Los gilipollas no saldrán indemnes

Publicado: Jueves, 14 de Abril de 2005 11:02 por en INMIGRACION
1436796365.jpgRedacción.- Diariamente, el gobierno ZPlus nos ha habituado a sus disparates a lo largo de un año que puede calificarse como el año más negro en la historia reciente de España. Lo peor es que estos disparates parecen no tener límites y son cada día de mayor calibre. El último: el certificado de expulsión servirá… para legalizar inmigrantes irregulares. Vergüenza sin fin

Hasta la Unión Europea experimenta una sensación de bochorno al contemplar las medidas del gobierno ZPlus ante la inmigración. Desde que esas medidas se han hecho públicas, la UE ha tenido que acelerar sus sistemas de alerta preventiva ante la inmigración

Cuando Europa se previene ZPlus

Hoy mismo, los ministros de Justicia e Interior de la Unión Europea pedirán a la Comisión Europea que presente antes de final de mayo una propuesta para la creación de un sistema de información mutua y alerta previa entre los responsables de las políticas de inmigración y de asilo de los Estados miembros. Esta idea fue promovida en primer lugar por Alemania, al conocer el proceso de regularización de inmigrantes que se está realizado en España, y posteriormente por el comisario europeo de Justicia e Interior, el italiano Franco Frattini. La información que deberá ser comunicada es aquella que “pueda tener un impacto significativo en varios Estados miembros o en la UE en su conjunto". Las conclusiones que aprobarán los Veinticinco subrayan que las cuestiones relativas a la inmigración y al asilo son de “interés común” y requieren “unas relaciones de trabajo coordinadas, sólidas y eficaces entre las autoridades de los Estados miembros". Apuntan la necesidad de crear una red de información mutua entre las autoridades dedicadas a estas cuestiones, con el fin de incrementar la confianza mutua y dar origen a un planteamiento más coordinado de las políticas de inmigración. Finalmente, señalan que este sistema no debe incrementar de manera injustificada la carga de trabajo de los Estados miembros y que, por consiguiente, su creación debe conllevar una simplificación y reagrupación de los sistemas, estructuras y redes existentes a escala comunitaria.

Más allá del límite de descontrol más absoluto

De entre todas las medidas propuestas por el gobierno, la regularización de inmigrantes ha evidenciado, más que ninguna otra, las carencias técnicas del gobierno ZPlus y sus limitaciones humanas.

De hecho, el mismo proyecto ya era absurdo, sólo que lo han convertido en surrealista en el curso de su desarrollo. La figura creada por Caldera del “empadronamiento por omisión” supera cualquier límite de estupidez tolerable. Pero, aún en ese límite extremo, la lógica de gobierno, hubiera implicado que en el mismo momento de realizar esta declaración, Caldera anunciara los documentos que serían admitidos en sustitución de la inscripción en el padrón municipal. Y no lo hizo. Lo que ha seguido desde el lunes a las 12:00, ha sido el caos, la confusión, la desorientación en los ayuntamientos, las aglomeraciones pidiendo información, y el descontrol más absoluto del proceso de regularización que, finalmente, se ha escapado de las manos de sus promotores. Y esto, cuando faltan todavía tres semanas para concluirlo.

Para una antología del disparate

La penúltima reforma de la ley de inmigración, establece que habrá dos tipos de expulsión: la de urgencia y la normal. La primera consiste en que el afectado es puesto en la frontera, de forma inmediata. La segunda se limita a remitir al inmigrante irregular un papel en el que se le insta a abandonar el territorio nacional en 48 horas. Esta distinción vino después de la reforma de la Ley de Inmigración que llevó al primer efecto llamada en 1999. Hay que decir que, a pesar de estar el PP en el poder, no tenía mayoría absoluta y el proyecto fue impulsado por TODOS los demás partidos políticos. Cuando en el 2000, alcanzó la mayoría absoluta, el PP modificó la ley y estableció esa diferencia.

Pero hay que decir que la inmensa mayoría de expulsiones que tienen lugar en España se producen por la “vía normal”. En otras palabras, nadie respeta lo que dice el papel y no existe ningún problema para el inmigrante en seguir residiendo en territorio nacional, empadronado y realizando las mismas actividades, sean cuales sean, que había antes.

¿A qué viene todo esto? Pues a que, finalmente, la propia acta de expulsión… va a ser considerada como un documento adecuado para solicitar la regularización. El que semejante enormidad haya sido establecida supone la peor noticia para el sentido común y equivale a conceder el premio Nóbel de la Paz al piloto que llevó la bomba atómica sobre Hiroshima… pues no en vano, después de eso, Japón pidió la paz. ZPlus no ha instalado en el reino del absurdo sin fin.

Esta banda de irresponsables ni siquiera es consciente del daño que están haciendo a la sociedad española. Hoy, ya se reconoce que estamos hemos superado los cuatro millones de inmigrantes (en realidad, llegamos a cinco). Hoy se ha publicado la noticia de que la Generalitat de Catalunya legalizado de un plumazo y sin pasar por la regularización masiva, a los 76 imanes de Catalunya, todos ellos en situación irregular. ¿Hay que recordar que los atentados del 11-M fueron ejecutados por asesinos creados al calor de las mezquitas? ¿hay que recordar que han sido detenidos más de 300 islamistas radicales y que el UNICO peligro terrorista real que existe hoy en España (y, por extensión, en Europa) es el terrorismo fundamentalista islámico? Además del aviador de Hiroshima, los hay que darían el accesit al premio nóbel de la paz al mecánico que montó la bomba en el avión…

Cuando “gilipollas” es la palabra que conviene

Afortunadamente, uno de los pocos datos positivos de este último año político ha sido el que el programa de Andreu Buenafuente ha superado en el share de audiencia a la odiosa “Crómicas Marcianas”, quintaesencia de la telemierda nacional. Entre los personajes freakis traídos por Buenafuente, ocupa un lugar destacado “el gilipollas”, sujeto al que le encanta hacerse daño a sí mismo y, en cualquier caso, perjudicarse. Y da la sensación de que “el gilipollas” es la perífrasis simbólica del gobierno ZPlus.

Porque, efectivamente, si ZPlus o alguno de las lumbreras que ha convertido en ministros Zero y ministras Vogue, cree que va a salir indemne de su desastrosa gestión, se equivocan. Ellos van a ser los primeros afectados. Ni con el peso decidido de PRISA y todo su arsenal mediático, ni todo el talante prodigado por ZPlus en grageas concentradas, les va a servir para sobrevivir electoralmente al marasmo que están creando en la sociedad española y que cada vez resulta más evidente para la población, incluso para la más favorable al socialismo. Véase esta última semana: todavía no ha concluido y el debate nacional está protagonizado por el tema de los pisos de pin y pon de la ministra Trujillo y por el “papeles para todos” encubierto de Caldera-Rumí. Dos temas en los que el gobierno ha dado sendos resbalones capaces de desnucar a un bloque de hormigón armado.

El gobierno ZPlus entrará pronto en el basurero de la historia y él mismo volverá pronto a ser una mediocridad de provincias en lugar de un oportunista metido a presidente y llegado al poder por carambola de 192 víctimas. La cuestión no es esa, sino si las costuras de la sociedad española van a resistir los 5.000.000 de inmigrantes llegados en 7 años.

El problema sólo ha hecho que empezar. La sociedad española será la víctima, pero, desde luego, los gilipollas que han propiciado esta situación (y la palabra gilipollas les cuadra según el significado del diccionario) que no crean que van a salir indemnes.

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

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