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Infokrisis.- Nuevamente la AVT demostró su capacidad de movilización y el rechazo con que una parte de este país ha recibido la política de "paz" de ZP. Pero, no olvidemos que la manifestación del sábado ha tenido un segundo leit-motiv: "11-M, queremos la verdad". Las reflexiones que siguen establecen una teoría sobre el alcance del proceso de paz, sus límites y sobre las relaciones entre el 11-M y el terrorismo vasco.

 

11-M: Queremos la verdad

Hasta hace relativamente poco tiempo, sostener que el terrorismo islámico no tenía gran cosa que ver con el atentado del 11-M suponía inmediatamente ser puesto en el montón amorfo y desordenado de los “conspiranoicos” que, por sí mismos, se desprestigiaban. Ayer sábado, 750.000 personas (o una impresionante manifestación) dijeron en voz bien alta lo que algunos ya habíamos dicho desde el principio: QUE LA VERSIÓN OFICIAL SOBRE LOS ATENTADOS ES PURA BASURA y que DOS AÑOS DESPUÉS, SEGUIMOS SIN SABER QUÉ OCURRIÓ.

La histeria con que los dirigentes del PSOE recogen cualquier crítica a la versión oficial y la ausencia de pruebas que aportan, son suficientemente elocuentes de que tienen la conciencia sucia. Cualquiera que haya estudiado con relativo detenimiento la versión oficial, quien haya guardado todo lo que se publicó en los días siguientes al atentado, quien tenga un mínimo de espíritu crítico, sabe que la versión dada desde la tarde del 11-M es falsa. En nuestra obra “11-M, los perros del infierno” lo afirmamos con rotundidad, apenas tres meses después de los atentados: la furgoneta Kangoo, la casette, la bolsa que no explotó, Jamal Zougan, etc., todo esto no eran más que las piedrecitas del cuento Pulgarcito, colocadas a propósito por el verdadero instigador del crimen. Ya entonces dijimos que el principio de toda investigación criminal era “¿A quién beneficia el crimen?” y las 192 víctimas del 11-M beneficiaron a muchos…

Pues bien, los agujeros negros y el olor a podrido que destila la versión oficial del 11-M, hoy han sido reconocidos por buena parte de la población. No es un pequeño grupo de conspiranoicos ni de analistas avisados en materia anti-terrorista: simplemente es una parte del país que está conociendo la naturaleza de estos agujeros negros y que comparte la sensación de mentira, engaño, indefensión e impunidad en que se refugian los verdaderos autores del crimen.

El 11-M proyectado sobre el futuro

Es evidente que durante el tiempo en que ZP y gentes como Rubalcaba se sienten en las poltronas del poder, el gobierno va a hacer todo lo posible por apuntalar la versión oficial y mantener al Juez del Olmo al frente de la investigación. Pero no lo estarán siempre. Esa es la gran amenaza que pesa sobre el PSOE y sobre los ZP y su banda de oportunistas sin escrúpulos.

En la preparación del 11-M debieron participar no menos de un centenar de personas, acaso un 50% funcionarios del Estado en distintos cuerpos de seguridad. Solamente así pudo elaborarse la "versión oficial"; contando con la colaboración y complicidad de un equipo amplio, la mayoría de los cuales solamente tendrían una visión limitada de su trabajo. En su conjunto podría elaborarse una gigantesca patraña macabra y sangrienta cuya astracanada final fue el turbio y mal montado episodio de Leganés, donde mueren todos los "culpables". Una versión como la oficial solamente puede sostenerse a corto y medio plazo si se cuenta con un gobierno que bloquee la investigación y desaliente cualquier tipo de esfuerzo por proseguirla. Pero esta situación, recuérdenlo los que han organizado el 11-M, no se prolongará eternamente.

Para un gobierno que, EN EL FUTURO, se proponga investigar qué ocurrió el 11-M, no será difícil investigar las cuentas de estos funcionarios a partir de sus distintos niveles de responsabilidad y silencio, las de sus allegados, sus bienes y en qué momento los adquirieron; y extraer las conclusiones oportunas. El 11-M y la explosión de Leganés precisan la complicidad de varios funcionarios de distintos cuerpos. Complicidad previa al crimen, cuando los instigadores estaban empezando a colocar las "piedrecitas" de Pulgarcito, complicidad en el momento del crimen, complicidad en la investigación y silencio eterno. El silencio se compra con dinero. El caso GAL ya lo demostró. Pero los funcionarios –que luego se jubilan y perciben pensiones- precisan, hasta el día en que mueren, dinero, dinero y dinero, especialmente si están habituados a pateárselo con putas, queridas, coca y buena vida. A quien encargó el 11-M –sea quien sea, o mejor, sean quienes sean- le va tocar pagar y seguir pagando durante décadas. Como en el caso GAL, siempre habrá alguna filtración, algún descontento, una querida envidiosa y despechada, alguna fuente que crea que resultará más beneficiada si llama a la puerta de “El Mundo” o de cualquier otro medio, que a donde ya le conocen y ya le han pagado.

Y luego está la posibilidad de que el PP vuelva al poder. Cuando lo haga, es presumible que algunos de los que han colaborado en la trama piensen si no sería mejor cubrirse las espaldas y denunciar a sus cómplices. Es posible que sea un funcionario jubilado, que esté percibiendo una pensión y tema perderla si se le procesa por conspiración, ocultamiento y demás…

Es por todo esto que entiendo perfectamente que todos los hombres del PSOE, los Blanco, los Rubalcaba, los De la Vega, los Alonso y tantos otros, reaccionen histéricamente cada vez que les recuerdan que EL 11-M NO ESTA CERRADO, QUE NO SABEMOS LA VERDAD, Y QUE HOY YA UNA PARTE Y MAÑANA TODA LA SOCIEDAD ESPAÑOLA, QUERRAN CONOCER LA VERDAD.

Vale la pena dirigir unas palabras al presidente del gobierno y a los Rubalcaba y demás: EL 11-M OS PERSEGUIRÁ SIEMPRE, AQUELLOS ATENTADOS OS DIERON EL ACCESO AL PODER, PERO TAMBIÉN EN ESE MOMENTO, EMPEZÁSTEIS A CAVAR VUESTRA TUMBA. Es posible que algunos de vosotros no tengáis nada que ver con la trama, pero sabéis lo suficiente -por que no sois idiotas del todo- como para percibir que en la "versión oficial", desde que la SER dio la noticia una hora después del crimen, de que era un "atentado islámico", planea el aroma del misterio, la conspiración y el fraude... y calláis. Por eso sois tan culpables como las mentes asesinas que idearon el crimen y lo ejecutaron. Sois cómplices por encubrimiento. No lo olvidéis, porque muchos españoles tampoco lo vamos a olvidar mientras vivamos.

Otro aspecto importante de la manifestación de la AVT es que, finalmente, con la presencia del PP en la misma quedó clara la desvinculación del partido de la primera posición que mantuvo: “ha sido ETA”. En dos años, el nombre de ETA recorre tangencialmente la trama, pero no hay nada que indique una participación del terrorismo vasco en la trama. Como máximo puede hablarse de “manipulación” del terrorismo vasco. Si, porque da la sensación de que quien ideó el 11-M tuvo muy presente que el PP vincularía los atentados a ETA (de ahí el éxito inicial de la operación que culminaría en el vuelco de unos cuantos cientos de miles de votos del PP al PSOE y en el innoble "queremos la verdad"... solamente de 11 a 14 de marzo de 2003) y decidió que era bueno sembrar también algunas pistas indirectas que se refirieran también al terrorismo vasco. Esto garantizaba la existencia de una “línea de repliegue” por parte de los mentores del 11-M: si, a la larga, se cuestionaba la pista islámica, quedaba la pista etarra a la que el PP se aferraría desesperadamente y con la que quedaría satisfecha su ansia de investigar el 11-M. A fin de cuentas, hasta hace sólo unas semanas el PP seguía defendiendo la autoría de ETA.

Ahora bien, si esto es así, y es muy posible que fuera así, es evidente que alguien dentro de ETA debía de facilitar la elaboración de pistas falsas: por ejemplo, el hecho de que la organización robara un coche JUSTO EN EL MISMO CALLEJÓN EN EL QUE VIVÍA TRASHORRAS, o que la “caravana de la muerte”, que condujo parte de los explosivos de Asturias a Madrid en Enero, siguiera un recorrido paralelo a la “caravana de la muerte” de ETA en itinerario y en fecha. Y esto nos lleva directamente al “proceso de paz", piedra angular de la política de ZP y máxima esperanza para su reelección.

El “topo” de ETA con nombre y alias

El 12 de julio de 2002, “Josu Ternera”, de verdadero nombre José Antonio Urriticoechea, abandonaba su escaño en el parlamento vasco y pasaba a la clandestinidad con la excusa de haber sido requerido por la Audiencia Nacional para declarar sobre el atentado a la Casa Cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza en 1987. Desde entonces, solamente Carod-Rovira le ha visto oficialmente la cara en la repugnante reunión de Perpignan.

Vale la pena repasar un poco la historia de los últimos años de ETA. La “tregua trampa” fue decretada, solamente, a causa del lamentable estado de la organización, literalmente convertida en un gruyere, acosada por los topos y bajo una presión insoportable por parte de las Fuerzas de Seguridad del Estado. ETA aprovechó aquella “tregua trampa” para duplicar su infraestructura y crear una organización paralela a salvo del acoso policial.

Esto dio buenos resultados en un primer momento. En el año 2000-2002 no ocurre nada anormal. La organización comete atentados y van cayendo algunos comandos, con la misma frecuencia que en el período anterior. Sin embargo, a partir de 2002, las caídas se convierten en más frecuentes. Basta que un etarra salga de su madriguera con una bomba o con un cartucho de dinamita, para que inmediatamente sea detenido por la policía. Y esas caídas se producen no solamente a nivel de base, sino también entre la cúpula dirigente, particularmente en Francia. Caen todos. El propio Mikel Antxa, que acompaño a Carod en la reunión de Perpignan, resultó detenido en octubre de 2004 en Francia… Ya no hay duda: ETA tenía un topo, un topo eficaz y silencioso. Los medios lo han silenciado para no hacer peligrar su misión. Pero las cosas están cambiando. Y el topo está situado en la clave de una trama político-conspirativa de singular maquiavelismo y complejidad.

Ese topo no era un topo como los anteriores. No era un militante de base que en unos años logra escalar una posición de privilegio y consigue desarticular unos cuantos comandos antes de tener que poner tierra por medio. En esta ocasión el topo era diferente: estaba en la cúpula. ¿Por qué lo afirmamos? Porque durante tres años (de 2002 a 2005) logró seguir incrustado en la estructura etarra sin despertar sospechas. No era un topo en la base, era un topo en la cúpula, con prestigio dentro de la organización, consciente de que ETA se estaba acabando y que aspiraba solamente a una salida personal airosa en la que se incluía quedarse con la parte del león del “tesoro de ETA”: el producto de cuarenta años de rackett, secuestros y exacciones. Si hubiera sido un topo "de base" pronto habría sido descubierto, identificado y perseguido o asesinado. Su tarea delatora habría concluido pronto. Pero no ocurrió así: entre 2002 y 2004, los golpes que recibió ETA fueron constantes, sin que la organización consiguiera explicar por qué sus militantes no estaban en condiciones de realizar ningún atentado. El topo debía tener una visión más amplia de la organización, debía de ser un "intocable" de la misma, a salvo de cualquier crítica y con prestigio entre la militancia.

Hace dos años y medio, advertimos por primera vez lo sorprendente de las operaciones policiales continuadas que se reiteraban una y otra vez contra ETA y que evidenciaban a todas luces la existencia de un topo. Entonces, en Krisis.info formulamos nuestra teoría: no sabíamos entonces quién era el topo que estaba desmantelando la organización etarra, solamente intuíamos que se trataba de un topo situado en la cúpula de la organización. Y entonces decíamos: “hará falta ver con el tiempo qué dirigente etarra queda a salvo de las detenciones. Entonces no habrá dudas: ese es el topo”. Hoy lo sabemos: ese "superviviente" es “Josu Ternera”, de verdadero nombre José Antonio Urriticoechea… Él es el único dirigente que ha resultado incólume de las brillantes operaciones policiales desarrolladas contra ETA.

“José Ternera”, hombre clave en el “proceso de paz”

Todo lo anterior es, naturalmente, una hipótesis de trabajo… avalada por datos objetivos. Hoy, más que nunca, esa hipótesis de trabajo se ve sostenida por más y más datos. En principio, por el “proceso de paz”. El miércoles se publicaba la noticia de que “Josu Ternera” ha sido visto en libertad y sin ser molestado en las calles de San Sebastián y que él era el personaje clave del proceso de paz. ¡Pues claro que lo es!

En los dos últimos años, desde que ZP se sienta en la Moncloa, algo ha cambiado en la relación del gobierno con ETA. Si el PP llegó a la conclusión de que era posible acabar con la organización por la vía policial, ZP cree que la vía del pacto es mucho más prometedora. En el fondo, la discusión sobre la estrategia a seguir en la lucha antiterrorista podría ser admisible en el seno de una sociedad democrática, siempre y cuando, entre los dos partidos mayoritarios exista un consenso. ZP rompió el consenso antiterrorista y emprendió el camino que ya había elegido antes de ser presidente del gobierno. El PP tiene todo el derecho en llamar a ZP DESLEAL, por los contactos del PSE con HB y por el giro unilateral de la política antiterrorista, rompiendo de facto el “Pacto Antiterrorista”. Hoy se sabe que no era sólo ZP quien mantenía contactos con HB, sino muchos estamentos del PSE, incluidas las “mujeres” del partido, que los mantenían con las “mujeres” de HB. Dado que el PSOE y el PSE habían firmado el Pacto Antiterrorista, que impedía mantener contactos con grupos ilegales, la acusación de DESLEALTAD es perfectamente razonable.

Para ETA era evidente que si bien el PP jamás volvería a ser seducido por una “tregua trampa”, al menos con ZP se podía obtener algún beneficio… por pequeño que fuera. Y, en lo que se refiere a ZP, sabía que quien lograra la “pacificación” del País Vasco tenía asegurada la reelección. Así pues, la “paz” era un “joint-venture” entre ZP y ETA. ¿Y el topo? El "topo-Ternera" apenas podía aspirar a huir con el botín de ETA, hasta el 11-M del 2003. Con ZP, puede aspirar incluso a tener un brillante futuro político en el futuro País Vasco...

En los dos últimos años, la policía ha realizado “desarticulaciones selectivas” que han mermado a ETA. Los detenidos han sido los contrarios a iniciar el “proceso de paz”, los sectores más radicales de la organización. No es algo nuevo. Habitualmente, las policías de todo el mundo, cuando acosan a una organización terrorista, tienen no solo en cuenta la pertenencia de tal o cual miembro a la misma, sino el efecto que va a generar en el interior de la organización ésa o la otra detención. Detenciones selectivas se han producido en organizaciones terroristas españolas desde el siglo XIX. En los dos últimos años, esas “detenciones selectivas” han reforzado la posición de “Josu Ternera” en el interior de la banda, y desmantelado cualquier sector crítico que pudiera tener. Los partidarios del terrorismo a ultranza están, en su mayor parte, en prisión. Ternera tiene las manos libres para hablar en nombre de la organización. Pero el hecho de que, hoy mismo, se haya conocido la carta de De Juana Chaos a "Gara" advirtiendo las condiciones que los presos etarras imponen a los negociadores, es significativo de que no todos están en la misma posición.

En los próximos 15 días, los enviados de Rubalcaba y ZP se sentarán con “Josu Ternera” para negociar. No con otros dirigentes, sino con él. Con el hombre al que la lógica apunta que es el topo en ETA desde 2002. El terrorista que se encontró con Carod en Perpignan (aún en ambientes de ERC se siguen preguntando cómo fue que el CNI llegó a saber que se había producido la reunión…), el hombre que presumiblemente traicionó a su camarada “Mikel Antxa”, y a tantos otros, por sus propias ambiciones personales.

“Ternera” hombre clave de un futuro gobierno PSE-HB

El llamado “proceso de paz” puede resumirse en esto: la consumación de una traición a cambio de unas cuantas concesiones (libertad escalonada de los presos, reagrupación en cárceles vascas con medidas de gracia excepcionales, relegalización de HB y poco más), especialmente realizadas sobre la memoria de las víctimas del terrorismo, a cambio de no cometer más atentados y, sobre todo, de la promesa del apoyo de HB a un gobierno de coalición con el PSE de cara a marginalizar definitivamente al PP de la política vasca y arrancar el poder de manos del PNV.

Tal es la política del actual secretario general del PSE, Patxi López. El PSE tiene en su haber que su anterior negociación con ETA(p-m) supuso un éxito parcial. Gracias a la negociación se desmovilizó a una parte de la organización, mientras que su “frente político”, Euzkadiko Ezkerra, terminó fusionándose con la entonces esquelética Federación Vasca del PSOE, dando lugar al actual PSE. ZP cree que ahora este proceso, en cierta manera, puede repetirse. Un sector del PSE vasco cree, verdaderamente, que en HB pesará más el ser un “partido de izquierdas” que un “partido nacionalista” y que, por tanto, al igual que ERC, preferirá pactar antes con el socialismo que con el nacionalismo… No es del todo claro, pero tal es el diseño estratégico de ZP y de Patxi López.

En ese marco, la figura de “Josu Ternera” es clave: el antiguo dirigente de la banda, el diputado aberzale miembro de seis comisiones (Economía Hacienda y Presupuestos, de Ordenación Territorial, Transportes y Medio Ambiente, de Urgencia Legislativa, Reglamento y Gobierno, de Incompatibilidades, de Agricultura y Pesca y de la Comisión Especial de Autogobierno), es el que “garantiza” el cumplimiento del pacto pues, no en vano, ni Otegui, ni Permach, ni Landa, tienen talla ni prestigio suficiente como para asumir el liderazgo político que implica un giro copernicano en HB.

Los “talones de Aquiles” del “proceso de paz”

ZP se la juega y su proverbial buena suerte puede terminar traicionándole. Hoy está en manos de una banda de desaprensivos con menos escrúpulos que él. Entre traidores anda el juego y quien ha traicionado a sus propios camaradas no va a dudar en traicionar a un alfeñique político como ZP. De hecho, desde hoy hasta el final del “proceso de paz”, ZP tiene cogidos los testículos por “Josu Ternera”. Es así de simple.

Por lo demás, hace falta realizar una precisión semántica. Llamar a este “proceso” “proceso de paz” es un puro sinsentido. ¿Va a disminuir este proceso la presión del nacionalismo contra los no nacionalistas? ¿Va a hacer que disminuyan las agresiones psicológicas o físicas, las humillaciones y las provocaciones contra el sector de la población considerado como “españolista”? No, EL TECHO DE ESTE PROCESO CONSISTE EN DESMOVILIZAR A UNA PARTE DE ETA Y SENTAR A PATXI LOPEZ EN LA LENDAKARITZA. Nada más.

Si se trata de examinar referencias históricas anteriores, se percibe con claridad que la historia de ETA es la historia de sus escisiones. Entre “políticos” y “militares”, en varias ocasiones en el pasado, o entre “oportunistas” y “fanáticos”. Antes o después, el mundo abertzale meditará sobre lo ocurrido en los últimos seis años y comprobará que nada de lo que ha ocurrido es casual. Tendrá la convicción de que ha sido traicionado e intentará indagar sobre quién lo traicionó. Otros –acaso los más inteligentes- serán capaces de revisar lo que han hecho a lo largo de su vida y se harán olvidar en el anonimato: bastante sangre han vertido y bastantes asesinatos han cometido como para que el olvido no sea su mejor recompensa. Los habrá que colaborarán en el “proceso de paz” por ambición e incluso por miedo. Pero de lo que podemos estar completamente seguros es de que NI ETA, NI EL MUNDO ABERTZALE REACCIONARAN DE LA MISMA MANERA ANTE LA CONCLUSIÓN DEL PROCESO DE PAZ. Los habrá que se plegarán a un acuerdo con ZP, los habrá que se retirarán a sus hogares o esperarán salir de prisión o del exilio, y los habrá que considerarán el proceso como una traición y seguirán en la “lucha armada” y en el abertzalismo de extrema-izquierda irreductible.

Parece difícil incluso que el PSE y los restos de una relegalizada HB logren formar un gobierno con mayoría suficiente para dirigir el País Vasco. Ni siquiera está clara la posición de Aralar en este engendro. Tampoco el margen de maniobra de ZP es muy grande: las concesiones que puede hacer son suficientemente claras en este momento y no satisfacen ni a los más radicales, ni siquiera a los militantes abertzales más convencidos de su causa.

Pero este “proceso de paz” tiene un aspecto particularmente siniestro: el castigo a los crímenes realizados por ETA en los últimos años puede quedar en suspenso. ZP va a especular con el dolor de las víctimas. Estas, si primero sufrieron el dolor de ver la muerte de sus seres queridos o de resultar ellos mismos heridos en atentados, ahora la “gracia” de ZP les provoca un “segundo dolor”: el de ver cómo los criminales pueden ser puestos en libertad. EN LA ESPAÑA DE ZP, EL CRIMEN SALE BARATO.

Pero que no juegue ZP con el dolor de las víctimas. La manifestación de ayer indica hasta qué punto existe una fractura vertical en este país entre ZP y quienes opinan que el criminal debe ser castigado con todo el peso de la ley. Y estos últimos no son precisamente pocos. Que ZP no juegue con el dolor de las víctimas. Bastante debería agradecerles que hayan tenido el temple de no utilizar las cuotas y las escasas subvenciones que recibe la AVT para pagar a mafiosos que persigan a los pistoleros allá donde se encuentren. Cualquier mafioso búlgaro cobra hoy 3000 euros por cabeza cortada y les aseguro que apenas les importa su Rh. Y son muchas las cabezas de criminales que van a salir en los próximos meses en virtud de la negociación.

Todo induce a pensar que el alcance del “proceso de paz” será limitado, que solamente logrará desmovilizar a una parte de la organización terrorista y no logrará la unanimidad en el mundo abertzale. Por otra parte, que no canten victoria los “negociadores”: ETA frecuentemente, tras romper una tregua, ha apuntado sus pistolas contra los negociadores. Estos tampoco saldrán indemnes. Los etarras que se nieguen a entregar las armas apuntarán contra ellos. Que lo sepan, porque los oportunistas de hoy pueden ser los cadáveres del mañana.

Y todo para que Patxi López tenga la oportunidad algún día de ser “lendakari” y para que la baba coriácea de ZP sea reelegida en el 2008… ¡Qué miseria de política! ¡Qué “proceso de mierda”!

© Ernesto Milà Rodríguez – infokrisis – infokrisis@yahoo.es – 11.06.06.

 

 

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