Del “suflé catalán” al “cocido” de ZPlus.

Publicado: Miércoles, 02 de Marzo de 2005 02:55 por en ORIENTACIONES
manoslimpias.jpgRedacción.- Las ratas abandonan el barco cuando huelen hundimiento. Acaso por eso, Maragall se fue a tomar unas copas a Uruguay y ZPlus decidió darse un baño de “europeidad” en la Asamblea Francesa. Mañana la tormenta seguirá. Las copas uruguayas transformaron en el cerebro habitualmente confuso de Maragall, la cuestión de corrupción de un lado, y de hundimiento de un barrio de otro, en un “suflé”. Pero la “gran crispación” no terminará aquí.

El caso del 3% “catalán” (en realidad, el 3% de CiU y del tripartito, es decir, el 3% del nacionalismo) evidencia la mala calidad de la democracia española. Esto que ahora ha ocurrido en Catalunya no es nuevo: hace año y medio ocurrió en Madrid. ¿O es que PRISA ya ha logrado que olvidemos el asunto de “Tamayo-Sáez”? El que la comisión creada al efecto, no lograra –como es habitual en las comisiones parlamentarias- llegar a ninguna conclusión sólida, no implica que no existiera una pestilente trama de corrupción política. Por no hablar de otra autonomías. O de la misma Catalunya.

El verdadero “factor diferencial” catalán.

Os habrán dicho que Catalunya es diferente al resto del “Estado”. No os lo creáis. He cruzado la frontera del Ebro durante años, y no he encontrado ninguna diferencia sustancial. ¿El idioma? Cada región tiene su acento. ¿Los castellers? Cada región tiene sus fiestas. ¿La sardana? Cada región tiene sus bailes. ¿Su clase política? En todas partes es igualmente degenerada. ¿Algo mas? Pues si, existía un “factor diferencial”.

En realidad, lo que diferenciaba a Catalunya del resto de España, en este terreno, era que la prensa catalana había renunciado a investigar cualquier caso de corrupción que se diera dentro del territorio de la Generalitat. Ni un solo medio –ni siquiera la delegación de El Mundo en Catalunya- hizo ni el más mínimo esfuerzo por investigar el Caso Casinos, la vida y milagros ruinosos de la familia Pujol, etc. Ni uno. De ahí que se hablara del “oasis catalán”. Pues bien, en realidad, el “oasis catalán” era, ni más ni menos, que una cloaca fétida y putrefacta en donde todas las corrupciones larvaron durante 25 años a la sombra del poder.

Por que en esto de la corrupción, Catalunya ha estado en vanguardia del resto de España. La trama de financiación ilegal del PSOE, no solamente tenía su centro en Catalunya, sino que, además, su máximo mentor, el exdiputado Sala, tras ser condenado, fue premiado con un cargo, prácticamente vitalicio, en el PSC. Y el intento de procesamiento de Pujol por el Caso Banca Catalana, venía de lejos. En cuanto al Caso Casinos, fue la primera muestra evidente de financiación ilegal de partidos. Y, el Caso Banca Catalana, demostró que el poder judicial no era autónomo… por primera vez en la historia de la entonces joven democracia española.

Una democracia de mala calidad

El caso del 3% rebasa cualquier cota, no tanto por el hecho en sí, conocido por todos los periodistas, y el entorno de todas las direcciones de todos los partidos políticos que pesan, o bien en la administración del Estado o en la Generalitat, o en el último ayuntamiento, sino porque se ha conocido en un pleno monográfico destinado a tratar el drama personal, económico y familiar de los vecinos de El Carmelo. Hay que recordar en qué consistió este drama.

El trazado necesario de una vía de metro, es aprobado por el anterior gobierno de la Generalitat. El gobierno del tripartido, lo refrenda. No se sabe quien se queda con las comisiones… pero existen. Y ese 3% en comisiones hay que detraerlo del total del presupuesto de la obra. ¿Cómo hacerlo? Primero, utilizando un sistema de perforación abandonado en Europa por peligroso (a bombazo limpio) y, en segundo lugar, ahorrando en hormigón para el recubrimiento interior de los túneles. ¿El resultado? Después de múltiples incidentes desde el verano, finalmente, un barrio entero se resquebrajó. Aún hoy, los vecinos de las casas no hundidas y no en situación de derribo, afirman que las grietas que tienen en sus domicilios, se van ampliando de día en día, tal como los “testigos” colocados por los arquitectos, denuncian a diario. Sin embargo, la Generalitat, ni les informa, ni informa a la opinión pública, ni hace público este dato.

Se tiene la sensación de que la situación de corrupción y mordida, está generalizada en todo el país. Hoy mismo, cuando los dirigentes de ICV y ERC se hacían los ofendidos diciendo “no toda la clase política es así” y “las sospechas sobre unos pocos no deben recaer en toda la clase política”… se equivocan. Ya no es así. El ex Bandera Roja, ex PSUC, ex ministro del PSOE, Solé Turá, ya lo dijo en aquel momento: “alto, no todos somos corruptos”. Ni entonces, ni ahora, esto es así.

De hecho, desde los casos de corrupción de finales de los 80 y principios de los 90, la clase política española es sospechosa de todos los latrocinios posibles. De todos y sin excepción. No es que la mujer del César, además de ser honesta, deba evidenciarlo, sino que la mujer del César es una prostituta que debe demostrar que se ha reformado y ha renovado la integridad de su himen…

En principio, los partidos políticos y los sindicatos, son entidades de derecho privado, ¿a qué santo viene eso de subvencionarlo con caudales públicos? ¿qué absurdo es ese? Si el “socialismo” quiere un partido… que se lo pague. Si UGT quiere un sindicato que consiga afiliados, que patrimonio no le falta, precisamente. Que espabilen, en definitiva.

Nadie ha logrado entender hasta ahora por qué si cualquiera de nosotros debe a “La Caixa” o al BBVA, 200 euros, te persiguen hasta mucho más allá del coste real de esos 200 euros, y sin embargo, partidos que adeudan cientos de millones, de repente, estas mismas entidades de crédito les condonan las deudas ¡y les prestan, de nuevo, las mismas cantidades por las que ya han demostrado ser insolventes!

La falta de una ley de financiación de partidos y la absurda práctica de financiarlos con cargo a nuestros bolsillos, es una de las muestras más lacerantes de la mala calidad de la democracia española. Pero esto no es todo.

Hace falta preguntarse ¿por qué cada español debió pagar de su bolsillo 25 pesetas de la época, para cubrir el agujero dejado en Banca Catalana por sus anteriores gestores, Jordi Pujol a la cabeza? O ¿por qué cada español ha debido pagar 1.500 pesetas de las de antes por el bochornoso latrocinio que supuso la expropiación de RUMASA, la cesión generosa de sus empresas más suculentas a los amigos de Gonzáles, limpias de polvo y paja, esto es, sin deudas. Ellos se quedaron Loewe, Preciados, Bodegas de Jerez, etc. Nosotros, los contribuyentes, nos quedamos con la deuda. Bien, por la clase política.

Pero ¿quién diablos gobierna Catalunya?

Hace más de un año, cuando se formó el tripartito catalán, ya lo dijimos: “Maragall no está en condiciones de asumir un cargo de responsabilidad”. Y lo que es peor: lo sabíamos nosotros que lo habíamos visto en media docena de ruedas de prensa, en una conferencia en el Ateneo y en un debate sobre el Estado de Catalunya… ¡y lo sabía toda la clase política catalana! ¡toda la clase periodística que no ahorraba difundir por lo bajini, detalles absolutamente hilarantes! ¡y, finalmente, lo sabía la dirección del PSC que, incluso, se había forjado (en 1999-2000) la hipótesis de trabajo de colocar a Montilla como Conseller en Cap, para que asumiera, a los dos años de gobierno de Maragall, el papel de inmediato sustituto.

Maragall en ruedas de prensa, en conferencia, en debates parlamentarios, se perdía, divagaba, mostraba discursos inconexos, incomprensibles, llegaba incluso a equivocarse de tema. Era demasiado evidente lo que pasaba: que no estaba en condiciones de asumir un trabajo constante, estresante y que precisaba, sobre todo, concentración, claridad de ideas y lucidez. Maragall, que la tuvo, la había perdido. Y no importa entrar en el motivo (un motivo que toda la prensa catalana, toda la clase política catalana, conoce perfectamente, pero que jamás ha osado ni siquiera insinuar).

En esta última semana, por si alguien tenía dudas, Maragall ha demostrado que, efectivamente, no estaba en condiciones de seguir al frente de la Generalitat. No era el candidato socialista, sino el heredero del nacionalismo pujolista. No era el hombre que iba a llevar el “seny” y un nuevo estilo al Palau de la Generalitat, sino la profundización en los aspectos más detestables de la gestión de CiU. Y además, no estaba solo: le acompañaba otro sujeto mesiánico con ínfulas de pasar a la historia como el hacedor de la independencia de Catalunya, el hombre que pacificó a ETA y quién sabe que otras ambiciones ocultas más, Carod-Rovira. Éste, tardó poco en caer: el mesianismo, el amateurismo, el independentismo y la estupidez, le llevaron directamente a Perpignan y a tomarse un caçoulet con la cúpula de ETA. Luego vino ese ilustre mediocre de Bargalló, cuyo historial político tiene como únicos méritos ser concejal de su pueblo, miembro de una colla de “diables” y de otra de “castellers”. No es raro que, Catalunya esté desde hace un año, sin gobierno, que es mucho menos que decir que está con el peor gobierno posible.

El duelo Maragall – Mas

El ofensor y el ofendido. El malvado calavera y la virgencita acusada de puta. Tal es la imagen que da este par de “líderes políticos de Catalunya”. Hay que recordar como empezó el duelo. Poco antes de la infausta alusión de Maragall al fatídico 3%, Joan Saura y Joaquín Nadal, intentaron que Maragall no hablara. ¿Por qué? Digamos que, percibieron que “no estaba en condiciones”. Pero Maragall, como saben todos los que lo conocen –y especialmente, quienes lo han elevado hasta donde está- deberían saber que es incontrolable. Y se alzó. Fue entonces cuando realizó la alusión al 3%.

En ese momento, lo lógico es que Mas se hubiera limitado a decir –si realmente, era la virgo violentata como quiso aparecer- que le daba la ocasión de retirar lo que acababa de decir, o bien, al salir, acudiría al juzgado de guardia a presentar la consiguiente denuncia por calumnia. Pero no. El muchacho, ofuscado, como la puta a la llaman puta y se ofende, reaccionó con la consabida “rauxa” catalana: “Usted ha enviado la legislatura a hacer puñetas”. Ni negó la mayor que era lo que la lógica, incluso la lógica política más perversa propia de perceptores de mordidas, hubiera impuesto, ni pidió especificaciones, lo que hubiera puesto contra las cuerdas, en ese momento, a Maragall. En absoluto: amenazó con la ruptura. Y Maragall, justo es decirlo, reculó. Pidió excusas, pero –y esto es lo más hiriente- no, por haberse equivocado, sino por “lo que estaba en juego”. Y lo que está en juego es el “nou Estatut”. O CiU apoya, o no sale adelante ni con forceps.

Tras el “nou Estatut”, lo único que hay es la satisfacción de los independentistas que tendrán el “catalán como única lengua oficial” y la satisfacción de los sátrapas de la clase política, que dispondrán de más dinero para sus corruptelas: el 3% sobre X, no es lo mismo que el 3% sobre 2X… ¿Entienden lo que están en juego?

Pues bien, la impreparación de Mas y el estado de confusión mental de Maragall, han hecho que este bonito plan de saqueo de las arcas públicas –arropado en el contenido emotivo y sentimental del nacionalismo, la patria, el catalán y demás chorraditas- se vea comprometido. Porqué ahora mismo, tal como están las cosas, si Mas no presenta el próximo jueves, como ha prometido, su denuncia ante el juzgado de Guardia, va a quedar en el entredicho como sospechoso de todas las corrupciones posibles. Pero si presenta la denuncia, efectivamente, la legislatura está agotada y hace falta recurrir inmediatamente a nuevas elecciones.

No es raro que las fichas se estén moviendo en este momento de manera vertiginosa. ERC está en fase de reflexión interior: quizás haya llegado la hora de cortar con Maragall y rematar a CiU, no en vano Carod quiere ser, lo ha dicho por activa y por pasiva, lendakari. Otros, por el contrario, se sienten a gusto con las nuevas poltronas recién conquistadas, ¿para qué ponerlas en peligro? Ciertamente, Carod y Piqué son los dos grandes vencedores de esta crisis: Carod, exige “transparencia” (al parecer ninguno de los suyos ha cobrado el peaje del 3%, si bien es cierto que también se ha visto beneficiada por las condonaciones de la abultada deuda que heredó del período de Colom-Rahola) y Piqué “investigación” (prefiere que una investigación lleve al traste la legislatura que no tener que pronunciarse con un si o con un no ante el “nou Estatut”).

Luego está ZPlus. Carod le ha puesto condiciones a su apoyo. No es muy amigo de PRISA, así que, cuidado con un trato de favor a este holding mediático. Le apoyará en el parlamento, pero sólo a cambio de que acepte el techo económico del “nou Estatu”. A la postre, todo juega en torno al “techo económico”. Y ZPlus, la ha dicho, lo mismo que dice a cualquiera que aparece en el quicio de la Moncloa: “Si”. No es raro que Rajoy haya roto la baraja, rompiendo relaciones con ZPlus, lo que, en la práctica, hace imposible cualquier reforma constitucional… e inútil, por completo, la legislatura, como no sea para asentar en sus poltronas a las chicas de Vogue y los chicos de Zero.

En su confusión mental y en la lejanía, Maragall, ha definido este panorama, como un “suflé”. Es preciso que se enfríe y baje… En otras palabras: el Presidente de la Generalitat ha dicho que la mierda hay que esconderla debajo de la alfombra y que nadie tome decisiones de las que luego se arrepentirá: total, el pueblo es de memoria corta, olvida pronto, y paga rápido. Dos buenos motivos que deberían de convencer a Mas de que el jueves se mantuviera en una zona de exclusión de varios kilómetros a la redonda del juzgado más próximo.

ZPlus en el París de la Francia…

Había algo más patético que el acento francés de ZPlus… la visión de una Asamblea Francesa medio vacía, sin ni un solo ministro, solo acompañado por Rafarin en tanto que anfitrión, soltando, con palabras, verdaderamente emocionadas, una sarta de memeces propias de un “dejâ vu”: que si la retirada de las tropas de Irak, que si reintegrarse en Europa, con Francia y Alemania… ZPlus no se ha enterado (Moratinos, que era quien debía informarle, está implicado en el improbable proceso de paz en Oriente Medio, al que tanto ama y al que le debe el cargo) de que en los últimos 10 días, “la Vieja Europa” ya ha recompuesto relaciones con los EEUU. No así España que, ahora está en el furgón de cola de Europa, permanentemente descolocada.

ZPlus hace solo unos días se negó a publicar los déficits fiscales de las autonomías. Y es raro, por que hubieran demostrado que, a pesar de los llantos nacionalistas e independentistas catalanes y vascos, Madrid es la primera Autonomía que da dinero a las regiones que lo precisan, seguida en segundo lugar por Catalunya, mientras que el País Vasco, es receptora de fondos… Seguramente, este fue uno de los elementos que pactaron Carod y ZPlus en su última cumbre.

El mentor de ZPlus, PRISA, ha dado las consignas en todas las emisoras que controla y en los medios públicos, que también controla: recordar los “éxitos” de la aproximación de ZPlus a Francia y a Alemanía… ¿cuáles? La detención de Miquel Antxa, por ejemplo… ¡Pues vaya! ¿Hay que recordar que en los mismos días en los que Aznar asistía a la cumbre de las Azores, la policía francesa diezmaba las filas del terrorismo etarra? ¿Hay que recordar que el 4% que España tiene en el proyecto Airbus no fue conseguido por ZPlus sino por los anteriores gobiernos?

ZPlus demostró su bisoñez retirando las tropas de Irak sin obtener nada a cambio: era evidente que nuestros juguetes, nuestro calzado, nuestros productos alimenticios, nuestros astilleros, iban a ser puestos en el índice por Bush y su camarilla (nadie ofende al “imperio” sin cosechar un “resentimiento eterno”, ¿verdad “amigo”?). Y así ha sido. Hoy, exportamos un 20% menos a EEUU que el año anterior. La retirada era tan necesaria como inútil fue nuestra presencia en el embrollo iraquí, pero si la ida a Irak se hizo mal, el retorno se hizo peor. El hecho de que ZPlus haya podido hablar a un centenar de diputados aburridos y a una docena de diputados comunistas con ganas de recordarle que el Tratado de la Unión que ha ido a defender es el mayor canto a la globalización y al libre mercado, no quiere decir que sea tomado en serio en Francia. ZPlus es lo que es: un líder bisoño, sin carisma, sin capacidad de liderazgo, aupado por unos atentados tan criminales como sospechosos. Chirac lo sabe, lo sabe Rafarin y lo sabe Schöeder que ha preferido quitarse de en medio y dejarle el marrón de la imprevisibilidad de ZPlus a Chirac que le cae más cerca… ¿Hay que recordar la “gripe” con la que Schöeder se excusó para evitar venir a España durante la campaña del referéndum? Hacía tiempo que no salía tan lustroso y animado en las páginas del “Frankfurter Allgemeine”…

Esto se cae, compañeros

La situación no puede ser más inestable. Si cae el gobierno catalán, ZPlus se queda con menos apoyos que Pamela Anderson en un bar gay.

Si hay elecciones en Catalunya, crecerán los extremos parlamentarios (ERC y PP) y se comprimirá el centro (CiU y PSC). Parece difícil que en esas condiciones se logren formar gobiernos estables. Por lo demás, mientras el PSC no jubile a Maragall o le pague un tratamiento, esta opción corre el riesgo de deslizarse por una pendiente de la que va a ser difícil saber donde termina. CiU no está en mejores condiciones, por mucho que Mas intente recomponer su himen roto, va a ser difícil que el electorado olvide este episodio si las elecciones son antes del verano.

A ZPlus le va a costar recomponer relaciones con ERC como se rompa el tripartito catalán. De hecho a Carod le interesa más Catalunya que Madrid, obviamente, y romper ahora le puede reportar un crecimiento notable. Si logra, por supuesto, vencer las resistencias de su partido, aferradas tempranamente a la poltrona.

Sin ERC, con las oscilaciones de IU… el futuro del gobierno es el mismo que el de una patera sin timón, sin rumbo y con un capitán que no recuerda si el Este está a la derecha o a la izquierda. También a ZP le interesa romper pronto esta situación, especialmente ahora que todavía le sonríen las encuestas y las cifras económicas todavía no son suficientemente catastróficas. Habrá que ver en mayo.

Todo esto, puede ser más o menos opaco y especulativo, lo que está más claro que el agua es que hay más de un millar de vecinos de El Carmelo que están en la puta calle. Y que lo están por que una clase política canallesca se ha embolsado su 3%, sustraído por unos concesionarios desaprensivos que han recuperado ese 3% sustrayéndolo del hormigón presupuestado.

¿Aquí hay mucho hijo de puta o es manía mía?

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

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