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Infokrisis.- ERC, oficialmente, ha lanzado una oferta de colaboración a CiU, al mismo partido al que le dio calabazas hace menos de cuatro meses. De poco le ha importado haber firmado un pacto con Montilla, eternamente acompañado por su sonrisa de pasmarote: los pactos están para eso, para romperse, aunque sea a los cuatro meses de firmarse. Este episodio evidencia la catadura moral de los dirigentes de ERC

El techo autonómico está alcanzado…

La semana pasada, Carod Rovira lo proclamaba solemnemente: “Catalunya ha alcanzado el máximo techo autonómico al que puede aspirar. Ahora toca la vía de la autodeterminación”. Para ERC, y para los nacionalistas de todos los tiempos, “autodeterminación” quiere decir “independencia”. Carod Rovira entiende que la “vía estatutaria” ya no da más de sí, y por eso considera que, a partir de hora, lo que toca es la “vía de la autodeterminación”. Por eso se avecinan tiempos duros.

ERC calcula que la coronación del “proceso de paz” del País Vasco va a debilitar al Estado y que, en el momento en el que se corone, será la hora del independentismo catalán. Como dice el viejo refrán castellano: “Al perro viejo, todo se le antojan pulgas”. Eso es lo que intenta Carod: que el Estado sea asaltado al mismo tiempo por distintos procesos centrifugadores a los que no pueda hacer frente.

Ese proceso ha sido favorecido por ZP y por su política. ZP debía de haber leído el Estatuto antes de refrendarlo. ZP debía haber dejado claro con Montilla cuáles eran las preferencias del “Estado” en lo relativo a la política de pactos en Catalunya. Pero ZP hizo todo lo contrario de lo que debía hacer. Y el resultado ha sido un formidable proceso de estallido nacional. Si ZP hubiera escuchado lo que decían los dirigentes de ERC, probablemente se hubiera enterado de que, para este partido, el “Nou Estatut” era apenas un peldaño en la escalera que llegaba a la independencia de Catalunya. A partir de ahora, ERC no va a aludir más a “estatutos”, sino solamente a “derechos de autodeterminación”.

Las amenazas de ERC ante la sentencia del Constitucional

No se sabe todavía en qué fecha, pero se sabe que va a ser pronto, seguramente antes del verano. Entonces, el Tribunal Constitucional se deberá pronunciar sobre el Estatuto de Catalunya y su legalidad. El Constitucional no es la fiscalía del Estado, no es un organismo que come de la mano del gobierno. El problema para el gobierno ZP es justamente ése: que lo más probable es que el alto tribunal se pronuncie en contra de algunos artículos del texto que, en la práctica, sellan la desaparición del Estado del territorio catalán. Y esto abre varias incógnitas.

En tanto que demócratas, todos los partidos deberían aceptar la sentencia, sea cual sea. Pero no está del todo claro que los partidos nacionalistas, y mucho menos los irresponsables de ERC, vayan a aceptar una sentencia contraria. De ahí que ERC esté en estos momentos calentando motores ante una sentencia que prevén desfavorable.

En el momento que se produzca la sentencia, ERC intentará organizar la movilización popular en torno a la defensa del Estatuto caído y su argumentación será: “Nos cierran la vía estatutaria; luego sólo nos queda la vía independentista”.

Variar la política de alianzas: como si tal cosa

Previendo esta situación y, sobre todo, el hecho de que Montilla no les seguirá en su aventura independentista, lo que ERC intenta es apisonar a Montilla mediante una doble tenaza: la movilización en la calle y la amenaza de abandonar el tripartito. No es una mala estrategia en defensa de sus intereses, pero donde ERC demuestra ser una banda de auténticos gañanes es en las tácticas.

La propuesta realizada por Vendrell, un efímero conseller, alto cargo de ERC y uno de sus rostros más innobles e intranquilizadores, ha causado el enésimo revuelo en Catalunya. Vendrell ofrece a CiU una nueva combinación, la misma que ERC rehusó proponer hace cinco meses: Mas sería presidente, a cambio, tan solo, de que se comprometiera a convocar un referéndum de autodeterminación… lo que en la práctica equivaldría a que el actual aliado, el PSC, se quedaría “compuesto y sin novia”.

Para ERC la política parece un juego: hoy juego contigo, mañana juego con el otro. ERC es todavía víctima del “síndrome de la llave”. Convencidos de que tienen la llave de la gobernabilidad de Catalunya, se creen en condiciones de realizar cualquier propuesta a diestro y siniestro, sin el más mínimo pudor, ni el menor rastro de lealtad a la palabra dada. Montilla se merece todo lo que le ocurre por haber elegido aliados tan estrafalarios.

ERC es un partido crepuscular. En las últimas elecciones perdió casi doscientos mil votos; realmente poco si tenemos en cuenta que el PSC perdió una cantidad similar. Y aún así, Montilla los eligió como aliados, en lugar de –como indicaba la lógica política- limitarse a ser “conseller en cap” de un gobierno presidido por Mas. Pero la lógica tiene poco que ver con las ambiciones políticas de Montilla. No quería ser el segundo de a bordo, sino quien “cortara el bacalao”. Y para ello, en lugar de tener un aliado “serio” y políticamente solvente, prefería trabar pactos con gañanes a los que creía que iba a manejar mejor.

El calvario catalán

Nunca, como ahora, Catalunya ha dado una muestra tan penosa de estar gobernada por cretinos e irresponsables a los que les interesa más sus ambiciones personales (Montilla) o sus quimeras (Carod). La política catalana se ha convertido en una grotesca olla de grillos, y el “Patio de los Naranjos” de la Generalidad es una especie de patio de colegio en la que unos niños malcriados gritan, se alborotan y aspiran a hacer su santa voluntad.

Si algunos periodistas próximos al PSC habían resaltado que el gobierno catalán estaba dedicado a gobernar, y había dejado atrás el período de confrontación y elucubraciones del período anterior, se han equivocado. Nada ha cambiado en la política catalana: un individuo de dudosa solvencia política y que ha dejado un rastro penoso allí donde ha pasado (Montilla cuyo apoyo a Gas Natural solamente supuso un salto cualitativo en relación a los destrozos que había realizado en la política municipal) y un iluminado exaltado frecuentemente rebasado por los “niños terribles” de su partido (Carod), junto a un matrimonio (Saura-Mayol) en el que uno de los cónyuges es consejero de interior (es decir, dirige la policía autonómica) y el otro llama a las ocupaciones y a su legalización… eso es el “segundo tripartito”, un esperpento.

… Pero eso es lo que ha elegido el “pueblo catalán”. Luego, Catalunya no puede sorprenderse de que en otras zonas del Estado se boicoteen los productos catalanes y de que Codorniu haya tenido cifras negativas por primera vez en su historia en el anterior ejercicio económico. Los pueblos son responsables de los gobernantes que tienen y, lógicamente, de las consecuencias que su opción les acarrea. Si Catalunya es hoy una autonomía convertida en una broma pesada, es porque los catalanes así lo han querido. El boicot a los productos catalanes es hoy más legítimo que nunca.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

 

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