angeles. Fue entonces cuando Creme anunció que Maitreya vivía en Londres como un miembro de la comunidad asiática; "pero la prensa no reaccionó" lamentan los partidarios de Maitreya. Dos años después, 22 periodistas se reunieron en el East End londinense, buscando a Maitreya. En 1987 Creme anunció grandes trastornos y cambios políticos para el futuro inmediato que, efectivamente se produjeron: la distensión, la caída del muro de Berlín, la finalización de unas guerras, liquidación de tensiones, etc. ¿Casualidad? A partir del 11 de junio de 1988, Maitreya "aparece" con una regularidad cada vez mayor, en la actualidad semanalmente; en aquella ocasión lo hizo en Nairobi "salido de la nada en una reunión de oración y sanación al aire libre. Fue fotografiado hablándole a miles de personas que instantáneamente le reconocieron como el Cristo". También nuestro país tuvo el privilegio de ver a Maitreya: "El 14 de mayo de 1997, Maitreya apareció ante 6-700 católicos en Santander, España. Habló durante 15 minutos. Se magnetizó agua en la zona. La reacción fue mixta". La noticia, no se ha podido confirmar fuera de las fuentes afectas a Creme...

El Maitreya manifestado tiene una personalidad conocida; se trata de Omar Ben Uh-Aishtar, nacido en Palestina el 14 de mayo de 1942. Ya en su infancia era un tipo extraño. Curaba –o Creme dice que curaba- por imposición de manos. Sus detractores dicen que fue iniciado por un "adepto de la Logia Negra", lo cual equivale a otorgarle el rango de "mago negro", pero la información procede de las fuentes de la "Escuela Arcana", así que es interesada; los teósofos y derivados, suelen tachar de "magos negros" a quienes se sitúan en franca oposición desde alguna otra escuela ocultista. Alice A. Bailey en su polémico libro "La exteriorización de la Jerarquía" exponía la tesis de que paralelamente al "guía del mundo" aparece su imagen invertida y contrapuesta. Todo Cristo tiene a su Anticristo. Omar Ben sería, para los seguidores de la Bailey, un Anticristo que obstaculizaría por todos los medios la tarea del verdadero Maitreya. Dentro de la misma interpretación, la "Meditación de Transmisión" realizada a través de los grupos no sería sino una maquiavélica trampa en la cual los ingenuos discípulos se dejarían absorber "energía psíquica" que iría a parar al anticristo con el fin de incrementar sus poderes...

En 1965 Omar Ben ingresa en un monasterio budista de Sikkim en donde se especializa en la adquisición de "shiddis", poderes psíquicos, durante los siguientes diez años. El 10 de junio de 1977 se establecerá en Londres e iniciará su "manifestación", dará conferencias, establecerá contactos con medios políticos, financieros, periodísticos, etc. Nueve años después comenzarán sus “apariciones” en todo el mundo... Es evidente que todos estos datos los facilitan sus partidarios, si excluimos estos testimonios, no encontramos nada. “Testimonio único, testimonio nulo”, que dicen los leguleyos. Hay algo delirante en todo esto.

Ahora bien, lo que podemos llamar el “caso Maitreya” es, en el fondo, una reedición del “caso Khrisnamurti”, o la “anunciación” del “guía de la Nueva Era”. Si ominoso fue éste último, no parece que vaya a ser mejor la venida de Maitreya cuya “manifestación”, año tras año viene retrasándose. No parece que todo esto sea excesivamente serio. Pero, a decir verdad, tampoco es muy serio y solvente el pensamiento de Alice Ann Bailey y ya hemos visto que ha estado en condiciones de influir en altos funcionarios de NNUU.

6. Federico Mayor en Share Internacional

Por eso es mucho más sorprendente que Federico Mayor Zaragoza, hombre vinculado a los círculos mundialistas y universalistas, aparezca con singular frecuencia en las columnas de Share Internacional (donde hay una docena de artículos suyos) y haya concedido una entrevista personal y exclusiva a esta publicación. La entrevista tuvo lugar en la sede de la Fundación Cultura y Paz, en Madrid. La entrevista es decepcionante para los “buscadores de la oculto”. No hay ni una sola pregunta relacionada con los temas propios de Share Internacional, ni siquiera se insiste mucho en la crisis espiritual de nuestro tiempo. Todo gira en torno –también aquí- a NNUU y al papel que le corresponde a esta institución y a sus agencias especializadas en la nueva era. Mayor Zaragoza recuerda el origen de la institución: “Crearon las Naciones Unidas en San Francisco; el sistema de Bretton Woods dio origen al Banco Mundial, que al principio se denominó Banco para la Reconstrucción y el Desarrollo, aunque de eso ya nos hemos olvidado del todo. Naciones Unidas existe precisamente porque “nosotros, los pueblos, hemos decidido evitar a nuestros hijos el horror de la guerra”. Esto es algo que debemos aplaudir, puesto que los americanos no dijeron “nosotros ganamos la guerra”, sino que fueron más allá, miraron más lejos”. Necesitamos unos valores morales que sean aceptados y aplicados por todos, y estos se hallan en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. No olvidemos, tampoco, que fue una americana, Eleanor Roosevelt, quien habló muy claro y alto sobre estos nuevos valores. Existen para todo el mundo.

En las decladraciones de Federico Mayor se percibe claramente la escisión entre el mundialismo universalista promovido desde NNUU, y la globalización generada desde los  estados mayores de las multinacionales y que tiene en EEUU su expresión hegemónica nacional. Por esto el esfuerzo de NNUU no se ve siempre recompensado por el éxito. Mayor Zaragoza no ahorra invectivas contra los EEUU, propone, ir más allá de lo hecho hasta ahora a favor del mundialismo universalista: “Necesitamos un marco de referencia mundial para establecer normas, y que los transgresores sepan que existen esos mecanismos punitivos. Necesitamos fortalecer las instituciones internacionales; por eso participo en un proyecto de la Universitat Politècnica de Catalunya, en España, llamado Ubuntu [término africano tradicional que designa ‘humanidad y compartir’], que defiende un sistema más efectivo, representativo y democrático de instituciones internacionales”.

El momento de ruptura se produjo tras la caída del Muro de Berlín: “Todos esperábamos que, cuando cayó el Muro de Berlín –gracias a ese magnífico estadista que es Mijail Gorbachov–, que el mundo recibiría los prometidos ‘dividendos de la paz’. Pensamos: “Por fin, conseguiremos los dos mil millones de dólares al día que algunas potencias mundiales se gastan en armamento; celebremos el hecho de que Naciones Unidas recibirá parte de ese dinero, tal vez un 10, un 20 o un 30 por ciento”. Pero entonces se nos negaron los dividendos de la paz y una reestructuración de la ONU. La frase ‘nosotros, los pueblos’ no se escuchó. Estados Unidos empleó su tiempo en construir el G7 y el G8, y, poco a poco, empezó a silenciar a la ONU”.

Distintas iniciativas, UNESCO, Ubuntu, NNUU, la propia fundación presidida por Mayor Zaragoza, la Fundación por la Paz, forman redes orientadas hacia los mismos fines por distintos caminos. En todas se trata de “poner en práctica una declaración y plan de acción que fue aprobado unánimemente por la Asamblea General de Naciones Unidas en septiembre de 1999 (…) Tenemos que proclamar que cada ser humano es igual, en dignidad, en libertad –y, como afirma el primer artículo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: En un espíritu de fraternidad”. Federico Mayor se refiere a todo este entramado como “baluartes de la paz” que deben basarse en la educación así como en principios morales y éticos, según declara la carta constitutiva de la UNESCO.

Hay algo misional y religioso en el punto de vista de Federico Mayor: “La carta de constitución de la UNESCO es uno de los documentos más inspirados que jamás he leído. Por eso les decía a mis compañeros y compañeras que trabajaban conmigo en las oficinas centrales de la UNESCO en París: “¡No tenéis un empleo, tenéis una misión! Si os sentís un poco deprimidos, leed el preámbulo de la carta de la UNESCO antes de acostaros”.

7. La verdadera red de redes: NNUU. Sumario de iniciativas

Todas las afirmaciones de Federico Mayor parecen razonables, se les podrá acusar de cierta ingenuidad y candor, pero son razonables, como razonables son también las preguntas. El problema está en que una entrevista razonable aparece en un órgano de prensa de un delirante grupo ocultista que anuncia que el buda de la nueva era ya está aquí y espera sólo que Ted Turner, propietario de la CNN, le dé el visto bueno para ser reconocido como tal por el mundo. Y, entre tanto, sus partidarios, los lectores de Share Internacional, se preparan haciendo meditaciones colectivas que otros grupos ocultistas denuncian como “vampíricas”, mientras que su Maitreya aparece y desaparece “magnetizando agua” en los puntos más distantes del planeta… Pero lo sorprendente es que esto no es nuevo: situaciones de este tipo ya han sido protagonizadas por otros altos funcionarios de los círculos universalistas de NNUU y de sus agencias. A decir verdad, Share Internacional no es más extravagante que Lucis Trust.

Ciertamente, salvo esta entrevista realizada para Share Internacional por una de sus habituales colaboradoras, Carmen Font, el resto de la docena de artículos reproducidos en esta web proceden de El País y es posible que hayan sido reproducidos sin pedir autorización. Lo que sorprende no es esto, sino el interés que un grupo ocultista, repetimos, de orientación delirante, manifiesta por las opiniones de Federico Mayor. Lo que implica, necesariamente, cierta sintonía. A fin de cuentas, todos estos grupos vinculados al universalismo forman “redes”, algunas de ellas minúsculas, pero que entrelazadas constituyen una urdimbre de cierta importancia. La “red” Share Internacional, por excéntrica que sea, no sería más que una entre muchas que tienden a los mismos fines y eso hace que interese a Federico Mayor.

Así pues, la globalización en su actual configuración, no es lo mismo que el humanismo universalista, pero puede existir un punto de encuentro. Para Federico Mayor todo consistía en “humanizar la globalización” es decir “reducir drásticamente las desigualdades y conseguir que los flujos migratorios constituyan una opción y no el camino forzado de los marginados. Poner a los seres humanos, sin excepción, como objetivo prioritario”. Y, en segundo lugar, retornando a lo que Mayor considera que era la idea originaria que dio vida a NNUU: “Por la propia naturaleza del desafío, son cuestiones que deberían abordarse en las Naciones Unidas. En aquellas en las que soñó el presidente Roosevelt”.

Esto marcaría el advenimiento de la “nueva era”. Federico Mayor dice en uno de los artículos reproducidos en Share Internacional: “¡Tener presente el futuro! Sólo así, las generaciones actuales, que han aprendido las transformaciones de hondo calado que han acaecido en muy pocos años podrán pasar airosamente el testigo del relevo a sus hijos -los hijos no tienen apellidos ni faltas- diciéndoles al oído: "Estamos iniciando una nueva era. La de la gente. La de la voz de todos. El secreto radica en compartir mejor. Y en mirar hacia delante". La nueva era a la que alude Mayor Zaragoza tendrá una carta magna dotada casi de un sentido religioso: la Declaración Universal de Derechos Humanos cuyos contenidos repite machaconamente en todos los artículos por él escritos a modo de pedagogía o, más bien, de catequesis universalista.

A finales de julio de 2006 tuvo lugar en Estella-Lizarra un “Foro Espiritual” para “promover los espacios para el diálogo y el encuentro interreligioso”[3]. La reunión contó con el apoyo de los fondos de UE, el auspicio del Ayuntamiento gobernado en aquel momento por el PSOE y con el “auspicio de Federico Mayor Zaragoza en representación de la Fundación Valora”. Evidentemente, la calificación de “religioso” es relativa. Muy frecuentemente, la frontera entre secta y religión no está muy clara, ni tampoco entre secta light y secta destructiva. Al Foro Espiritual acudieron gentes muy diversas, incluida la Secta Moon o los Hari Khrisna, Ananda Marga y otros por el estilo. Claro está que los moonis no estaban presentes como tales pero si a través de una de sus coberturas, la Federación Internacional Interreligiosa para la Paz Mundial, dirigida por Armando Lozano, reconocido líder en España de la Iglesia de la Unificación o «Secta Moon». Esta vez, se presentarán en el Foro como Federación Internacional Interreligiosa para la Paz Mundial. Otro de los ponentes es Guillermo Elvira, en representación de Sathya Sai, más conocidos como «Sai Baba». Este grupo, como tantos otros que participan en el Foro, aparece citado como secta en varios informes oficiales (el de la Cámara de Representantes de Bélgica en 1997, la Asamblea Nacional Francesa en 1999 o un informe del Parlamento de Alemania en 1998). Brahma Kumaris, también órgano con estatus consultivo en la ONU, tiene tras de sí acusaciones en informes oficiales franceses, belgas, suecos y alemanes. En cuanto a Ananda Marga, actualmente Asociación Espiritual Mundial, en la India ha sido responsabilizada de atentados y asesinatos y aparece en el Informe Cottrell elaborado por el Parlamento Europeo como “secta”…Los encuentros de Estella son otra “red” cuya ósmosis con el universo sectario es evidente, lo cual no quita para que la fundación presidida por Federico Mayor reciba su apoyo.

Convocatorias de este tipo no son raras. Los días 12 y 13 de mayo de 2007 tuvo lugar otro de estos saraos en la Universidad de Alicante como actos previos al Parlamento de las Religiones, cuya inauguración corrió a cargo de Federico Mayor Zaragoza, en tanto que co-presidente ahora de la Alianza de Civilizaciones. También aquí estuvieron presentes los Brahma Kumaris, los Bahá´í, fronterizos con el universo sectario, mucho más en el lado de las sectas que en de las religiones tradicionales, desde luego.

El 10 de abril de 2008 tuvo lugar uno de estos encuentros convocado esta vez por la propia fundación Cultura de Paz, presidida por Mayor Zaragoza en la abadía de Montserrat, de la que surgió la “Declaración de Montserrat” que ha sido definida como “ingeniería de las religiones”. El documento es una muestra sincretismo en el que los líderes religiosos presentes, “tal y como establece el Informe de la Alianza de Civilizaciones” invitan “a la sociedad civil y a los actores institucionales, entre otras cosas, a trabajar en estrecha colaboración, diligente e incansablemente, con resolución e imaginación, para lograr los Objetivos del Milenio (Objetivos del Milenio para el Desarrollo de las Naciones Unidas). En otras palabras: a la Paz Mundial proclamada por NNUU a través de la Alianza de Civilizaciones. Es evidente el contexto en el que se sitúa la iniciativa de Zapatero.

Al menos en esta reunión, la mayoría de los asistentes pertenecían a religiones tradicionales y se había evitado la presencia de sectas conflictivas. Asistieron el obispo de Urgell y copríncipe de Andorra, Joan Enric Vives; Mohammad Khatami, presidente de la Foundation for Dialogue among Civilizations y ex presidente de la República de Irán; Aram I, Católicos de Cilicia de la Iglesia Armenia Ortodoxa y presidente del Consejo de Iglesias de Oriente Medio; Abdulaziz O. Altwaijri, director general de la ISESCO; el rabino René-Samuel Sirat; Mar O. Oraham, de la Iglesia Asiria del Este; Kjell M. Bondevik, presidente del Oslo Centre for Peace and Human Rights y ex primer ministro de Noruega; Candido Mendes, secretario general de la  Acadèmia de la Latinidad, y William F. Vendley, secretario general de la Conferencia Mundial de Religiones para la Paz.

Frecuentemente, los promotores de todas estas iniciativas son los mismos. Los nombres de Gorvachov, Mayor Zaragoza, Robert Muller, se repiten con frecuencia inusitada. La participación de Lucis Trust es habitual, directamente o a través de sus organizaciones o de algunos de sus responsables. La reunión que tuvo lugar en Ámsterdam del 5 al 9 de noviembre de la “Carta de la Tierra”, es típica del quehacer de estos grupos. Se trataba de impulsar la aceptación universal del documento expresamente elaborado para sustituir al Decálogo, y llegar a ser el nuevo paradigma ético del nuevo milenio, como había declarado en 1992 uno de sus promotores el ruso Mikhail Gorbachov. El origen de esta Carta se remonta a la Conferencia de las Naciones Unidas celebrada en Estocolmo en 1972 dedicada al medio ambiente. Fue en Río de Janeiro, por iniciativa de Gustave Speth, Secretario General de la Cumbre, que se constituyó a finales de 1992 el Consejo de la Tierra, Organización No Gubernamental (ONG) con sede en Costa Rica. El Consejo se convirtió en la Secretaría encargada de preparar el “borrador” que pidió la Comisión de la Carta de la Tierra. El Consejo trabaja en este proyecto de carta con otra ONG, la Cruz Verde Internacional, fundada en 1993 por M. Gorbachov. La función de la Carta sería sintetizar un código universal de conducta que integrara y también reemplazara los códigos morales de las religiones. Promovido por los programas de las Naciones Unidas para el Desarrollo y para el Medio Ambiente, está apoyado por la Carnegie Endowment for International Peace, y las Fundaciones Ford,  Rockefeller, Mellon y Pew. Una de las organizaciones que promueve este pensamiento es el grupo Buena Voluntad Mundial. Como es habitual en este tipo de encuentros participaron el teólogo disidente Leonardo Boff y Federico Mayor Zaragoza, ex-director general de la UNESCO y una de las cabezas de la llamada Alianza de las Civilizaciones.

La reina Beatriz de Holanda rindió homenaje al Arca de la Esperanza -remedo del Arca de la Alianza- que contiene simbólicamente guardada la Carta de la Tierra, como el Arca de la Alianza contenía el Decálogo. Este “arca” está confeccionada en madera noble con pinturas en los costados que representan símbolos y criaturas de la Tierra al estilo de diferentes culturas, y niños pintados en su tapa. Dentro se encuentra la Carta de la Tierra, escrito sobre papiro… La diseñadora es Sally Linder. El “arca” está depositada en el hall del Interfaith Center de Nueva York, a la espera del momento de ser instalada en la Asamblea General de la ONU. Si esto no es pensamiento mágico y caricaturas seudoreligiosas será preciso encontrar una palabra para definirlo.

El 12 de noviembre del 2005 escribía Leonardo Boff, resumiendo las conclusiones de Amsterdam: “Este sueño bienaventurado supone entender ‘la humanidad como parte de un vasto universo en evolución’ y la ‘Tierra como nuestro hogar; implica también ‘vivir el espíritu de parentesco con toda vida, con reverencia; el misterio de la existencia, con gratitud, y el don de la vida que utiliza racionalmente los bienes escasos para no perjudicar el capital natural de las generaciones futuras; ellas también tienen derecho a un Planeta sostenible y con buena calidad de vida”.

El mensaje de todas estas redes es siempre idéntico y la Alianza de Civilizaciones no es más que una de las muchas establecidas en los últimos años. Su función especial es “trabajar” al mundo islámico, aproximarlo a los ideales universalistas y normalizar su implantación en Europa Occidental a través de los 40-50 millones de inmigrantes, en buena medida de confesión islámica que se asientan en sus distintos países. Eso, por lo demás, debería facilitar la resolución del conflicto palestino, considerado por estas redes como el más grave que vive hoy la situación internacional.

Sería un error considerar a la Alianza de Civilizaciones como un proyecto emanado por la “doctrina Zapatero”. Zapatero es quien está dando la cara, y el Estado Español quien lo financia, pero las coordenadas ideológicas trascienden con mucho al irrelevante presidente de gobierno español. La autoría intelectual del proyecto no es suya: ha sido cocinado –como decenas de iniciativas similares de las cuales en estas páginas hemos dado un brevísimo resumen- en los ambientes del universalismo mundialista atrincherados en NNUU.

9. Conclusiones

En mayo de 2008, el boletín uruguayo de Buena Voluntad Mundial[4] publicaba esta nota: “Durante la Luna llena del Buddha, en mayo de 1945, las fuerzas de iluminación entraron en actividad y la luz comenzó a afluir a las mentes de los hombres… Los primeros en ser afectados serán los grandes movimientos educativos, los foros del pueblo en todos los países y los valores que se están desarrollando ahora por medio de la difusión y la industria cinematográfica y también afectarán profundamente la prensa, los editores de la literatura mundial, conferencistas, escritores, locutores, periodistas y los trabajadores en el campo social. Estos efectos quizás no se evidencien aún debido al breve tiempo transcurrido, pero dichos movimientos y tales personas son hoy los receptores de las energías de iluminación, si están preparados para reconocer las nuevas ideas que emergen, constituyendo también los custodios y agentes distribuidores de dicha energía, canalizándola y dirigiéndola para que influya en las masas de todas partes.Las Naciones Unidas y el Instituto Cinematográfico Jackson Hole convocarán la primera Cumbre sobre Visión Global entre el 5 y 9 de junio. La cumbre reunirá a los líderes del entretenimiento y los oficiales de las Naciones Unidas para explorar de qué manera se pueden aprovechar el cine y la televisión en la creación de consciencia sobre los temas globales…”

Es dentro de éste contexto y no como una mera originalidad de Zapatero en donde hay que enmarcar la iniciativa de la Alianza de Civilizaciones. A decir verdad, todo el problema consiste en establecer a través de qué caminos físicos, qué nombres, personas y situaciones, estas ideas humanistas y universalistas llegan al cerebro de Zapatero del que hemos dicho desde el principio que es un páramo cultural.

Estas ideas no nacen de un entorno aséptico: se gestan en medios, no sólo permeables al ocultismo y a las sectas, sino que –como hemos demostrado- el ocultismo y las sectas han estado en la base de su advenimiento. No son ideas nuevas, son ideas que se han ido gestando desde mediados del siglo XIX en grupos masónicos irregulares, en ritos marginales, en grupos ocultistas y en iniciativas a ellos vinculados. En mayo de 1945 , Alice Ann Bailey percibió que, con la derrota de Alemania y la creación de NNUU. En aquel momento sostenía la identidad entre los ideales de paz mundial de los aliados y la iniciativa internacional que sustituía a la Sociedad de Naciones. Sin embargo, con el paso del tiempo, las grandes potencias se vieron sometidas a los imperativos del realismo dictados por la Guerra Fría. En este contexto, los humanistas universalistas no podían hacer gran cosa. Sin embargo, al caer el Muro de Berlín, creyeron que su momento había llegado. Identificaron el “fin de la historia” con su hora: la hora de la humanidad, la entrada en la “nueva era”, el momento de afirmación de los principios “acuarianos”. Pero se trataba de una ilusión: los vientos de la globalización eran fundamentalmente económicos, no humanitaristas. A partir de ese momento se produjo una escisión entre las dos corrientes –la entrevista de Mayor Zaragoza a Share Internacional es significativa al respecto- y los humanistas universalistas empezaron a partir de ese mismo momento a multiplicar sus iniciativas de creación de redes mundiales que defendieran sus ideas.

En el momento de escribir estas líneas la confrontación está entre la globalización económica gerenciala por las multinacionales y que tiene en los EEUU a su principal valedor y las redes mundiales humanitarias atrincheras en NNUU. No son campos nítidos, existen piezas que se sitúan entre ambos campos: determinadas fundaciones (la Carnagie, la Rockefeller, fundación VISA), personajes como Ted Turner (dueño de la CNN), etc. Por otra parte, salvo en raros momentos (los instantes previos a la guerra de Irak), estas divergencias no suelen salir a la superficie. Hay que leer boletines de poca difusión, declaraciones tediosas que jamás ocupan titulares de prensa, documentos cuyo buenismo hace que se caigan de las manos a las pocas líneas de haber iniciado su lectura. Pero la escisión existe y está ahí.

La Alianza de Civilizaciones es hija del humanismo universalista difundido por estos medios y es ahí en donde hay que encuadrarla y no como una excentricidad propia de un dirigente política impérito e incapaz.

© Ernesto Milà – Infokrisis – Infokrisis@yahoo.es – http://infokrisis.blogia.com



[1] La Haine (en francés, literalmente, “el odio”) no es precisamente un grupo pacifista, su página web incluye un manifiesto a favor de "la violencia como forma permanente de lucha política" y su misión es "luchar contra el capitalismo y por la justicia, intentando crear un polo de referencia informativa opuesto al de las grandes cadenas mediáticas y mafiosas". Es una de las redes de apoyo al castrismo cubano. Uno de sus colaboradores es Justo de la Cueva Alonso, sociólogo y antiguo colaborador de Tribuna Médica, una revista del grupo Antibióticos SA, a cuyo frente estaba Federico Mayor Domingo, padre del ex director general de la Unesco Federico Mayor Zaragoza. Más adelante, Antibióticos, SA sería vendida a la multinacional italiana Montedison. La operación fue cocinada por el entonces jefe de la masonería italiana, Di Bernardo, con Mario Conde, en aquel momento hombre influyente en la masonería española a través de la Logia Concordia nº 2 de Madrid.

[2] En 2002 tuvo lugar en Ginebra el Foro Mundial de la Sociedad Civil, impulsada por el Foro del Milenio de Naciones Unidas. En algunas de las iniciativas de este foro estaban al frente personalidades relevantes, entre ellas Robert Muller y Federico Mayor. Otra red tejida desde el edificio de NNU en Washington.

[3] http://www.foroespiritual.org/, donde puede encontrarse toda la información sobre estos eventos.

 

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