Ante ETA: cuando el enemigo cae, machácalo

Publicado: Martes, 16 de Noviembre de 2004 20:09 por en TERRORISMO
eta.jpgRedacción.- Nadie discute la conveniencia de que cuando un enemigo peligroso ha caído al suelo, de lo que se trata es de impedir que vuelva a levantarse. En ese caso es preciso machacarlo en el suelo con toda la fuerza de que se disponga. Todo antes de que vuelva a levantarse. ETA hoy es un ente agonizante que afronta su desaparición. [Respuestas a los comentarios al final del artículo].

Falta saber si la debilidad del PSOE va a facilitarle un balón de oxígeno como en otro tiempo se lo brindó el PNV.

ETA O LA IMPOSIBILIDAD DE RECONSTRUIR UNA ESTRATEGIA

El gran drama de Otegui y de los abertzales es que, en este momento, ETA no está en condiciones de reconstruir una estrategia que posibilitara el que tomase nuevamente la iniciativa. La organización está demasiado afectada por las desarticulaciones a todos los niveles como para poder levantarse de nuevo. Con más de 250 detenidos en tres años y todas sus estructuras de apoyo desarticuladas, con 550 presos en las cárceles y un número similar de exiliados, ETA ya no en condiciones de reconstruir su infraestructura.

Por lo demás, resulta altamente sospechosa la facilidad con la que operan los miembros de la seguridad del Estado en los últimos tres años. Es evidente que no se trata de un “topo” infiltrado que apenas habría logrado ocasionar la caída de unos cuantos comandos, pero no de la totalidad de la organización. Díganme quien falta en las celdas y qué es lo que falta en los zulos –el dinero- y te diré quien es el topo y a cambio de qué a liquidado la organización. De hecho, da la sensación de que solamente quedan en la calle José Ternera y… la caja.

Pero todo esto es mera anécdota, las policías suelen contar para su trabajo con delatores de la peor especie, como mínimo tan criminales como aquellos a los que delatan. Lo que importa, a fin de cuentas, es que ETA está sumida en una profunda crisis: sus presos ya no confían en que unos cuantos atentados logren generar un proceso de negociación. Lo que queda del mundo abertzale es poco, y desorganizado. Tras dos años de disolución, tras la escisión de la corriente Aralar y la integración de algunos abertzales en el PNV, la antigua HB se encuentra arrinconada y sin poder presentar batalla política. De hecho, el documento hecho público por Otegui intentaba impulsar de nuevo la recuperación estratégica del mundo abertzale. Pero el efecto del documento ha estado muy lejos de las expectativas generadas.

LO ESENCIAL DEL DOCUMENTO OTEGUI

Algunos ingenuos aspiraban que HB se desvinculara definitivamente del cadáver en putrefacción de ETA a fin de que la pestilencia que emanan sus vísceras absolutamente corruptas no les contagiara. No ha sido así: ni Otegui ha recogido la opinión de los líderes de la banda presos –“ETA ha perdido la batalla”- ni ha realizado una autocrítica de los motivos que han llevado a su aislamiento.

Por que ETA ha perdido la batalla. Desde las prisiones esto se percibe con mucha más facilidad que en el ambiente etílico de las herikotabernas: a fin de cuentas el preso no tiene otra cosa que hacer que meditar los años que le quedan en la misma celda y la ausencia de perspectivas de triunfo. Antes, por lo menos, los presos intentaban animarse con cada asesinato, cada atentado y cada explosión: eran “gritos” que clamaban por su libertad… pero esto ha cesado: ni hay borrokas en número suficiente como para poder inquietar, ni hay terroristas cuya capacidad vaya mucho más allá de poder encender la mecha de un petardo fallero. La “campaña veraniega” de ETA, desde el punto de vista técnico, fue literalmente muestra de su debilidad. Unos pocos petardos en una zona geográficamente limitada… y, para colmo, los autores caen presos a las pocas semanas.

El gigantesco arsenal ocupado en Francia en el mes de octubre no tenía manos que lo manejaran: los RPGs, los misiles antiaéreos, los fusiles de asalto, las dos toneladas de explosivos, los 150.000 cartuchos, etc, no tenían ya brazos que los utilizaran, languidecían en habitaciones subterráneas esperando que llegaran mejores tiempos o bien dispuestos a ser vendidas a cualquier grupo de alucinados islamistas.

Lo bueno de la situación es que ETA ha sido derrotada; lo peor es que ni Otegui ni los etarras que siguen en la calle, se han enterado.

La seguridad con la que Otegui lanza sus propuestas contrasta con la realidad: HB era algo, no en función del 16% de votos que agrupaba, sino por que detrás de estos votos estaba la capacidad de matar. Hoy esta capacidad ya no existe. El 14% de votos que, probablemente, HB conserva aún, sin armas, se redimensionan y se convierten en un mero apéndice del nacionalismo moderado. Otegui no es nada sin la capacidad de matar, sólo que ni él, ni las 12.000 personas que asistieran al mitin de Anoeta el pasado domingo 14 de noviembre, se enteraron. Su delirio alucinógeno les llevó a gritar: “ETA, el pueblo está contigo”… No es que sea sólo un delito, es que consignas de este tipo son la muestra de una profunda enfermedad mental, del irrealismo más absoluto y de la cortedad en el razonamiento que asiste a los últimos mohicanos de HB-ETA.

Otegui propone llegar a un acuerdo entre agentes políticos, sociales y sindicales vascos que deben constituir la “interlocución democrática» de los Estados español y francés en un proceso de diálogo y de negociación, y «hacer respetar los contenidos» de ese acuerdo. Batasuna no pidió el fin de ETA, sólo se comprometió a «tomar las medidas necesarias” para que se celebre “en condiciones pacíficas y democráticas” una consulta ciudadana, que considera «inevitable» para resolver el “conflicto vasco”, la “piedra angular del futuro político inmediato de Euskal Herria”. Tal es lo esencial del proyecto Otegui.

Mientras, el público enfervorizado gritaba: “Sin amnistía, no hay paz”. Olvidan que la amnistía tuvo lugar en 1977: en ese momento se hizo borrón y cuenta nueva, incluso para los más horrorosos delitos de sangre (el atentado de la calle del Correo en 1973, prefiguraba Hipercor de 1987). Los asesinatos a partir de ese momento ya no se iban a beneficiar de ninguna medida colectiva de gracia. De todas formas el Estado fue excesivamente generoso cuando permitió que asesinos condenados a 800 ó 1200 años de cárcel por haber asesinado a 30 ó 70 personas, salieran en libertad al cabo de 12 ó 15 años de condena.
Otegui ni pidió el fin de ETA, ni el de la violencia. Lo único que le interesaba es que su partido pueda volver a presentarse a las elecciones. Cuando hablan de paz, no se refieren al cese de los atentados, ¡sino al cese de la presión policial y social sobre ETA!; hablan de llevar el conflicto de las calles a la “mesa de diálogo”… cuando en realidad, el conflicto acaba por que los actores del mismo están entre rejas, a la desbandada o en la prisión. Cuando alude con un cinismo repugnante a la negociación y al diálogo, “dentro de un proceso global y multilateral, desarrollado con seriedad, sin prisas y sobre bases sólidas” y durante el cual está dispuesta a “dirimir las diferencias de manera pacífica y democrática”, esta fraseología, repetida de nuevo, suena a camelo y generaría carcajadas, de no ser por el millar de muertos que hay detrás.

Pero donde se evidencia hasta el absurdo el cretinismo de gentes como Otegui es cuando alude a que el proceso de resolución del conflicto se basaría en un doble acuerdo: entre los “agentes de Euskal Herria”, por un lado, y entre “ETA y los estados español y francés”, por otro, en el que se trataría sobre la “desmilitarización del conflicto, los presos deportados, refugiados y víctimas”… ETA ya no está en condiciones de negar otra cosa como no sean mejoras en la vida penitenciaria de sus presos. Que alguien piense que un grupo a la desbandada (que en año y medio no ha estado en condiciones de asesinar a nadie, no por falta de ganas, sino por la presión policial) puede “negociar” con “los Estados francés y español”, cuando ya ni tiene armas, ni tiene militantes capacitados y probablemente alguien se haya fugado ya con la caja… es grotesco e indica el estado de confusión mental en el que se encuentra Otegui y sus mariachis.

Otegui termina tanto despropósito apelando a la autodeterminación. Propone el “diálogo” como “herramienta válida” para buscar “nuevas fórmulas” y da por hecho que “el acuerdo basado en el diálogo entre todos los agentes traerá” ese “nuevo estatus político”, aunque precisa que “para que sea eficaz es inevitable consultar a la ciudadanía vasca y todas las partes deberán garantizar que los resultados de la consulta serán respetados”. “Todos tienen derecho a ser consultados. En consecuencia, los estatus políticos actuales y de futuro necesitan el refrendo de la ciudadanía”.

En definitiva, el Plan Otegui es más de lo mismo: negociación entre el Estado y una organización que solo existe como realidad en la geografía penitenciaria; autodeterminación como eufemismo de “independencia” a una población que se autodetermina en cada votación y que goza del nivel de autonomía más alto de Europa; fin del conflicto… que sólo ha sido generado por el terrorismo etarra; “desmilitarización” de un conflicto que no es “militar” sino policial. Lo de siempre, sólo que ahora, Otegui no cuenta como en Lizarra, con ETA para avalarlo. Otegui sin ETA es solo un tipo con pendiente en la oreja que repite cosas demasiado viejas ante las que es de elegancia el bostezar…

EL FONDO DE LA CUESTIÓN

ETA está muerta, HB agoniza. Un ciclo electoral más y habrá desaparecido completamente. La pérdida de concejalías en todo el País Vasco, ha entrañado algo más que la pérdida de peso política: también se han perdido subvenciones, sueldos y puestos de trabajo al calor de la administración local. Una catástrofe económicay personal para decenas de pro-etarras, que ni siquiera el racket de protección pagado por los cocineros vascos, logra compensar.

Tras la disolución de HB, una parte de su electorado ha sido recuperado por el PNV, otra por Aralar, otra ha seguido a la expectativa y otros se han ido a su casa. Pero hay algo peor. En los últimos 12 años, el “bloque nacionalista” ha ido perdiendo votos y escaños: hoy, sumados los votos del PNV-EA y de exHB, disponen de cinco diputados autonómicos menos que en aquella época. Para colmo, esos votos están en trance de “ruralización”. Da la sensación de que el mundo no-nacionalista crece a velocidad lenta pero inexorable, a medida que el mundo nacionalista no logra conquistar más votos.

Es cierto sentido ETA, como Pirro, han vencido: el PNV-EA de hoy ha asumido los valores que eran propios de HB y que desdicen la tradición moderada del nacionalismo democrático. Es HB la que ha logrado llevar a PNV-EA hacia posiciones radicalmente independentistas. Pero, al mismo tiempo, HB ha quedado exangüe y rota y ocupa un lugar muy secundario en el mundo nacionalista, especialmente a partir de que no sea capaz de asesinar. La buena noticia es que ETA agoniza, la mala que el nacionalismo vasco ha asumido sus tesis desde Lizarra.

Por su parte, el PNV-EA ha comprobado que puede conquistar una parte sustancial del electorado batasuno, así pues ¿para qué debería de darle nuevos balones de oxígeno? Para ellos es, sin duda, mejor dejar que HB se vaya consumiendo progresivamente. No volverá a firmarse un nuevo pacto de Lizarra: el PNV quiere volver a ser el único interlocutor válido en el ámbito independentista. Y, a decir verdad, HB no está ya en condiciones de representar un riesgo para los nacionalistas.

¿CUÁL ES LA SITUACIÓN?

El documento Otegui ha resultado decepcionante. Nada se mueve en el universo abertzale. Al menos nada serio. Sólo que ETA no existe en la práctica y los abertzales están presionados por todas partes, incluido por el PNV-EA. El enemigo está caído: patadas en la barriga, rodillazos en el mentón y taconazos en las articulaciones, así seguro que no vuelve a levantarse.

Pero, como era de esperar, el PSOE no ve las cosas de la misma manera. Odón Elorza y un sector no desdeñable del PSE están a favor de que HB sea “re-legalizada”… y no lo hacen pensando que así el sector abertzale terminará a navajazos con los nacionalistas, sino que lo dicen convencido de la bondad de tal propuesta. No se podía esperar otra cosa: el rostro de ZP es el rostro de la debilidad –la calvicie acelerada que está sufriendo en los últimos meses no es sino el efecto colateral de la administración de testosterona en grajeas…- y en temas de lucha contra el terrorismo cuando se es débil, los inocentes mueren. Raro hubiera sido que en este tema ZP hubiera evidenciado algo de carácter.

El problema es que Ibarreche sigue enfrascado en su “plan” y ha logrado que la unidad de criterios de las fuerzas democráticas que hubieran conseguido bloquear el proyecto secesionista, se haya debilitado gracias al balón de oxígeno que suponen las aspiraciones de Maragall a lograr, como mínimo, las mismas cuotas de poder del Estatuto Vasco.

Con la constitución en la mano, resulta muy difícil que el plan Ibarreche progrese mínimamente, pero el mal ya está hecho: el nacionalismo, antaño democrático y moderado, se ha impregnado de los objetivos del mundo abertzale. La única esperanza es que el fin de la violencia haga retornar a muchos vascos que se vieron obligados, retornen. Cuando el mundo no-nacionalista crezca a más velocidad que el mundo nacionalista, el riesgo de secesión se alejará para siempre.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

[por problema técnico no puedo introducir la respuesta al comentario de El Curioso como respuesta, así que me veo obligado a colocarlo aquí]

Creo que en este momento sigue existiendo una total confusión sobre todo lo que atañe a la investigación y a los datos sobre el 11-M. Ayer, por ejemplo, tuvo lugar el juicio contra el “gitanillo”… acusado de haber transportado explosivos de Asturias a Madrid. El juicio oral no se celebró en la medida en que la defensa aceptó la petición de 6 años de internamiento. Lo curioso es que hay otra versión de ese mismo transporte de explosivos: de haberse celebrado el juicio, sin duda hubiéramos sabido algo más. Hoy se publica que los chorizos exmineros buscaban hace dos años alguien que les enseñara a utilizar teléfonos móviles para atentados… ¿por qué? ¿para qué? Trashorras era medio subnormal, con graves problemas psíquicos. Existen media docena de sistemas para explotar dinamita sin necesidad de utilizar el más complicado. Y así podríamos seguir hasta el infinito.
Temas de las relaciones con ETA… creo que hace falta saber qué está ocurriendo en ETA. En mi opinión, la organización ya ha sido completamente desintegrada: faltan José Ternera y el dinero de la banda… así que cada cual saque sus conclusiones. ¿Relaciones entre islamistas y ETA? Esporádicas y no creo que llegaran muy lejos. A poco que los etarras sondearan a los islamistas se darían cuenta de que tras ellos no existe nada serio, ni sólido. Una banda de chorizos, resentidos sociales, islamistas desequilibrados e irredentistas marroquíes, flipados por el haschish. El hecho de que estuvieran en contacto no quiere decir que llegaran a ningún acuerdo por mucho que el PP se empeñe. En este sentido estoy de acuerdo con la declaración del responsable antiterrorista de la UE el otro día en la Comisión de Investigación.
Las cosas están así:
- Se sabe poco sobre quien cometió los atentados. Los que podían hablar están muertos… o no han sido detenidos o no están identificados.
- Las pistas iniciales siguen siendo cuestionables, incluida la de la dinamita asturiana.
- Sigue sin aparecer ningún vínculo entre los asesinos y Al Qaeda. Esa ausencia de vínculos se debe a la inexistencia de Al Qaeda como estructura autónoma operativa. El último acto de “terror” de Al Qaeda fue el vídeo de Bin Laden (cuatro días antes de las elecciones), antes de la elección de Bush, confirmando toda la argumentación realizada por Bush durante la campaña.
- Los núcleos marroquíes desarticulados en España, Holanda, Bélgica, responden más al “efecto contagio” que a células vinculadas efectivamente a Al Qaeda.
- Existe un terrorismo marroquí que tiene su base en: 1) Resentimiento social, 2) Preceptos religiosos islamistas, 3) Reivindicaciones territoriales sobre Al-Andalus, 3) Odio puro y simple a Europa y todo lo que representa.
- Este combinado es lo más fácil de manipular para cualquier experto en operaciones especiales.
- Vera sigue dando que hablar y dará mucho más si ZP no acepta el indulto. Está claro que el PP jamás hubiera aceptado considerar siquiera el indulto, al menos con ZP, Vera tiene más posibilidades.
¿Presiones para callar? Salvo el ataque de hackers de las alcantarillas en el mes de mayo y los dos sucesivos de “guarros” en el mes de octubre, no ha vuelto a sufrir presiones de ningún tipo.

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