Cumbre Iberoamericana – Cumbre del Pacífico

Publicado: Martes, 23 de Noviembre de 2004 11:18 por en INTERNACIONAL
000000.gifRedacción.- Dos cumbres, dos intenciones y dos resultados, Cumbre Iberoamericana y Cumbre del Pacífico, la primera huérfana de líderes, la segunda repleta de ellos, la primera un fracaso en sí misma y un desastre para la política exterior española y la segunda un balón de oxígeno para EEUU y para la “Doctrina Rumsfeld”.

20-N: XIV CUMBRE IBEROAMERICANA. LA CUMBRE DEL “AUSENTE”

El 20-N se abrió en San José de Costa Rica, la XIV Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno. Allí que fue ZP a predicar su “diálogo de las culturas”. Sobre el papel, las cifras de asistentes no eran negativas: sobre 21 presidentes, asistieron 15, pero las ausencias fueron notables. Brasil, Chile, Venezuela, Cuba, Portugal y Perú, no enviaron representante. De hecho, salvo España y Argentina (presente al estar ausente Chile), el resto de países presentes, o bien pesaban poco, o bien, como en el caso de Colombia, los problemas internos hacen que no pueda haber proyección exterior. Significativa la ausencia de la gran potencia regional (Brasil) y de su aliado geopolítico (Chile), así como de su matriz cultural (Portugal).

Para colmo, lo discutido fue de una mediocridad exasperante. El tema central era el canje de la deuda externa por educación, pero, finalmente, lo que acaparó la atención fue el “terrorismo internacional”, irónico en la medida en que Iberoamérica no ha sufrido ningún atentado que pudiera ser incluido dentro de éste esquema. El asesinato del fiscal Danilo Anderson, condenado por la cumbre, no es suficiente como para que los mandatarios Iberoamericanos asistentes, se centraran en algo tan lógico como absurdo: la condena del crimen.

ZP Y SU TRABAJO COU SOBRE EL “DIALOGO DE LAS CULTURAS”

Menos mal que allí estaba ZP para dar color a la reunión gris y triste, con demasiadas ausencias para que no pesaran en la mentalidad de los presentes. ZP volvió a aludir a su trabajo de COU sobre el “Diálogo de las Culturas”. Llama la atención de ZP, que como progre de estricta observancia, siempre ha negado el “choque de culturas”, crea necesario ahora que las culturas “dialoguen”: los diálogos son para solventar malentendidos y problemas, esto es, choques previos, esos mismos que ZP niega. La gracia del tema es que en una Iberoamérica libre de “terrorismo internacional” y en donde el islamismo fundamentalista está completamente ausente (incluso los atentados antisemitas los realizan los propios servicios secretos judíos…), ZP quisiera resolver la cuestión del “terrorismo internacional” apelando al diálogo entre las cultural ¿A qué cultura pertenecen los asesinos del fiscal Anderson? ¿con qué cultura habría que dialogar para evitar crímenes así?

El ministro Moratinos regresó preocupado por el fracaso de la cumbre y no se le ocurrió nada mejor que presentar el resultado como un respaldo al proyecto ZP de “diálogo entre las culturas”. Mal asunto, por que si no se empieza reconociendo que la cumbre ha sido un fracaso, puede llegarse a peligrosos desarrollos posteriores. En realidad, el problema es que España carece de política exterior y el ministerio no parece en condiciones de reconstruir una línea propia.

DOS FRACTURAS EN LAS CUMBRES IBEROAMERICANAS

Era evidente, que para España y Portugal, se trataba inicialmente de aprovechar sus características culturales para servir como puente entre Europa e Iberoamérica y, asegurando el desarrollo regional, afianzar una presencia política en esa zona. Pero este planteamiento solamente podía realizarse dentro de un esquema de buena armonía y entendimiento entre los actores. Este no se ha producido.

Por una parte, la mayoría de países latinoamericanos son altamente tributarios de la política norteamericana; mientras hubo entendimiento entre España y EEUU, éste último país no tenía inconveniente en que el nuestro actuara de “correa de transmisión”. Pero, a partir de la llegada de ZP, este esquema varió, las políticas de los dos países chocaron: la de EEUU por que era hegemonista, la de España… por que era la ausencia de política exterior, el escultismo aplicado a las relaciones internacionales, y la improvisación posterior al 14-M, la que han prevalecido en el departamento de Moratinos.

En segundo lugar, resulta significativa la ausencia del bloque lusoparlante. Ni Portugal, ni Brasil. A no olvidar que, históricamente, Portugal, incluso en el período salazarista, fue el gran aliado del mundo anglosajón. A no olvidar que Brasil está sufriendo un proceso de castellanización lingüística, forzado por las necesidades comerciales que inducen a la adopción de la lengua española para concretar los buenos negocios que persigue la expansiva economía brasileña.

Esta escisión virtual de los dos países lusoparlantes es, seguramente, más grave que cualquier otra, por que rompe la geopolítica regional. El interés geopolítico de Brasil, siempre ha sido reducir el poder regional de argentina, convertirse en una nación transoceánica que diera tanto al Atlántico como al Pacífico, y para todo ello, contar con la privilegiada alianza con Chile. Brasil aspira a convertirse en gran potencia regional que satelice en dos décadas al resto de Iberoamérica. Brasil, como EEUU, ha iniciado una “larga marcha hacia el Pacífico” que le ha llevado a estar más interesado por la Cumbre de Líderes del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), celebrada también… el 20-N.

TRIUNFO Y APOTEOSIS DE LA DOCTRIAN RUMSFELD

Y esto enlaza con la esencia de la Doctrina Rumsfeld. A mediados de los años noventa, el que luego sería Secretario de Defensa de la Administración Bush, Ronald Rumsfeld, elaboró la doctrina de defensa que lleva su nombre. De entre todas las orientaciones en política exterior, una merece ser tenida en cuenta, sin duda la más importante. En efecto, Rumsfeld opinaba que el teatro principal de operaciones de los EEUU debía desplazarse del Atlántico al Pacífico.

Era en esta zona en donde advertía que en los próximos años iba a producirse el mayor tráfico comercial del globo y la eclosión de mercados emergentes. Y era, así mismo, la zona en donde EEUU iba a enfrentarse a más desafíos que le disputarían la hegemonía en la región. De ahí la importancia para EEUU y para el resto de actores internacionales presentes en la región del Pacífico, de la conferencia de la APEC.
Los 21 presidentes y jefes de Gobierno que asistieron a la Cumbre de la APEC, desarrollada en Santiago, se reunieron en el Palacio de La Moneda, sede del Poder Ejecutivo. El último en incorporarse fue el presidente mexicano Fox que se unió a los líderes de Australia, Brunei Darusalam, Canadá, Chile, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Filipinas, Hong Kong, Indonesia, Japón, Malasia, Nueva Zelanda, Papua Nueva Guinea, Perú, Singapur, Tailandia, Taipei, Rusia y Vietnam. Compárese la lista de estos asistentes con la presente en la cumbre de Costa Rica y se entenderá porqué la noticia más interesante que emanó de esa cumbre fue el terremoto sísmico producido la noche antes de la clausura.
EL PACIFICO COMO CENTRO DE LA ECONOMIA MUNDIAL
En la cumbre de la APEC, lo de menos han sido las anécdotas comentadas hasta la saciedad por los medios: el incidente de Bush con sus guardaespaldas, la foto colectiva con los ponchos campesinos del altiplano chileno y la irrupción del presidente peruano Toledo con su esposa en una de las sesiones a la que no estaban invitadas las cónyuges de los líderes… Sin embargo, las noticias verdaderamente importantes han sido eludidas, especialmente por los medios de comunicación públicos españoles que evitaron que el público pudiera realizar comparaciones con la cumbre Iberoamericana.
En efecto, las 21 economías que participan en APEC en conjunto representan más de 2.500 millones de personas, un Producto Interior Bruto (PIB) total de 19 billones de dólares, y un 47 por ciento del comercio mundial. En otras palabras: Rumsfeld tenía razón; mientras en Asia Central (Afganistán e Irak), EEUU ha realizado la política del “borracho loco” (amedrentar a potencias de tercer orden para asustar a cualquier otro posible adversario más fuerte), el objetivo real de la política exterior norteamericana era desplazar su centro hacia el Pacífico.
Las 21 economías que participan en APEC en conjunto representan más de 2.500 millones de personas, un Producto Interior Bruto (PIB) total de 19 billones de dólares, y un 47 por ciento del comercio mundial. El centro de la economía mundial se ha desplazado ya a esa zona. El Atlántico ya no es el eje de la política exterior norteamericana. La Doctrina Rumsfeld se ha hecho realidad.

TODOS LOS ACTORES INTERNACIONALES (SALVO LA UE) PRESENTES

Y en esa zona si que es preciso aludir al terrorismo internacional, no solamente por que allí se han cometido atentados verdaderamente sangrientos (Balí) sino por que existen amplias concentraciones islamistas. De ahí que los asistentes arrancaran de Bush una declaración para incluir dentro de la "guerra contra el terrorismo" una solución a la cuestión palestina y una ampliación de la coalición internacional anti-terrorista. La primer ministra neocelandesa, que se negó a enviar tropas durante la invasión estadounidense a Irak en marzo de 2003, opinó que era "muy importante" identificar y abordar "las causas que están en la raíz" del terrorismo mundial. Sugirió establecer un diálogo entre los líderes religiosos de los países de la región Asia-Pacífico. De todas formas, los árboles no deben impedir ver el bosque. La conferencia no tenía otra intención que habilitar medidas para facilitar el libre comercio en la región. Cualquier otro tema era considerado secundario por Bush y sus asesores. La estrategia es la estrategia, aun cuando algunas de las posiciones de los parteners no sean compartidas.
El Islam está presente en aquella zona. Varios líderes de países con mayoría de población musulmana, particularmente el presidente indonesio Susilo Bambang Yudhoyono, y el primer ministro malayo, Abdullah Badawi, acapararon la atención de esta cumbre. Badawi, concretamente, explicó: "Los objetivos mundiales de la guerra contra el terrorismo pasan por la colaboración más amplia posible entre todas las naciones, que sólo puede cristalizar a través de una conferencia internacional, organizada en lo posible por las Naciones Unidas"… algo que en otras circunstancia hubiera hecho enrojecer de ira a Bush. Novato en estas cumbres Badawi, añadió: “no es posible terminar con el terrorismo internacional con una acción unilateral y egocéntrica realizada a la manera de represalias punitivas"… Al contrario, Gloria Arroyo, presidenta de Filipinas, invitó a Bush a utilizar su nuevo mandato tras su reelección el 2 de noviembre para fortalecer la unidad mundial frente al terrorismo, y le recomendó favorecer "una nueva era de alianzas renovadas y esfuerzos conjuntos". Arroyo siguió a ZP en su retirada de tropas de Irak pero, posteriormente, ha sido recuperada para la política exterior de EEUU.

LA OPINION DE LOS ISLAMISTAS EN LA CUMBRE DEL PACIFICO
En realidad, el primer ministro malayo, Badawi, fue la nota discordante en toda la conferencia. Terminó subrayando que “muchos musulmanes presentados como terroristas combaten en los territorios palestinos, en Afganistán y en Chechenia”, y añadió: "Tenemos que tener el coraje de reunirnos con ellos, la paciencia de discutir con ellos" y, en lo que a nadie se le ocultaba era una loa a la resistencia iraquí y a la resistencia palestina, terminó diciendo: "Mientras que el terrorismo debe ser sistemáticamente rechazado, también hay que saber reconocer a los verdaderos nacionalistas que luchan por la independencia nacional o combatientes de la libertad que enfrentan la ocupación extranjera y la opresión".

LA IMPARABLE MARCHA HACIA EL ACUERDO DE LIBRECOMERCIO

Claro está que estas declaraciones fueron una excepción. Nadie chistó a Bush cuando advirtió a Corea del Norte y, especialmente, a Irán de que renunciaran a sus programas nucleares o lo lamentarían. Todo induce a pensar que Bush sigue con la política del “borracho loco”, provocando a micropotencias que ni representan un riesgo para la paz mundial, ni siquiera un peligro de desestabilización en su zona.
Ciertamente, los problemas técnicos y las reticencias de algunos países (especialmente de los más potentes de la zona Pacífico) han impedido que el proyecto norteamericano de un gran acuerdo de libre comercio Asia-Pacífico se concretara. Pero, es también significativo, que nadie se tomó excesivo interés en torpedearlo. A nadie se le escapa que, por la importancia creciente de la región, todavía faltan estudios técnicos previos para poder establecer ese pacto, especialmente por que un error de cálculo puede precipitar el hundimiento de las economías nacionales más inestables (la norteamericana en primer lugar con sus 600.000 millones de dólares de deuda y su necesidad de recibir cada día 2000 millones para alimentar su consumo interior) y, finalmente, arrastrar en su caída a toda la economía mundial.
En el Pacífico se encuentran presentes tres de los cuatro actores geopolíticos internacionales: Rusia, China y EEUU, estando la Unión Europea en las antípodas. Resulta significativo que, desde principios del 2000 (inicio del mandato Bush), Rumsfeld abordara la retirada de parte de las unidades de intervención rápida, acantonadas en Alemania, dispersándola por bases situadas en las islas del Pacífico.

DOS CUMBRES, DOS RESULTADOS, UN GANADOR Y UN PERDEDOR

Estas dos cumbres, marcan dos resultados completamente distintos: en la de líderes de la APEC, la administración norteamericana ha logrado casi todos sus objetivos y se aproxima al objetivo final (el acuerdo de librecomercio que no se retrasará más de dos años), tras combinar el aumento de la presencia militar en la zona con el aumento de la presión diplomática. En la Cumbre Iberoamericana, el sabor a fracaso, la falta de consenso, la ruptura interior, pesaron como una losa. ZP, como era de esperar, distó mucho de representar la talla de un gran estadista que inspirara confianza en los presentes.

No hay que olvidar que ZP ha optado por una postura que combina tanto los gestos de servilismo y las rectificaciones hacia EEUU, como el antiamericanismo más primario y panfletero. Esto sin olvidar que EEUU considera a ZP como el “enemigo”, no sólo por razones políticas, sino por el “feeling” que Bush siempre tuvo con Aznar, especialmente a partir de mediados del 2001. ZP no ha advertido que la política internacional es un tablero y que el movimiento de cualquier pieza puede generar el jaque mate en el jugador peor situado.

ZP se equivocaba si creía que la retirada de Irak o los excesos lingüísticos que cometió en Túnez, iban a ser olvidados por EEUU. En los próximos meses auguramos trabas a las empresas españolas situadas en Iberoamérica, desviación de contratos suculentos de España hacia aliados de EEUU en la zona (Marruecos, preferentemente), algo que ya han comprobado dramáticamente los trabajadores de Izar.

No es la retirada de nuestras tropas de Irak lo que cuestionamos (de hecho, siempre hemos defendido que nuestros soldados no tenían nada que hacer allí), lo que cuestionamos es cómo se hizo la retirada (sin negociarla con las partes interesadas, pues era evidente que las contrapartidas negativas que el hecho iba a generar, deberían haber sido contrapesadas con la búsqueda de contrapartidas positivas. ZP no lo hizo, pero lo vamos a pagar todos los españoles). A la decisión desastrosa de Aznar de enviar tropas, siguió la decisión no menos desastrosa de ZP de retirarlas…

Estas dos cumbres han tenido un ganador, George W. Bush, y un perdedor, ZP, o si se quiere, un ganador, la economía norteamericana que logrará canalizar más fondos del área del Pacífico hacia sus Bolsas y huirá del área del Euro, y un perdedor, todo el pueblo español, cuyo gobierno sigue sin estar en condiciones de establecer una política exterior creíble. Habían otras consecuencias y conclusiones, pero, para nosotros españoles, estas son sin duda las más significativas.

© Ernesto Milà – infoKrisis – infokris@yahoo.es

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