El tripartido puede desmoronarse de un momento a otro

Publicado: Domingo, 06 de Marzo de 2005 05:27 por en ORIENTACIONES
0000123.jpgRedacción.- Con la querella presentada, con una moción de censura en el registro de entrada del Parlament, Maragall ha reaccionado con su habitual falta de lucidez y con su mente enturbiaba por los excesos del pasado. En estos momentos todo es posible en Catalunya: si en el momento de instaurarse, los observadores políticos no dábamos al tripartito catalán más de dos años en el poder, parece probable que ni siquiera se complete ese ciclo.


Las “armas” de Maragall

La reunión de la dirección del PSC en la tarde del sábado fue, literalmente, una escenificación de cara al exterior de algo que el partido no tiene en su interior: sonrisas y unidad. Cuando las cámaras desaparecieron de la sala, no pudieron evitarse las crispaciones, los gestos adustos y las críticas a la dirección y al tripartito. En la casa socialista empieza a resultar claro que la legislatura se ha agotado y que va a ser imposible sacar adelante el “nou Estatut” con el que Maragall había querido pasar a la historia.

Al acabar esa reunión salió el peor Maragall, el anciano agotado, con las neuronas obstruidas, víctima de sus excesos anteriores y al que una nube densa y negra, enturbia el cerebro. Estos procesos son habituales en personas de la edad de Maragall y con su pasado. En ellas se produce una regresión al proceso primario de la creación, un enrocamiento en posiciones de juventud que reaparecen. Como los artereoescleróticos que no recuerdan lo que hicieron hace dos minutos pero viven una realidad y unos recuerdos surgidos de su infancia y juventud.

Maragall, al terminar la reunión de la dirección socialista, apareció ante las cámaras. Era el peor Maragall que, falto de argumentos propios del aquí y del ahora (entre 10 y 15.000 vecinos se manifestaban en ese momento ante el Palau de la Generalitat) recurrió a los argumentos de su juventud universitaria:

- la culpa de todo no es de los técnicos, ni del 3%, ni de la falta de seguimiento de las obras de El Carmelo, ni de las tramas de corrupción… la culpa es de la “derecha” que ataca a la “izquierda”. Faltaría más.
- ¿y que quiere la derecha? La guerra civil, naturalmente, como hace 70 años…
- la “derecha” quiere vengarse por lo del “Prestige”…

Lo dicho: Maragall, cada día que pasa, resulta mas evidente que su dolencia haga que no esté en condiciones de asumir un cargo que, probablemente hace 20 años, hubiera estado diseñado a su medida. Se la ha pasado el arroz, las neuronas están resecas y las ideas sobre el presente ya no fluyen de su cerebro con facilidad. Y el problema es que el PSC, ahora mismo, carece de una imagen pública de sustitución: Nadal, que lo fue en otro tiempo, está quemado; Montilla, que aspiraba a serlo, se ha quemado en esta crisis, negando que oímos lo que oímos…

Si Maragall cree que la culpa de la crisis de El Carmelo recae sobre la derecha y que todo se debe a la guerra civil y al Prestige, es que precisa, urgentemente, la ayuda del mejor equipo de neurólogos. Y los socialistas catalanes, precisan un salvavidas.

La “vía catalana” ha estallado en mil pedazos.

Tiene gracia que el inepto de ZPlus recomendara a Ibarreche seguir la “vía catalana”… por que, precisamente, esta vía catalana está tan hundida como el barrio de El Carmelo. Por cierto y hablando de El Carmelo, el problema no ha hecho nada más que empezar: desde el punto de vista técnico, inyectar 14.000 metros cúbicos de hormigón no es la mejor solución. Esto implica, aproximadamente, colocar un lastre de 28.000 toneladas en una zona en la que antes el subsuelo desplazado… apenas pesaba 3.000 toneladas. Es fácil prever lo que ocurrirá en los próximos meses o años: el peso de ese bloque hará que prosigan los reacondicionamientos del subsuelo y… las casas situadas en las inmediaciones empezarán a ver como bajo sus cimientos se producen desplazamientos que hasta ahora no se habían realizado, pero que serán forzado por la desigualdad de texturas entre el hormigón y el suelo de la zona y por el mayor peso de aquel. El calvario para los vecinos sólo ha hecho que comenzar.

La vía catalana era la del “consenso”, esto es, la vía de la “omertá” mafiosa: todos callamos, todos nos repartimos un 3% que será superior si logramos más competencias en materia económica. Esto funcionaba mientras todos los partidos silenciaban los verdaderos motivos de la reforma del Estatut. Gracias a Maragall, unido a la falta de reflejos de Mas, ha hecho que todo esto saltara por los aires.

Y esto es lo peor, que si la imposible “vía catalana” ha quedado desacreditada, esto confirma que la “vía Ibarreche” es la única aceptable para inspirar los procesos centrífugos. Y hay algo pero todavía.

ERC el gran beneficiario de la crisis

Ayer sábado por la noche, Carod hablaba como si estuviera ya en la oposición. Eludía que él forma parte del gobierno, olvidó voluntariamente el bolsillo en el que tiene la llave de la gobernabilidad de Catalunya. O, lo que es más probable, ha decidido ya el calendario de la ruptura: después de las elecciones vascas, a la vista de los buenos resultados previstos por el PNV.

Carod se ha presentado como ajeno a la crisis, un remanso de honestidad (olvida que su grupos parlamentario y su grupo en el ayuntamiento apenas han mostrado el más mínimo interés en este barrio compuesto mayoritariamente por emigrantes de otras regiones de España, olvida que el responsable de prensa de la Generalitat, de ERC, intentó cerrar la “Zona Cero” a la libertad de prensa” y olvida, finalmente, que el “conseller cap”, Bargalló, es de ERC y, por tanto, corresponsable en este inmundo latrocinio). Sabe que esta crisis erosiona fundamentalmente a CiU y a PSC y que, mientras se apuñalen entre ellos, una parte de los votos centrifugados le irán a parar a él, aunque el PP sea el otro gran beneficiario.

No se le ha escapado a Carod que la legislatura está muerta (como dijo Más en el momento del exabrupto parlamentario del 3% y como ayer sábado se encargó de recordarlo Jordi Pujol, caricatura de sí mismo, una vez más, pero todavía uno de los políticos mejor valorados en Catalunya). Si la legislatura está muerta, solo le queda convencer a una parte de su partido –que en un año se ha habituado a la poltrona- de que éste es el mejor momento para:

- romper con Maragall
- intentar el “surpasso” en relación a CiU y
- situarse en igualdad de votos con el PSC aspirando a la presidencia de la Generalitat.

Por otra parte, la ruptura de Rajoy con ZPlus en temas de reforma constitucional hace que también la legislatura haya quedado embarrancada y que ERC no pueda obtener más ventajas. Así que, puestos a romper, éste momento es bueno. Y si, además, las elecciones vascas dan la mayoría al PNV (como parece probable), el eje País Vasco (gobernado por un PNV que daría el paso decisivo hacia la escisión) – Catalunya (que iría un paso por delante), constituirían una presión insoportable para ZPlus que ya no tendría ningún margen de maniobra… como no fuera arrojarse, envuelto en llanto, en brazos del PP. Si es que en esos momentos todavía detentaba el poder en La Moncloa.

Los vecinos de El Carmelo: no olvidar lo esencial

En esta crisis el gran afectado, la víctima, han sido los vecinos de El Carmelo. Ayer volvieron a manifestarse, pero con una novedad. La manifestación estuvo organizada por la Federación de Asociaciones de Vecinos. Habitualmente, en los últimos 25 años, el ayuntamiento socialista, había tenido cogidas del cuello a estas asociaciones, había otorgado suculentas subvenciones a un movimiento vecinas que, desde la transición, se había ido diluyendo y perdiendo las posiciones que tuvo en los años 70. Hoy, el movimiento vecinal era una sombra de lo que fue en otro tiempo y, además, una sombra subvencionada, lo que impedía que hablara con claridad y que, en casos como la mezquita de El Raval, impidieran decir lo que verdaderamente pensaba TODO el barrio.

Pues bien, la manifestación de ayer supuso una ruptura histórica en las relaciones entre el movimiento vecinal y las instituciones del Ayuntamiento y la Generalitat. Naturalmente, Clos intentará recomponer esa situación a golpe de talonario, pero no parece probable que haya un presupuesto suficiente para hacer frente a las exigencias de los vecinos de El Carmelo, la Taixonera, y el Coll que… se ven, así mismo, afectados por grietas en sus viviendas.

Aquí, como en cualquier episodio de terrorismo, hay víctimas y hay verdugos. Las víctimas viven en los barrios, los verdugos en las oficinas de la Plaza de Sant Jaume. Es preciso no olvidar este dato fundamental, so pena de perder la perspectiva.

Ciertamente, el caso Carmelo ha servido para sacar a la superficie el mayor escándalo nacido en Catalunya, tierra de por sí, habituada a ocultar los escándalos bajo toneladas de hormigón… y eso está teniendo consecuencias imprevisibles en la gobernabilidad de Catalunya y del Estado. Pero las víctimas son víctimas y las fuerzas políticas, mediáticas y sociales catalanas harían bien en no olvidarlo.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

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