Catalunya: llamamiento de intelectuales no nacionalistas

Publicado: Martes, 31 de Mayo de 2005 11:58 por en VARIOS
xorisu.jpgRedacción.- Era un problema de tiempo. Si Maragall ha convertido al PSC en un partido “nacionalista-socialista”, algunos iban a disentir. La protesta en el seno del PSC no había cristalizado hasta ahora. Siempre, había dirigentes (Montilla) que parecían encabezar la protesta contra la deriva nacionalista de Maragall. Ahora, rotas las esperanzas de que sea posible reconducir las siglas PSC, un grupo de miembros de la izquierda intelectual, proponen la creación de un nuevo partido no nacionalista.

La situación catalana es sorprendente. A diferencia del País Vasco en el que la sociedad está fracturada en dos bloques: nacionalismo y constitucionalismo, en Catalunya parece haber una unanimidad total. ZPlus ha utilizado frecuentemente a Maragall como muestra de cómo se hacen las cosas, 3% a parte. Se alardea de que en Catalunya todo es susceptible de pactarse y que pacto implica renuncia a algo. A cualquier cosa, menos al nacionalismo.

La sospechosa unanimidad catalana

De hecho, hasta el dirigente del PP, Piqué, se ha sumado al carro de considerar a Catalunya como “nación” en el preámbulo del nuevo (e inútil) estatuto. Y esto es lo sorprendente, que mientras solamente la cuarta parte del electorado, considera a Catalunya una “nación”, el cien por cien de la clase política catalana, está a favor de la Catalunya-Nación. Es evidente que el 75% de la población catalana no está representada o está mal representada por los partidos mayoritarios.

A pesar de que el conflicto está ausente en los medios, lo cierto es que la catalanización de la sociedad, hace más de 15 años que se ha detenido, parece difícil que, puede llegarse más lejos sino es por la vía de la imposición. En el momento de escribir estas líneas hemos entrevistado a un grupo de profesores de castellano que hasta ahora trabajaban para la Generalitat dando cursos de reciclaje para adultos. Se pedía a los asistentes a estos cursos –mayoritariamente inmigrantes- que eligieran entre castellano y catalán. A pesar de lo que la Generalitat se esfuerza por demostrar que la inmigración está respondiendo perfectamente a la asimilación de la lengua catalana, lo cierto es que la inmensa mayoría de los inmigrantes, optan por el castellano. Una maestra de castellano nos ha dicho: “¿Para qué aprender algo que no les va a servir de nada? La movilidad laboral hace que un inmigrante esté hoy en Barcelona y mañana en Vigo, así que se trata de una absoluta pérdida de tiempo”. Otra, presente en el encuentro, confirma esta opinión: “El problema es que no hay demanda para los cursos de catalán”.

Así pues, la Generalitat ha tenido que actuar como actúan las dictaduras encubiertas. No ha prohibido la enseñanza del castellano… simplemente, la ha hecho imposible, despidiendo y reciclando a los profesores de castellano. Exasperados por la resistencia pasiva de la sociedad a ir más allá de las actuales cotas de catalanización, ERC particularmente, pero también los responsables de ICV-EUiA y, los del PSC, optan por la vía de la imposición encubierta. No es raro que lo que hasta ahora han sido resistencias pasivas, se vayan activando. En este sentido, la izquierda no nacionalista cree que es el momento de pasar a la acción.

El manifiesto antinacionalista de los intelectuales de izquierda

El domingo pasado, se supo que un grupo de intelectuales s prepara un manifiesto con el que pretende llamar la atención sobre la situación de 'uniformidad nacionalista' que se vive en Cataluña y sentar las bases para crear un nuevo partido político de carácter 'constitucionalista y no nacionalista'. La noticia se supo por 'El Mundo de Cataluña'. El manifiesto será presentado el 7 de junio y entre los integrantes de la plataforma figuran el actor Albert Boadella, los escritores Félix de Azúa, Miquel Porta Perales, Xavier Pericay, Iván Tubau y Félix Ovejero, el filósofo Eugeni Trías, el abogado Francesc de Carreras y el periodista Arcadi Espada. Se trata ,efectivamente, de intelectuales de prestigio en la sociedad española, a los que habría que añadir la segura adhesión de Terenci Moix, fallecido en 2004.

La plataforma sostiene que Cataluña necesita “un partido al estilo radical italiano” que se situaría a la izquierda del PP catalán y que integrará a personas de diversas tendencias políticas. Tras año y medio de gobierno del tripartito, la plataforma cree que Cataluña se halla ”en una situación que era inimaginable hace años” y critica la persecución hacia los catalanes que hablan en castellano. Para el foro, la alianza entre el PSC y ERC “ha provocado que la situación sea incluso peor que con CiU”.

Este foro presentará sus líneas estratégicas el 7 de junio y su objetivo es crear un partido político que pueda competir 'con la uniformidad actual de la clase política catalana' y piensan que 'existe una bolsa electoral de un amplio grupo de ciudadanos, a quienes siempre se ha considerado apolíticos, por lo que nadie se ha preocupado de representarlos bien'.

Perspectivas de la opción no-nacionalista.

La intención de la plataforma es registrar oficialmente este nuevo partido que defenderá los intereses 'de muchos catalanes que, sin embargo, no se sienten nacionalistas' y que creen que 'en Cataluña no es posible sostener una opinión contraria al catalanismo' porque sería políticamente incorrecto.

Este tipo de plataformas suelen fracasar porque sus integrantes no han ocupado jamás cargos de responsabilidad organizativa en los partidos en los que han militado y porque, en el fondo, su discurso de izquierdas, repele a sectores no nacionalistas tanto como el nacionalismo mismo. Ahora bien, la voluntad de este partido es de convertirse en una fuerza transversal de la política catalana. Sus impulsores están presos de algunos mitos progresistas: la división de la sociedad en derecha e izquierda, y les falta todavía ser consecuentes con lo que están proponiendo, un “partido transversal”. Si es de esto de lo que se trata, lo primero que hubieran debido hacer es definirse como “ni de derechas, ni de izquierdas”.

Y, en segundo lugar, este llamamiento ha llegado justo el día en el que se han producido los incidentes de Berga. El nacionalismo es un grave problema para Catalunya, pero no es el único problema. Este partido, que, inicialmente, nace con la aspiración de restar votos al PSC hasta reconducirlo por senderos no nacionalistas, puede ser un proyecto que precipite un nuevo mapa electoral en Catalunya… o bien un nuevo proyecto antinacionalista frustrado, como ha habido otros previamente. Será un proyecto que avance, solo en la medida en que, además de nacionalismo, dé respuestas a los problemas complejos que debe afrontar la sociedad catalana. Y esto ya no está tan claro

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

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