Autor intelectual de la violencia doméstica en libertad

Publicado: Miércoles, 22 de Diciembre de 2004 10:20 por en INSEGURIDAD
000013.jpgRedacción.- El electroimán de Fuengirola ha pasado 22 días en cárcel. Al poder judicial le ha costado muy poco pasar de considerar que su condena era necesaria por la alarma social que había suscitado, a ponerlo en libertad para que siga un curso sobre la constitución. Inaudito. Una tímida protesta de María Teresa Fernández de la Vega ha tranquilizado la conciencia del gobierno, en efecto, ha protestado tan fuerte como le era posible. Es decir, su protesta ha sido tan floja como la virilidad de un castrado.

Un electroimán tan ignorante como amantísimo de su esposa

El electroimán de Fuengirola es un islamista típico de los cientos de predican el Corán en cientos de mezquitas sobre territorio nacional. Un ignorante, no particularmente mala persona, amante de su mujer… a su manera. No tiene inconveniente en explicar que hay que pegar a las mujeres en los pies con una regla para evitar que queden señales (quedan por que a mí la policía socialista me pegó durante una semana de detención en los pies con una porra y llegué a la Audiencia Nacional con esa parte de mi anatomía amoratada e hinchada… así que ni siquiera el electroimán tiene mucha idea de lo que habla). Y luego en desdecirse, afirmando que todo ha sido una mala traducción. Pero no lo ha sido: ha sido una tradición antropológica procedente del Magreb, eso de pegar a las mujeres.

Llama la atención que mientras el gobierno saca una y otra ley para defender a la mujer, ea incapaz de aislar cuál es el origen de la violencia doméstica, al menos del 50% estadístico de la violencia doméstica que se produce en España. Procede de contingentes de inmigración que forman grupos étnicos y culturales que, tradicionalmente, han despreciado a la mujer o bien que, además de esto, tienen una tasa de alcoholismo excepcionalmente alta que les lleva a agredir sistemáticamente a sus compañeras. Nos referimos, respectivamente, a los norteafricanos y a los magrebíes. En 2002, el número de muertes de mujeres a manos de sus maridos registró por primera vez un 50% de víctimas extranjeras, asesinadas por sus compañeros, también extranjeros. El 50% de las víctimas era acaparada por el 5% de la población: cuando una tasa excede 10 veces a la normal, hay que preocuparse. Ahora los socialistas, preocupados por la violencia doméstica, protestan tímidamente por la liberación del electroimán de Fuengirola.

Del electroimán nos lo esperábamos todo, de la justicia esperábamos algo más

Lo absurdo del auto de libertad es la condición de que siga un curso sobre la constitución española. Y él dice que sí, que lo seguirá. Como si a un ladrón se le condenara a leer “Crimen y Castigo” o a un asesino a escribir 1000 veces en la pizarra, “no asesinaré a nadie”. Cuando la justicia es grotesca, se convierte en injusticia. Los tribunales no pueden poner un día en la cárcel a un sujeto afirmando que va a parar allí por que su crimen ha creado “alarma social” y una luna después, 22 días, eso se ha transformado en unas collejitas en el cogote: “Anda y léete la constitución, pringao”. Lo grotesco de la decisión, la ha convertido en injusticia.

A mi me encantaría agredir a un electroimán de estos, y que un juez benévolo me condenara a pegarme un repaso del Corán. Todo esto no es serio. El gobierno ha intentado pasar de tapadillo por este espinoso asunto, pero Fernández de la Vega ha quedado evidenciada: si el gobierno es contrario a la excarcelación que dé transmita a la fiscalía esa disconformidad. Pero se trata, claro está de la política de “renuncia preventiva” que ha adoptado el gobierno en todos los terrenos: nada que pueda incomodar a la comunidad islámica.

”Doble lenguaje” islámico, frente a “Palabra de Honor” europea

El electroimán, por lo demás, ha adoptado la técnica del “doble lenguaje” tan usual en los islamistas europeos a partir de Tarik Radamán (de “talante” dialogante ante las cámaras y predicador iracundo del islam más radical en la soledad de las mezquitas ante sus fieles): respetar la constitución, si, en todo aquello en lo que no se oponga al islam; en cuanto aparece una discrepancia entre el islam y la constitución, el electroimán y todos los que como él predican la intolerancia, no lo dudán: en caso de duda… el corán sobre la constitución.

Fernández de la Vega (a) “La Bruja” y Bambi (a) “Bambi”, perdido éste en su “diálogo de civilizaciones”, no se han enterado todavía de que la experiencia que va desde Holanda a Francia, de Italia a Austria indica que en las mezquitas se predican formas de vida y de comportamiento social, contrarios a las constituciones europeas y… sobre todo, contrarios a las tradiciones culturales y antropológicas de Europa.

De lo que se trata no es de que el electroimán y otros genios como él, se aprendan de memoria la constitución… de lo que se trata es de que firmen declaraciones en las que situarán el respeto de la legislación europea por encima de cualquier otra fidelidad. Firmarán, claro que firmarán, todo para seguir islamizando Europa. Ahora bien, en Europa la palabra de honor tiene, antropológicamente, peso, no es una declaración fatua sin consecuencias: faltar a la palabra de honor implica una degradación ética y moral del infractor. Un electroimán que ha escrito con sus propias manos la forma de pegar a una mujer en el siglo XXI, bastante degradado está ética y moralmente, para entender lo que es la palabra de honor. Pero Europa debe de defenderse de sujetos como éste: infringir una declaración jurada debe implicar necesariamente, expulsar del territorio europeo al infractor.

La política de la “renuncia preventida” de Bambi, no es lo que va a crear tranquilidad a España, ni a Europa, es la política que va a hacernos retroceder en la historia y en el nivel cultural, décadas, sino siglos. Mal asunto convivir con gentes cuyo sistema de creencias responde a otros climas geopolíticos y neohistóricos, mal asunto convivir con gente cuyo pensamiento se ha quedado esclerotizado desde el siglo VIII, muy mal asunto convivir con gente que está en el siglo XXI, está en la Europa del Siglo XXI con las mismas creencias con las que andaban perdidos por el desierto arábigo en el siglo VIII, sin haber evolucionado ni un ápice.

© Ernesto Milá – infokrisis –infokrisis@yahoo.es

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